Hey there! Tuve review y fav, follows (i'm touched)... Gracias para animarme a seguir, eso me motiva tanto que seguiré escribiendo. ()

From you to you (Segunda parte). PH pertence a Mochizuki sensei, está historia es mía, made in my mind. La canción mencionada existe y me encanta. The song of the sun de Mike olfield, pero piano cover. (Eso tampoco es mio).

Shonen-ai, romance, drama, situaciones dificiles pero superables etc.

2/3 Unforgettable song

3,2,1

LET'S GO!


Lacie, unforgettable song

En tres semanas Leo ha hecho ocho visitas, ha compuesto catorce melodías, ha desaparecido cien diez veces y se ha marchado sin que se lo impidiera tres.
-Hermanito~- Vanessa le sirve el té prometido mientras Eliot reza al piano porque se escriba él mismo las canciones.
Mis canciones, cero.

Solo sé interpretar Lacie…La más bella y charlatana de todas las melodías, dejarla cantar a altas horas de la noche, quererla, amarla. Es bella, lleva mi corazón con ella, amada Lacie... Compuesta para un fin, convertirse en un regalo para alguien.

Dejando la mente en blanco el rubio deja la música fluir, empezando por Lacie, el ritmo, el tempo, tan a menudo para su cuerpo que no puede respirar casi sin ella, una especie de lazo emocional.

Pero en medio de la melodía, dos de las teclas pulsadas a la vez la detienen. Vanessa deja el té a un lado para mirarle.

-¿Está todo bien?- oye a su hermano pequeño susurrar algo que no llega a comprender.

-Lo tengo, con solo empezar con una base de piano…-Con solo haberla oído una vez en manos de Leo, haberla entonado, haberla acunado en ese piano. –La canción del Sol.- Recordar los movimientos de Leo, imaginar la expresión de debía tener, con los ojos cerrados, sin ver, sentir el calor, la emoción.

La recuerda, la siente, e igual que con Lacie, la toca de nuevo.

Es lenta, es calma, es como la nieve, un día de frío donde necesitas la calidez de una sonrisa, justo de esa persona; una melodía que te obliga a marcharte, caminar hacía aquello que amas.

-Y fin- da las cinco últimas notas antes del sí final.

-¡Es preciosa Elly!- su hermana se ha quedado perpleja al verle tocar y oírle entonar una melodía distinta, una que no había visto escrita en ningún lado, ni en la mente de nadie más.

El rubio se toma un descanso y se sirve té, en el primer sorbo da un suspiro y se derrite en el cojín del sillón. Eliot la sigue entonándola en murmullos bajos mientras cierra los ojos.

Vanessa lo nota distinto, lo sabe y cree apropiado ayudarle.

-Se llama la canción del Sol- mira ensoñador hacía el piano y resigue con la vista las dulces teclas imaginando. –Aunque nunca dejaré a Lacie. –toma otro sorbo y la taza descansa entre sus manos, poco a poco bebe.

-¿Al final sigues con el compromiso?- Eliot escupe un poco de té por encima de la taza, más por la sorpresa que vergüenza.
-Bueno...- con la servilleta trata de enmendar el desastre-Si no arreglo mi error en menos de una semana, voy a cancelarlo.-se apresura a responder, su hermana le palmea la espalda.
-¡Ánimo cariño, si te quiere seguro que os vais a casar!- La canción estaba cargada de algo le recoge algo en el pecho pero desconoce qué es.

-Vane, me ha pedido un tiempo.- Vanessa la pálida. ¿Cómo?- -Ha preferido hacer cosas por su cuenta, justo cuando creía que todo iba bien, creo que es por culpa de mis dudas... -Vanessa tiene un hermano difícil.- El tiempo que dediqué a pensarlo, en ese instante todo se puso peor. -Eliot va en declive.

-Ay- su hermana se da ánimos a sí misma- Ve a verla ahora, no estás haciendo nada bueno- que dura es Vanessa.
-Pero no sé dónde está ahora- dice al levantarse y se vuelve a sentar. - Últimamente ya no sé lo que hace, ya no sé cómo recuperar...-
-¡No te atrevas a rendirte!- Vanessa lo sacude como si le quitara el polvo.-Además…- le mima y da un toquecito en su nariz. -Tienes tu amor y la canción del Sol.
-Sí, si- y le echa de casa.

-Señorita Vanessa- tras suyo ella encuentra a Leo, teme que haya oído algo.
-¿Si querido?-
-Vengo a buscar mis libros, los que me dejé el otro día...-
La hermana mayor del Nightray da una vuelta y cuarto a la derecha, para sólo ir a la izquierda.
-Aquí los tienes- lo deja solo y ocupado.
La chica de Elly le pide un tiempo, a Elly no le va bien con Leo, ya no hacen nada juntos con ninguno de los dos...
y ahora Leo viene a buscar sus libros como si no fuera a regresar más aquí...

Los ojos de Vanessa son espirales. Decide ir a buscar a su tonto hermano y darle una reprimenda por su inutilidad con las personas. Lo encuentra cerca del zarzal de rosas rojas, mirando los capullos, vaya, vaya...

