Hola chicas/os! Oh, gracias por los reviews que recibí no pensé que les gustaría, pero la verdad es que ¡se siente muy bien tener uno! jeje ¡Muchas Gracias! Bueno, aquí les traigo el segundo capítulo, que debo decir que está un poco emotivo, espero les guste. ^_^

Disclaimer: Bleach y sus personajes son de Tite Kubo, si fueran míos ya habría mucho IchiHime

Las habitaciones del hotel eran realmente hermosas, no es que el resto no lo fuera, pero tenían un par de camas individuales, pantalla plana con acceso a muchos canales, una mesa junto a una gran ventana y junto a ella la puerta de acceso al balcón que tenía una encantadora vista hacia el jardín de árboles de cerezo, un clóset muy amplio y un baño gigantesco. Además, el cuarto estaba decorado con cuadros muy bonitos de frutas y paisajes que lo hacían aún más cálido, sin mencionar que las lámparas de pie que había junto a cada una de las camas proporcionaban la luz necesaria para cualquier actividad.

-Ah Tatsuki-chan, ¡Qué lindo hotel escogieron tú e Ishida-kun! ¿Acaso ya lo conocías?- preguntó Orihime mientras se lanzaba de espaldas en la cama de la izquierda, que tenía un hermoso cobertor rosado y unos cojines a juego que la hicieron irresistible a sus ojos desde que llegó.

-Pues sí, aunque sólo había venido una vez con mis padres, recuerdo que era muy lindo y al parecer no me equivoqué.-Contestó Tatsuki mientras guardaba su ropa en el clóset.-¿Cómo crees que les esté yendo a esos tontos?¿Crees que ya hayan elegido un cuarto o sigan peleando por quién se queda con cuál?

-¿Te refieres a los muchachos? Jeje pues yo espero que ya hayan elegido, la verdad es que me muero de ganas de ir a recorrer el lugar e inspeccionar la comida y me gustaría que todos fuéramos juntos.

-Tienes razón, ¿Ya estás lista? – Orihime asintió y con un salto se levantó de la cama.

Al salir de la habitación se encontraron a Chad, Mizuiro y Keigo platicando animadamente sobre cómo dormirían pues al parecer faltaba una cama.

-Entonces ¿Les parece bien? Cada uno dormirá en el piso durante una noche, así será justo para todos.-Decía Keigo, pero al parecer sus amigos no le prestaban mucha atención.

-Está bien Asano-san pero no tienes que gritarnos.- Contestó Mizuiro, quien extrañamente no tenía ningún celular a la vista.

-Arizawa, Inoue ¿Ya están listas para conocer el lugar?- preguntó Chad, quien traía una chamarra café que se veía muy cálida.

-Sí Sado-kun. Veo que ustedes también pero ¿Dónde están Kurosaki-kun e Ishida-kun?

-Pues verás Inoue-san a ellos les tocó la habitación del fondo así que seguro ya no quisieron salir y prefirieron quedarse a platicar de cosas privadas, ya sabes…-Antes de que pudiera terminar la frase, Keigo vio venir el puño de Ichigo y sintiéndose muy inteligente lo esquivó, pero no contaba con que se encontraría con el pie de Uryu directo en su estómago.

-No, no sabemos Keigo, ¿Por qué no nos cuentas?-Le dijo Ichigo con una mirada asesina que hizo sudar a Keigo y reír al resto de sus amigos.-E-era una broma Ichigo no te pongas así-Le contestó el asustado muchacho.

-Ay Orihime que será de nosotras teniendo que aguantar a esta bola de bárbaros. Vámonos.-Tatsuki tomo por el brazo a la chica que tenía a su lado y se adelantaron dejando atrás a los revoltosos.

Los 6 se dirigieron hacia el restaurante del hotel pero en el camino se encontraron con algo que los sorprendió mucho.

-¡Una alberca bajo techo! –Gritaba Keigo - Y con calefacción –agregó Chad

-¿Pues cuanto costo este hotel? – Preguntó Ichigo con cara de preocupación. Está bien que tenía ahorrado un poco de dinero, pero viendo los lujos del lugar en el que estaba seguro que terminaría lavando platos y limpiando esa lujosa alberca para poder regresar a su casa.

