8 años.
-Holliiiiiiiiiiiii- la voz de su hermano le parecía el zumbido de un mosquito molestando su oído- ¿Estas despierta?
-Claro que lo estoy- Holli se sentó en su cama mientras abrazaba fuerte a Killy Croqui, su osos de peluche con escamas- ¿Qué pasa, que hora es?
-Son las once…
-¡Las onces!- Holli pego un pequeño grito pero por precaución J.J le tapó la boca con la mano y con la libre le hizo un signo de que hablara más bajo- Mamá se va a enojar cuando nos vea despiertos.
-¿Por qué te da miedo mamá?- J.J cerró la puerta y se acercó otra vez a su hermana- es una estúpida.
-¡J.J!
-Papa se lo dice a sus hombres muchas veces.
-¿Pero quién te defiende cuando papá te reta?- Holli se sintió vencedora cuando J.J desvió la mirada- Me siento feliz que también lo notes.
-¡Vos viste como papá la trata cuando pelean!
-Mamá dice que no nos tenemos que meter cuando discuten- a pesar de las muchas veces que vio a sus padres discutir, los mellizos todavía no se acostumbraban a los gritos de sus padres. Muchas veces, cuando ambos vienen de trabajar, ellos se quedan con la tía Pam y los pasan a buscar enojados. J.J se ganó muchos reto por parte de ambos, en lo único que se ponían de acuerdo era para discutir de quien tiene la culpa que sea tan irrespetuoso. En cambio, para Holli no recibe tanto castigos se la pasa defendiendo a su hermano mellizo, por supuesto alguna vez lo recibió pero provenía de su madre. Su padre la concientizaba demasiado.
-No importa…- J.J frunció el ceño- En fin, el grandote recibió una llamada y papá se está preparando para ir a trabajar ¿Nos escondemos en el auto?
-¡Estás loco! Papá nos mata.
-¿No tienes curiosidad por lo que trabaja papá?- J.J asomo la cabeza por la puerta y le dijo- dentro de un rato se van a ir ¡Holli es nuestra oportunidad!
-No, no, no, no, no- entonces Holli pego a su hermano con su oso de peluche para detenerlo pero él no le daba mucha importancia- si vas se lo voy a decir a mamá- pero J.J largo una carcajada sonora parecida a su padre.
-Ambos sabemos que no eres capaz- luego fue y le dio un beso en la mejilla a su hermana- te prometo que volveré con muchas historias ¿Segura que no quieres venir?
-En serio, J.J no lo hagas- Holli salió de su cama y agarro lo agarró del brazo suplicante- esta vez papá te va a matar.
-¡Suéltame!- J.J era muy fuerte a pesar de que tenía ocho años, empujo a su hermana hacia atrás y ella cayo en el piso sentada con Killy Croqui en su mano. J.J la miro sintiendo remordimiento pero enseguida recordó que su padre lo hace mucha veces con su madre y él nunca le pide disculpas- te despertare cuando llegue- dicho esto salió del cuarto.
-¡J.J!- su hermana salió detrás de él y lo abrazo de atrás después le deposito un beso en su pequeña boquita- ten cuidado.
-¡Tonta no me va a pasar nada!- J.J se despidió con una sonrisa y oculto su cara con la capucha de su campera.
Era una noche con mucha humedad pero aun así sentía que se le helaban los huesos de los pies. Era el perfecto plan y mejor oportunidad que esa no podía tener, pero si lo descubrían… sabía que más tarde se iba a arrepentir.
"Pero tengo que hacerlo… además papá no se va a enojar mucho cuando le diga porque… él odia los cobardes y no soy uno de ellos"
J.J conocía de memoria todos los pasillos del teatro en donde Vivian. Los recorría cientos de veces cuando jugaba a la escondida con su hermana, pero siempre se sorprendía en encontrar una ruta secreta. Una vez, hace unos años, encontró un armario oculto en el sótano del teatro donde encontró muchos disfraces tenebrosos que parecían ser payasos. Para J.J, situación más cómica no había presenciado, por lo tanto con sumo cuidado de maquillo de la misma manera que lo hacia su padre cuando se iba a trabajar y vistió con los enormes trajes, les tuvo que romper las mangas y los pantalones porque le quedaba muy grande, Holli colaboro mucho e hizo que participara Killy Croqui. Cuando sus dos padres llegaron, J.J entretuvo a su padre con sus secuaces. El acto término enseguida, el chico tenía una enorme sonrisa y los pantalones abajo, dejando al descubierto sus calzoncillos verdes.
