Aqui esta el segundo capitulo...este fic va a ser un poco más corto, porque los años pasan rapidamente, este es un capitulo de transición, asi que espero que les guste.

DESPEDIDAS

-Era hora que llegaran-les dijo a modo de saludo Ginny, quien ya estaba sentada en las tres escobas junto a su hermano.

-Buenos días, para ti también Ginebra-respondió sarcástico Harry

-¿Comemos? Me muero de hambre-exclamo Ron haciendo reír a sus amigos.

Pasaron una tarde muy alegre, disfrutando de esa ultima tarde juntos, deseando que nunca llegara a su fin, después de comer en las tres escobas, caminaron por el pueblo recordando los momentos vividos ahí cuando estaban en el colegio. Hermione y Ron, hacían sonrojarse a Ginny y Harry, recordándoles cuando eran novios…mientras ellos les recordaban como se morían de los celos del otro. Ron tenia un nudo en la garganta, por fuera se veia feliz, participaba de las bromas, se reía y actuaba como si nada pasara, como si solo fuera otra tarde más, pero por dentro estaba confundido, nervioso, enojado, y triste, todo a la vez. Sabía que no tenía el valor suficiente para confesarle todo lo que tenía guardado en su corazón a Hermione, menos ahora que ella en pocas horas más se marchaba por un año, pero por otro lado, no podía seguir guardándose lo que quería decir hace años.

-¡Ron¡Ron!- lo llamó Harry, haciendo que volviera en si

-¿Qué¿Qué pasa?-pregunto confundido

-La señorita esta hablándote-respondió Hermione con la voz fría, apuntando a un muchacha que había tras Ron, el se volteo y vio una rubia despampanante parada frente a el, extendiendo un pedazo de pergamino y una pluma, en dirección a el

-¿Un autógrafo?-pregunto con su sonrisa galante, haciendo bufar a Ginny y Hermione

-Si, no fuera mucha la molestia-respondió sensualmente la rubia

-¿A nombre de quien?-volvió a preguntar

-Kate-dijo por toda respuesta, Ron garabateo un saludo en el pedazo de pergamino, volviéndoselo a entregar a su dueña.

-Que tengas buen día Kate-le dijo sonriendo

-Lo mismo para ti-se despidió dándole un beso en la comisura de los labios, para luego voltearse y seguir caminando. Ron se volteo a ver a sus amigos, Ginny lo miraba furiosa igual que Hermione y Harry lo miraba divertido.

-¿Y tu¿Qué encuentras tan divertido, eh, Potter?- lo encaro Ginny, golpeándolo en la nuca.

-¡Ginny!- la regaño el moreno, sobandose al parte trasera de la cabeza.

-Por si no se habían dado cuenta, es nuestro ultimo día con nuestra amiga, aquí presente, no queremos malgastarlo firmando autógrafos ¿cierto?-pregunto poniendo una sonrisa falsa, la pelirroja.

-Que yo sepa nadie te ha pedido un autógrafo a ti-respondió Harry, caminando junto a Ron, riendo por lo bajo.

-Que yo sepa a ti tampoco-respondió de vuelta Ginny furiosa.

-Por favor no peleen ¿si?-les recomendó Hermione-¿Qué les parece si vamos a Honeydukes?-agrego, sonriendo

-Hermione, me has leído el pensamiento-respondió Ron, tomando de la mano a la castaña y arrastrándola a la tienda de dulces.

Hermione se despertó muy temprano esa mañana, llego a la cocina del departamento y encontró a Ginny, Ron y Harry preparando el desayuno, todos en pijama…

-¿Qué hacen acá?-pregunto sorprendida, mirando a sus amigos, sintiendo como una gran tristeza la inundaba.

-¿No creías que no pasaríamos tus ultimas horas contigo?-pregunto abrazándola Ginny, quien tenia la voz quebrada, lo cual sorprendió a Hermione, porque Ginny nunca lloraba.

-Lo dices como si me estuviera muriendo-respondió separándose de ella, sonriendo.