–Eso no importa porque todo corre por cuenta de Ryuken así que disfruten de lo que hay y no se preocupen por el dinero - dijo Uryu con una extraña cara que les dio a entender a sus amigos que era mejor no preguntar y simplemente hacerle caso. Por su parte Ichigo se preguntó si el padre de Ishida estaba enterado de eso o no y al imaginarse qué podría hacerle a su hijo deseó poder verlo.

Al escuchar esas palabras todos decidieron que sería un buen momento para disfrutar de la alberca pues el sol había salido un rato y sumado a la calefacción el ambiente era muy agradable. Gracias al cielo que todos habían sido precavidos y habían traído un traje de baño y no tardaron mucho en estar listos para divertirse. Sin embargo, la diversión de Ichigo se vio interrumpida, pues Inoue había tropezado con sus propios pies, pues de la emoción ni se había puesto bien las sandalias, entonces no lo pensó ni una vez y se lanzó a detener la caída de la chica.

–Inoue ¿Estas bien? –Preguntó Ichigo aliviado de haber llegado a tiempo para detenerla por la cintura. Ni siquiera se dio cuenta de la posición tan comprometedora en la que se encontraban.

–S-si Kurosaki-kun muchas gracias -dijo la muy sonrojada chica del cabello naranja; que sí seguía así se pondría rojo como fresa.

–No te preocupes Inoue cuando tú quieras.- Le respondió Ichigo con una mirada muy amable y protectora.

-Oye Ichigo, no pensé que sintieras esa clase de cosas por Inoue-san, que guardadito te lo tenías-Dijo Keigo en un tono burlón que de inmediato puso alerta al muchacho, soltando rápidamente a Orihime.

-Cállate Keigo.- Los demás muchachos, incluido Chad no pararon de molestarlo hasta que entraron a la piscina.

Por fin, los amigos decidieron gastar un poco de tiempo nadando y jugando voleibol en la alberca, que afortunadamente estaba casi vacía, sin embargo, Orihime no podía concentrarse en el juego por estar distraída con la musculosa anatomía del joven Kurosaki. Al parecer y para su suerte, la única en notarlo fue Tatsuki y sólo le hizo un comentario, no sin un tono de burla.

-Si sigues viéndolo de esa manera terminaremos nadando en tu saliva y el balón se estrellará con tu cara.- Orihime sólo se puso roja como tomate y decidió poner atención al balón para cuidar su cara.

Mientras jugaban un grupo de chicos había llegado a la alberca y desde que lo hicieron no habían apartado la vista de Orihime ni un momento, cosa que Ichigo notó y que al principio lo incomodó, pero al ver que no se detenían y descaradamente empezaban a señalarla un sentimiento de furia comenzó a crecer en su interior. Sin embargo se contenía porque no quería hacer un espectáculo delante de todos, pero cuando decidieron que era hora de ir a cambiarse para comer ya no pudo evitarlo. Mientras los demás se secaban él se acercó a los tipos sin que sus amigos lo vieran y lo que escuchó le dio el visto bueno para desatar su ira con ellos.

-Mira nada más que cuerpo y qué cara…-Le decía un tipo rubio a otro de cabello negro.- Te aseguro que esta noche la tengo para mí solo en el cuarto.

Ichigo simplemente lo agarró del cuello de la camisa amarilla que traía y le dijo- ¿Se puede saber de quién estás hablando maldito?

-De la hermosura de cabello naranja. Qué, ¿Es tu novia?-Contestó el sujeto sin siquiera soltarse del agarre del chico. Por su parte Ichigo no contestó y aflojó un poco las manos de la camisa del rubio. ¿Qué le podía contestar? Él no era nada de Orihime y ellos no habían hecho nada. Todavía.

-A ya sé. ¿Tú también quieres tenerla esta noche no?-Ichigo olvidó todo y sin decir nada más le soltó un puñetazo al sujeto que lo dejó tirado en el piso. Cuando lo levantó para darle otro vio la cara de horror del tipo, después de todo no eres tan valiente, pensó y simplemente le dijo: - Si te vuelvo a ver cerca de ella, siquiera en la misma habitación, esa cara de niña que tienes va a perder unos cuantos dientes. ¿Entendiste idiota?- El rubio y su amigo sólo salieron corriendo sin decir nada. Ichigo por su parte volvió con sus amigos. – ¿Nos vamos?

