CAPÍTULO #1

"DESEOS"

Recorría con su azulina mirada el cielo de igual color.

Si bien era cierto que había elegido ser un exorcista por su propia cuenta y para derrotar a su padre, también era cierto que no esperaba saber tan poco de teoría.

Es decir…–pensó mientras suspiraba pesadamente–…no tiene nada de malo ser solo bueno en batalla y no saber casi nada, ¿oh sí?...

Y es que entre Yukio y ese molesto chico llamado Bon ya lo tenían desesperado. El primero porque lo trataba como niño a pesar de ser, en teoría, el gemelo mayor, y el segundo porque lo trataba como si fuera un estúpido, siempre mostrándole su perfecto desempeño escolar y tratándole como escoria…

Retiro eso…–pensó frunciendo el ceño ligeramente–…la escoria tiene mejor trato que yo…

Y como si fuera poco, las chicas lindas solo le hacían caso a Yukio.

¡Osea Yukio!... –se molestó aun más–…¡Es mi gemelo!, es decir, ¿Qué tiene el que no tenga yo?...

Aunque claro, las diferencias entre ellos eran tan claras como las que diferenciaban al día de la noche: su hermano era teórico, el práctico, el tenía lentes, él no, el era exorcista desde los 14 años, él apenas empezó los estudios…

Pero, y lo más importante de seguro:

Yukio era humano…

Y Rin era demonio…

Por más ilógico o extraño que sonara que a pesar que el padre de ambos era Satán, y más aún siendo gemelos, solo uno heredara el poder del Dios de Gehenna.

Aunque bueno, después de que su padre, el exorcista Shiro Fujimoto, le explicara que el cuerpo de su hermano era débil comparado con el de él, fue rechazado para heredar los poderes de Satán.

Otra diferencia…

Tenía que admitir que estaba harto de ellas. Solo quería aprender bien a ser exorcista para cumplir la promesa de derrotar a su progenitor. No importaba si desenfundaba Koumaken una vez más. La noche en la que su viejo murió, rompió esa misma promesa para no terminar en Gehenna con el asesino de quién para él siempre sería su padre.

Aunque no lo confesara, a veces quisiera ser un chico normal, y no un semi demonio, pues a pesar que durante esos 15 años de su vida que vivió como "humano", la verdad es que no.

En todos los lados a los que iba, era tachado inmediatamente como demonio, cosa que el siempre negaba, no podía conseguir ningún empleo estable y no podía resistir tanto tiempo sin meterse en problemas o peleando. Tal vez era parte de él, tal vez su sangre demoniaca lo hacía actuar de esa manera, la verdad no lo sabía, y no era algo que por ahora quisiera saber.

Aunque debo admitir…–sonrió un poco–…que sería interesante descubrir un yo que durante toda su vida haya sido humano no problemático, que la gente no lo relacionara con un demonio…tal vez alguien como Yukio…

Escuchó entonces esas estruendosas campanadas que le indicaban que la hora de dejar de fantasear cosas estúpidas y casi imposibles y enfocarse en lo que realmente deseaba hacer con su vida: ser un exorcista para poder ser fuerte y derrotar a Satán algún día.

Se puso de pie de un brinco, analizando todo esto, llegando hasta reírse por llegar a pensar que por un momento quiso renunciar a sus poderes…

Aunque nunca negó que no le gustaría volver a llevar una vida normal…

La de un humano…

Aquella que desapareció el mismo día que se le reveló que era el hijo de Satán y de una humana, así como aquel día aprendió de la existencia de Gehenna, y que su mundo se llamaba Assiah, huyó de demonios al lado de su viejo, y presenció la muerte del mismo…

Aún se culpaba de ello…

FLASHBACK:

¡Solo se honesto!, ¡Di que estas cansado de pretender que somos una familia!...le gritó, estaba harto de pensar que ese hombre que se hizo llamar padre le hubiese contado a todos sobre su verdadera naturaleza menos a él, por lo que la tristeza se notaba en su mirar …¿o es que un clérigo no puede decir algo como eso?...sin embargo, la disfrazó en una mirada de odio…¡¿Tal vez quieres fingir ser un buen padre hasta el final?!...

Sin embargo, aquel exorcista que lo crió como su hijo no le decía nada, y le veía fijamente frunciendo el ceño sin emoción alguna. El joven continuó a pesar de la serena mirada del de ojos amarillentos.

¡No te metas conmigo!, ¡Tú no eres mi padre, ni nada!...gritó más, ocasionando que Shiro ahora mostrara molestia…¡Nunca más digas que eres mi padre!

