Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi
La tarde ha llegado a Nerima, el cielo comienza a teñirse de un rojo anaranjado que posteriormente pasara a ser una noche estrellada. Olvidándonos de los cambios en la atmósfera, podemos escuchar como nuestra protagonista entrena arduamente en el dojo.
- Aaiilla - la joven peliazul rompe los ladrillos con una fuerza increíble, pero al parecer más débil de lo normal.
- Unos cuantos ladrillos más y... ¡aachuu!... hay creo que mejor limpio y me voy a la cama. Maldición hubiera roto un récord... ¡aachuu!... ¡rayos!
Akane enfurruñada, comenzó a limpiar su zona de entrenamiento, sin darse cuenta que era observada por el joven artista marcial que se hospedaba en su casa.
En el cerebro de Ranma (literalmente)
Una gran mesa se extendía en la zona central, en ella se encontraban sentados muchos diminutos Ranmas, los cuales discutían arduamente.
- Debemos acercarnos, se ve muy débil - decía un pequeño Ranma preocupado.
- Pero ¿y si nos golpea?, es muy orgullosa no dejara que la ayudemos - exclamaba otro Ranma que se veía algo asustado.
- Creo que lo mejor sería hablarle después, quizás aún este enojada por lo de antes - este Ranma estaba sonrojado, contagiando a todos de un leve rubor carmín.
- De... Debemos actuar ahora, si seguimos aquí tal vez su estado empeore.
- Pero...
- ¿Y si...?
Y así continuo la disputa en la zona de control de Ranma, el cual, se rebatía entre ayudar enseguida a su prometida o esperar un tiempo.
De vuelta al mundo
Akane no entendía que pasaba con el pelinegro, hace 5 minutos que estaba delante de él, pero este parecía no darse cuenta de su presencia "¿qué tiene este idiota?... quizás le volvió la fiebre" se preocupó, pero una frase del chico de la trenza vino a su mente "tu... ¿por qué estás tan cerca marimacho?" anulando sus deseos de ayudarlo.
- No vuelvo a preocuparme por él - la peliazul caminaba con tristeza. Ranma no quería que ella se acercara así que eso haría.
Tiempo más tarde
- Muy bien está decidido, le ayudaré ahora - murmuro Ranma.
- Akane déjame a... - en el momento que alzo la vista, se dio cuenta de que el dojo estaba vacío y sin ningún pedazo de ladrillo en el suelo. Akane se había ido.
- Maldición - el pelinegro se dio la media vuelta y se sorprendió al ver que era de noche - ¿en serio?, es una broma.
El chico de la trenza caminó molesto en dirección a la casa. Ayer Akane había cuidado de él pero lastimosamente nuestro protagonista no hayo nada bueno que decir, al contrario, el buen momento se vio interrumpido, por una pequeña discusión.
- Aunque - el joven artista marcial recordó nuevamente el momento en que casi beso a su prometida - estuve tan cerca - entre sus lamentos ni cuenta se dio cuando llego al comedor, donde Kasumi ponía la mesa para cenar.
- Kasumi, ¿dónde está Akane?
- Esta en su habitación. Su cabeza estaba ardiendo así que la mande a dormir, luego le pondré unos paños y llevare su medicina - decía Kasumi dulcemente mientras terminaba de acomodar los platos.
- Bueno...yo...yo puedo hacerlo - dijo el chico un poco tartamudo.
- Claro Ranma-kun - sonreía - me alegra que quieras cuidar a mi hermanita. Toma - Kasumi le pasaba unos paños, un cubo de agua y medicina - cuídala bien ¿sí?
- S...si - Ranma subía las escaleras. A pesar de su nerviosismo, el chico estaba decidido a ayudar a su prometida, tal vez podría devolverle el favor y cuidarla como ella lo había hecho "Akane-chan te besaba tiernamente mientras mojaba de forma delicada tu cara", el recuerdo lo hizo enrojecer y nuevamente sin darse cuenta estaba frente a la habitación de Akane.
- ¿Akane? - tocaba la puerta.
- ¿Ranma?, ¿Qué quieres? - respondió la joven peliazul, sin abrir.
- Pues Kasumi me mando a...- lo pensó mejor - vengo a cuidarte - dijo firmemente.
- ¿Cuidarme?, no es necesario. Vete.
- Akane abre.
- No quiero vete.