Cuando todos estuvieron listos se encontraron en el lobby del hotel para ir juntos hacia el restaurante. El lugar era como un gran salón con mesas acomodadas de manera circular a modo de que en el centro quedaba el bufet. La mesa que eligieron era rectangular y de un lado estaban Orihime, Chad y Mizuiro y del otro Ichigo, Tatsuki, Uryu y Keigo. Aunque los chicos habían recibido las cartas todos decidieron que probarían el bufet, pues desde que llegaron vieron los deliciosos postres que tenía, sin mencionar que mientras estuvieron en la piscina escucharon a unas personas decir que era delicioso.

Así, uno por uno desfilaron hacia la gran barra donde había todo tipo de comida, tomaban platos de sopa, ensaladas, pastas, carnes, pescado, una y otra vez iban y venían hasta que Ichigo y Orihime se levantaron juntos. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca y sobre todo de la sección de postres Ichigo le preguntó:

-Y bien Inoue, ¿La comida ha pasado la prueba o necesitaremos sacar las provisiones?-Ichigo sostenía un plato con una rebanada de pastel de chocolate y fresas que se veía bastante apetitoso, mientras Orihime volteó a verlo con cara seria.

-Pues verás Kurosaki-kun, la sopa no estuvo mal, ni la ensalada, ni el pescado, pero aun así creo que yo podría hacerlo mejor.-Sentenció la chica con las manos en la cadera e inclinada sobre los platos de postres buscando uno que se viera apetitoso. Sólo necesitaba la lupa y parecería una de esas inspectoras de televisión buscando la prueba del delito.-Pero si el postre no me agrada definitivamente habrá que sacarlas.- agregó cruzándose de brazos.

Ichigo no pudo evitar sonreír ante tal pose y le dijo:

-Mi trabajo es hacerte sonreír y eres tú quien me hace a mí sonreír.-Orihime dejó caer los brazos a sus costados y lo miró sin comprender una palabra de lo que decía, pero ahí estaba esa cara de preocupación que ella se había prometido no volver a causar y al parecer no lo estaba cumpliendo.

-Kurosaki-kun, todo está bien, no pasa nada, así que por favor no te preocupes por mí.- Ichigo ahora estaba totalmente de frente a ella como si quisiera cuidarla de algo. La mirada de inseguridad y hasta miedo que veía en esos ojos grises no lo convenció.

-Sabes que puedes confiar en mí… y en todos los demás.-Se apresuró a agregar. No sabía por qué era tan importante para él que ella hablara sólo con él, pero a la vez no quería ser tan obvio.

-Lo sé y te lo agradezco, a todos, pero de verdad estoy bien.- Dijo la chica rascándose la cabeza. No, no le diría que lo único que veía en las noches era el momento en que él perdía la vida por salvarla y que se sentía terriblemente mal porque sabía que ella se lo había pedido.

-¡Hey chicos! ¿Por qué esa cara? ¿Tan malos están los postres?- Tatsuki llegó en el momento justo. Los había estado observando y sabía que en cualquier momento Ichigo perdería la paciencia y exigiría saber lo que estaba preguntando. Aunque no lo sabía del todo se lo imaginaba porque era lo mismo que ella y seguramente todos querían saber. Por algo Ichigo y ella habían sido tan buenos amigos desde pequeños, porque en el fondo son iguales.

-¡Tatsuki-chan, me asustaste!, pero la verdad es que no lo sé no he elegido uno jeje…- Orihime contestó de manera nerviosa así que sólo tomó lo primero que encontró y se fue a sentar con los demás.

-Ichigo, creo que no deberías presionarla, nos contará lo que le pasa cuando sienta que es el momento.-Dijo la chica de cabello negro como adivinando el pensamiento de su amigo.

-Pero sé que algo nos oculta y necesito saberlo, ¡no puedo ayudarla si no sé qué es!- Ichigo apretó los puños con fuerza, ya no podía aguantar verla así, pero tenía que reconocer que Tatsuki tenía razón. Después de todo era la mejor amiga de ambos.

Ya en la noche, después de cenar los chicos decidieron ir a pasar un rato en la habitación de Ichigo y Uryu. Por extraño que pareciera, Keigo había tenido la grandiosa idea de llevar juegos de mesa, así que pasaron un rato agradable, riendo, jugando y a veces hasta peleando por los resultados del juego. Por último se pusieron de acuerdo para verse en la mañana para ir a desayunar y decidieron que a la noche siguiente irían a ver un pequeño festival que se llevaría a cabo en un lugar cercano al hotel.