Se calló por parte de la bofetada que le dio el exorcista, quien parecía volver a no tener expresión alguna. Se quedó quieto, sabía que había acabado con su paciencia.

Ya casi amanece…le habló con frialdad…Date prisa y recoge todo

Por unos momentos se quedó en la misma posición que terminó por parte del corrector del hombre, pero después frunció el ceño y mostró los dientes con odio.

Entendido…su respuesta era casi un susurro.

Tomó la espada que el viejo recién le había dado y se dirigió en profundo silencio a la puerta que dirigía a los dormitorios, aun en estado de shock por la situación, ya no sabía que iba a pasar con él ahora que no llevaría una vida normal.

Maldición…

Se volteó angustiado al escuchar las quejas del clérigo, y esta aumentó al verlo de rodillas y con las manos en el piso, temblando un poco.

¿Padre?...pensó.

¡Reverendo Fujimoto!...uno de los asistentes le gritó, corriendo hacia el hombre en el piso.

El viejo se llevó la mano al pecho jadeante y tenso¡No se me acerquen!...ordenó empezando a temblar un poco…¡Alejense…de…mi!...

Entonces todas las luces se rompieron, dejándolos en obscuridad absoluta. Analizó el lugar con suma preocupación, todo se salía de control.

¡¿Qué está sucediendo?!solo fue capaz de decir eso antes de que del viejo sonara una extraña y diabólica risa. Vio con asombro al viejo, sabía que eso no era normal.

¡Por fin tengo este cuerpo!Exclamó analizando sus manos con una extraña y distorsionada voz. Corrió hacia él, llamando su atención. Shiro le miró y sonrió revelando que todos sus dientes ahora eran colmillos.

¡Finalmente puedo conocerte hijo mío!,¡O lo que sea! Acto seguido, el poseído fue rodeado de esas azules llamas tan características del verdadero progenitor del muchacho. Eran tan brillantes, que tuvo que cerrar sus ojos y alzar un poco la mano para evitar quedarse ciego. Vio como se alzó con esa loca risa y lo miró con horror.

¡¿Qué te sucede viejo?!

¡Está poseído!...volteó a ver a aquel exorcista que le hablaba, quien se recargaba en la pared, tomando su cintura herida…¡Satanás se ha apoderado de su cuerpo!

Eso no podía ser, ¿o si?...

¡¿Qué?!Volteó a ver rápidamente al poseído.

Exactamente…el demonio de demonios habló…Yo soy Satanás. dios de Genneba y tu verdadero padre…

Eso debía ser una pesadilla…

–…Puedes llamarme "papi" si así lo deseas…volvió a carcajear de manera estruendosa y diabólica, haciéndole parecer un loco.

¡Reverendo Fujimoto!...Uno de los exorcistas quiso acercarse a ayudar…

¡Cállense!...pero solo recibió el fuego azul del demonio y su mirada asesina, así como el resto de sus compañeros.

Nunca había visto tal horrible espectáculo, era normal estar aterrorizado.

¡Chicos!Les llamó sin éxito alguno.

De los ojos y nariz de Shiro la sangre empezó a escapar de su cuerpo.

¡No arruinen este conmovedor momento!...les ordenó, sin siquiera importarle los derrames sanguíneos del reverendo…¡No tengo mucho tiempo!...

El demonio tomó su mano y creó una profunda cortada que pronto adornó el piso de una manera extraña, como si algo dibujara.

–…Soy demasiado fuerte para Assiah…continuó, dejando que la sangre formara un rectángulo obscuro en el piso…así que no podrá soportar mi presencia por mucho tiempo, ni quiera el cuerpo de este hombre. Ni el de tu madre.

Le siguió viendo con horror, no podía creer que eso realmente estaba pasando, ni que le confesara cosas tan obscuras de una manera tan repentina, o que simplemente no eran fáciles de digerir a la primera.

Dirigió su vista hacia la figura, justo a tiempo para ver como de la puerta salían criaturas asquerosas, que buscaban algo con desesperación. Se alejó un poco para no ser él…

¿¡Que es eso?!Preguntó con horror, siendo detenido por unas cajas de madera.

Es la puerta de Gehennasu progenitor le respondióEl portal mágico que conecta a Assiah y Gehenna.

La analizó por unos segundos, viendo todos ojos y monstruos que formaban una temible puerta hacia el otro universo, obscura con adornos dorados, era digna de llamarse de tal manera.

¡Volvamos a Gehenna!

En cuanto el demonio dijo eso, intentó levantarse, encontrándolo imposible, solo pudiendo dar unas cuantas patadas y tomar con fuerza su nueva arma.

