Capitulo 2

La Noche más Oscura

Se veía el sol ocultarse en el ocaso, las luces de las lámparas y antorchas empezaron a iluminar las calles de Cornelia, el festival continuaría toda la noche de seguro pues se habría preparado fuegos artificiales y toda clase de espectáculos. Drake entró en el templo del castillo, ese lugar fue construido junto con el mismo castillo y según la leyenda lo construyó el héroe que salvó Cornelia con la Llave Espada. El lugar era bastante grande, estaba lleno de cuadros y vídriales que adornaban la estancia y le daban un cierto toque místico, Drake avanzó hasta llegar a una pintura en particular, era la que representaba a la Diosa otorgándole la Llave Espada al héroe, fue entonces que recordó haber visto esa imagen...en su sueño.

- "Con que aquí estabas" dijo una voz conocida para Drake, él se volteo y vio a Ayaki justo detrás suyo.

- Que haces aquí de todas formas? -le preguntó Ayaki-

- Solo...quería ver algo -le respondió Drake algo pensativo-

- Se lo que estás pensando, siempre has querido tener una Llave Espada pero recuerda que es solo una leyenda

- No lo sé...tal vez sea...algo más -dijo Drake-

- ...Como sea, Marcus, Blank y Rubí van a quedarse en el festival pero creo que me iré a casa

- No vas a quedarte? Si eras tú la que estaba impaciente por venir al festival -le reclamó Drake-

- Solo quería ver la obra, lo demás no vale tanto la pena, además son siete días de festival y este solo el primero

- Me preguntó si algún día cambiaras -pensó Drake para sí mismo-

Ayaki salió del templo y se fue a casa, Drake se quedó un rato más mirando esa pintura estaba seguro que era la misma que había visto en ese sueño, aquella voz...que habrá sido?

La luna y las estrellas brillaban en el firmamento, en la plaza los festejos por el festival continuaban, los fuegos artificiales iluminaban el cielo estrellado con variadas luces y colores. Drake ya había vuelto a casa, no se molestó en tocar la puerta del cuarto de Ayaki y simplemente fue a su habitación, había sido un día muy entretenido pero estaba cansado y se fue a dormir, solo esperaba no tener un sueño tan extraño como el de la noche anterior. Algo no estaba bien, a pesar de que el festival continuará toda la noche, el sonido que escuchaba era demasiado atronador al punto que le hizo despertar de golpe. "Parece que se extralimitaron con los festejos" pensó Drake. Se levantó de la cama y miró por la ventana, se veía una gran luz desde la plaza y mucho humo, también se escuchaba el grito de las personas quienes corrían despavoridas. "Que está pasando?" Drake rápidamente se cambio a su traje de siempre, salió de su habitación y lo primero que hizo fue ir al cuarto de Ayaki pero se sorprendió al ver que ella no estaba, fue a revisar en las demás cuartos pero tampoco había rastro alguno de Rubí, Blank o Marcus.

Salió a la calle y vio como varios edificios y casas eran devoradas por el fuego, algo malo estaba pasando, algo muy malo. Drake corrió por las calles intentando encontrar a sus amigos pero no había rastro de ellos. Al llegar a la plaza del castillo vio como un ejército de guerreros en armadura eran los responsables del ataque, llevaban armaduras que cubrirán todo su cuerpo y rostro, y también portaban unas espadas muy extrañas, diferentes para cada guerrero. Vio con horror como los guerreros en armadura mataban sin compasión a cuanto civil encontraban, los caballeros reales llegaron para enfrentar a los invasores pero fueron derrotados muy fácilmente, no había nada que pudiera detener aquella fuerza invasora. Drake vio como uno de los guerreros estaba por atacar a un niño indefenso, en un arranque de ira corrió y se puso enfrente del niño para protegerle, "Que estás esperando?! Corre!", el guerrero no se inmutó y continuó su ataque, Drake sabía que este sería su final pero al menos pudo salvar al alguien más, dispuesto a aceptar su final Drake cerró los ojos listo para recibir el ataque de aquel guerrero en armadura pero de repente algo sucedió...algo bloque el golpe, Drake abrió los ojos de golpe y vio que estaba sosteniendo un arma muy peculiar, no era una espada cualquiera...el mango era de oro y tenía una cadenita colgando en el final, el filo era de plata y la parte superior tenía un decorado muy extraño similar a una...llave.