"Maldición porque es tan testaruda", una idea cruzo la mente del chico - está bien no abras no es necesario - y así Ranma salió del pasillo, hacia el jardín aun con los paños, cubo y medicina en sus manos.
POV Akane
Escuchaba el sonido de sus pasos alejándose.
- Se rindió muy rápido - era extraño, normalmente insistiría más - ¡aachuu! Maldición odio enfermarme.
Camino hasta mi cama. Aun no me pongo el pijama, Kasumi me mando a acostar después de ver mi temperatura.
- 37.0 grados, ¿eh? debo cambiarme - de repente un ruido paso por mis oídos, me puse en alerta, una leve brisa hiso sacudir mi cuerpo, el frió que tengo es horrible pero aun escucho el ruido tomo mi bokken y me dirijo a la ventana.
- Akane. ¡BAM!, golpe de bokken.
- ¡AAY, AKANE ESO DUELE! - Ranma estaba en el marco de la ventana con el bokken clavado en su cabeza.
- ¡ENTONCES NO TE COLES POR LAS VENTANAS DE LA GENTE! - eso me enfureció, ¿cómo se atreve a entrar a mi cuarto?, pero gritar me hizo marearme. Me muevo un poco hasta llegar a mi cama desplomándome en ella. El frió es horrible, debo acostarme.
- Akane tengo que cuidarte - Ranma me mira seriamente. Está, ¿preocupado?
- No es necesario yo puedo cuidarme so...¡aachuu!...- ¡malditos estornudos!, no me dejan ni siquiera terminar de hablar.
- Vamos, tranquilízate - Ranma toco mi cabeza. Una leve sacudida, como electricidad, me hizo temblar pero no de frio.
- Estas ardiendo y estas toda transpirada debes cambiarte y cubrirte con la mantas - Ranma camino hasta mi armario y saco mi pijama amarillo - este fue el más cercano que había - se veía nervioso, ¿habrá visto algo? Si no estuviera tan débil ni siquiera lo dejo acercarse a mi armario, pero ¡este maldito resfriado!
- ¿Puedes cambiarte, o lo hago yo? - estaba sonrojado. Extendía su mano con el pijama hacia mí.
- Yo... yo puedo cambiarme - tome el pijama. Estaba a punto de quitarme la camisa que llevaba encima pero Ranma me detuvo.
- ¡Espera un momento!, yo...yo salgo de aquí y tu...tu mientras te cambias - estaba completamente rojo. Después de esas palabras salió rápidamente del cuarto.
- Ni siquiera me fije - me sentía tan débil, ¿cómo quería que lo notara?, apenas puedo vestirme yo sola.
Termino de cambiarme. Este pijama es un poco fresco pero no importa.
- Akane, ¿puedo entrar?
No respondo simplemente abro la puerta. El entra y me toma en brazos. Eso sí me sorprendió.
- ¡¿Qué haces?!
- No debes forzarte - se dirigía a la cama - yo te cuidare no te preocupes - "tu... ¿por qué estás tan cerca marimacho?".
- Suéltame - solo recordar esas palabras me hacen sentir peor.
- Esta bien – me suelta encima de la cama tapándome con las mantas. Al parecer, no noto mi molestia.
- Ahora te pondré esto - Ranma mojaba los trapos.
- No es necesario, ya vete - no quiero que estés cerca.
- No me iré, además - sentí el frió paño en mi frente - tú me cuidaste, ¿no? no hay problema en que yo te cuide - su voz sonaba dulce, pero olvidar no es tan fácil.
- Eso no importa, tú no debes tocarme -ya ni se lo que digo.
- ¡¿Por qué, por qué no te puedo tocar?! - Ranma parecía enfadado. Casi tira el cubo de agua.
- Tú lo dijiste, que no me acercara. Si tanto te molesto entonces déjame en paz - trate de controlarme no quería gritar.
- ¡Yo jamás dije eso!.
- ¡Claro que sí! - bueno hasta ahí el autocontrol. Es qué, ¿ni siquiera lo admite?.
- ¿No sé de qué hablas?, ¿cuándo?
.
Este tipo es un idiota
- ¡Cuando fui a verte imbécil!, ¿no lo recuerdas? "¿Por qué estás tan cerca marimacho?" - dije intentando imitar su voz.
