ok, soy mala y muy mala ToT, no cumpli con mi promesa y no es que quiera escusarme pero NO TENGO INTERNET BUAAAAAAAAAAA!! ToT.

enfin... esta vez no prometere actualizar tal día, porque no me gusta romper promesas. enfin... intentare actualizar cuanto antes, no solo este pero tambien mis otros fics y pues no sean malitos y porfavor mandenme un review y diganme si le sigo o de plano mejor dejo de molestar jeje

sin más que decir al fic

AH SI! Digimon no me pertenece, de lo contrario...


--AÑOS DE OSCURIDAD--


- ¡KOUJI

- ¡KOUJI!- Takuya grito desesperadamente corriendo al barandal del puente sabiendo que sería demasiado tarde, pero aun con la esperanza de que… - ¡KOUJI!- gritó de nuevo al llegar, la niebla se despejo como por arte de magia, sin embargo… Kouji no estaba por ningún lado, era como si… simplemente hubiera desaparecido - ¡KOUJI!- grito una vez más, buscándolo con su mirada, no podía equivocarse, el lo había visto, estaba ahí, de eso estaba seguro y el peliazul lo había visto incluso podría jurar que murmuro su nombre y ahora…

/ Flash Back/

Aun era temprano, demasiado temprano para la mayoría de la gente, pero no para Takuya Kambara, como todas las mañanas desde su entrada al equipo de atletismo, Takuya se levanto a las 4 de la mañana dispuesto a salir a correr, así que con un pans y suéter rojo, una camisa y tenis blancos, el moreno salio de su casa después de haber tomado un jugo.

Takuya corrió durante poco más de una hora, pero justamente cuando se disponía a regresar a casa, decidió pasar por el puente principal, el que era utilizado tanto por autos como por transeúntes.

Mientras se dirigía al puente, Kambara noto algo extraño, una neblina aparentemente salida de la nada que cubría el puente y sus alrededores, pero decidió ignorarlo y seguir con su camino, más al subir el puente la neblina era tan densa, que apenas y podía ver por donde iba, fue entonces que lo vio un chico más o menos de su misma edad que vestía un pans gris, una chaqueta, gorra y tenis negros, el chico parecía brillar, como si generara luz y esa luz parecía abrir un camino frente a el despejando la niebla, lo que ocurrió después lo helo.

El chico subió al barandal del puente al parecer dispuesto a saltar cuando de pronto una brisa salida de Dios sabrá donde acaricio el rostro de aquel joven, sacudiendo su cabello dejando ver una larga cabellera peliazul que Takuya conocía muy bien.

Kouji…- susurro incapaz de creerlo, que es lo que estaba haciendo Kouji, acaso estaba… no, no era posible Kouji no haría algo como eso, solo que lo estaba haciendo, su mejor amigo estaba apunto de… - ¡KOUJI!- grito, tratando de llamar su atención sin éxito alguno - ¡KOUJI!- grito de nuevo

Takuya…- el ojiazul susurro volteando a verlo, aun sobre el barandal

¡QUÉ CREES QUE ESTAS HACIENDO IDIOTA!- grito aterrado, Kouji no podía estar pensando seriamente en saltar ¿verdad? es decir si las cosas estuvieran mal le habría dicho algo antes ¿verdad? - ¡QUÉ ESTAS ESPERANDO, BAJATE DE AHÍ IMBECÍL!- ya luego pensaría en esas cosas lo importante ahora, era bajar a Kouji de ahí

Entonces, algo más sucedió, Kouji… su cuerpo se veía como traslucido, desvaneciéndose entre parpadeos de blanco y negro.

¡KOUJI!- grito corriendo hacía él viendo que Minamoto trataba de decirle algo pero al parecer algo se lo impedía – ¡KOUJI!- grito de nuevo al ver su amigo se irse hacía atrás, como si algo lo jalara - ¡KOUJI!- grito una vez más al ver a quien consideraba su mejor amigo desaparecer entre la niebla

/Fin Del Flash Back/

Y ahora… estaba aquí, sin poder creer lo que había ocurrido, a pesar de que lo había visto con sus propios ojos…

Kouji había desaparecido, como si aquella neblina se lo hubiera tragado.

