Hola, muchas gracias a todos los que comentaron o se tomaron el tiempo de leer el primer capítulo, al ver la aprobación de todos me animo a continuar, no siendo más aquí va el segundo capítulo.
Juntos
Es increíble cómo trascurre el tiempo cuando se está con la persona que amas, dos años habían pasado desde que vivían juntos y hacia un año habían formalizado todo con el matrimonio convirtiéndose oficialmente en el señor y la señora Uchiha, pero no solo eso había cambiado, el pequeño hijo de Ino y Sai tenía ya dos años de edad, el Hokague y la jefe del clan Hyuga se habían casado hacia dos años y tuvieron un niño que ahora tiene 10 meses de nacido, continuando con encuentros amorosos, el otro matrimonio Hyuga (Neji y Tenten) cumplía 3 años de estar formado y su segunda hija acababa de nacer, Shikamaru y su ''problemática esposa'' Temari criaban feliz pero arduamente a sus mellizos (un niño y una niña), muchos otros cambios y nuevas generaciones habían llegado de mano de los ninjas más reconocidos en toda la aldea, aunque como es de esperarse, algunos, como por ejemplo Kakashi, continuaban en la soltería y llevando una despreocupada vida.
En la mansión Uchiha…
-gracias por traerme-dijo dulcemente una mujer de cabello rosado a su amable acompañante mientras recibía las bolsas que le ayudo a cargar.
-de nada Sakura, hasta pronto- respondió el hombre tomando su camino.
La mujer cerró la puerta y se dirigió a la cocina para descargar las bolsas, al llegar allí encontró a su esposo con los brazos cruzados y haciendo malacara, y mientras le regalaba una mirada de ira replico
-¿con quién viniste?
-Kiba muy amablemente me ayudo a traer todas estas bolsas- dijo con una sonrisa, mas la reacción de su amado fue llenarse de más ira.
-¡oh!, no me digas, el gran Uchiha ¿esta celosos?- pregunto divertida y de forma burlona.
-¿yo?, ¿de ese pulgoso? ¡Jamás!- pronuncio tratando de disimular el azabache.
-está bien- dijo la Señora Uchiha mientras ordenaba lo que había en las bolsas.
-oye Sasuke, ¿Qué quieres de comida?- pregunto la ninja.
-haz lo que quieras- respondió secamente y aun con un aire de ira.
- uhmm, ya se, te preparare tu comida favorita, haber si se te quita el malgenio- afirmo felizmente comenzando a sacar los ingredientes necesarios.
El hombre tratando de recobrar la calma salió de aquel lugar, era lógico que si se quedaba comenzarían a discutir y su esposa lo dejaría como para recoger con cucharita si le ponía un dedo encima con su fuerza sobrehumana.
La cena transcurrió de forma normal, aunque no cruzaron ninguna palabra, pero eso ya era normal, los últimos días su relación venia teniendo dificultades que ni ellos entendían, así que preferían no hablar de ello y seguir con su vida como si nada, de igual forma llego la hora de dormir, el cansancio se apoderaba de ellos por su extenuante trabajo, así que el tiempo para disfrutar en pareja se posponía nuevamente, su vida sexual disminuyo de forma drástica, ahora solo estaban juntos una o dos veces por semana siendo encuentros bastante monótonos y poco llenantes de placer. Era tiempo de comenzar a actuar o todo lo que llevaban construido se vendría abajo.
Al día siguiente Sasuke se fue temprano para su trabajo, así que Sakura fue donde su consejera y amiga Ino, si ella no podía ayudarla nadie más podría.
-frentona, ¿Qué te trae por acá?- pregunto curiosa la rubia.
-¿estás sola?- cuestiono Sakura.
-si, Sai está trabajando y pues el niño duerme- respondió Ino un tanto confusa.
-¿puedo pasar?- pregunto nuevamente la señora Uchiha.
-claro frentona pasa- dijo Yamanaka mientras se hacía a un lado para dejarla pasar.