-No lo digas ni en broma, si tu te mueres yo me muero contigo-dijo Ron, sonrojándose, al procesar lo que se le había escapado.

-Bueno-interrumpió el incomodo silencio Harry-¿Desayunamos?

Se sentaron a desayunar en silencio, silencio al cual nadie parecía molestar, porque de verdad lo necesitaban, solo disfrutar de la compañía de sus amigos, de sus hermanos…Ron miraba fijamente a Hermione, queriendo grabar cada centímetro de su cara en su memoria. Harry miraba ocasionalmente a Ginny y a Hermione, a su hermana, la iba a extrañar tanto. Ginny estaba concentrada comiendo su desayuno, pero ocasionalmente miraba a su amiga, ella la conocía bien, y aunque la veia, comiendo, mirando disimuladamente a Ron, sabia que por dentro estaba destrozada, al igual que ella, que aunque le costara admitir, tenia unas ganas tremendas de llorar.

Después del desayuno, se fueron al aeropuerto, Ron y Ginny, miraban asombrados el inmenso lugar, con la boca abierta observaban a las miles de personas que iban y venían. Faltaban diez minutos para la once, Hermione se paro frente a sus amigos, observando a cada uno muy bien, grabándolos en su mente.

-Bueno…-trato de decir, con la voz quebrada

-¡Hermione!-exclamo Ginny, abalanzándose sobre su amiga, mientras sentía como las lágrimas corrían por sus mejillas-Te voy a extrañar mucho, por favor escríbenos, y no nos olvides¿si?-logro decir entre los sollozos, separándose de su amiga, quien asentía con la cabeza, para luego abrazar a su hermano.

-Herms-la llamo Harry, con los brazos abiertos, a lo que Hermione respondió abrazándose a el-Te quiero mucho, amiga, te voy a extrañar-articulo, mientras sentía como sus ojos se nublaban.

-Hermione…-trato de decir Ron, antes que la castaña se abalanzara a sus brazos, Ron la abrazo contra el y acaricio su pelo, hundió su cara en la cabellera de su amiga y luego se separo de ella- Te quiero Hermione, por favor regresa pronto-le dijo, secándose las lagrimas que se le habían escapado.

-Se los prometo-les dijo la castaña, en el momento que escuchaban como llamaban a abordar su vuelo-Chicos, adiós, los quiero mucho-se despidió volteando a caminar hacia su destino.

Ron, Harry y Ginny, se fueron a la casa de los pelirrojos, se sentaron en el sofá, cada uno con una cerveza de mantequilla en las manos, todo en silencio, Harry y Ron se sentaron en sus sillones favoritos y Ginny frente a ellos, sintiendo un vació en el lugar que comúnmente se sentaba la castaña. Harry miraba como hipnotizado su cerveza como si eso fuera lo mas interesante del mundo, en cambio Ron tenia la mirada perdida en ningún punto fijo.

-¿Por qué?- pregunto de repente- ¿Por qué la deje ir?- volvió a preguntar, esta vez poniéndose de pie.

-Ron…-trato de tranquilizarlo Ginny

-Tengo que detenerla, tengo que decirle que la amo.

-Creo que es muy tarde, Ronald-lo regaño Ginny- No voy a permitir que arruines el futuro de Hermione, ella merece ser feliz, no puede estar esperando por ti por siempre

-Pero…yo la amo

-Tardaste mucho en darte cuenta ¿cierto?- pregunto sarcástica

-Ron, Ginny tiene razón, tienes que dejarla ir, Hermione desea mas que nada en el mundo se medimaga-le explico Harry

-¿Pero y que pasa conmigo?-pegunto sentándose nuevamente en el sofá.

-Tu mañana te vas a Roma a jugar Quidicht, allá conocerás una de tus admiradoras y te olvidaras de Hermione- le respondió enojada Ginny- ¿Puedes pensar alguna ves en alguien aparte de ti mismo? No se como puedes ser tan egoísta-agrego levantándose de su asiento y dirigiéndose al segundo piso donde estaba su habitación.