En qué diablos estabas pensando, qué estabas haciendo aquí a estas horas- se preguntaba el joven Kambara sin lograr comprender a su amigo, ni lo ocurrido – no es tiempo para pensar eso- se recrimino a si mismo – voy a encontrarlo-

Con esto dicho el rostro del moreno adopto aquel gesto determinado que tantas veces había utilizado en el Digimundo, aquel que decía que no se daría por vencido sino hasta haber alcanzado su objetivo. Encontraría al peliazul, costara lo que costara.

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Frío…, lo primero de lo que fue conciente, fue el frío…, abrió los ojos con lentitud para encontrarse tendido oca abajo sobre la mojada arena de ¿una playa?

Se incorporó tan rápido como su pesado cuerpo debido a las ropas completamente empapadas le permitió.

Efectivamente estaba en una playa… aunque era un poco extraña… la arena era gris oscuro, el cielo de un color gris mas claro y el mar… el mar negro, más negro que cualquier cosa que jamás hubiera visto en su vida; no había sol, luna, estrellas ó nubes y estaba completamente desolada.

Así que sin saber que hacer, dónde estaba ó cómo es que había llegado a ese lugar, decidió caminar y buscar a alguien o algo que le indicaran donde estaba y cómo volver… . .

Camino durante lo que le parecieron horas, recorriendo kilómetros y aún así aquella playa parecía no tener fin y carecer completamente de vida.

A medida que las horas pasaban, la temperatura disminuía, la marea subía y el cielo se oscurecía; comenzó a desesperarse, a sentir un dolor en el pecho y cómo el frío se apoderaba de su cuerpo, helándolo, dejándolo vacío…

Kouji…-

Detuvo su andar de repentinamente al escuchar su nombre en un susurro que parecía ser arrastrado por el viento. Volteo a su alrededor pero no había nadie solo arena gris, cielo oscuro y un mar negro

Kouji…-

De nuevo escucho que lo llamaban, esta vez una voz distinta

Ayúdanos… por favor Kouji-

Ayúdanos, ayúdanos, sálvanos por favor-

Las voces, aumentaban a cada segundo, lo que había comenzado como un solitario susurró se veía convertido ahora en una multitud de voces que hablaban a la vez sin dejar escuchar a unas u otras, con excepción de aquellas que gritaban con mayor fuerza.

No sabía que hacer, ni de quienes eran esas voces, desde el, momento en el que había llegado a ese lugar se había sentido perdido, y más aun ahora…

Sin pensarlo dos veces hizo algo poco propio de él… pero que algo en su ser le decía que orgullo y dignidad podía irse al infierno, lo que necesitaba hacer en ese momento era… ¡CORRER!, así que siendo que sus instintos jamás le habían fallado, se hecho a correr con todas sus fuerzas pues, no empezaría a dudar de ellos ahora.

Así que corrió, corrió con todas sus fuerzas sin rumbo alguno y sin intención de detenerse, como jamás lo había hecho en su vida.

¡NO! NO TE VAYAS, NO NOS ABANDONES, REGRESA- gritaban las voces mientras trataba de escapar

Sentía que su pecho ardía y dolía, cada alo de respiración se clavaba en su pecho como un fino trozo de hielo. Le faltaba el aire, sus piernas temblaban después de tanto correr, estaba bañado en sudor y agua de mar y estaba seguro de que en cualquier momento caería al suelo rendido. Sin embargo… no se detendría

Vuelve, Kouji-

Vuelve por favor-

No nos abandones-

Sálvanos-

Te necesitamos-

Ya que las voces seguían sin desaparecer, lo habían seguido todo este tiempo, y aunque su fuerza había disminuido continuaban igual de insistentes

"qué es lo que quieren de mi, por que no me dejan en paz de una buena vez"- pensó apesadumbrado Minamoto, sin poder dar un paso más