- Esto...esto es...la Llave Espada... -dijo Drake aún sin poder creérselo-

- Imposible, como es que tú también tienes una? -dijo el guerrero sorprendido-

- También...? acaso...?

Drake notó entonces que la espada del guerrero también tenía un extraño decorado en la parte final, similar a una llave, no solo él, todos los guerreros en armadura tenían Llaves Espada. Drake no podía creerlo, como era posible que todos esos guerreros, quienes habían destruido la ciudad y matado a cientos de inocentes, pudieran portar la legendaria Llave Espada. Con todas sus fuerzas cogió la Llave Espada y atacó al guerrero, le tomó por sorpresa y aprovechando que había bajado la guardia logró derribarlo. Drake aprovechó para ir corriendo hacia el castillo, al templo, tenía un presentimiento de que debía ir allí. Al llegar vio que el lugar estaba desierto pero aún se escuchaba toda la conmoción del exterior, Drake avanzó por el templo y vio una figura de pie al final del salón, corrió hacia esa figura y se alivió mucho al ver que era Ayaki pero algo no estaba bien, ella tenía la mirada perdida y no decía nada parecía estar en una especie de trance. Drake la sacudió un poco intentando hacer que reaccionara pero no había respuesta alguna, de repente los ojos de Ayaki empezaron a brillar de forma extraña y empezó a decir una serie de cosas que dejaron atónito a Drake.

"La hora ha llegado, las fuerzas de la Luz y la Oscuridad chocaran para crear la llave que abrirá la puerta...la puerta final hacia el corazón de todos los Mundos"

Ayaki alzó su brazo como si señalara a Drake pero entonces una luz la envolvió y Drake sorprendido veía como ahora su amiga portaba también una Llave Espada, pero a diferencia de la suya, la de ella estaba mucho más adornada, tenía toda clase de detalles dorados y resplandecientes así como una forma mucho más compleja. Drake se acercó a Ayaki y ella lentamente fue recuperando la consciencia.

- ...Que paso...? Drake? -dijo Ayaki sorprendida-

- Ayaki, ya eres tú de nuevo...que era eso que dijiste? En primer lugar porque estas aquí? -le preguntó Drake muy intrigado-

- Yo...no lo sé, solo recuerdo escuchar los gritos...y ver una batalla...después no sé que más pasó... -le respondió ella algo confundida-

- Debemos irnos de aquí, la ciudad es un infierno, hay cientos de guerreros que están...

- Espera un segundo -le dijo Ayaki interrumpiéndole- que eso que llevas ahí?

- Esto...pues es...una Llave Espada

- Debes estar bromeando, como es que TÚ tienes la Llave Espada?

- Pues...tú también tienes una -le dijo Drake señalando lo que Ayaki tenía en su mano-

Al darse cuenta, Ayaki dio un salto y un grito de alegría su mirada reflejaba su sorpresa pero más aún una gran felicidad, a Drake no le pareció extraño que ella reaccionara de esa manera, después de todo, así era como actuaba habitualmente.

- Genial, este es el mejor día de mi vida -dijo Ayaki muy emocionada-

- Como puedes decir eso? La ciudad es un campo de batalla, muchos han muerto...por cierto donde están Blank, Marcus y Rubí? -le dijo Drake algo molesto-

- ...La verdad no le sé...no están contigo?

- No, cuando me di cuenta estaba solo en casa y...todo este desastre...espero que estén bien

- ...No podemos dejar que esos tipos se salgan con la suya, hay que darles su merecido -dijo Ayaki muy seria-

- De que hablas? No podemos contra todo un ejército

- Nosotros tenemos el Arma Legendaria, podemos contra cualquiera que se ponga en nuestro camino, a la carga! -dijo Ayaki alzando su Llave Espada y corriendo fuera del templo-

- No...Ayaki espera...ellos... -dijo Drake intentando detenerla pero Ayaki ya se había ido del templo-

El castillo estaba totalmente rodeado, todos los guardias y caballeros reales habían sido ya derrotados y los invasores estaban listos para tomar el Castillo de Cornelia. De repente vieron a alguien salir por la entrada principal, Ayaki iba corriendo hacia donde estaban los guerreros alzando su Llave Espada lista para enfrentarlos. "No se quienes sean pero este es nuestro hogar y no dejaré que nada ni nadie los destruya, no podrán vencerme a mí...la elegida de la Llave Espada" Dijo Ayaki muy confiada de sí misma, Drake logró alcanzarla y sorprendió vio a todo el ejercito al cual Ayaki estaba dispuesta a enfrentar, pero toda la confianza y emoción de Ayaki se desvanecieron al ver como los guerreros alzaban sus manos e invocaban sus propias Llaves Espadas.