J.J extrañamente no estaba nervioso y comenzó a tener por primera vez se unioo a una larga carcajada con su padre mientras los secuaces le seguían la onda, creyendo que iban a matarlo después de "burlarse de su jefe" pero en cambio el Joker saco una pequeña navaja que tenía escondida en la suela del zapato, le dio al chico con una sonrisa maliciosa y las arrugas de sus cicatrices se movieron mientras daban un brillo peligroso. J.J lo agarro como si fuera de cristal y lo examino con sus pequeños dedos curiosos, la navaja era tan plateada y pesada, poseía un olor extraño, el mismo olor que su padre. J.J nunca supo porque pero cuando se cortó con la hoja al pasar su pulgar, vio como toda la sangre pero el dolor no vino. Cuando vio a su padre él seguía con una sonrisa intacta.
-El dolor es solo un viejo amigo que viene de paso-susurro mientras mantenía su eterna sonrisa- puede que pienses que es un mal amigo pero también es el único que seguir a tu lado- el Joker agarro la navaja y se hizo una corte más grande en su mano derecha- cuando ya es insoportable recuerda…
-"La risa es la mejor medicina"- J.J su subió los pantalones mientras recitaba la frase que le había dicho su madre cuando él o su hermana estaba enfermo. Según Harley, ahí fue cuando todo comenzó. El Joker dio vuelta el filo de la navaja hacia abajo y lo clavo directamente hacia la pierna de un secuaz suyo, este grito mientras apretaba la herida incapaz de ver la sangre que salió del agujero del pantalón. Padre e hijo comenzaron a sonreír.
-¿Ves? Estos no se llevan bien con el dolor, es más lo rechazan.
-Pero nosotros no…- continúo el chico.
-Nosotros no- repitió el Joker y clavo el cuchillo en el cráneo de su "trabajador". Agarro a su hijo debajo de los brazos y susurro sin mirar- desaguasen del cadáver.
Desde ese momento, J.J lleva a todos lados, la navaja que su padre le regalo por hacerle sonreír y demostrarle que existe algo más que sangre en sus venas. En fin, desde que los mellizos tuvieron memoria solo tuvieron una sola regla: no salir dentro de los terrenos del teatro, podían hacer cualquier cosa pero no ir más allá de los muros. La única salida y entrada es una enorme puerta de rejas altas, por ahí siempre entrar millones de autos de diferentes tamaños pero por lo general todos negros. J.J salió por la puerta de atrás, después de corroborar que su madre estaba obstruida mirando las noticias en la sala de estar, el teatro está cerca de un pequeño bosque, por lo que el chico se escondió entre las sombras de los enormes pinos y rápidamente llego hacia el patio delantero, ahí estaba su padre con un esmoquin violeta y una escopeta en su mano dándolo vueltas con un aire divertido, a pesar de la oscuridad J.J podía ver como los demás se ponían nerviosos.
Había un choche negro con el baúl abierto. Eran como máximo diez hombres y todos de caras conocidas, aunque ya se había olvidado los nombres de esos, excepto del grandote que le dicen Godzilla, Andy el idiota que no le gusta la manera en que mira a su madre y hermana, Cuatro Ojos, Mark el pelirrojo y por último, el favorito entre los amigos de papá, Killer Croc. Es un hombre inmensamente grande, de piel oscura y extrañas escamas distribuidas por su cuerpo lo que le da un aspecto más de reptil; también es el padrino de los mellizos.
Mientras unos hombres habrías la reja, otros caminaban con sus armas colgados de sus cinturas había afuera (creía que para vigilar que no pasara nada) mientras su padre con Killer Croc se situaban en el asiento delantero.
