Prologo
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N/A: Ningún personaje me pertenece, todos pertenecen a sus dueños. Yo solo los usos para la creación de esta historia.
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Hong Kong, Vegeta Ouji pasaba unas vacaciones en una de sus casas de playa. Nada ni nadie lo puede sacar de allí.
—Fasha, como la estas pasando—. Vegeta siempre rodeado de mujeres bellas y de cuerpos esculturales, y ahora no era la excepción.
—Vegeta, cariño aquí es más que genial, mira que vista.— Fasha se paro en frente de la gran ventana del ático donde se podía ver gran parte de la costa. Y se observaba casi toda la playa.
—Siempre lo mejor para mi, bella mía.
Fasha sonreía como casi todas, Vegeta ya no podía vivir así, para él todas eran iguales y después de esos meses con ella supo que estaba cansado. Era hora de terminar todo así como lo hacía siempre, con un regalo de despedida.
—Fasha, ven, mira lo que tengo para ti. — la dama se inclino un poco y por el rabillo del ojo vio a Vegeta sacar una caja de terciopelo alargada de color marrón.
—Toma un obsequio, cara. —. Fasha supo que su idilio con ese hombre llegó a su fin pero ella lo disfruto, esos meses fueron lo mejor de su vida, además él le abrió las puertas a muchos contratos en el mundo de la moda. Vegeta Ouji fue un buen amante.
—Cariño que elegante detalle. He de suponer que tengo que desalojar el departamento de Tokio.
—No, Fasha, tómalo como regalo de despedida. —¿Qué era un pequeño lugar como pago de paz y tranquilidad? —se preguntó— y a él lugares como esos tenía de sobras, solo en Tokio poseía cuatro departamentos como esos y uno más que era donde pasaba la mayor parte del tiempo, solo.
—Gracias, Vegeta . Y sabes que yo estaré aquí para cuando tú quieras.—.Vegeta lo sabía muy bien, sus amantes siempre se lo decían, nunca lo defraudaban.
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En un restaurante de la costa de Hong Kong, una joven corría, mientras una chica atrás de ella le gritaba— Bulma cae aquí antes de las ocho de la noche es tu turno, no lo olvides.
—No lo voy a olvidad Launch no te preocupes. Estaré aquí a las siete y media.—gritó en respuesta.
—Eso espero, este es el segundo verano de mi restaurante, ¡no quiero que quiebre!
Bulma corría por las arenas cálidas, con la cabeza fuera de ahí. Solo quería salir del mundo y perseguir sus sueños, alcanzar sus ideales de ser libre, jamás estar bajo el yugo de sus familiares. Esa era ella, Bulma y solo Bulma.
Llegando casi a la orilla de la playa se encontró con el mejor regalo que la vida le puede dar a una persona, el bello atardecer, era casi mágico, los colores del cielo rojo, naranja casi rosado— color que odiaba por ser el favorito de su madre.
—¡Que hermoso! — la voz de un desconocido se escucho cerca de ella.
—Sí qué lo es—. Bulma vio detalladamente a ese hombre y él le sonrió de una manera que solo un hombre sabe hacer. Y ella supo en ese momento, que esa boca, se miraba mejor con una sonrisa.
Para el hombre que estaba a la par de la chica — despeinada y algo sucia, con un sombrero algo típico de la zona que trataba de ocultar sus cabellos de color violeta— sonrió; lo hizo con un deje de burla. Ya que él solo lo dijo para hacerle saber a la joven que estaba ahí, que era una zona prohibida de la playa. Claro los turistas casi no se daban cuenta pero él sabía que «ella» no podía ser «turista».
—Es hermoso el cielo, sí — Bulma no sabía donde meter su cara, ese hombre era despampanante todo él lo decía, y también gritaba «peligro».
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Todo lo que se supo después de casi un año es que Bulma dejo la ciudad por una llamada de sus familiares. Del joven millonario, de que regreso a su país, porqué se aburrió de su amante, una tipa muy simple, por lo que se supo.
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Launch sabía que para Bulma volver a la ciudad del Oeste, en Japón; ahora era como un bálsamo para su alama y corazón roto. Porque aunque ella jamás se entero en sí de toda la relación que se dio entre su amiga y ese tipo "hombre sin cerebro" o varios sobre nombres más bajos que prefería no decirle por ahora a una chica destrozada.
—No quiero decirlo, pero lo necesitas para sacarlo de tu sistema y empezar de cero por allá, cariño—. Bulma miro con sus ojos llenos de lágrimas a su mejor amiga en esa ciudad, en espera por esas palabras que estaba más segura que le saldrían— Launch tomo un poco de aire y lo soltó de golpe—Te lo dije, Bulma. Ese hombre solo desdicha te traería.
—Lo sé.—hipo— Pero él se veía tan diferente a todos los sujetos que yo creí... que era el indicado. Ahora que voy de regreso a mi país, no se que haré.
—Harás lo que tienes que hacer y cuando termines volverás porque a pesar de que ese dinero que aportaste aquí te lo dio él, eres tú mi socia. Él no lo reclamara así que eres socia de "Mil y una Noche" tienes que volver, amiga mía.
Con esa promesa de que en un futuro volvería allí donde fue muy feliz por casi un año con el amor—si podía llamarlo así— y muy bien en los negocios. También lo fue el lugar que la vio llorar por un hombre que no vale la pena, ahora lo sabía. Ningún hombre valía la pena.
Aquí el prologo ya!
Gracias a los que ya le dieron seguir a la historia y a los favoritos. Soy nueva en este lado de fanfiction así que espero que les llegue a gustar.
