Disclaimer: Los personajes así como la historia en la que está basada este escrito (así como los millones) pertenecen a Stephenie Meyer. Lo demás es una obra (o desvario) propio. No está demás decir que no recibo ningún pago por esto.
Disfruten.
La luz entraba suavemente por las ventanas rozando su piel provocandole un suspiro al sentir la calidez de la mañana. Alice estiro su cuerpo soñoliento, abrió los ojos y una sonrisa se dibujó en su rostro.
Era su primer día en el Instituto.
En realidad debido a su niñez un poco turbulenta había tenido muchos "Primer día de Escuela", y cada vez le resultaba emocionante tener un mundo nuevo frente de ella, eran a los que llamaba "pequeños placeres de la vida" aún con la sonrisa en su rostro se levantó rápidamente, dirigiéndose a su closét improvisado; con una habilidad notoria consideró que sería lo adecuado para su primer día, sosteniendo un conjunto fresco italiano recordó lo que su madre le decía, aunque no fuese una persona superficial ella sabía que la sociedad se regía meramente por sus sentidos, cuidar la primera impresión era importante para ella, no es que fuesen a pensar que era una asesina maniática... pero más valía estar seguros, tomó el conjunto verde y colocó suavemente sobre la cama, se dirigió inmediatamente a la ducha. El agua cálida caía sobre su piel, había sido un fin de semana tranquilo, con Charlie tratando de enseñarle pacientemente como conducir sin que muriera, recordandole expresamente que quizá, probablemente el seguro del auto aún no estuviera cubierto, por lo tanto era quizá, probablemente necesario ser extremadamente cuidadosos para evitar ciertos "problemas" que podían suceder. Mientras tomaba una toalla secando su cuerpo, lo recordó.
-Jasper,. Pensó.
La tarde anterior se había presentado en la puerta de su casa con una pequeña rosa, el sol dorado cayendo sobre la figura de él, las palabras dulces y las miradas cómplices acompañadas de i los carraspeos de Charlie que casualmente decidió observar como crecía el pasto de su jardín.
Era un cliché.
Alice Brandon era uno, la damisela frágil esperando en lo más alto de una torre a su príncipe azul.
Y estaba bien.
Ser un cliché.
Ser simple.
Estaba enamorada, era cierto, ella simplemente estaba enamorada de la vida, no había más.
Bajó después de cuidar generosamente su peinado y aspecto, cepilló su cabello escasamente largo y retocó levemente su rostro, se sabía poseedora de una belleza natural, sin embargo, í no caía en la vanidad arrogante característica de muchas mujeres, así que era fácilmente adorable, se definía en una fórmula de aritmética social.
Belleza natural + Personalidad arrolladoramente impresionante = Miss Simpatía, A.K.A Alice Brandon.
Charlie se encontraba adormilado frente al televisor, balbuceando lo que parecía ser un agradable sueño. Ella se dirigió a la cocina, echó un vistazo a la nevera y alacena donde había comprado urgentemente la despensa el día anterior, se preguntaba como su tío podía sobrevivir a base de cerveza, pizza y en ocasiones frituras de queso. En menos de veinte minutos una docena de Hot- cakes estaban hechos, incluso se había atrevido a preparar un zumo de naranja fresco, tostó rebanadas de pan y abrió una mermelada casera originaria de Mississipi, la mejor mermelada del Este" se dijo con el acento típico que recordaba.
Charlie bostezaba mientras se dirigía por un poco de agua, sacó un vaso, lo llenó y dió un sorbo, él volvía su camino tallándose los ojos pesadamente, cuando paró en seco y volteó viendo con sorpresa la mesa preparada, claramente no estaba acostumbrado a una mañana hogareña.
-Es todo un desayuno americano.-Le dijo Alice sonriendo animadamente.
-¿Quién eres y que has hecho con mi sobrina?.- Dijo Charlie viéndola confundido.
-¡Oye!- Recriminó con un clásico puchero.- Podrías agradecer, me ha tomado toda la mañana para finalmente ser despreciada.
-Hasta donde entendía odiabas cocinar.- Contestó su tío divertido mientras tomaba asiento y ponía mermelada en sus hot-cakes.- Huele maravilloso.
-Obviamente, el arsénico da un exquisito olor a la comida.- Explicó Alice distraída mirándolo expectante.
-Recordé que Carlisle me recomendó una dieta estricta y es mejor que la siga rigurosamente.
