Capitulo 1: Lo amo… Entonces ven

- Kino: tengo todo el día –dijo para que la Itako comience-…..

- Tamao: Bueno… -tomó un sorbo de su té u comenzó- todo comenzó hace un meses aproximadamente…..

Un mes atrás:

- Tamao: Hoy es el cumpleaños del Joven Yoh –dijo mientras despertaba de su relajante sueño y con un encantador sonrojo en sus mejillas- Espero…. –murmuró mientras se levantaba de su futón y abriendo un cofre que ella tenía, sacando así una cajita muy linda decorada con un listón naranja- que pueda darle este humilde presente – miró por un momento su regalo para su amado Yoh, lo guardó y se fue a preparar el desayuno-

El desayuno ya estaba preparado en menos de lo que canta un gallo y no tardó en escuchar como todos despertaban, la primera fue Anna, la cual se hizo presente con un "Tamao, ¿el desayuno?", para luego entrar y mirarla con una invisible sonrisa y continuar "Buenos días", mientras se sentaba.

- Tamao: Buenos días señorita. ¿Cómo amaneció? –preguntó con una sonrisa-

- Anna: Muy bien. Gracias –contestó sin mucho màs para decir-

Y Tamao volvió a su labor en la cocina….

Cómo poder explicar lo que su señorita Anna era para ella, pensaba mientras hacía los demás waffles. Pues era bastante raro porque, a pesar de todo el temor que ella le causaba, sabía que ella le tenía mucho aprecio y ella también habìa aprendido a querer mucho a su superior, a tal punto de no verla como tal sino a verla como una amiga. Aunque…

- Yoh: Buen Día Anna –dijo con su sonrisa característica mientras entraba a la cocina y miró a Tamao o volvió a sonreír- Buen Día –le dijo con una dulce sonrisa la cual ella no vio, ya que, sin que él supiera, la había sacado de sus pensamientos provocándole un sonrojo-

- Tamao: Bu-buen Día Joven Yoh –mientras terminaba de preparar el desayuno para el susodicho-

- Yoh: ¿Pasa algo? –preguntó y se le acercó, pero ella se fue rápido a la mesa para dejar la comida, dejando sorprendido al castaño y a la rubia también-

- Tamao: no pasa nada joven –contestó con una sonrisa- es sólo que estaba terminando de preparar su desayuno, así que coma por favor –y salió para la sala-

- Anna: ¿y vos no vas a comer? –preguntó intrigada, pero sin dejar de probar su platillo, haciendo que con esa pregunta la peli rosa se detenga de repente-

- Tamao: No señorita, ya desayuné –mintió, ba… no tanto, algo había comido, pero la verdad no había tenido mucho apetito esta mañana- así que me voy a hacer mis deberes –y salió de la cocina-

- Yoh: Algo le pasa, ¿no es así? –preguntó a su prometida, mientras le daba un sutil beso en los labios-

- Anna: si, pero seguro que ya se le pasará, no te preocupes –contestó aun preocupada, pero como siempre, sabe fingirlo muy bien- ¡Ahhh..! –exclamó- ¡Feliz Cumple Yoh! –mientras le daba un lindo presente-

- Yoh: Anna –dijo impresionado y claro, sonrojado- Gracias cariño –y le besó con mucho más ímpetu- pero porqué, no debiste

- Anna: Porque te amo, y lo sabes, aparte, no te lo iba a dar al frente de los monos de tus amigos, así que te lo doy ahora –y mientras se acercaba a la puerta giró hacia él- mañana el entrenamiento se te duplica –y se fue-

- Yoh: Pero… ¡¿PORQUE ANNA!?

Tamao caminaba sin rumbo aparente hacia la sala, la verdad la mayoría de sus deberes ya estaban terminados, solamente faltaba limpiar un poco la entrada y los platos donde Yoh y Anna comía sus desayunos, pero, su partida de la cocina era por otra cuestión. Aun habiendo dado la excusa de su falta de apetito y sus deberes, la razón era otra. ¿Cuál? Pues, amaba a Yoh, aunque eso todos, incluso Anna, ya lo sabían, y eso era lo que más odiaba, Anna lo sabía, la chica que ella consideraba su amiga, o más, su mejor amiga aunque no sean las más cercanas, ella la comprende y trata de no demostrar todo el amor que tiene por el castaño, como ella. Es más, tal es el cariño por la rubia, que la peli rosa, trató e incluso sigue tratando de olvidarse del joven shaman pero, no puede, es por eso que mientras pensaba en todo el cariño por Anna, haber escuchado la voz de su amado Joven Yoh, la hizo poner muy mal, no se merecía el cariño de la rubia. Osea ¿qué clase de amiga era, si no podía sacarse al hombre que amabas amaban de su cabeza? Una nada buena, eso era seguro.

La tarde pasó normalmente aunque Tamano seguía muy mal por la situacion que ella misma genera con su amor.