-Bueno chicos, nosotras ya nos vamos a acostar. Las chicas delicadas necesitamos descansar muy bien.-Dijo Tatsuki poniendo una cara "delicada", mientras tomaba del brazo a Orihime.

-Claro Arisawa-san, de Inoue-san lo creo pero ¿Tú? ¿Delicada?-Le respondió Uryu, que durante el viaje había desarrollado una extraña relación "amistosa" con ella que había levantado sospechas entre sus compañeros además de sorpresa.

-¿Qué dijiste?-La chica lo miró con una cara asesina que les causó mucha risa a todos.-No nada, que tienes razón deben ir a acostarse para mantenerse tan bellas como siempre.-Más te vale. ¡Hasta mañana muchachos!

Cuando las chicas se fueron los muchachos se quedaron otro rato platicando y jugando, hasta que Ichigo le dijo a Uryu:

-Vaya Ishida, se nota que el honor de un Quincy es tan grande y poderoso que se deja intimidar por una chica "delicada"

-Es mejor que te calles Kurosaki, porque según me contaron esa delicada chica te hizo llorar varias veces de niños. ¿No es cierto pequeño llorón?

– ¿Qué dijiste cuatro ojos? –reclamaba el perturbado ex-shinigami

–Lo que escuchaste yankee- En ese instante Ichigo se lanzó contra Uryu y fueron a dar al piso en lo que parecía ser una masa deforme de puños y patadas.

–Vamos ya cálmense no hay que pelear, nos estamos divirtiendo ¿No? –Decía intentando calmarlos Keigo

-¡TU CALLATE! – Le gritaron ambos. Y cuando empezaban con golpes más serios Chad tuvo que intervenir.

–Cálmense ya los dos – Les dijo el ya harto muchacho mientras los levantaba del piso. Al parecer en ese momento los dos recuperaron el sentido y se dieron cuenta de que eran casi universitarios y no niños de primaria, así que sólo se lanzaron una mirada asesina y siguieron con la plática como si nada.

Mientras caminaban a su habitación, Orihime comenzó a sentir que un miedo creciente la invadía, pues sabía que la noche siempre se empeñaba en hacerla sufrir. Cuando entraron en su habitación y su amiga simplemente se puso la piyama y se metió en su cama, ella se demoró lo más posible para cambiarse y acostarse. Cuando por fin lo hizo, no pasó mucho tiempo para que el sueño traspasara su resistencia y se quedó dormida.

La pesadilla de esa noche era diferente, pues comenzaba en donde las demás terminaban:

Ichigo caía de las garras de Ulquiorra mientras la traumatizada chica lo veía todo. Con esfuerzo sobrehumano logró romper los barrotes gracias a Tsubaki y corrió hacia el muchacho sin vida para salvarlo, pero el monstruo de ojos verdes se acercaba lentamente para detenerla con esa expresión que ella odiaba tanto. Mientras Uryu le ganaba un poco de tiempo por fin pudo alcanzarlo y lo tomó entre sus brazos al tiempo que activaba su Soten Kisshun. La voz del murciélago le heló la sangre cuando le dijo: "Ya no tiene sentido, él está muerto". Ella no podía creerlo, no quería hacerlo, pero gruesas lágrimas de dolor bajaban por su cara. Su pecho le dolía tanto que pensaba que moriría también así que inconscientemente atrajo la cabeza de Ichigo hacia su pecho y gritó con todas las fuerzas que le quedaban:

-¡NO, él NO está muerto! ¡Yo lo protegeré con mi vida si es necesario y lo curaré para que pueda regresar a casa!-Gritaba desesperada Orihime. En ese momento sintió que una mano la tomaba del hombro y no dudó en activar el Santen Kesshun para protegerlos a ambos.

-¡Orihime despierta por favor!-Tatsuki retrocedió ante el poder de la chica, así que trato de despertarla gritando su nombre. Aunque sabía de los poderes de sus amigos, nunca había visto a Orihime usarlos y menos de esa manera tan desesperada, lo que le causó un poco de temor por el estado de su amiga. Trató de acercarse un poco más y de nuevo le dijo:

-¡Despierta amiga! ¡Ahí no hay nada, todo es un sueño, tranquilízate!