El silencio se hizo presente para después ser roto por estruendosas carcajadas por parte de ambos.
Alice salió de su ahora nuevo hogar buscando en su bolso las llaves de su bebé cuando de repente el sonido de un motor le llamó la atención.
-¡Jasper!.- Dijo dedicándole una de las sonrisas más armoniosas que el joven había visto.
-Hola nena, ¿te llevo? .- Preguntó en un tono casanova mientras bajaba de una manera seductora de su motocicleta, o eso intentó ya que la figura de él no encajaba exactamente en un rebelde sin causa.
Alice lo miró dudosa unos instantes.
-Jasper yo...- Decía ella con una expresión levemente aterrada.- Sinceramente yo no soy muy... fanática de las motocicletas.
-Descuida, yo te cuidaré.- Dijo muy tiernamente, bajando la guardía de ella.
- De acuerdo.- Exclamó finalmente.- Pero si muero tendrás muchas explicaciones que darle a Charlie.
- Seguramente te encontraría del "otro lado" después de eso.- Dijo temeroso.
Ambos rieron mientras Alice subía a la motocicleta y emprendían marcha hacia el Instituto.
Jasper paró enfrente de un edificio grande, donde muchos jóvenes (y otros no tanto) caminaban a su interior.
-¿Lista?.- Preguntó Jasper.
-Sí... No, espera... ¿Puedes repetir la pregunta?.- Dijo Alice frunciendo el ceño.
-¡Hey!, les encantarás... ¡Ánimo!.- Exclamó, Jasper tenía esa extraña habilidad de calmarla, podía hacerla sentir segura, el mundo se derrumbaría pero con Jasper ahí prometiendo que todo saldría bien, ella lo creería de inmediato.
-Bien...- Atinó a decir mientras tragaba dificultosamente.
Ambos se dirigieron al interior de la escuela, ella pudo notar las miradas que les dirigían, específicamente las que le dirigían a ella, no negaba que era una chica muy hermosa, sin embargo eso no daba por hecho que disfrutara de la atención, mínimo por "esa" razón, era un poco vano.
Siguieron su rumbo, Alice con una sonrisa que amenazaba caerse por el nerviosismo y Jasper con la cara dura, silbidos hacia ella no tardaron en hacerse presente, Jasper apretó su andar molesto.
-Disculpa, es que... simplemente no concibo la idea que te vean como un objeto, una sensación como si de una nueva adquisición se tratase.- Se excusaba el al momento que un flash le dió de lleno en la cara.
-¡La chica nueva, importada desde Mississipi!.- Decía un chico musculoso, rubio y alto., imponente sin dudas pero con un aire muy pasivo.- Hola,¿cómo estás?... ¡Yo bien! Soy Emmet, los ojos y oídos de este lugar, serás primera plana mañana.
-¡Emmett!.- Reclamó Jasper mirándolo coléricamente.-Compórtate por favor no ves que...
-Espera, ¿puedo verla?.- Interrumpió Alice, mientras el chico la miraba confundido.- La foto, ¿puedo ver si es que salí bien? ¿O me garantizas un intenso tratamiento de photoshop?- Dijo mientras evaluaba la fotografía.
Emmett rió.
-No creo que haga falta, si no fueras tan linda no serías portada del periódico escolar.- Decía inocentemente mientras el corredor quedaba extrañamente silencioso, Emmett tardíamente después de unos instantes miró a Jasper, y preguntó.- ¿Rosalie?
-Sep- Contestó Jasper.
-¿Detrás de mí?.-Inquirió.
-Sep.- Volvió a contestar.
-He recordado algo urgente, con permiso.- Comenzó a correr mientras un estruendoso grito se escuchó.
- ¡McCarty! .- Una bella rubia le seguía sin dificultad, mientras Emmett seguía corriendo pesadamente.
-Emmett McCarty, gran amigo, le recordaremos siempre.- Suspiró Jasper.- En fin, ¿Seguimos? - Preguntó a Alice sin preocupación.
-¿Qué ha pasado?.- Dijo confundida.
-Cosa de parejas, manzanita de la discordia.- Contestó Jasper.
-¡Pero yo no he hecho nada!.- Resopló aún confundida.
Jasper río.
-Descuida, Emmett jamás haría algo así, él piensa que Rosalie es su alma gemela, jamás, jamás haría algo así, tranquila, Rosalie es digamos.- Pensaba Jasper.- "Difícil de tratar"
Alice comprendió que era mejor no ahondar en ello.