-Es mejor que dejes las cosas como están, Ron- le recomendó Harry- Si verdaderamente la amas, cuando ella vuelva puedes confesarle tus sentimientos, estoy seguro que ella te corresponde- lo animo el ojiverde

-¿Tu crees?- pregunto esperanzado.

-Claro que si-respondió sonriendo-Ahora tengo que preparar mi equipaje para mañana, nos vamos a las tres, me voy a despedir de Ginny- le informo a su amigo mientras subía las escaleras, seguido por Ron quien subía a su habitación, a preparar su equipaje.

-¿Puedo pasar?-pregunto abriendo la puerta

-Ya estas adentro-respondió Ginny, secándose con la manga las lagrimas.

-Me venia a despedir, mañanas vamos a...

-Ya lo se mi hermano juega en el mismo equipo que tu ¿recuerdas?-pregunto divertida.

-Si, lo se- respondió Harry avergonzado- Nos vemos Ginny- se despidió, saliendo de la habitación

-¡Harry!- Lo llamo la pelirroja, haciendo que el moreno volteara-Lo siento, estoy un poco irritable, cono todo lo de Hermione…-explico-Que les vaya bien, mucha suerte-agrego mientras lo abrazaba.

-Gracias, Ginny-respondió sinceramente separándose de ella- Adiós- dijo cerrando la puerta de la habitación de su amiga.

Harry se apareció fuera de una linda casa, golpeo la puerta y le abrió una muchacha con le pelo de un color rosa chicle…

-¡Harry!-lo saludo efusivamente Tonks-¿Cómo estas? Pasa, pasa-agrego. Harry entro a la acogedora sala de la casa, mientras en una un corralito, un bebe de aproximadamente dos años jugaba divertido-¡REMUS, HARRY ESTA AQUÍ!- grito, llamando a su esposo.

-¿Cómo estas, Jhonnie?-pregunto tomando en brazos, al niño que lo miraba sonriendo.

-Tío-dijo, examinándole la cara con sus manitos, haciendo reír a Harry.

-Harry¿Cómo estas?-pregunto Remus Lupin entrando en la habitación, se veia bien, lucia más joven y ya no ocupaba esas túnicas viejas y raídas, ahora era inmensamente feliz...

-Bien, tío gracias-respondió abrazando a su tío-Veo que Jhon, esta mas grande que nunca-dijo mirando a sus tíos que estaban sentados frente al el, mientras Remus tenia a el bebe en el regazo.

-Si…nos tienes abandonado Harry, hace mas de un mes que no venias-lo regaño Remus.

-Acabo de llegar de un partido, y con todo esto del viaje de Hermione…-trato de explicar.

-¿Cómo están todos por allá?-pregunto Tonks

-Bien, todos bien, aunque no se si Ron estará muy bien después de que Hermione se fue-respondió divertido, haciendo sonreír a la pareja.

-He escuchado que mañana los Chudley Cannons van a Roma-pregunto Remus

-Si, me venia a despedir…

-Claro, con un día de anticipación-lo regaño cariñosamente Remus

-Lo siento tío, de verdad-se disculpo-Bueno, solo venia a despedirme, nos veremos en un mes, cuando el campeonato acabe-agrego poniéndose de pie

-Mucha suerte, Harry-le deseo Tonks, mientras lo abrazaba, Harry beso en la frente a Jhon, y junto a Remus se dirigió a la puerta.

-Escríbenos, mucha suerte, hijo-lo despidió Remus, abrazándolo.

-Gracias, tío, nos vemos-se despidió el moreno, desapareciéndose en el jardín, para luego aparecer en su solitario departamento, suspiro resignado y se fue a su habitación a hacer su equipaje.

Estuvo empacando por media hora, cuando se dirigió a su escritorio, había una foto de el, Hermione, Ron y Ginny, que se habían sacado en el jardín de la madriguera, se veia como Hermione, Ron y Harry estaban posando para la foto cuando la pelirroja llegaba los botaba al piso y se tiraba encima de ellos, haciéndolos reír, la otra de sus padres, mientras bailaban y se abrazaban sonriendo. Sintió unas ganas tremendas de llorar¡Pero que le pasaba¡Porque estaba tan sensible!, se regaño a si mismo, se sentó en el borde la cama, con las manos cubriéndose el rostro, tratando de respirar calmadamente, se puso de pie de un salto, agarro su abrigo muggle, salio afuera de su departamento y desapareció.