-¡No! ¡Tú sólo quieres alejarme de él y no lo permitiré!-La chica se aferró más "al cuerpo de Ichigo" y sin pensarlo gritó: -¡Koten Zanshun yo rechazo! Cuando la técnica defensiva de Orihime apareció, tiró una lámpara que estaba cerca y por la fuerza con que lo hizo también tiró una jarra de agua. En ese momento Chad, Mizuiro y Keigo regresaban a su habitación después de divertirse un rato cuando el ruido proveniente de la habitación de las chicas los hizo llegar ahí de inmediato.

-Arisawa, ¿Qué demonios está pasando?-Cuando entraron, lo primero que vieron fue a Orihime hincada sobre la cama abrazando una almohada y con sus poderes activados. De inmediato notaron el dolor y sufrimiento de su amiga y que estaba llorando. Estaba como poseída y no parecía escuchar nada de lo que en verdad sucedía.

-¡No lo sé! De repente comenzó a gritar cosas como que no estaba muerto y que ella lo curaría y cuando traté de despertarla activó sus poderes. ¡TIENEN QUE AYUDARLA!- Tatsuki comenzaba a desesperarse pues de alguna forma podía sentir el inmenso dolor de Orihime, así que tomó a Chad por el cuello de la camiseta que traía y le dijo con ojos suplicantes-¡Por favor!

-Inoue cálmate todos estamos aquí.- Chad también trató de calmarla y acercarse a ella, pero cuando estuvo más cerca la muchacha lanzó su ataque en contra de Tatsuki, así que el chico se arrojó a protegerla y le gritó a Keigo que estaba en la puerta como petrificado.- ¡Traigan a Ichigo! ¡RÁPIDO!

En la habitación del fondo Ichigo aunque ya llevaba un rato acostado no podía dormir pues sentía que algo extraño sucedía. Cierto era que él nunca había sido bueno para detectar la presión espiritual de nadie y mucho menos ahora que no tenía poderes, pero estaba seguro de que alguno de sus amigos estaba sufriendo, así que se concentró para descubrir quién era o si sólo era su imaginación cuando lo supo. Inoue, de inmediato se levantó de la cama y salió de la habitación despertando a Uryu que lo siguió tan pronto se puso los lentes. En el camino se encontró a Keigo con una cara tan pálida que de inmediato le preguntó:

-Keigo, ¿Dónde está Inoue?- El chico lo miró sorprendido, pero ya tendría tiempo de preguntarle cómo es que sabía que algo le pasaba así que le contestó- Está en su cuarto, pero algo le pasa, ¡Tienes que ir rápido!

Ichigo lo apartó de un empujón de su camino hasta que llegó a la habitación de las chicas y cuando entró vio a Orihime llorando y protegida con el Santen Kesshun. En una orilla estaban Tatsuki y Chad hablando con ella, pero parecía no escucharlos así que se acercó a ellos y les preguntó:

-¿Qué demonios está pasando? ¿Qué le hicieron a Inoue?

-¡Nada! Se despertó gritando que no permitiría que nada te sucediera y desde ese momento no ha soltado esa almohada ni ha dejado de usar sus poderes.-Ichigo miró a Chad con horror, pues sabía perfectamente lo que estaba recordando Orihime así que se volvió hacia ella y le dijo con el tono más suave que pudo teniendo en cuenta las circunstancias:

-Inoue, estoy aquí puedes relajarte.

-¡NO! Estás mintiendo, Debo proteger a Kurosaki-Kun cueste lo que cueste, es por eso que vine a este horrible lugar, para que nada le pasara ¡Y mira cómo está!-Lágrimas seguían corriendo por sus mejillas pero esta vez estaban acompañadas de una fuerte determinación.

-¿Q-qué estás diciendo?-Ichigo no podía creer que la razón por la que Inoue había aceptado pasar por tanto dolor fuera por él.

-Cuando él vino a buscarme en el dangai me dijo que si no iba mataría a mis amigos y ya que nunca había podido ser útil, decidí que si con eso podía salvarlos por supuesto que iría. Entonces me permitió despedirme de una persona y aunque fue difícil decidí que lo mejor era ver a Kurosaki-kun.-Cuando Ichigo escuchó esas palabras llegó a su mente el recuerdo del día en que se había enterado que ella había desaparecido. Sabía que había estado con él pero ahora que lo escuchaba estaba realmente sorprendido.