Ya sentadas en el sofá y tomando té, Sakura comenzó a plantearle a su amiga lo que venía ocurriendo en su matrimonio.
-haber si entendí bien frentona, no tienes casi sexo con él y lo que tienen no es suficiente, han perdido la comunicación y por más que tratas de mantener la calma la rabia te inunda al igual que a él con cada error que cometen- resumió la rubia ante lo contado por su amiga.
-exactamente- dijo indignada y triste la medico.
-puedes hacer varias cosas Sakura- dijo Ino – primero hablar seriamente con él y decirle como te sientes y escuchar también su punto de vista, lo segundo puede ser que aproveches una situación de cansancio de él para avivar la llama de la pasión, lo recomiendo pro que a mí me funciono o tercero divórciate- termino de decir Yamanaka.
-puerca, ¡tengo una idea!, gracias, nos vemos- la peli rosada salió con cara de tener un gran plan, dejando a su amiga totalmente sorprendida con cara de interrogación.
Ese día era sábado, por lo general su esposo después de tener una atareada semana acostumbraba tomar una ducha para relajarse y dormir hasta más tarde el domingo, ahora solo quedaba esperar que siguiera su ritual y poner en práctica lo que su amiga le aconsejo.
Finalmente cayó la noche y la cena había terminado, Sakura rogaba en su mente que Sasuke se pusiera de pie y dijera ''estoy cansado, tomare una ducha'', sus suplicas parecieron ser escuchadas ya que eso fue exactamente lo que ocurrió.
El jefe del clan paso al baño donde preparo la bañera, en ella se sumergió y cerro sus ojos para tratar de descansar, pero el ruido de la puerta abierta lo desconcentro, mas no abrió sus ojos y solo espero que el intruso hablara.
-Sasuke, ¿te molesta si te acompaño para hablar?- pregunto un tanto nerviosa, mas la única respuesta que obtuvo fue una aprobación por parte de él moviendo su cabeza en forma afirmativa.
La ninja se despojo de su ropa y se adentro en la tina mientras se sentaba quedando frente a frente con su esposo.
-¿de qué quieres hablar?- pregunto seriamente mientras mantenía los ojos cerrados.
-Sasuke, ¿tu aun me amas?- pregunto con tristeza en espera de una respuesta.
-si no fuera así, no estaría contigo Sakura- respondió secamente angustiando aun mas a su mujer.
-¿sabes distinguir entre amor y costumbre Sasuke?, pues yo sí, yo se que te amo y eso puede más que la costumbre, pero si seguimos así de alejados lo único que lograremos será destruir todo lo que hemos construido juntos- dijo triste pero con seriedad la peli rosa.
El chico medito por un momento, lamentablemente su esposa tenía razón, su relación se estaba desmoronando.
-¿sabes que me preocupa?, me preocupa el no saber qué hacer para que todo vuelva a ser como antes, no quiero perderte Sakura, pero no encuentro respuestas con las que pueda contribuir a mejorar esta situación, me logra asustar que de pronto lo que diga o haga te aleje de mi como paso hace años- respondió con preocupación el ninja mientras la miraba esperando respuesta. Ella estaba sorprendida, jamás pensó que el diría esas cosas, ¿Sasuke Uchiha asustado y sin saber cómo actuar?, en verdad no lo conocía tanto como pensaba.
-tú no tienes respuestas Sasuke y yo tampoco, pero estoy segura de que juntos las encontraremos, pues los dos tenemos la voluntad de arreglar esto- dijo sonriente la mujer de ojos jade.
-ven- ordeno dulcemente el poseedor del sharingan.
La peli rosa se acerco y enredo en sus piernas alrededor de la cadera de él mientras se recostaba en su hombro y se abrazaba en su torso.
-te amo- dijo aquel hombre mientras correspondía al abrazo y pasaba los dedos de su mano por el largo cabello de su amada -¿puedo darte un beso?- pregunto casi con inocencia a lo que la mujer rio divertida para después acercarse y comenzar a besarlo.