- Tamao: ¿qué puedo hacer? –se preguntaba, estaba en su habitación descansando un rato mientras veía el supuesto regalo de ella para Yoh- esto no está bien. La única persona capaz de estar con el Joven Yoh, es la señorita Anna. Ella lo ama, y él la ama a ella. –cerró los ojos y trató de no desanimarse, pero en el momento en que el sueño la estaba venciendo sintió como alguien atrevidamente se subía sobre ella y cubría su boca mientras hablaba en su oído-

- ¿?¿?: Si no gritas te soltaré, si no, te violaré, vos elegís –sus palabras eran firmes, pero no así dejaban de ser dulces y tentadoras, en el momento que sintió como la peli rosa se calmaba y obedecía sus ordenes la soltó- Hola –fue lo único que le dijo-

- Tamao: ¿qué hace acá? –fue lo único que pudo decir, estaba aterrada y sorprendida, él… ¿por qué él?… ¿no estaba muerto?- Contésteme…. Joven Hao –terminó mientras lo empujaba para que se quite de encima-

- Hao: Vaya, veo que en esta casa nadie saluda –irónico, como siempre- pero no te preocupes, ya me acostumbré –y le sonrió amablemente-

- Tamao: No se ría con tanta ligereza y dígame qué quiere, es más porqué está acá, el Joven Yoh lo derrotó, así que si piensa en dominar al mundo de nuevo dase por… -pero no pudo terminar al sentir los labios del castaño sobre los suyos, recibiéndolos muy sorprendida-

- Hao: Cálmate encanto –mientras se separaba- sólo vine por una cosa y no es el mundo ni nada de eso, es algo más importante

- Tamao: y se puede saber ¿qué es? –dijo aun sorprendida-

- Hao: Anna –dijo con simpleza-

- Tamao: ¿La señorita Anna? ¿Está loco? –preguntó exaltada, pero al sentir unas fuertes manos acariciando su parte más sensible solo se limitó a suspirar-

- Hao: vuelves a decirme loco, y de acá no sales pura, chiquilla –mientras corría sus bragas para tocar más directamente-

- Tamao: Hao –suspiró- basta, por favor –y las súplicas funcionaron, dejándola lo más agitada que se pudo- ¿por qué quiere a la señorita Anna? –preguntó luego de controlar su respiración-

- Hao: pues porque la amo –dijo sin más-

- Tamao: pero ella ama al Jo…. –pero otra vez fue callada por los labios de Asakura mayor-

- Hao: igual que vos, querida, por eso vine a ofrecerte un trato, uno simple, para que lo entiendas –dijo con una sonrisa, pero al ver la cara de no entender de la rosada continuó- Te propongo que te unas a mí, así separamos a mi hermanito de Anna, y de esa manera yo pueda controlarlo así se enamora de vos, ¿qué dices?

- Tamao: ¡que es un bastardo! –gritó… le gritó… no sabía de donde pero no tenía miedo sino coraje, ¿de qué? Pues la propuesta era tentadora pero Anna era su amiga-

- Hao: Vaya, vaya… la dulce y tierna Tamao enfrentándome, pero ¿por qué lo haces? Si amas al idiota de mi hermanito, es más –mientras aparecía detrás suyo y la abrazaba por la cintura- yo te vi llorando por la casa por él y tu estúpida amistad con mi preciosa Anna

- Tamao: No lo voy a hacer.. ella es mi amiga y nun….

- Hao: ¿Amiga? Acaso, ella pensó en vos en algún momento de su relación con Yoh –cada vez que hablaba estaba más cerca de ella y ella, cada vez más entregada a él y eso le gustaba-

- Tamao: Hao… -era cierto, nunca pensaron en ella, mientras ellos vivían su romance, ella siempre tenía que esperar, pero esta vez, ¿si él le cumple su sueño de estar con Yoh…?, se decía, ¿…sería correcto aceptar tal vil propuesta?- Yo….

- Hao: ¿lo amas? –preguntó por último-

- Tamao: ¡¿Ehh?!

- Hao: eso, ¿amas a Yoh?

- Tamao: Si… Lo amo

- Hao: entonces ven… conmigo

- Tamao: ¿qué pasa si te traiciono? –preguntó débilmente, ya que las manos del castaño volvían a entretenerse con su intimidad-

- Hao: Caemos los dos querida…ya que yo soy una pequeña porción del alma de Hao, mi cuerpo está oculto en otro lugar que ya te contaré -su voz también era pausada, escuchar los gemidos de Tamamura era música para sus oídos- así que ¿qué dices?

- Tamao: acepto… -mientras se entregaba a las caricias del castaño y este se metía en su cuerpo, para así posesionar su alma y su cuerpo-

Mientras la escena sucedía alguien fuera del cuarto de la rosada había contemplado todo, pero no pudo entrar ya que alguien detrás suyo lo amenazaba con una espada de fuego

- Hao: ¿qué haces espiándonos, Horo-Horo? –si el castaño dentro del cuarto de Tamao se había percatado de su presencia, y mandó a otra parte de su alma para que se encargue de él-

- Horo: ¿qué le haces? NO TE ATRE…-pero antes de terminar, la espada de Hao estaba apuntando a su hermana que justo pasaba por debajo de las escaleras-

- Hao: una palabra a alguien y muere no sólo tu hermana, sino también tu amada Tamao….

Continuará...

...

Espero que le vaya gustando, trataré de no tardar tanto nos vemos