El peliazul cayó de rodillas en el suelo, cansado sin poder avanzar más, habiendo llegado sin saber cómo a la cima de un risco. Estaba harto, la cabeza le dolía, el pecho ardía, sentía su cuerpo frío y cansado, simplemente no podía más

Dejen me… dejen me en paz…- decía muerto del cansancio - por qué… dónde estoy… qué quieren de mi-

Tú luz…- una voz fría y siniestra le respondió

Minamoto levanto la cabeza alarmado, solo para encontrarse frente a el una criatura oscura, cubierta por una capucha roja y una capa negra que sostenía una guadaña en su mano.

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KOUJI!- gritaba Takuya Kambara recorriendo los alrededores del puente – KOUJI!- grito de nuevo

El moreno llevaba rato buscando al menor de los gemelos, pero no había encontrado ni un solo rastro de él por ningún lado, era como sí simplemente se hubiera desvanecido de la faz de la tierra

"como si nunca hubiera existido"- pensó Kambara apesadumbradamente, para luego sacudir la cabeza fuertemente

No podía estar pensando de esa forma, ya que si lo hacía era cómo si se estuviera dando por vencido y eso era algo que no podía, ni quería hacer, no cuando se trataba de Kouji.

Talvez lo imagine todo- se dijo asimismo – Talvez nada de eso paso en realidad-

Honestamente no era tan descabellado el contemplar esa posibilidad, últimamente Takuya había estado pensando en el peliazul, demasiado sí se permitía admitirlo asimismo, pero no podía evitarlo… ya que las cosas entre ellos habían cambiado.

Desde el principio no se habían llevado muy bien que digamos, ambos demasiado diferentes como para encontrar algo en común, sin embargo conforme el tiempo avanzo y las situaciones que vivieron en el Digimundo, las cosas cambiaron. Descubrieron que después de todo tenían más cosas en común de lo que creían.

Al final, cuando por fin volvieron a casa del Digimundo, Kouji se había vuelto su mejor amigo y viceversa.

Por un tiempo todo fue perfecto, ambos llegaron a conocerse a la perfección, lo cual no fue muy difícil en realidad, a pesar de sus diferentes personalidades también eran parecidos, sabían cuando uno de ellos necesitaban hablar, callarse; sí necesitaba compañía o espacio.

Pronto la familia Kambara se acostumbro a tener a Kouji en su casa frecuentemente, casi todos los días por la tarde, en varias ocasiones incluso Kouji se quedaba a dormir, casi siempre a insistencia de Takuya, pues sabía que el peliazul se encontraba solo la mayor parte del día en casa e incluso en varías ocasiones la noche.

Sin embargo las cosas cambiaron unos años después…

A veces me pregunto que paso- se dijo a si mismo mirando con tristeza el cielo

A decir verdad no estaba muy seguro de lo que pasó… aunque no iban a la misma escuela se veían casi todas tardes y los 6 se reunían todos lo fines de semana.

Hasta que Kouji empezó a alejarse de nuevo- murmuro

La mayoría pareció no notarlo al principio excepto Kouichi quien para entonces ya estaba preocupado.

Kouji dejo de ir a casa de Takuya y a visitar menos seguido a Kouichi y su mamá, tampoco se aparecía con frecuencia a las reuniones los fines de semana.

Cuando el moreno había confrontado al peliazul este le contó sobre la nueva escuela a la que había sido transferido, un Instituto privado que también contaba con dormitorios y cuyo programa de estudios era tan intenso que tenían más horas de clases por eso la mayoría de los alumnos vivían en el colegio, siendo esa en parte la situación de Kouji (aunque el tenía permiso para salir el día que quisiera de vuelta a su casa sin tener que esperar hasta el fin de semana).

Kouji también había retomado las lecciones de artes marciales, aunque Takuya no sabia muy bien el porque, después se entero gracias a Kouichi que el menor de los gemelos pertenecía a una banda y que su madrastra y padre se habían divorciado.

