Capítulo 2. Sorpresas

Al fin se había desatado la gran tormenta en toda la región, se habían tomado extremas precauciones y obligado a los viajantes a estar bajo techo hasta que la tormenta hubiese cesado completamente. Pero siempre hay excepciones y alguien que no está bajo las precauciones ante la situación, y Ash caminaba débilmente bajo la lluvia con Pikachu entre sus brazos.

Apenas podía mantenerse en pie, llevaba ya unas cuantas horas caminando sin cesar, desde que partió de Ciudad Carmín, para poder llegar al fin a su ansiado Pueblo Paleta y poder descansar, pero no sin antes hacer una parada en Ciudad Celeste.

Habían pasado varias horas desde que Ash y Pikachu se habían adentrado en un denso bosque, por lo que Ash no lograba encontrar la salida.

-Tranquilo Pikachu.-Dijo Ash débilmente- Pronto llegaremos a alguna Ciudad y esperaremos a que pare esta dichosa tormenta.

-Pika pi.-Respondió Pikachu

Después de pocos minutos a Pikachu le pareció divisar alguna ciudad.

-¡Pika Pikachu!.-Dijo mientras saltaba de los brazos de Ash.

-¡Espera Pikachu!.-Le gritó Ash mientras corría tras él.

Justo en ese instante un rayo alcanzó un árbol, de aquel inmerso bosque, haciendo que este se cayese.

-¡PIKACHU NO!.-Le gritó Ash desesperadamente a Pikachu.

...

Los truenos y relámpagos eran cada vez más continuos e insistentes, y la lluvia azotaba ferozmente las ventanas del Gimnasio de Ciudad Celeste. Allí estaba Misty tras una enorme ventana.

Días antes había estado hablando con Ash por teléfono y sabía que se encontraba de vuelta a casa, eso le hacía estar muy preocupada.

-Por favor Ash vuelve pronto.- Dijo mientras una lágrima rozaba su mejilla.-Espero que estes bien…-Finalizó emitiendo un largo e intenso suspiro.

Repentinamente empezaron a golpear la puerta del gimnasio y Misty fue a abrir curiosamente.

-Misty tenemos un grave problema.-Dijo la agente Mara.

-¿Qué ha pasado?.-Preguntó Misty asustada.

-No hay tiempo para explicaciones ahora, súbete a la moto y te explico por el camino.

-¡Vamos Azurill!

-¡Azu!.-Dijo Azurill lanzándose a los brazos de Misty.

Misty se subió preocupada a la moto, la duda la estaba comiendo por dentro, pero intentaba contener lo nerviosa que estaba.

...

-Pi…Pikachu…-Dijo Ash con una voz casi inaudible.- Ve a alguna ciudad… y busca ayuda…

-¿Pika? ¿Pika pi?.-Dijo Pikachu preocupado por no poder dejar allí solo a su entrenador.

Un enorme árbol había caído sobre Ash, dejándolo atrapado sin poder moverse y sufriendo el dolor más infernal que jamás había sentido. Intentaba arrastrarse para poder salir de aquel árbol que le mantenía atrapado, pero el dolor que sentía era tan inmenso que apenas había podido desplazarse unos centímetros.

-¿Pika? ¿Pika pi pikachu?.- Preguntó Pikachu.

-Pikachu…No te preocupes.-Dijo con una voz que cada vez sonaba más débil.-De un momento a otro alguien vendrá y me sacará de aquí y…-No logró terminar la frase ya que se desmayó ante el agotamiento y a causa del dolor que sentía.

-¡PIKACHU! ¡PIKA PI!.-Dijo Pikachu mientras corría hacia Ash rápidamente para ver que le pasaba.

-¿Pero que es lo que ha pasado?.-Preguntó Misty al borde de un ataque de nervios.

-Un rayo alcanzó un árbol que hay a la salida de Ciudad Celeste, y parece ser que hay alguien herido en la zona.-Le explicó la agente Mara.

-Pero…¿Y que tengo yo que ver en todo esto?

-Pues que si a causa del rayo se ha provocado un incendio necesitaremos tus pokémon de agua para poder apagar el incendio o al menos evitar que se propague por la ciudad.

-Es cierto…No había pensado en eso.-Dijo Misty aturdida.

-¿Te pasa algo? Parece que estas preocupada por a…

-Nada, no no me pasa nada, no te preocupes.-Respondió Misty sin dejar que la agente Mara terminase la frase.

-¡Mira!¡Ahí esta el árbol!.-Dijo la agente Mara mientras frenaba la moto bruscamente.

Misty bajó corriendo de aquella moto sin que le diese tiempo a pensar en que podría encontrarse bajo aquel árbol, cuando de repente vio a un Pikachu que le era mucho más que familiar que derramaba lágrimas sin cesar.

