Los personajes de Zootopia no me pertenecen, sino al mismísisisimo Disney.
All Savage
Capítulo 2: Pesadillas
-No te muevas!- grito Judy, vio como el león volvió a levantarse y empezó a correr hacia ella, sin esperar volvió a disparar, acertando esta vez en su brazo derecho, el león lanzo un feroz rugido y siguió corriendo contra ella, Carlie con cada disparo disminuía la velocidad pero no se detenía, sus ojos estaban en blanco, Judy empezó a temblar, el león se acercó a ella pero antes de que pudiera tocarla Erick apareció de vuelta, pateo sus piernas y el león se arrodillo y con todas las fuerzas que le quedaban lanzo golpes al estómago y cabeza, fue con una patada en la mandíbula que el león al fin cayo.
Erick estaba sobre Carlie mientras respiraba pesadamente, Judy sin esperar más fue hacia Nick, él estaba tirado en el suelo boca arriba, la coneja al llegar sintió como su corazón se hacía trisas, se sentó y recostó la cabeza del zorro en sus piernas mientras acariciaba su rostro.
-Nick?- Judy lo miraba, tenía los ojos cerrados y ya no se movía –no…por favor…por favor…no te vayas…Nick!-
Abrió los ojos lentamente, su cuerpo estaba destrozado, le costaba respirar, su cabeza le daba vueltas, escuchaba una voz que lo llamaba, movió su cabeza lentamente buscando el origen de esa voz, ahí vio a una coneja.
-Judy…- Nick tenía una voz realmente débil, la coneja al escucharlo esbozo la sonrisa más grande que jamás pudo dar.
-Nick!- ella sintió como su corazón se aceleraba de nuevo, beso varias veces al zorro, llorando de felicidad, aún estaba con vida -Con cuidado- Judy ayudaba a Nick a sentarse, el zorro de repente sintió un dolor fuerte en su cabeza, como si algo estuviera presionando su cráneo, se tocó la cabeza con ambas patas mientras gruñía del dolor, Judy miraba muy preocupada al zorro –Nick…tranquilo, pronto estarás bien- dijo ella intentando tranquilizarlo.
-Judy…- dijo Nick, sus gruñidos se hicieron más fuertes, el dolor poco a poco iba pasando, dando lugar a nuevos pensamientos, "comida", dejo de gruñir, se quedó en silencio aun con las patas en la cabeza, Judy le toco el hombro buscando una señal de que este bien.
-Nick…- susurro ella, el zorro bajo lentamente las patas y sin previo aviso salto sobre la coneja, aprisionándola debajo de ella –Nick!?- pregunto ella, que rayos sucedía, Erick que vio la acción de su amigo corrió hacia el.
-Oficial Wilde que haces!?- grito el, Nick al escucharlo de un rápido movimiento se levantó y le propino una feroz patada al estómago de Erick, este cayo varios metros retorciéndose del dolor, Nick volteo de nuevo hacia la coneja y se acercó lentamente, empezó a gruñir y su pelaje se erizaba.
-Nick que sucede!?- grito Judy sorprendida y dolida por la repentina acción de su amado, el solo se acercaba lentamente a ella gruñendo aún más fuerte –Nick ya basta!- volvió a gritar Judy, Nick no se detenía, con cada paso sacaba sus garras y arrinconaba a la coneja, ella retrocedió hasta toparse con la pared, respiraba rápidamente sin saber que pasaba, que ocurría, Nick estaba a solo centímetros de ella –Nick por favor…- dijo ella suplicando porque Nick se calmara, pero no funciono y el zorro solo se lamio los labios, "comida", es lo único que Nick veía, acerco su boca al tiempo que la abría, mostrando esos feroces colmillos, Judy no podía moverse, no era capaz de lastimar a Nick y el miedo la paralizo, tenía miedo de él, cerró los ojos esperando lo peor, solo unos segundos después Nick mordió el cuello de Judy.
Dio un fuerte grito y abrió los ojos, miro en todas partes, su respiración era acelerada y sentía un fuerte dolor de cabeza, además de tener todo su pelaje de punta, miles de emociones lo invadían, miedo, dolor, tristeza, ira, intentando calmar su ansiedad observo su alrededor, sintió algo suave debajo de él, presiono levemente la pata que chocaba con sus sabanas, sintiendo el suave colchón, era su cama, observo de nuevo, y gracias a su visión nocturna vio una lámpara apagada junto a un reloj que indicaba las 2:34 pm, cortinas, un armario, una puerta, todo indicaba a que era una habitación, su habitación, escucho que alguien lo llamo suavemente, al girar su cabeza vio a una conejita a su lado, tapándose con las sabanas hasta su cintura, con una cara que solo demostraba preocupación, ella toco suavemente su hombro y acerco su rostro junto a él.