- Yo...yo no me refería a eso, yo solo...solo no aguantaba que estuvieras tan cerca - se puso en pose de indio y cerro sus ojos estaba sonrojado. No sé cómo tomar sus palabras
- ¿A qué te refieres con "aguantar"? - lo mire frunciendo el ceño, ¿es que acaso no sabe decir algo mejor?
- Me refiero a que…pues yo me puse nervioso porque tú te veías muylindaycariñosa - no logre entender nada, lo había dicho tan rápido que apenas sé que hablo.
- ¿Cómo?
- Pues que tú te...te...te ¡aahh!, ¡te veías muy linda y cariñosa ¿ahora si escuchaste?!. - Lo dijo fuerte, no al punto de gritar pero sí bastante alto.
- ¿Crees que me veía linda? - cómo podía estar pasando eso, Ranma, el "Gran Saotome Ranma" me estaba diciendo que me veía linda. A mí.
- No te veías - empezó a hacerse bolita - siem…pre te ves linda - no podía ver su cara, ya que la ocultaba entre sus piernas. Mi corazón comenzó a acelerarse, creo que esto no es bueno para mi resfriado.
Salgo de la cama caminando lentamente hasta él. Por un momento el dolor y el frió se esfuman.
- Ranma - digo mientras acaricio su cabello, el levanta el rostro mirándome - gracias - y le sonrió. Él se ruboriza y aparta su mirada de mis ojos, eso me molesta pero:
- Gracias a ti también, ya sabes, por cuidarme - a veces Ranma puedes resultar muy tierno, pero muy tsundere.
- Tierno - dije sin pensar.
- ¿Tierno?, ¿de qué hablas? - que torpe soy, ¿y ahora qué?
- Bueno...tu... este, puedes ser muy tierno a veces, eso es todo - siento mis mejillas arder. Ranma toma mi mano delicadamente.
- Akane - seguía tan rojo como antes hasta podría decir que quizá... más - debes volver a la cama - Nuevamente me toma en sus brazos y me mete debajo de las mantas.
- Ahora quédate tranquila tu fiebre aun no baja - me sonreía pero se veía preocupado.
- Esta bien - le sonrió. Tratare de estar tranquila, por ahora.
Minutos después
Luego de muchos cambios de paños, Ranma bajo a buscar un termómetro y me tomo la temperatura.
- 35.5 ha bajado un poco, ¡genial! - dijo esbozando una leve sonrisa - pero aun debes descansar.
- Gracias enfermero - mi pequeña broma hizo sonrosar a mi prometido.
- Bueno, ahora debes dormir - empezó a ordenar. Va a irse.
- Nos vemos mañana.
- Ranma - no quiero que se vaya - por favor, quédate - dije mientras tomaba su mano.
Se puso muy rojo pero no se fue. Se agacho quedando al costado de mi cama, sin soltar mi mano.
- jajája - Ranma comenzó a reír, ¿qué le pico ahora?
- ¿Qué es tan gracioso?
- jajája, es que me acorde de un manga shoujo que vi. En una escena la chica se quedó toda la noche tomando la mano del chico, empezaron igual que nosotros pero al revés jaja. Que coincidencia ¿no?
- ¿Lees mangas shoujo?, "eso es tan poco varonil Ranma" - dije tratando de imitar la voz de tía Nodoka.
- ¡CLARO QUE NO!, Daisuke llevo un manga a la escuela y me lo mostro, dijo que me serviria para ser mas bueno con las mujeres
No creo que un manga shoujo sea suficiente.
- Ya entiendo pero tu normalmente ocupas el lugar de la chica, ¿no?- no sirvo para las bromas ya que Ranma me miro enfadado.
- Así que no me consideras hombre.
- Yo nunca dije eso, solo dije que siempre eres mas... estas acostumbrado a ser la chica - no te enojes por favor, rayos.
- No estoy acostumbrado, nunca me comportaría como una chica - dijo enfurruñado.
- Si, claro - dije con sarcasmo
- es en serio ni siquiera entiendo bien a los protas, "déjame probar el elixir de tu ser", ¿a que se refiere?
¡¿Qué clase de manga shoujo es ese?!
- Eres muy inocente en ocasiones Ranma.
- No sé si tomar eso bien o mal - aun no quitaba su cara de enfado.
- Tómalo bien. Oye, se me ocurre una idea, que tal si cambiamos la historia.