-Cuando llegué a su cuarto y lo vi ahí, dormido tan pacíficamente, pensé en olvidar todo y quedarme con él, hasta deseé que fuera capaz de escuchar mis sentimientos y quizá me pediría que me quedara a su lado, pero eso era imposible, así que cuando pensé en que cualquier cosa pudiera volver a pasarle decidí que tenía que ser fuerte y protegerlo por lo menos una vez. Yo no podía simplemente dejar todo en sus manos como siempre lo había hecho, así que fui a encontrarme con ellos al lugar indicado y seguí todas sus órdenes al pie de la letra.

Las palabras de Orihime fueron recibidas con total incredulidad por parte de sus amigos, en especial por los tres que habían ido a buscarla, pero Ichigo seguía ahí, escuchando todo como si él estuviera soñando y no ella. ¿Cómo era posible que una persona tan frágil y delicada como ella hubiera hecho todo eso por alguien como él? Ante este pensamiento sólo profundizó su ceño y prestó de nuevo atención a la confesión de la chica.

-Cuando llegamos a ese extraño lugar fui llevada ante Aizen-sama y me dijo que yo era muy importante para él y que por eso debía estar ahí. Estaba muy asustada porque pensé que en cualquier momento alguno me mataría, pero el recuerdo de mis amigos me permitió continuar. Después de un tiempo logré sentir una presencia conocida y supe que eran ellos. ¿Por qué habían venido a rescatarme? No debían hacerlo, yo estaba ahí para evitarles cualquier mal, no debían. Pero algo en mi interior se sentía realmente feliz por que estuvieran ahí.- Mientras seguía con su relato, Orihime no soltaba a "Ichigo" ni tampoco mostraba signos de relajarse, al contrario, su cara mostraba más dolor que nunca, como si lo peor estuviera a punto de venir, parecía decidida a soltarlo todo.

-Entonces Grimmjow vino a buscarme, dijo que necesitaba algo de mí y cuando sentí a Sado-kun y Kuchiki-san heridos pensé que se trataba de ellos, pero cuando por fin me liberó lo vi ahí, en el piso-la voz se le quebró y una nueva ola de lágrimas se disponía a salir.- "Quiero que lo cures" sin dudarlo dos veces empecé con el trabajo, no podía permitir que pasara, pero a la vez no quería porque sabía que de nuevo saldría herido y eso no podría soportarlo ¿Qué podía hacer si el propio Kurosaki-kun me lo pedía?

-Cuando la batalla comenzó yo sabía que Kurosaki-kun ganaría, no había duda de ello, lo había prometido y lo que él promete se cumple. Por supuesto que estaba asustada pero a la vez confiaba totalmente en él- En ese momento bajó su mirada hacia lo que ella pensaba que era Ichigo y lo miró con una combinación de amor, orgullo y confianza que no pasó desapercibida por sus amigos, pero que a la vez seguía reflejando el dolor que la confesión le suponía.

-Entonces sucedió. Sus ojos se transformaron en algo que ya había visto y que me hizo pensar lo peor. Mi hermano Sora había tenido esa misma mirada la noche que me atacó y me aterré tan sólo de pensar que lo mismo pudiera pasarle a Kurosaki-kun, eso no podría soportarlo. Lo malo es que de nuevo hice que él me mirara con ojos preocupados y que se sintiera mal por mi culpa. No era miedo hacia él lo que sentía, eso jamás pasará, era más bien temor de que lo mismo que le sucedió a mi hermano le pasara a él.

-Ya fue suficiente.- Ichigo no podía soportar ver a Inoue de esa forma, sufriendo tanto y por su culpa, necesitaba decirle que se calmara, hacerla sentir mejor y protegerla de ese dolor. Quería abrazarla, decirle que todo estaría bien y que no necesitaba sufrir más porque él la protegería. Pero a la vez quería alejarse de ella, dejar de hacerla pasar por eso, porque estaba claro que era su culpa que estuviera en ese estado y quizás la mejor manera de cumplir su promesa de hacerla sonreír una vez más era irse, salir de su vida por completo. Este pensamiento lo hizo estremecer al pensar que eso era lo correcto, pero tampoco podía dejarla así, de manera que caminó de manera decidida hacia ella con la firme intención de traspasar su escudo y hacerle saber que él estaba ahí para que se calmara. Pero entonces algo lo detuvo.