¡No te me acerques!...le gritó intentando huir de la escena…¡Aléjate!

Las llamas azules volvieron a cubrir su cuerpo, lo que hizo que Satán se detuviera a reír.

¿Qué fue eso?, ¿acabas de orinarte? Se burló. El muchacho seguía atónito, no podía creer que su intento de defensa resultara en burla. Satán se acercó más a él Patético…¡Toma de vuelta tus poderes demoniacos!

Acto seguido, lo tomo del hombro de su suéter y lo jaló al portal. Sin embargo, Rin no se daría por vencido, no tan fácilmente.

¡No soy un demonio!...peleaba por su liberación…¡Soy un humano!

Vio rápidamente su reflejo en un espejo, notando sus orejas puntiagudas y sus colmillos como dientes.

Esto…yo…yo soy un…pensó.

Levas la sangre del dios de Gehenna…el demonio no se detuvo en su caminata y lo siguió arrastrando con facilidad…aunque tu cuerpo es de Assiah, eres especial.

¿Cómo podía ser especial algo tan monstruoso? Tal vez solo para su padre lo era…

Este lo lanzó al portal, con todo y espada. Vio como las criaturas lo empezaban a consumir ey gritó, intentando pelear una vez más para liberarse, con la malvada risa de Satán de fondo.

Quería quedarse ahí en Assiah y vivir como humano aunque no lo fuera, no quería ser príncipe de Ghenna…

Aunque era algo que su "padre" no entendía…

¡Ese fue un buen grito!Se burló nuevamente, acercándose a la puerta ¡Hoy renacerás como un demonio!

¡Alguien!Alzó su mano para que lo sacaran de ahí, pero todos estaban inconscientes por el golpe de Satán…no…no podía terminar así…¡Sáquenme!...

FLASHBACK

Si el hubiera sido humano desde el principio, nada de eso estaría pasando, y de seguro estaría ahora mismo con su viejo y con su hermano, estos regañándole por no conseguir un empleo fijo o por no continuar con sus estudios.

Suspiró pesadamente abriendo la puerta hacia sus clases secretas, no podía cambiar el pasado, no podía traer a Shiro de vuelta a la vida, ni podía ser humano, pero si podía hacer lo que había jurado…

Convertirse en un exorcista para derrotar a Satán…

A su "padre"…

Lo haré por ti…–pensó recorriendo esos solitarios caminos–…padre…


Volvió a caer por el golpe de su padre.

Ya había perdido la cuenta de cuantas veces ocurría esto, o del tiempo que llevaba entrenando con el comandante. Solo sabía que cada vez que fallaba otro golpe su frustración aumentaba, así como su cansancio.

¿Es mucho pedir…–pensó mientras se levantaba un poco–…un golpe?

–¿Qué pasa Ike?…–escuchó que su progenitor de cabellos castaños y ojos azules como los de él le hablaba. Hizo que ambos ojos cruzaran miradas, notando una ligera sonrisa de lado–…¿Ya te cansaste?

Sin embargo, no iba a darse por vencido, si lo hacía, nunca lograría su propósito de ser más fuerte que su progenitor.

Se puso de pie, tomando nuevamente su espada para entrenar, gritando tratando de intimidar a su oponente aunque en el fondo sabía que era algo imposible…

Al fin y al cabo, su padre siempre había sido serio, nada ni nadie parecía asustarle…

Por eso lo admiraba tanto…

Uno, dos, tres golpes fallidos antes de que el comandante le volviera a empujar para soltarse de un forcejeo que el peli azul había ocasionado. Pero ya fuera por su terquedad o reacción inmediata, volvió a dirigirle otro golpe, siendo bloqueado inmediatamente por el castaño, quién negó ante la actitud del muchacho.

–¡Así no!... –lo empujó nuevamente, haciéndole caer al suelo otra vez–…¿Cuántas veces debo de decirte que mantengas la calma a pesar de que tu enemigo sea más fuerte que tu y te esté venciendo?

Jadeó en busca de la respuesta. Estaba apenado de haber perdido la cuenta. Supo que de alguna manera su padre lo supo, pues le miró de manera reprobatoria y negó nuevamente con la cabeza, suspirando pesadamente.

–¿Lo harás bien esta vez? –Le vio desafiante. Ike frunció el ceño y se dirigió nuevamente al comandante, estaba seguro que esta vez le daría un golpe…

Pero fue recibido nuevamente por el suelo. El otro de ojos azules se había apartado del camino del joven antes de que siquiera pudiera darse cuenta.