-Pi…¡PIKACHU!.-Gritó Misty.

-¡PIKA PI!.-Grtió Pikachu mientras se abalanzaba sobre los brazos de la chica.-Pika pi ¡pikachu!¡PIKA PI PIKACHU!

-¡Azurill!

Misty pareció entender lo que Pikachu le había dicho. Cuidadosamente despegue la mirada del pequeño raton amarillo y pudo ver a Ash atrapado bajo el enorme árbol.

-¡Ash no!.-Gritó Misty desesperada yendo hacia él y tras ella apareció la agente Mara.- ¿Por qué tenías que ser tú el que estuviese aquí?.-Dijo apartando algunos mechones que caían sobre la cara de Ash.

-¡Tenemos que levantar el tronco antes de que pase más tiempo! ¡Venga vamos!

-¿Eh? Sí si, ¡vamos!.-Dijo Misty sin pensárselo dos veces.-¡Adelante Staryu, Starmie!¡Intentad apartar el árbol con pistola agua!

-¡NO!.-Le gritó la agente Mara.- Si usas pistola agua moveras el árbol arrastrándolo sobre el chico, debemos levantarlo nosotras y sacarlo de ahí.

-¡Pues vamos no creo que aguante mucho mas ahí debajo!

Misty y la agente Mara, junto al resto de pokemon empezaron a sujetar el tronco poco a poco hasta que consiguieron levantarlo lo suficiente para sacar a Ash.

-¡Ya está! ¡Venga sácalo de ahí debajo!

-¡Sí!.-Dijo Misty mientras cogía a Ash como podía para sacarlo de allí.-Ya estas a salvo.

-Tenemos que llevarle a un hospital ya.-Sugirió la agente Mara.

-¿Eh?

-Que tenemos que llevarle a un hospital para que le hagan un chequeo y asegurarnos de que este bien.

-Entonces, será mejor que llamemos a alguna ambulancia.-Sugirió Misty.

-Esta avisada desde antes de que viniésemos, supongo que estarán a punto de llegar.

Al cabo de unos pocos minutos la ambulancia llegó, colocaron delicadamente a Ash sobre una camilla y los trasladaron rápidamente al hospital. Como Misty no era ningún familiar no la dejaron acompañarle en la ambulancia, pero la agente Mara se encargó de llevarla.

Misty estuvo más de dos horas en la sala de espera, junto con Pikachu, para la llegada de alguna noticia, pero solo veía médicos pasando a través de la sala pero ninguno se detenía frente a ella para darle una buena noticia.

-Pika pi…-Dijo Pikachu tristemente.

-Tranquilo Pikachu, de un momento a otro alguien vendrá y nos dirá que está bien.-Dijo Misty.-No te preocupes ¿vale?.-Finalizó mostrando una sonrisa antes esos momentos que se hacían tan interminables.

Al fin, después de aquella larga espera, un enfermero que atravesó toda la sala hasta llegar a donde ella se encontraba, se puso frente a ella para empezar a darle las noticias que tanto había esperado.

-Hola, estas aquí por el paciente…-Dijo mientras rebuscaba entre papeles.-¿Ash Ketchum no?

-Sí.-Respondió firmemente.

-Pues, a ver, te explico. El paciente esta bien, no presenta ninguna anomalía, todos los resultados están bien, solo tiene algunas heridas que no son muy graves, y la mayoría de ellas son superficiales. El desmayo, que poseía cuando lo encontrasteis, se debe simplemente a causa del cansancio y la desesperación, pero ya esta bien y descansando en la habitación así que en un par de días, si vemos que todo va bien, le daremos el alta.-Concluyó el enfermero

-¿Entonces puedo ir a visitarle?.-Preguntó Misty con ansia.

-¡Pika pi!.-Exclamó Pikachu contentó.

-Sí, está en la 2ª planta en la habitación 215.

-Vale, muchas gracias.-Dijo Misty sonriente.

Antes de subir a la habitación, Misty llamó a la madre de Ash para informarle de todo lo que había ocurrido. A pesar de que le dijo que no se preocupase, Delia no pudo evitarlo y tan pronto como pudo se dirigió a Ciudad Celeste.

Tras la llamada Misty se dirigió al ascensor para poder ir a la habitación de Ash. Después de andar perdida durando un rato, al fin encontró la habitación y se dispuso a abrir la puerta con algo nerviosa al igual que lo estaba Pikachu, y entró a la habitación viendo el rostro pálido de Ash, pero a la vez tranquilo, lo que hacía que Misty se sintiese alividada de saber que estaba bien.