-Nick…que sucede?- pregunto Judy, sintiendo como el cuerpo del zorro temblaba, sin obtener una respuesta se giró y con una pata encendió la lámpara que tenía al costado de la cama, y al voltear de nuevo vio que de los ojos de Nick brotaban lágrimas, preocupada se acercó una vez más –Nick que pasa?- pregunto asustada, el levanto una pata y la mando a su hombro, poniéndola sobre la de Judy, agacho la cabeza y siguió con su silencio –otra pesadilla?- pregunto de nuevo, a lo cual el zorro se sobresaltó brevemente, que ella entendió como un "si" –aun no quieres decirme que es lo que sueñas?- le pregunto de manera muy suave, lo cierto es que no era la primera vez que Nick despertaba a la mitad de la noche, hace tiempo tenia pesadillas y siempre se negaba a contarle de que iban, ella también las solía tener, después de todo el peligro al que se expusieron era natural, pero las pesadillas de Nick eran cada vez más seguidas, y él nunca quiso hablar sobre ello, diciéndole que solo era eso, un sueño.
-Yo…- dijo el, dudando de sus propios pensamientos, dudando de si decirle la verdad, como le dices al animal que más amas que en todas sus pesadillas tú la asesinabas, se la comía, agito su cabeza intentando olvidar esa horrible imagen, ese sentimiento de arrepentimiento, como si realmente hubiera hecho algo muy grave, las lágrimas seguían cayendo, demostrando el miedo que sentía, que tal si su pesadilla se hacía realidad, cerró los ojos, se negaba a aceptar algo así, el jamás le haría daño a Judy, sintió la suave pata de su coneja en su rostro, obligándolo a mirarla, ella tenía una sonrisa tranquila, una sonrisa que lo reconfortaba, dio un suspiro y se preparó, debía decírselo –en mis pesadillas…- dijo lentamente, se detuvo ante la mirada atenta de su coneja y tras dar un suspiro continuo –en mis pesadillas yo te asesino- finalizo, sintió un ligero peso irse de sus hombros, pero así también un gran temor, que le diría ahora, sintió que las patas de Judy se tensaban, así como sus orejas se elevaban y su rostro cambiaba en señal de sorpresa.
-Porque…no me lo habías dicho antes?- dijo ella, la pregunta podría sonar tonta, como podría decirle algo así, pero a la vez esa pregunta también decía "no confías en mí?", el levanto una pata y acaricio suavemente la mejilla de Judy, sintiendo su suave pelaje, recorriendo con sus patas hasta encontrar su objetivo, una cicatriz, un arañazo que se camuflaba con su pelaje, una prueba de lo que un zorro puede hacer.
-No sabía…como decírtelo- dijo el, tocando suavemente la cicatriz de la coneja, ella levanto su otra pata y la puso sobre la de él.
-Tú jamás me harías daño, lose- dijo ella de manera muy suave, su voz era una debilidad para las orejas del zorro, él sonrió levemente.
-Si…jamás te hare daño- dijo el intentando sonar seguro, pero se notaba el nerviosismo y la preocupación, como esas palabras no eran las suficientemente fuertes como para calmarlo, sin poder sopórtalo más se quebró y exploto su llanto, con una voz sumamente triste y entrecortada hablo–yo…lo siento…quiero ser fuerte…pero…pero- no podía articular las palabras que el quería, ella sin esperar lo abrazo, lo abrazo lo más fuerte que pudo, demostrándole que lo amaba con todo su ser.
-Jamás me has hecho daño, y no lo harás, tú me proteges y yo también te protejo, juntos contra todo- dijo ella, esas palabras sumado al abrazo al fin lograron calmar a Nick, quien dejo de temblar y su respiración se tranquilizó, lentamente su llanto se acababa, secándose sus lágrimas y sintiendo como todo el peso de la noche le caía encima, durante varios días no había podido dormir, y sintió que ahora podría descansar, Judy cerró los ojos e intento algo, quería ayudarlo a dormir, y aunque parezca tonto lo hizo de todos modos, dando un pequeño suspiro comenzó a tararear suavemente, una melodía muy dulce y luego canto.