El timbre sonó, ella miró a su alrededor perdidamente, no sabía donde estaba su clase, que salón era de qué, Jasper notándolo la miró, y le tendió la mano.
Vamos.- Le sonrió.
Alice le siguió con sus dedos entrelazados, tenía la certeza de que mientras Jasper estuviese ahí, todo era seguro.
"Tenía la certeza".
Por azares del destino, o como si fuese una película típica, Jasper y ella estaban en clases similares. Al termino de una Jasper rápidamente salía de su salón para guiar a Alice conforme su horario dónde debía de ir así como mostrando encantadoramente salidas de emergencia, bebederos y más. Las clases continuaron sin percances, biología, historia, Alice estaba concentrada en lo que sus profesores explicaban, pese a las miradas curiosas de todos sobre ella, supo manejarlo bien.
Cálculo había terminado, y por lo que su horario indicaba una hora libre, los alumnos salían rápido del aula, ella se limitó a salir y esperar en un costado a Jasper para que la guiará, mientras caminaba tropezó con una figura conocida.
Alice estaba nerviosa, sin embargo en un arranque de valor dijo segura.
-Hola ¿Qué tal?.- Con esa típica sonrisa radiante.
-Hola.- Le respondieron secamente.
El silencio incómodo cayó, Alice se ponía todavía más nerviosa, así que decidió romper el hielo, temiendo que eso no fuera lo único que se rompiera.
- Yo... lamento lo de hace rato, yo no sabía que...- Decía atropelladamente.
-Descuida, Emmett, es un poco soso a veces .- Explicó callando inmediatamente.
La situación se volvía aún más incómoda, Alice repasó a la chica, quien si no se equivocaba, era Rosalie, rubia, de unos hermosos ojos azules, tez blanca, bien vestida, con un bolso de...
-¡Oh por Dios!.- Dijo Alice, con los ojos muy abiertos.
Rosalie la miraba interrogante.
-Eso... eso es... ¿Eso es Gucci?.- Cuestionó señalando el bolso que la rubia sostenía.
Rosalie soltó una risa muy divertida.
-Nueva temporada, no he podido evitar tu... ¿Dolce and Gabbana?.- Tanteó.
-Nueva temporada.- Dijo Alice sonriendo, al parecer, había encontrado el punto débil de la "aterradora" Rosalie.
-Toca hora libre, ¿desayunarás?.- Preguntó Rosalie.
-Sí, lo haría si supiera dónde puedo hacerlo.- Dijo Alice con una sonrisa irónica.
-¡Por acá!.- Decía la rubia mientras tomaba de la mano a su nueva amiga.
Ambas se sentaron en una mesa de la cafetería escolar emocionadas hablando de las nuevas tendencias de ese otoño, Jasper llegó agitado disculpándose por la tardanza, se sorprendió al ver a la (nuevamente) "aterradora" Rosalie tan calmada y dócil, comenzaron su desayuno en un ambiente muy agradable.
-Jacob.- Preguntaba una voz profunda.
-¿Ajá?.- Respondía un hombre que parecía buscar algo.
-Comprendo que me hayas sacado de Venecia, de mi estilo de vida a lo Sodóma y Gomorra, entiendo perfectamente que me hayas explicado que la razón de acompañarte es una misión para el Sabbath, pero ¿sabes?...- Decía una castaña, de piel tersa y pálida.- Me perdí la parte de "Esconderse detrás de los árboles acosando chicas de Instituto"
- Bella, te he dicho que es importante.- La miró Jacob tratando de mirar el interior del edificio.
- ¿Qué es importante?, ¿qué no descubran que estamos en el patio de una escuela?, Jake, en serio, sabía que eras raro, pero ser un voyerista* es demasiado, incluso para mí.- Rió Bella.
- Calla, pueden oírte.- Reclamaba el joven mientras se escondía entre las ramas de los árboles.-Joder.
- ¿Qué buscamos exactamente?.- Preguntaba mientras se deslizaba por las copas de los árboles.
-Nada.- Respondió secó.
-¿Nada?.- Levantó una ceja.- ¿Estamos a 15 metros del suelo buscando nada?.- Comenzó a mofarse la castaña, la risa decaía al darse cuenta que su amigo estaba perdido en un punto en concreto del interior de lo que parecía una cafeteria.- ¿Jake?
Su amigo estaba petrificado simplemente.