"Esta es mi oportunidad" Enseguida el chico, corrió lo más rápido posible y con sumo cuidado se metió adentro sin mover demasiado el auto, una vez adentro, se acomodó en el fondo, mientras trataba de tranquilizar su corazón "Esto es una locura jajajajaja pero que genio que soy"
-¡Entonces le dije para quien trabajaba!- la voz le sonaba familiar y cada vez se hacía más fuerte, era uno nuevo. Su voz gruesa lo molestaba, era como si quisiera imitar a tu padre… nadie tiene la misma magnitud que su padre. En fin, el tipo se acercaba demasiado hacia donde estaba pero no mostro signos de admirar algo extraño, se sentó sobre el auto y al lado su amigo- ¡Tendrías que haber visto la cara que puso la maldita puta, creí que le iba a agarrar un maldito ataque o algo así!
-¿Y entonces que hizo?- pregunto el amigo curioso pero pícaro con la misma sonrisa que ponía su padre cuando veía a su madre.
-¡Ella nada!- el tipo largo una carcajada corta mientras de un salto se levantaba y movía su entrepierna- ¡Me baje los pantalones y le dije "Quieres protección, chúpala"!- entonces ambos comenzaron reír mientras daban palmadas ruidosas. Sinceramente J.J no entendía que era tan gracioso.
"El que no entiende el chiste…" Comenzó a pensar mientras los dos idiotas cerraban el baúl. El chico pudo escuchar como las puertas del auto se cerraban y las vibraciones del motor, enseguida el lugar oscuro se tornó más caluroso enseguida y una luz naranja ilumino el pequeño lugar. J.J se preguntó para donde iban, como su padre iba de traje creyó que va en una oficina o algo parecido, donde tiene un enorme escritorio, una enorme computadora y un sillón grande para que se sientan intimidados los visitantes, pero para J.J ver a su padre tranquilo en una oficina le resultaba imposible. Siempre se lo imagino en algo interesante, un trabajo que no sea normal, que haya que tener mucha fuerza o inteligencia, algo que no sea apto para cualquiera.
El viaje duro bastante, pero noto varias paradas. En la primera estaba tan emocionado que quiso abrir la puerta, pero no pudo, ni si quiera se puso nervioso al no poder abrirla, más bien frustración por no ver nada. La puerta tenía un agujero lateral por lo que no se preocupaba que se iba a quedar sin aire. Pero lo que menos le agradaba era pasar todo ese peligro sin hacer nada… y eso que la situación es algo espontánea y no planeada, cuando es un plan no sale como uno desea.
Cuando por ya comenzaba a perder la paciencia, cuando el auto paro una vez más pero esta vez fue la voz de su padre la que resonó en el medio de la oscura noche.
-Entonces… traigan a nuestro querido invitado, ese buen amigo que hace mucho tiempo que no lo veo HAhaHAhoHOHO- como siempre no podía faltar su incontrolable risa, varios hombres bajaron de móvil y en cuestión de segundos, podía escuchar perfectamente como el gemido de un hombre débil y asustado, llorando como una niña pequeña y J.J juraba que estaba temblando. Odia ese tipo de gente, no sabía porque lo hacía enojar, quería golpearlos para que se enderecen y actúen como hombres.
-Por favor, por favor- suplicaba el señor mientras se resbalaba torpemente, lo sostenían varios hombres y uno le pego en el estómago para callar su estúpido lloriqueo. Lo pego en el auto un par de veces y después lo acostaron sobre el baúl del coche- ¡Yo no hice nada, no hice nada todo fue culpa del maldito de…!
-¿Quieres que te desangre tu podrida lengua?- la voz rasposa de su padre hizo que le erizaran los pelos de la nuca del chico- ¡Por favor, por favor!- El Joker comenzó a interpretar una ridícula y lastimosa imitación de su "cliente"- He oído mierdas mejores que esas ¡Vamos sorpréndeme!