Al principio creí que solo era su forma de superar el divorcio, y cuando me di cuenta solo sabía de él, gracias a Kouichi-

De ahí en adelante el grupo comenzó a separarse, cada quien con sus propios intereses y aunque aun se reunían, las cosas no volvieron a ser las mismas y el antiguo guerrero del fuego se dio cuenta de cuanto extrañaba al una vez guerrero de la luz y de cuan importante era para él.

supongo que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, talvez si lo alucine lo que paso después de todo- se dijo asimismo

Talvez… nunca se dio cuenta del verdadero significado de lo que tenía con Kouji.

Sin embargo antes de que el joven Kambara pudiera continuar con sus pensamientos el sonido de un celular, que después identifico como el suyo lo interrumpió.

¿Bueno?- contesto inmediatamente y algo extrañado, después de todo quien lo llamaría a las 6 de la mañana

Takuya- respondió alguien al otro lado de la línea

¿Kouichi? ¿Por qué me llamas a estas horas?- sin embargo antes de que el moreno pudiera continuar el mayor de los gemelos lo interrumpió agitadamente

Takuya… Kouji esta en problemas- con eso cualquier cosa que Kambara fuera a decir murió en sus labios

¡¿QUÉ?! ¿a qué te refieres? ¿qué paso?- pregunto frenéticamente

Yo… no lo se, solo… tienes que ayudarme a encontrarlo- suplico con desesperación el usualmente tranquilo Kouichi

¿a encontrarlo? ¿Qué no esta en su casa, ensayando con su banda o practicando artes marciales?- intento una vez más el moreno negándose a creer lo que ya sabía

Nadie lo ha visto desde ayer en la noche es como… si simplemente hubiera desaparecido- ante estas ultimas palabras Takuya sintió como si hielos resbalaran por su espalda, entonces quizás no había sido un sueño, una alucinación

bien necesito que vengas al puente de la avenida principal que esta por mi casa, aquí te espero-

Sin más que decir el antiguo guerrero del fuego colgó, cerrando con fuerza los ojos y puños

Kouji…- murmuro

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Sabía que estaba soñando, debía ser un sueño.

Después de todo se había ido a la cama y había cerrado sus ojos, de eso estaba seguro.

Pero por alguna extraña y misteriosa razón, lo que estaba viendo no le parecía un sueño, no del todo…

No tenía idea de donde estaba y… sentía frío, un frío tan profundo y desgarrador que le helaba la sangre, también estaba agotado, el tipo de agotamiento y cansancio que te hace caer rendido al suelo apunto de quedar inconciente. Entonces se dio cuenta de que estaba de rodillas en el suelo y frente a él…estaba una criatura que jamás había visto, era oscura, estaba cubierta por una capucha roja y una capa negra, sostenía una guadaña en su mano.

Aléjate de mi- se escucho decir pero… extrañamente esa no era su voz

Más la criatura lo ignoró por completo y por el contrario se le acerco más.

No fue sino hasta que intento levantarse que… se dio cuenta del estado en que se encontraba su pecho ardía, realmente le dolía al igual que la cabeza, que no parecía dejar de ser atacada por punzadas. Apenas y podía mantenerse de pie, ya que todo su ser temblaba y su vista se nublaba entre ratos, tenía frío… mucho frío y sus ropas aun estaban húmedas.

Ven conmigo niño de la luz- aquella fría y siniestra voz hablo y eso llamó su atención – "¿niño de la luz?"-

¿o sí no?- pregunto desafiante a pesar del miedo que tenía, por primera vez en su vida estaba asustado, completamente aterrado y a pesar de la situación en la que estaba no podía explicar por que se sentía así

No hay un o si no, vendrás lo quieras o no- respondió aquel ser acercándose, la guadaña alzada, amenazadoramente

Sin querer hacerlo realmente, retrocedió un paso atrás al ver a esa criatura dispuesta atacar

Por las buenas o las malas, tu decides Kouji-

En ese momento Kouichi se quedo en blanco ¿qué significaba todo eso? ¿Cómo era posible?