"En este barquito llamado Tolín,
Navega este niño que quiere dormir"
Nick al principio se sorprendió por ello, pero solo un segundo después cerro sus ojos, escuchando la hermosa voz de Judy, poco a poco su cuerpo iba perdiendo fuerzas, mientras ambos lentamente volvían a recostarse.
"En otro barquito llamado Tolán,
Navega esta niña que quiere soñar. "
Nick sintió su almohada de nuevo, respirando lentamente, abrazo a su coneja y puso su mentón sobre su cabeza, mientras aún seguía escuchando la melodía, "Te amo", dijo el de manera casi inaudible.
"Tolín Tolán, Tolán Tolín,
Navegan sus barcos en un solo mar,
Tolín Tolán, Tolán Tolín,
Navegan sus barcos después de jugar."
Judy hundió su cabeza en su pecho, y cerró los ojos, agradecía a su madre por cantarle esa canción antes de dormir, la recordaba perfectamente, y a Nick parecía gustarle mucho, siguió tarareando suavemente, cerrando los ojos y sintiendo como Nick respiraba muy calmadamente.
"Navegar, navegar los luceros alumbrarán."
Ella empezó a sucumbir ante el sueño, asegurándose de que su zorro se haya quedado dormido término la canción
"La niña y el niño se durmieron ya,
Ahora te toca a ti descansar."
"Te amo Nick", fueron sus últimas palabras antes de quedarse dormida.
En un hotel de Zootopia, en una habitación una gacela estaba sentada revisando varios archivos en un escritorio, abriendo carpetas, escribiendo anotaciones e inspeccionando una pequeña píldora azul, la apretaba y sentía su textura, como un "malvavisco", concentrada completamente en su trabajo, y detrás de ella, una oveja mirando por la ventana, viendo la ciudad, su anterior hogar, antes del desastre, varios recuerdos venían en su cabeza de golpe, la casa en llamas, su novio muerto, Erick, lo perdió aquel día, y si no fuera por un golpe de suerte ella y su hija también hubieran desaparecido con el fuego, cerrando los ojos movió su cabeza de lado a lado, alejando esos dolorosos recuerdos.
-Deberías descansar- dijo la gacela mirando una carpeta, la oveja dio un suspiro y se alejó de la ventana, con una almohada sacudió suavemente una cama, y luego se lanzó a ella, sintiendo sus músculos relajarse y el sueño abrazando con ella, la gacela se volteo a mirarla un momento y una leve sonrisa se le formo –veo que el estado salvaje te agota al máximo- dijo ella, Carrie solo lanzo un suspiro y uso una pata para cubrir sus ojos.
-No es eso…es la ciudad, hace años que no regreso- dijo ella, a la gacela se le borro las sonrisa y se volteo de nuevo, mirando sus documentos.
-Sé que es duro, pero solo estaremos unos días más, luego regresaremos- dijo la gacela, Carrie dio otro suspiro y giro su cuerpo para mirarla.
-Por cierto Rosa, que paso con ese tal Nick?- pregunto ella, la gacela hizo un sonido que indicaba que estaba pensando mientras pasaba otra página de un libro.
-Pues…hasta ahora no muestra ningún síntoma- respondió la gacela.
-Y que sucede si despiertan de repente, no atacara a la oficial Hopps, o si?- volvió a preguntar ella, Rosa cerro su libro y busco otros documentos en el cajón de su escritorio.
-Pues si despierta su instinto salvaje lo sabremos, además ya tome medidas de seguridad en caso de que se descontrole- respondió Rosa, Carrie se acomodó de nuevo, mirando al techo.
-Hablas de su collar?- pregunto Carrie, la gacela simplemente soltó un "si", la oveja parecía pensarlo bastante –y si no lo tiene puesto cuando suceda?- pregunto de nuevo.
-Pues dudo mucho que se lo quite, además si se llega el caso, sus instintos lucharan entre si- respondió de nuevo la gacela, giro su cabeza para mirar a la oveja –tu sabes bien lo que es amar a alguien después de todo- finalizo para luego voltear de nuevo, Carrie solo cerro los ojos y lanzo otro suspiro, relajándose para luego quedarse dormida.
Luego de una hora la gacela guardaba sus archivos para ir a descansar, vio de reojo uno, lo tomo y leyó el expediente, un examen médico, "Wilde", dijo ella en un susurro, guardo completamente sus archivos y se dispuso a ir a dormir, pues se vendrían días muy difíciles.
Continuara…
