Después de una larga ausencia aquí tengo el capitulo 2 de la princesa y la costurera:

Rin llevó a Lenka y a Rinto a su tienda. Estaba cerrada, pero la ojiazul cogió las llaves y la abrió. Hizo una señal que quería decir que la princesa entrase antes que ella debido a su importancia. Entraron. Había muchísimos vestidos de todos colores: amarillos, azules, verdes, rosas, rojos incluso dorados.

Lenka no se lo podía creer. Le encantaban todos los vestidos, pero esos eran los mejores que habia visto nunca.

-¡WOW! -dijo Lenka y Rinto tosió, le indicaba que se comportase, aunque a la princesa no le importó demasiado.

-¿Le gustan?

-No me gustan, ¡me encantan!

-Muchísimas gracias.

-Oye alteza.

-Dime.

-Puede que su señora madre la esté buscando.

-¿Y qué?

-Deberíamos volver.

-Entiendo... -Lenka suspiró porque no quería irse. -Rin, volveré otro día, porque ahora mismo tengo que irme a mi castillo. ¡Espero que vengas a visitarme!

-Claro, ire cuando tenga un tiempo libre.

Las dos jóvenes, que se parecían tanto, sonrieron y se dieron un pequeño abrazo.

Rinto y Lenka, salieron de la tienda de su nueva amiga. Al poco rato vino una carroza para recogerlos, y así llevarlos al castillo.

Llegaron, pero ninguno de los padres de Lenka le dijo nada. Solo, su madre se acercó a ella para anunciarle algo:

-Hija mía, mañana viene el príncipe Len para poder conocerla.

-¿Mañana? -dijo la princesa preocupada.

-Por supuesto. Ya lo has hecho esperar bastantes días...

-Claro...Bueno, me vuelvo a mis aposentos.

-Espera, hija. -la detuvo su padre que apareció detrás de su madre. -¿Dónde te encontrabas?

La rubia no tenía palabras para explicarselo a sus padres. Quería que la tierra la tragase en ese instante, pero vino su salvador.

-Yo tuvé la culpa de que ella saliera.

-¿Tú, Rinto?

-Sí.

-Mm, tendremos que hablar contigo, hija, retírate por favor.

Lenka asintió pero estaba preocupada por Rinto, su padre era muy estricto con los criados.

Llegó a su cuarto. Abrió el hermoso armario de plata, sacó su pijama pero en ese momento pasó algo extraño...

A la mañana siguiente, Rinto se despertó y recordó lo que le dijeron la noche anterior.

FLASH BACK

-¿Tú, Rinto?

-Así es.

-Pero...¡CÓMO SE TE OCURRE INSOLENTE!

-Quería que la princesa tomara el fresco porque la veía un tanto agoviada.

-¡Pero no te dije que no! -gritó el rey.

-Lo sé, me disculpo.

-Está bien. -se tranquilizó. -La próxima vez, sufrirás las consecuencias.

-Lo sé.

-Bueno véte a descansar, anda.

FIN FLASH BACK.

Rinto suspiró desesperadamente y fue a la habitación de la princesa. Claramente pidió permiso antes de entrar pero no respondían, así que entró.

Pero..¡No había nadie! ¡Solo una nota!

Rinto la cogió y ponía: "Nos hemos llevado a la princesa para descubrir dónde leches está el oro. ¡Juajajajaja!"

Rinto se exaltó. Ahora le hecharían la culpa, tenía que encontrar a una sustituta...

Continuará..

¿Les gustó? Espero, bueno hasta el siguiente capitulo