Estaba soñando, debía ser eso… aún así porqué estaba soñando con Kouji, o más bien porque soñaba que era Kouji.

Talvez por que estaba preocupado y extrañaba a su hermano

"hace tiempo que no se de el"- pensó por un momento

Había estado tan ocupado con todo lo que había pasado (mantener la beca de la escuela, encargarse de la casa, etc.) que se había olvidado de lo preocupado que había estado por Kouji en un principio, cuando este empezó a distanciarse.

Sin embargo cuando su hermano le explico sobre su nueva escuela, la banda, sus lecciones de artes marciales, el divorcio de su padre y su madrastra; y empezó a llamarle a él y a mamá más a menudo. Con todo lo ocurrido Kouichi se dejo llevar y olvido lo que en un principio le preocupo, pero ahora…

El sonido de algo cortando el viento llamo su atención sacándolo de sus pensamientos, solo para encontrarse con una visión perturbadora.

Esta vez ya no era Kouji, ahora veía todo como un espectador más, como si se tratara de una película o la escena de algún programa

Su hermano se encontraba ahí a duras penas capaz de mantenerse de pie tenía una cortada en su mejilla derecha la cual sangraba al igual que en parte de su cuello y muslo derecho, sin embargo lo que más preocupaba a Kouichi era la grande y profunda herida en su hombro izquierdo la cual no dejaba de sangrar exageradamente

Ven conmigo Kouji, no tienes otra opción- insistió aquella criatura aun con la guadaña en alto acercándose

No… solo…- respondió el peliazul necio, sus ojos nublados por el dolor, se sentía tan aterrado, desolado y desesperado, tenía tantas ganas de llorar solo quería -… volver a casa… solo… quiero…- una solitaria lagrima rodó por su rostro

La criatura se acerco de nuevo al ver al tembloroso chico, viéndose ya ganador. Pero Kouji lo sorprendió levantando el rostro con aquel semblante desafiante nuevamente, retrocediendo los pasos que aquella cosa avanzaba.

Más el menor de los gemelos no se dio cuenta de que había llegado al borde del precipicio así que… cayo

Cerró los ojos con fuerza esperando sentir el viento golpearlo y aquella sensación de vacío que se siente al caer al igual que el frío mar o las rocas.

La sensación, nunca llego, en lugar de eso unos listones blancos (más bien grises) como seda lo envolvieron sosteniéndolo, a la vez que sentía un cuerpo frío y a la vez calido detrás de el sostenerlo, atrayente, invitante…

- Tus no iras a ningún lado, te quedaras aquí… jamás volverás a casa- una voz femenina, fría, que pretendía ser seductora murmuro a su oído, mientras una mano fría, suave y pálida, acariciaba su rostro – mi querido niño de la luz

Antes de saber lo que ocurría se encontraba bajo el agua, el frío lo envolvía por completo adormeciéndolo y en poco tiempo le empezó a faltar el aire, pero aunque quería respirar desesperadamente, no contaba con las fuerzas suficientes para pelear y soltarse de esos listones y aquel agarre. En poco tiempo la poca energía que le quedaba se agoto y no le quedo más opción que rendirse y dejarse consumir por aquella frío, profundo y oscuro mar.

El su ultimo pensamiento antes de dejarse consumir por aquella oscuridad fue que no volvería a ver a su hermano, ni a su madre, a Zoe, J.P., Tommy, o a… Takuya

"sabía que no debía haberme levantado de la cama hoy"- pensó irónicamente con tristeza antes de cerrar los ojos y dejarse arrastrar y por el mar y perder la conciencia...

NOOOOO!!- Kouichi Kimura despertó agitado en su cama, bañado en sudor y temblando, cuando despertó por completo se dio cuenta de que eran las 5:30 de la mañana, aun se encontraba algo desorientado cuando sintió un fuerte dolor en el pecho, justo en el corazón - Kouji…- y en ese preciso momento lo supo, su hermano estaba en peligro, lo necesitaba…


bueno, eso es todo hasta hora espero les guste