El beso era lento, se sentía como si llevaran años sin verse, realmente querían que el reloj se detuviera y les permitiera estar de esa forma siempre. El Uchiha poso una de sus manos tras la cabeza de ella para darle profundidad al beso, sus lenguas comenzaron a jugar apasionadamente mientras aumentaban el ritmo en sus labios, las caricias no se hicieron esperar, Sasuke paso a saborear aquel dulce cuello con olor a cereza, el contacto de sus partes intimas por la posición que tenían era excitante, todo en su cuerpo palpitaba de deseo, no había tiempo que perder, lentamente se convirtieron en uno, sus respiraciones eran agitadas, a medida que la medico aumentaba sus movimientos comenzaban a brotar de sus gargantas gemidos que comprobaban lo bien que la estaban pasando.
-Sasuke ahhh ahhh mm- susurraba en su oído la Señora Uchiha.
-Sa-kura ahh- gemia de igual forma el azabache.
Sus movimientos eran rápidos y cargados de deseo, llevaban mucho tiempo sin llegar a tal punto, así que la mejor forma de terminar era con el orgasmo, corriente eléctrica que hacía mucho no se adueñaba de todo su ser.
La pareja tenía unidas sus frentes y respiraban agitadamente por el ejercicio recién realizado.
-te amo Uchiha Sasuke- menciono la joven regalándole un corto beso en los labios.
-y yo a ti Uchiha Sakura- respondió aquel hombre regalándole también un corto beso.
Después de aquella noche, todo había mejorado entre los dos, cada uno ponía de su parte para que todo estuviera bien y cualquier desacuerdo era discutido entre los dos, de igual forma su vida sexual había retomado un buen rumbo, definitivamente no había un mejor des estresante ni mejor medicina que esa.
Los días transcurrieron sin problema alguno, aunque lo que no sabían era lo que se les venía encima, o bueno Sasuke no se lo imaginaba.
-Sasuke, tengo que decirte algo- dijo la peli rosa mientras se sentaba al lado de su esposo en el sofá.
-¿Qué pasa?- pregunto el azabache mientras apagaba el televisor para ponerle atención a su esposa.
-bueno, veras, lo que pasa es que- decía nerviosa la joven ante la revelación que debía dar.
-relájate y dilo- animo el Uchiha al ver los nervios de la mujer.
-Sasuke, ¿tu todavía quieres restaurar el clan?- pregunto finalmente la medico.
-si- dijo un tanto confundido frente a la pregunta.
-uff que alivio- respiro tranquila la ninja.
-¿Por qué la pregunta?- cuestiono aun confundido.
-porque tenemos menos tiempo del que crees para prepararnos a hacerlo- dijo con una sonrisa la peli rosa.
-Sakura, tenemos mucho tiempo para eso- le menciono a su esposa el azabache.
-no me entiendes Sasuke ¿verdad?- dijo la mujer.
-la verdad, no- respondía mas confundido que antes.
-Sasuke, ¡vamos a ser padres!- dijo alegre la noticia a su esposo.
El poseedor de sharingan no lograba reaccionar, todo fue demasiado rápido y era mucha la información que asimilar, en su cara solo se veía el asombro, mas ninguna palabra salía de su boca.
-Sasuke, ¿estás bien? O ¿no te gusto la noticia?- pregunto preocupada la kunoichi.
El azabache se acerco y la abrazo con ternura, no se esperaba la noticia, pero era justo lo que faltaba para cumplir todos sus sueños y podía estar seguro que los de su esposa también.
-seremos padres- sonrió el hombre -¡seremos padres Sakura!- grito con alegría mientras la volvía a abrazar con entusiasmo.
Bueno hasta aquí el segundo capítulo, espero sea de su agrado, no olviden comentar y así me animo para mostrarles cómo trascurre todo como nuevos padres.
Cuídense, bye.