- ¿Cambiar la historia?, ¿a qué te refieres?
- Bueno, en vez de quedarte dormido en el piso, porque no duermes aquí - dije señalando la cama - conmigo.
- ¡Que...que yo no...no puedo es que...si se enteran!.
- Da igual. Solo por hoy, ¿está bien?
No se veía muy convencido, pero sin decir nada se acostó lentamente a mi lado.
- Cabemos perfecto. ¿No?
Como respuesta, solo recibí una simple afirmación de su cabeza.
- Apaga la luz por favor - dije tratando de sonar lo más dulce posible. De nuevo nada, solo apago la luz y se acostó.
Se sentía tan cálido.
- A...Akane.
- ¿Si Ranma?
- Bueno, madre me dijo que pues…tú me habías pues, me...me habías besado, ¿a qué se refería?
Sentí de golpe el ardor en mis mejillas, que suerte que la oscuridad cubría el lugar.
- Yo pues...yo...tú.
- ¿Yo que?
- Tu...tu no parabas de moverte y gemir entonces, yo no hallaba que hacer y luego recordé una clase donde dijeron que a los niños pequeños, cuando tienen pesadillas hay que besarles o acariciarlos delicadamente, entonces comencé a acariciar tu cabello, pero aun te movías así que empecé a besarte en la frente y te quedaste tranquilo, así que seguí haciéndolo mientras mojaba tu cara, tía Nodoka debió pasar y verme.
- Dices que soy igual que un niño pequeño - no podía ver bien su cara, pero se escuchaba molesto.
- Bueno, fue lo primero que vino a mi mente.
Silencio incómodo.
- Akane, entonces...pues.
- ¿Qué… qué pasa?
- Bueno, si tú lo hiciste entonces yo...igual puedo besarte, ¿no?
- Ahh - como preguntas cosas así - yo no sé.
- Pero tú...tú lo hiciste, es lo justo.
- Tienes razón es lo justo - creo que mi cerebro se desconectó de mi cuerpo. ¡¿Lo justo?!
- Muy bien - percibí como se acercaba, comencé a ponerme nerviosa y de repente sentí sus labios sobre mi frente, una y otra y otra y otra vez.
- Ranma detente - mi corazón latía fuertemente.
- Yo, lo siento pero - volvió a hacerlo - es que yo - volvió a hacerlo.
- Eso es injusto - dije poniendo mis manos en su boca.
- ¿Por qué? tú lo hiciste, ¿no?
- Pero tú estabas dormido.
- Entonces puedo denunciarte por acoso sexual Akane - ¡¿qué?! Esa manera de matar el momento.
- ¡¿Como que acoso?!
- Jajaja no te enojes - otra vez beso mi frente - Akane yo... ¿puedo…puedo abrazarte?
- Es que yo... - muy tarde para responder Ranma ya me había abrazado, pasando su brazo por mi cintura.
- ¿Ranma?
- Lo siento es solo por esta vez ¿okey? te...te prometo que no lo volveré a hacer, sin tu permiso, claro.
- Ranma - sentir su calidez creo que es suficiente para estar feliz -...¡aachuu!...
- Aun sigues resfriada, ¿eh? - comenzó a atraerme más hacia el - necesitaras más calor entonces.
- Gracias - respondí feliz.
- Gracias a ti por no mandarme a volar.
- Tonto.
- Torpe.
Comenzamos a reír y sin darme cuenta ya me había quedado dormida.
A la mañana siguiente
Cuando tuve control de mis sentidos, note un leve peso en mi cintura. Abrí los ojos perezosamente topándome con un pecho conocido, por su típica ropa china.
- Ranma - recordé todo lo que había pasado la noche anterior, Ranma aun sujetaba mi cintura, su cara dormida era como la de un niño. Lo bese pero no en la frente, en los labios. Él nunca lo sabría, esta vez no hay testigos.
- No es tan malo enfermarse de vez en cuando, ¿no es así?, Ranma.
Nota de Autora: Agradezco a todas las personas que leyeron mi historia, tanto a las que dejaron su review como a los lectores silenciosos. De todo corazón ¡Muchas Gracias!
Agradecimientos especiales:
rosefe-123
Kotomi saotome
RyaOtaku
Adyliett
¡Gracias por su review!, espero que les guste la continuación de la historia.
