¡Hello! Me llego mi momento de inspiración y decidí actualizar con un capítulo de este extraño FF. Antes que nada, ¡Gracias por sus reviews!.

Saddie: ¡Me alegra mucho que éste FanFic sea lo que esperabas!. Te entiendo, a mi también me gusta mucho el hetero de Hetalia pero es muy malo que casi no haya FF's de eso u.u.s

¡Claro que agregaré el VietnamxChina y UcraniaxCanada! La verdad estaba pensando sobre esas dos parejas, y más sobre la de Ucrania y Canadá. Tal vez, pronto aparezcan.

Y, lo mismo de siempre:

Pairings: NoruegaxBelarús, USAxMéxico, UKxSeychelles, FranciaxMónaco, EspañaxBélgica, PrusiaxHungría, IslandiaxLiechtenstein, JapónxTaiwan, CanadáxUcrania, ChinaxVietnam.

Advertencias: Humor de pubertos. Carácter de perros y el zoo escolar adolescente. Aaaah, ¡El instituto!~.

Personajes: Noruega (Lukas Bondevik), Islandia (Emil Steilsson), Estados Unidos de América (Alfred F. Jones), Belarús (Natalya Arloskavya), México (María Hernández López), Inglaterra (Arthur Kirkland), Seychelles (Victoria Bonnefoy), Francia (Francis Bonnefoy), Mónaco (Cloé Dubois), España (Antonio Fernández Carriedo), Bélgica (Emma Hepburn), Prusia (Gilbert Bielschmidt), Hungría (Elizabeta Hérdeváry), Liechtenstein (Lily Zwingli), Japón (Kiku Honda), Taiwán (Mei Wang), Canadá (Matthew Williams), Ucrania (Katyusha Braginski), Vietnam (Hue Ha) y China (Yao Wang).

Disclaimer: Hetalia no me pertenece, si no los latinos ya hubieran aparecido.

Hey, Francis. Dialogó un malhumorado inglés, sentado en un tapete con la vista hacia un televisor y tomando un mando de Xbox 360 entre sus manos con fuerzas. Hey, tú. Bloody frog. ¿Vas a seguir jugando, o no? Deja de andar cómo adolescente con su Pin recién estrenado tecleé y tecleé en su BlackBerry. Voy a borrar tu cuenta en Brazzers si no juegas ahora mismo, estamos ganando, idiota. Y no pienso perder esta oportunidad para subir de rango.

Por más que el inglés le discutía que soltara ese estúpido Smartphone nuevo que su amigo tenía, el rubio desalmado no le hacía caso. El inglés salió de su cuenta de Xbox Live, y se acercó a la oreja de el francés.

¡Hijo de puta! Escupió en el oído el inglés a Francis. Este último frunció el ceño, mientras le picaba a el botón rojo de de finalizar llamada con una mueca de desaprobación.

— Es una emergencia, Arthur. — Dijo amargamente Francis. Arthur nunca lo había visto más serio en su vida.

— ¿Cómo qué?

— Cómo si se rompiera tu Play.

— ¿What? — Preguntó el inglés. — No eres muy bueno con las metáforas.

— No sabría explicártelo, mon ami. Tan sólo, reúne a Gilbert, a Antonio, a Lukas, a Emil, a Alfred aunque sea horrible nombrarlo en esto. También llama a Kiku.

— ¿¡Se podría saber exactamente por qué, bloody hell!?

— ¡Cejas monstruosas! ¡Ya cállate y haz lo que hermano Francis dice! — Gritó fuertemente Francis.

Arthur aventó el control sobre su cama, y fue saliendo a paso pesado a la puerta, la cual azotó fuertemente, estremeciendo a Francis. Seguido, el inglés sacó su BlackBerry y empezó una llamada hacia Antonio.

Emil caminaba por los angostos pasillos del dormitorio de chicos pensando en por qué rayos Arthur lo había llamado a la Sala de Conserjes. Tal vez sería algo de su hermano mayor, Lukas. Talvez también podría ser por que dejara de juntarse tanto con su amigo hong konés, eterno rival de Arthur. Talvez sería, no sé, para enseñarle a cocinar. Cuando por fin estuvo enfrente del extraño punto de reunión, suspiró un poco y abrió lentamente la puerta.

— ¡Mein gott, Arthur, contésta! — Exclamó un albino bastante frustrado al parecer.

— ¡Gi-gilbert! ¡Tranquilo, amigo! ¡De seguro es por algo bueno!. Fusososososo~. — Comentó un castaño con ojos verdes bastante optimista, al parecer.

— Yo estoy de acuerdo con Gilbert-san. ¿Por qué nos encontramos ahora mismo aquí? — Preguntó un japonés bastante abatido por esa situación.

— ¡No se preocupen! ¡El héroe lo arreglara todo! — Exclamó alegremente un rubio, con su pulgar levantado en signo de aprobación. Todo estaba hecho un caos.

— Emil, ¿Por qué estas aquí? — Preguntó Lukas, el hermano de el islandés. Emil hizo una mueca de dolor.

— Arthur me ha citado aquí hoy. ¿Para qué nos quieres? No soporto estar aquí un segundo más. Apesta a hamburguesas. — Se esperaba una repuesta de el americano diciendo que olían bien, pero todo se mantuvo en un pesado silencio.

— Ni yo mismo lo sé.

Cuando el inglés terminó de dictar su repuesta, todos expresaron un gesto enojado en su rostro, y empezaron a pronunciar groserías en su respectiva lengua. Todos, menos el tranquilo Kiku, quién solo soltó un suspiro.

— Si tú no lo sabes, ¿Quién lo sabe?.

El timbre de celular de Arthur distrajo a todos. Ahí estaba su repuesta. El inglés deslizo en sus manos su teléfono celular y contestó rápidamente.

— Quiere que vayamos al ascensor del pasillo principal. Ahora.

Ahí fue cuando todos comenzaron a empujarse y a jalarse los cabellos. Sonaban lloriqueos, unos quejidos agudos y varios '¡Jódete! Se cayó mi celular por tu culpa', entre otros insultos. Cuando lograron deslizarse por los pasillos del pequeño punto de reunión, corrieron bruscamente hacía el ascensor, encontrándose con Francis.

— ¡Francis! — Gritó el albino. — ¡Gran hijo de la gran puta! ¿Por qué mierda vamos hacia el vestíbulo?

— Es una sorpresita, mon ami. Una sorpresita que os gustará mucho.

Llegaron llegar vivos y coleándo a el vestíbulo. Unos sacudieron sus pantalones, otros, revisaron para ver si su cartera estaba en el lugar adecuado. Todo bien. Todo, menos algo. Había muchas chicas en el vestíbulo. Si, en el vestíbulo. De una escuela solo para chicos.

— Hey, Francis, ¿Se puede saber porqué rayos esa chica nos está apuntando? — Preguntó curioso el noruego, con una expresión facial un tanto limitada.

— Me lo agradecerán luego, amigos. — Guiñó el ojo Francis.

¡Y aquí termina todo! Un capítulo de la perspectiva de los chicos. Un poco corto, pero capitulo.

¡Espero os guste!.