El niño de la estación

El avión fue puntual y salió a su hora. Bella pasó todo el camino imaginándose como sería su nueva vida en otro país junto a otras personas.

Miró su barriga y aun no se notaba nada tal vez Carlisle se había equivocado y su hijo no sería tan monstruo como todos creían. Ella lo sentía, sabía que su hijo sería especial pero normal a los ojos de cualquier persona.

-Señores por favor abróchense los cinturones el vuelo con destino al aeropuerto de Santiago de Compostela procederá a su aterrizaje en el próximo minuto- dijo el gran altavoz de la pared

Ya llevaba diez minutos fuera del avión y ya había recogido sus maletas cuando se dio cuenta de que tenía que llamar a Jake.

-Hola?

-Jake, soy yo, acabo de llegar al aeropuerto, dime ¿ahora que hago?

-Al salir del aeropuerto a la derecha hay una estación de autobuses, cómprate un billete que te lleve a Lugo, vale, cuando ya te bajes en Lugo llámame y te digo como llegar.

-Gracias Jake no se que haría sin ti. Te quiero. Adiós

-Chao Bella.

Fui a la estación y pedí mi billete de ahí a 10 minutos llegó el autobús. En España era viernes a las seis de la tarde vaya si se notaba el cambio de hora.

Claro por eso hay tantos jóvenes por aquí, ya habrán terminado en la universidad e irán a pasar el fin de semana a casa- Pensó Bella

Legué a Lugo y lo primero que hice fue subirme la chaqueta hasta la nariz, no me extraña en pleno noviembre, cogí la maleta e iba caminando por la estación de buses cuando de repente un niño de unos 4 años se me cruzo en el camino.

-Hola guapo te has perdido?- le preguntó Bella al niñito que ya tenía lágrimas en los ojos, menos mal que su padre había insistido en que estudiara castellano en su tiempo libre.

-Sí- dijo el niño echandose a llorar desconsolado.

-Quieres que te ayude a buscar a tu mamá?

-Sí, por fis, pero yo no vine con mi mamá-dijo el niño agachando la cabezita para mirar a sus zapatitos negros

-Viniste solito?

-No, vine con mi hemanita Selene, pero cuando ella fue al andén a buscar a mi hemanito Iván me solté de su manita y ahora no los encuentro.

-Pasa algo señorita?- preguntó de repente un guardia que pasaba por allí

-Este niño se perdió Señor Agente- dijo Bella un poco asustada por la seriedad del policía

-No, yo no me perdí, mis hemanitos, ellos si se pedieron de mi-dijo el niño esbozando una sonrisa.

-Muy bien campeón, dime como te llamas?

-Mi hemanita me dijo que no hablara con desconocidos-dijo el niño muy serio

-Pero si estabas hablando con esta señorita

-Si peo ella me da confianza, ademá no es una desconocida, se llama Bella

Que? Como sabía ese niño mi nombre si yo no se lo dije!

-Venga cariño dime como te llamas, conmigo si puedes hablar, no?

-Vale, me llamo Xabier Angelous

-Xabiiii!- al oír ese grito me di la vuelta y vi a una chica de unos 18 años corriendo hacia mi, era alta, con el pelo rizo y castaño, y un poco rellenita pero aun así se podía ver que la chica era muy guapa. Detrás de ella había un chico con el pelo castaño y los ojos mas azules que había visto en mi vida, eran iguales que los de Xabi.

-Sele- grito el niño entusiasmado

Cuando la chica llegó, lo cogió en brazos y le dio un gran beso, luego se lo paso al chico que lo abrazó con mucha fuerza pareciera que quisiera protegerlo de mi y del policía. Por como la llamó debí suponer que son la hermana y el hermano.

-Iván, esa niña me cuidó, hasta que llegó el señor policía- dijo Xabi apuntándome con su dedito pequeño.

-Muchas gracias señorita, se lo agradezco mucho pero ahora tenemos que irnos, quiere que la llevemos a algún lugar?

-No gracias, no hay de que, la verdad es que Xabi me ha alegrado la tarde- dije yo mirando al niño en brazos del chico

-Adiós Bella- dijo el niño diciéndome adiós con su manita. Aun no había descubierto como sabía mi nombre.

Me puse a caminar, cuando de repente me di cuenta de que no sabía a donde me dirigía, tenía que llamar a Jake.