- Jake, me estás asustando.- Decía mientras lo miraba y alternaba donde el joven veía e intentaba descifrar lo que sucedía, hasta que una idea se cruzó en su mente al ver una rubia sonriente en el interior.- Joder, ¿ella ...?
Acto seguido su amigo estaba en el asfalto a causa de que ella se había abalanzado sobre él, lo miraba fijamente con los ojos dorados ardiendo intensamente.
-Mierda, Jacob, ¿de verdad me has traído aquí a acosar a una chica?.- Reclamaba mientras el hombre se ponía de pie y con una velocidad increíble volvía a escalar otro árbol.
-Bella, ven aquí, nos pueden ver.- Le gruñó mientras seguía buscando a la mujer.
-Me has traído aquí... para mirar una chica.- Decía Bella mientras juntaba sus manos en una pose reflexiva y caminaba en pequeños círculos.- Bien.- Para mirar a una chica.- Repitió, delineando las palabras.- Bien.
Nuevamente su amigo se encontraba en el piso con la cara sobre la tierra, miró los ojos levemente dorados de ella, se teñían de un negro intenso, Bella se estaba enojando, y eso definitivamente no era bueno.
-Bella esperddfs...- Trataba de articular mientras la morena respiraba tranquilamente.
-¡Oh! Perdona, no logro entender lo que dices. ¿Serías tan amable de repetirlo nuevamente?.- Era una imagen tétrica, Bella sonriendo "amistosamente" con los ojos cada vez más profundos.
- Bella, por favor, puedo explicadsrad...- Se escuchaba levemente un crujir, la castaña se estaba sobrepasando.
-¿Escuchaste eso? .- Preguntaba lejana.- ¿Has oído eso? ¿Jake? .-Inquiría.- Has roto mi corazón.- Seguía ausente balbuceando, el frenesí estaba llegando.
-¡Estoy imprimado!.- Logró gesticular el moreno antes de volver a ser oprimido contra el suelo.
-¿Qué? .- Bella estaba perpleja aflojando el agarre del desafortunado hombre.
- ¡Dios! ¡Bella! .- Exhalaba.- No más esteroides para usted muchachita.
-¿Imprimado? ¿Jacob? ¿Qué demonios?.- Decía mientras se dejaba caer en el suelo recargándose sobre un árbol.- ¿Cómo...?
- Francia.- Decía soñador.- La mire en París, salía de Louvre, ella era...- Suspiró.- Simplemente la ví y lo supe... lo sentí.
Bella guardaba silencio, "lo sentí" remedó Bella en su mente, era curioso aún pudiese "sentir". Se llevó las manos a la cabeza intentando entender todo, de repente Bella lo miró fijamente.
-Si Billy se entera, va a matarte.- Soltó con una sonrisa.
- Ni se te ocurra Bella Swan.- Amenazó con un tono aterrado.
-Quizá entonces yo te pueda ayudar con tu rubio problema.- Le dijo guiñándole un ojo.
El moreno le dedicó una mirada fulmimante para luego reír abiertamente, Jacob estaba por fin tranquilo, un peso menos en sus hombros al haberle contado a Bella sus verdaderas intenciones, o mínimo una parte de ella. Se paró sacudiéndose el polvo de su pantalón de vestir, le dirigió una mirada alegre.
-El último que llegue, es una ardilla podrida.-Dijo antes de comenzar a correr.
-Qué infantil...- Espetó la castaña, antes de ponerse en pie, miró el interior del edificio nuevamente, observó por un momento a la rubia y divisó tenuemente a sus acompañantes que se divertían sin preocupaciones, cada día que pasaba le sugería que los humanos eran simplemente aterradores.
-En serio Jacob, qué infantil.- Susurró mientras emprendía su carrera, arrasando "accidentalmente" con unos cuántos árboles.
N.D.A: Lamento realmente la tardanza, merezco la muerte, lo sé , En cambio prometo actualizar más seguido y publicar otras (perversas) historias que tengo en mente. De hecho este iba a ser un capítulo de más de 3,000 palabras pero no quería que fuese más pesado el leerlo.
Muchas gracias por leer, espero nadie haya muerto en el intento.
¿Dudas, quejas, sugerencias, dinero? Todo es bien recibido.
Por cierto... ¿Bella y Jacob vampiros? D:
Crepúsculo no es Crepúsculo sin hombres lobo, aunque me pese decirlo, lo sé.
¿Quienes serán entonces los peludos?
XD!