-¡Eliot Nightray Primero!- al oír su nombre entero da un bote y la mira asustado.
-¡Eres un cabeza hueca!- a zancadas se presenta ante él y le suelta una colleja. Corta una rosa roja preciosa y le obliga a cogerla.
-Esto para tu lady, acelera el compromiso, la felicidad de una confesión le hará olvidar su enfado... ¡Y dos!- Eliot se va alejando por miedo. -Ayuda a Leo a cargar sus libros, ¿quieres?- Vanessa suspira largamente.

-¿Leo está aquí?-Eliot deja de respirar por un segundo.
Vanessa asiente mientras se cruza de brazos.
-Dame la rosa y ve a ayudar a...- se encuentra sola y sin rosa.

Lo único que hará al ayudar a Leo con la rosa será manchar los libros y aplastar la rosa.


Entra en la casa de un portazo y a media escalera se oye un porrazo.

Sube los escalones de dos en dos y allí está Leo con un montón de novelas bajando solas las escaleras. -¡Oye!- hace que el lector aficionado levante la vista para mirarle y el último volumen de Holly Knight baje hasta los pies de quién lo llama, Eliot.

El rubio se acerca a Leo y le quita todos los libros, a cambio le tiende algo.
-Sujétame esto- le da la rosa roja con algo de rocío en los pétalos.
Eliot los coge todos y juntos bajan la escalera.
Las novelas son puestas en una caja que deja sobre uno de los sillones en el piso de abajo.
Leo observa a Eliot arremangarse las mangas y resoplar del cansancio.
-Toma- le muestra la rosa y se la devuelve al rubio.

Eliot la mira por unos segundo.
Sacando la espada de su vaina, usándola en el tallo espinoso de la rosa, la deja indefensa.
Decide colocar la rosa en su sitio, aparta hacia atrás una parte del flequillo del Baskerville tras la oreja, la posa ahí.
Sobresale de su pelo como un ornamento precioso y contrastado con los colores de su portador.
-¿Eh?-
-Quédatela, después de todo es para ti...- Leo lo mira un segundo, más bien se quita las gafas y se aparta el flequillo para verlo al 100%.
-Pero...- Eliot al mirarlo de reojo se percata de que no lleva nada que cubra sus hermosos ojos, unos que le miran sin perder detalle ahora mismo.
Aprovecha la ocasión.
-Mereces una disculpa- prosigue hablando el rubio Nightray. -No te acompañé al aula de música y no he compuesto ninguna canción.
He estado evitándote porque quería tomar una decisión.- ya ha dejado de mirarle directamente y Leo deja de poder ver su expresión.
-La verdad es que quiero casarme y no estaba seguro de si hacerlo o no.

Eso significa estar atado a esa persona hasta la muerte y no quería fallar en eso.
A veces pedir matrimonio es algo complicado…

Necesita reposar en la mente durante tiempo y construir una buena confesión...-hay vergüenza y amor en esas palabras, acoplándose perfectamente.
-Quería casarme en dos años para dar paso a los mejores momentos de la vida...
Y quiero que tú lo sepas…- Leo siente un balde de agua fría, ahora sabe que son amigos y que le está pidiendo consejo.

Tiene ciertas dudas, pero no las expone.
-Dime Leo, ¿Debería esperar a los dos años o acelero la confesión?-Ve a Leo pensárselo.
-No lo sé- dice- No te veo muy seguro de querer acelerarlo.- Está seguro de hacerlo, no mientas.
Eliot simplemente ladea la cabeza. -Y no eres bueno tomando decisiones...-Eso sí es cierto, Eliot merece ser amado.
-Pero, si te sientes bien con esa persona, creo que sí deberías pedírselo. -Ya he lanzado lo último que le quedaba con Eliot por la borda-
-Es un gran shock de felicidad que alguien te pida eso y que te ame. -Leo parece hablar un poco por una tercera persona, más bien parece desearlo para sí mismo. Si Eliot es feliz…
Al terminar de hablar le sonríe a Eliot.
-Oye, ponte las gafas- dice este girándose avergonzado- alguien podría verte…-
Leo sólo suelta una risita.
-Bueno, gracias Leo.- y el rubio se va al piso de arriba, se gira y ve a Leo tratando de cargar la caja.
-¡Leo!- grita desde arriba- ¡Ya te los llevarás mañana cuando te vayas!- se despide con la mano y desaparece.

La canción del Sol estancada aún en mi mente, reproduciéndose una y otra vez, solo falta darle el toque final y ambos estaremos listos para ese momento.

Leo a bajo desliza las manos por debajo de la caja en el sentido opuesto y la suelta.
¿Porque debería venir mañana?
Eliot de verdad se va a ir, Eliot será feliz, todo sin él. El nombre de Leo ya no estará en sus labios nunca más.
Toma la puerta y sale para no regresar mañana.


Thanks for reading.

Omg si os gusta dejad algo, me dan ganas de venir a estrujaros esteis donde esteis.

Fav, review, follow, etc. ahora solo falta el 3/3.

Sore ja!