"Jajajaja el pobre tipo esta en graves problemas, papa está muy enojado ¿O no?" Muchas veces J.J no sabía cuándo su padre estaba enojado y cuando no, su sonrisa es muy engañosa. "Seguramente es una estrategia de negocios"
-¡Por favor, tengo hijos y essspososssa, mi hija la más chiquita está enferma y mi esposa trabaja doce horas diarias!- "Eso ni yo me lo creo y obviamente papa tampoco"
-¡Ohhhh shshshsh pequeña niña estúpida contrólate!- le regaño el Joker con una voz gruesa mientras se mordía el labio- ¡Mira no estoy de buen humor! ¿Me notas de buen humor? ¿Por qué estoy de mal humor?- se acerca al tipo que estaba temblando, salió lagrimas descontroladas de sus ojos y tenía la nariz tapada, al mismo tiempo que daba pequeños gemidos de misericordia, saco el cuchillo y comenzó a jugar con el filo en el aire- ¡Una rata sucia de alcantarilla creyó que podía engañarme y salirse con la suya ¿Puedes creerlo? Soy un payaso que no le gusta que lo jodan ¿Extraño?- espero respuesta del tipo pero no encontró nada solamente miedo enterrado en sus ojos, ni siquiera se molesta ocultarlo un poco que aburrido. El Joker volvió a utilizar su voz grave y llena de vida- Como veo que no te ha gustado las actividades del grupo ¿Por qué no probamos con algo un poco más… artístico?- El Joker chasqueo los dedos y unos ruidos metálicos invadieron el oído de su hijo escondido, había un olor extraño como podrido pero hasta el chico lo conocía… el mismo olor que papa pero más fuerte.
-Te traje un pequeño regalo para comenzar la pequeña recreación- El Joker hizo varias señas con la cabeza e inmediatamente taparon la boca del llorón y lo desnudaron hasta quedar en ropa interior, el Joker agarro el balde y de ahí saco un gran puñado de sesos, que luego se lo colgó alrededor del cuello de la víctima- tu esposa te envía esto- sigue con las vísceras, y demás órganos frescos, luego volcó una todo el contenido del balde hacia él. La victima gritaba ahogada por su propia saliva- sabes me decepcione mucho cuando vi que tus niños apenas tienen conocimiento.
J.J olía la sangre desde adentro del baúl, sorprendido por escuchar todo eso, se acurruco en una pequeña esquina emocionado por la actitud de su padre pero con miedo al mismo tiempo sabiendo que si iba a salir ahora iba a terminar peor que aquel hombre.
"Papa castiga hombre malos, los hombres malos que juegan con él… papa les enseña que no son mejores que él"
-Vamos chicos, me gustaría que hiciéramos una última parada antes de vuelva- cuando escucho la última palabra del payaso, la victima levanto la cabeza con los ojos esperanzados, el Jefe simplemente se limitó a pegarle un poco en la mejilla- claro Conrer, esto es solo un aviso y ahora vamos a mandarle otro a tu querido padre ¿Qué te parece?- el Joker volvió a gruñir mientras un secuaz mete la llave y abre el baúl…
Se imaginan las caras de todos cuando al ver que en el baúl de su auto había un chico pequeños de unos ocho años, de pelo lacio, rubio platinado y unos ojos negros que brillaban de emoción y seguían así a pesar de que también se llevó una gran sorpresa.
-¿J.J?- fue la voz de Killer Croc quien rompió el silencio mientras todo veía como el chico estudiaba curioso al torturado (que estaba más concentrado en saber qué clase de truco le habían metido)- ¿Qué carajo haces aquí?
-¿Estás enojado pa?- dijo el chico mirando directamente los ojos oscuros de su padre, podía jurar que estaba decepcionado y molesto. Le acaba de arruinar la diversión.
-¡¿Pa?!- pregunto sorprendido la victima hacia el Joker pero este no le respondió, luego miro al chico, de vuelta al Joker, el chico que lo había llamado "Pa", ese chico que no podía decir que tenía rasgo similares pero si una extraña locura en los ojos oscuros que lo miraban inexpresivo.
"Mierda" fue lo primero que pensó Conrer.
CONTINUARA….