- Eso...no me lo esperaba...

- Intenté decírtelo, todos ellos también tienen Llaves Espada

- No es posible, no tiene sentido, se supone que son los malos, como pueden tener Llaves Espadas? -dijo Ayaki muy indignada-

- No lo sé, pero no podremos contra todos ellos...

- Que sugieres que hagamos?

- ...CORRE!

Drake tomó a Ayaki de su mano y ambos salieron corriendo, los guerreros intentaron atacarles pero ambos fueron los más rápidos y pudieron evadir sus ataques. Corrieron por los callejones evitando a los guerreros pero luego se vieron rodeados por varios de ellos, ya no les quedaba más opción que luchar.

- Bien...es todo...creo que mejor que morir huyendo es morir luchando -dijo Drake-

- No pienso morir, no aquí...así que a la carga -dijo Ayaki segura de sí misma-

Los dos se abalanzaron contra todos los oponentes que tenían en frente, Ayaki saltó y de un certero golpe logró derribar a uno, otros tres la rodearon pero gran agilidad atacó sin darles tiempo a responder. Drake bloqueaba los ataques de sus adversarios y de un solo golpe derribó a varios de ellos. No dejaban de venir más y más guerreros así que ambos tuvieron que seguir luchando hasta el final, Drake tomó la mano de Ayaki y le impulso para que saltara y derribara a varios de un solo golpe, la batalla se hacía cada vez más intensa pero los dos ya estaban muy agotados y no dejaban de venir más y más guerreros en armadura.

- Jejeje...quien diría que así terminaríamos -dijo Drake con ironía-

- No pienses que este es el fin, no nos vencerán!

- Ayaki...hay algo quiero decirte...

- No puede esperar para después?

- Tal vez...no haya un después, así que te lo diré...yo...te...

Pero en ese instante Drake sintió un fuerte golpe en su cabeza, perdió el equilibrio y cayó al suelo, lo último que vio fue a Ayaki intentando ayudarle, aún escuchaba su voz pero esta se iba desvaneciendo poco a poco hasta que finalmente dejó de escucharla y todo a su alrededor se volvió negro.

Abrió los ojos y dio una rápida mirada a su alrededor, estaba sobre una cama pequeña, tenía unas cuantas sabanas pero era incomoda, vio que estaba en una pequeña habitación con las paredes, el suelo y el techo de metal, se acerco a la puerta e intentó abrirla pero esta ni se movía, era de un metal sólido y no había forma de que pudiera derribarla. Drake se sentó en la cama, intentaba despejar su mente, aún recordaba el furor de la batalla, el intenso combate que tuvo junto con Ayaki, los guerreros en armadura que no dejaban de venir. Estaba muy preocupada por ella no sabía si estuviera bien o si seguía con vida pero también se preguntaba donde se encontraba. Drake miró de cerca el lugar donde se hallaba, el espacio era muy reducido, a simple vista parecía ser una celda pero jamás había visto una prisión de ese tipo con todas las paredes de metal. Notó que en una de las paredes había una pequeña ventana, se acercó a echar un vistazo y casi se cae de espaldas al ver donde estaba. No se encontraba en un calabozo o mazmorra, estaba en una especie de nave que viajaba por el espacio, veía las relucientes estrellas brillar en el espacio infinito incluso vio un pequeño meteorito que los pasó de largo, no podía dar crédito a lo que veían sus ojos.

No sabía a dónde estaba yendo ni si Ayaki estaba también en esa misma nave, pero lo que si era seguro era que estaba muy lejos de su hogar, lejos de su mundo natal en camino a otro mundo más allá de las estrellas.

Fin del Capitulo 2


Gracias a todos por seguir este Fanfic para ser el segundo capitulo seguro les intrigo jejeje Espero les haya gustado, hasta la proxima.

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