-Espera Kurosaki-La mano de Ishida estaba sobre su hombro deteniendo su avance, mirándolo con una expresión firme y a la vez preocupada.

-Suéltame Ishida, ¿No vez que está sufriendo? ¡Tengo que ayudarla!-Ichigo hizo un movimiento para intentar zafarse de Uryu, pero este lo tomó con más fuerza.

-No entiendes nada ¿Verdad? Esto es lo que estuviste esperando desde que llegamos, que Inoue-san te contara porque estaba preocupada ¿No es así?

-Sí, pero no de esta manera, yo…

-Entiende, esta es la forma de Inoue-san de sacar todos los malos recuerdos que la están lastimando, es lo mismo que le ocurrió en el tren y seguro seguirá sucediendo si no lo saca de una buena vez. Aunque nos duela a todos tendrás que escuchar y si no eres lo suficientemente valiente para hacerlo puedes retirarte.-Uryu dijo esto tan serio que Ichigo recapacitó por un momento y supo que tenía razón, ahora tenía que escucharla, ya después se preocuparía de alejarse lo más posible de ella aunque doliera.

-Uryu tiene razón Ichigo, debemos estar aquí para apoyarla.-Ichigo se sorprendió por lo que vio: unas pequeñas pero visibles lágrimas resbalaban por las mejillas de Tatsuki, cosa que jamás había visto pero que sabía eran resultado de la más profunda muestra de amistad y comprensión que había entre ellas. Resignado, se limitó a cerrar los ojos y seguir escuchando lo que la chica detrás del escudo con su cabeza en brazos tenía que decir.

-Entonces Nel-chan me ayudó a entrar en razón, si él había llegado hasta allá, lo menos que yo podía hacer era alentarlo a continuar y apoyarlo, no preocuparlo más. Cuando todo parecía haber terminado gracias a la llegada de los Capitanes, me sentí más aliviada que nunca y mi corazón creyó que al fin podría regresar a casa a su lado, pero lo peor estaba por venir.-Orihime miró hacia la pared como tratando de ocultar su rostro pues nuevas lágrimas aparecían. Si seguía así quizá no sería capaz de llorar nunca más. Por su parte Ichigo apretó los puños con fuerza pues sabía perfectamente lo que venía.

-Cuando él regresó, trato de hacerme creer que mis amigos no me querían y que moriría sola, pero yo confiaba en ellos y siempre lo haré, pero entonces cuando Kurosaki-kun apareció por primera vez temí realmente por su vida pues yo sabía de lo que ese tipo era capaz. Si ya lo había hecho antes, ¿Qué lo detendría de hacerle daño ahora? Es por eso que a pesar de todo yo traté, intenté de veras ayudarlo, protegerlo, pero de nuevo fui inútil.-Al decir esto tsubaki salió disparado en busca de una nueva víctima hasta que Chad logró detenerlo sin hacerle daño.

-Cuando salieron de la torre para seguir peleando le pedí a Ishida-kun que me llevara con ellos, tenía que estar ahí para él y entonces… entonces…-Una vez más, la voz de la pobre chica se quebró como si su corazón se reflejara en cada palabra y continuó a pesar del dolor que eso significaba.

-Ahí estaba, deteniendo a Kurosaki-Kun, a punto de… No, No por favor, no lo hagas, no me iré pero por favor ¡BASTA! ¡NOOOOOO! ¡Tengo que salvarlo!, esto no puede estar pasando, no yo… ¿Qué debo hacer?, yo… por favor Kurosaki-kun quédate a mi lado, no me dejes, ¡SÁLVAMEEE!-Al parecer Orihime ocupó las últimas fuerzas que le quedaban pues todos sus poderes comenzaron a desaparecer lentamente soltó a "Ichigo" y lo último que dijo fue antes de caer inconsciente fue:

-Perdóname Kurosaki-Kun por no haber podido ayudarte, de nuevo te hice preocupar por mí y te causé mucho dolor, de verdad lo siento…

-Perdóname tú, Inoue.-Ichigo corrió hasta estar lo suficientemente cerca para rodear a la chica con sus brazos y evitar que cayera de la cama. Una mirada de frustración y dolor apareció en su rostro. ¿Cómo era posible que ella soportara tanto por él?

¿Qué les pareció? ¿Les gustó? Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido. Creo que el siguiente capítulo será el último, a ver qué pasa entre estos dos… ^_^