–¡No lo estás haciendo bien Ike! –le espetó. El joven jadeó un poco, recargándose en sus manos, listo para volver a escuchar ese regaño tan típico del hombre–¡Ya no eres un bebé como para que te esté repitiendo siempre que no te debes adelantar tanto para dar el primer golpe, no importa que tan ansioso estés!... –guardó unos momentos de silencio, siendo levemente interrumpidos por la fuerte respiración del joven aprendiz–…¡Sé paciente!, ¡Así nunca lograrás nada más que tu muerte!...

Era algo que él ya sabía de memoria, pero que por alguna razón no podía obedecer, no importa cuántas veces se preparara mentalmente, terminaba desesperándose.

Escuchó como el hombre suspiró pesadamente así como una campana que venía de la fortaleza de mercenarios.

–Anda ya…–le habló con severidad–…vamos, es hora de comer…

Sin embargo, cuando intentó ponerse de pie, sintió un dolor terrible en su tobillo izquierdo, haciéndole gemir de dolor y caer al piso nuevamente.

No otra vez…

–¿Y ahora qué?

Vio a Greil con el ceño fruncido, no era la primera vez que le pasaba durante el entrenamiento, y ya sabía lo que seguía.

–Te lastimaste otra vez, ¿no? – su progenitor frunció el ceño de manera desaprobatoria, y tal vez con algo de enojo, a lo que Ike solo respondió asintiendo la cabeza.

–Sí…–seguido de una respuesta que pudo parecer un susurro.

El hombre le vio con severidad y cruzó los brazos.

–Sí sigues así, no soportarás caminatas muy largas y no servirás como mercenario…

Solo dirigió su azulina mirada al pasto. Ya no le dolía que le dijera tan crueles palabras, pues ya se había acostumbrado, así como a sentir ese dolor en esa extremidad. Inclusive no le importaba que el comandante se alejara de él, tras decirle que volvía en unos momentos, que sabía que se convertiría en horas. Era su manera de castigarle por no mantener la paciencia durante una batalla que podía costarle su vida.

Se recargó en un árbol y vio el hermoso cielo azul que se le ofrecía y se puso a distinguir la forma de las nubes. No recordaba cuando fue la última vez que hizo eso antes de los 8 años, de hecho no recordaba nada.

Deseaba hacerlo, así podría recordar a su progenitora que le fue cruelmente arrebatada por un ser sin corazón, un demonio de seguro.

Había jurado que algún día buscaría a su asesino y le vengaría, a pesar de que su padre le había dicho que la justicia se había encargado de él nadie ni nada le aseguraba que hubiese sido alguien con enorme influencia o poder como para librarse de esa y seguir asesinando a las progenitoras o progenitores, o inclusive a los hijos de alguien más.

Esa era otra razón para la cual entrenaba y quería fortalecerse tanto, para que llegado ese día en el reconociera ese maldito infeliz le asesinara de la misma manera que lo hizo con su madre, atravesando su pecho.

Era aquí cuando deseaba el ser un ser con poderes, ya fuera una deidad o inclusive un demonio, para poder reconocerle y encontrarle con mayor facilidad, así como no tener perdón y derramar su sangre sin resentimientos ni arrepentimientos, deseoso por sed de justicia. Sobre todo por el hecho de que sospechaba que seguía vivo por alguna parte…

No se necesitaba ser deidad ni demonio para saber lo corruptos que eran la mayoría de los criminales…

A veces le gustaba imaginar que su padre era dicho asesino, como un tipo de motivación para darle un golpe…

Solo deseo eso…–pensó mientras suspiraba pesadamente, llegando a la triste conclusión que solo un ser sobrenatural podría lograr su objetivo–…un golpe…


Fuertes declaraciones x.x

En fin, así es como empieza la historia, poco a poco veremos cómo fue que terminó pasando lo que pasó anteriormente x.x (se puede decir que fue un flashfoward :v)

Ahora bien, de blue exorcist empieza como entre el capítul path of radience es poco antes de empezar la historia.

PINKDIAMOND4000: xD ntp uwu en este fic seguiremos su historia ;) un poco muy cambiada, claro está :v xD el se lo ganó :B y si DX! Es de alarmarse

AngelTerra133: xD! Eso se gana por meterse con papi Greil uwu hshjjasjhjh no puedo imaginarme a Rin con Aqua :v y IkexAqua es perfecto ;u; u.u Aqua tiene razón, lo poseyeron Dx! Por las flamas puedes saber quien fue (?) y no se DX! ¿Que podría hacer papi Greil?

En fin, les invito a dejar review y a leer mis otras historias.

Nos leemos :D