Se apareció en la entrada del pueblo, camino por cerca de cinco minutos antes de llegar a la plaza, luego se dirigió al cementerio, caminando entre las numerosas tumbas que hay se encontraban y llego a unas que relucían, entre las demás ya que era casi la única que tenia flores frescas, se sentó en un banco que había puesto ahí, no sabia porque se sentía tan en paz junto al mausoleo de sus padres, pero era justo lo que necesitaba en ese momento, necesitaba estar en paz, tranquilo, sin la prensa acosándolo, sin nadie mas que sus padres, estuvo cerca de diez minutos en silencio solo contemplando las blancas tumbas, cuando sintió que alguien llegaba a su lado, se puso de pie rápidamente y con un ágil movimiento saco a su varita apuntando a la persona que había llegado a su lado.

-Tranquilo, Harry soy yo-dijo una voz femenina

-¿Ginny¿Qué haces acá?-pregunto guardando su varita

-¿Qué haces tu acá?-pregunto de vuelta la pelirroja

-Es la tumba de mis padres, puedo venir a verlos ¿cierto?-pregunto sarcástico

-No pensé que mi presencia molestaba al señor Potter-respondió Ginny furiosa

-Lo menos que necesito en este momento es tu simpatía, Ginny-respondió con el entrecejo fruncido

-Bueno, este es un lugar público, puedo estar aquí si quiero

-¿Pero que haces acá?-volvió a preguntar el moreno, mucho mas tranquilo y sentándose nuevamente en el banco.

-Te vas a reír de mi o te vas a enojar-respondió Ginny sentándose junto a el.

-No…-dijo por toda respuesta

-No se porque pero cuando estoy preocupada o cuando necesito estar en paz, vengo y me siento aquí, puedo estar horas, hasta a veces le pregunto a tus padres porque a veces eres tan irritable, ellos me dicen que no tienen ni idea-contesto sonriendo, contagiando a Harry, que la miraba sorprendido.

-¿Y porque estas aquí, estas preocupada o necesitas estar en paz?

-Preocupada, siempre cuando se van de viaje me preocupo, y siempre vengo acá y les pido a tus padres que los cuiden a ti y a Ron-respondió mirando fijamente donde se veían los nombres de Lily y James Potter´´.

-Yo…-Harry no sabia que decir, esta tan conmovido por las palabras de la pelirroja, que solamente la abrazo, sintió como Ginny lo abrazaba de vuelta, y le acariciaba el pelo.

-Gracias, Ginny-susurro, separándose de ella

-¿Por qué?-pregunto confundida.

-Por todo-respondió para después quedarse en silencio, solo contemplando las tumbas de las personas que tanto falta le habían hecho.

-¡HARRY!-escucho como alguien a quien ya conocía perfectamente, gritaba su nombre, se tapo la cara con una almohada, para luego sentir como Ron se la sacaba de la cara y con su cara de mas enfado le dijo-Estamos mas que atrasados por tu culpa, idiota-lo regaño, mientras los destapaba, para que se levantara más rápido-En cinco minutos tenemos que estar en la el estadio de Quidditch para tomar el traslador-lo apuro. Harry se levanto de un salto, había llegado muy tarde, se habían quedado por lo menos hasta las dos de la mañana, en el cementerio, hablando de cualquier cosa, cosa que lo llevo a asegurar que Ginny era la muchacha más sorprendente que jamás había conocido.

-¿Por qué no me viniste a despertar antes?- le pregunto mientras se terminaba de vestir con la misma ropa del día anterior, y se metía al baño a lavarse los dientes.

-Porque alguien, me dijo que nos íbamos a encontrar en mi casa, y como vi que no llegabas te vine a buscar, ni siquiera Ginny se levanto temprano hoy-agrego el pelirrojo, apurando a su amigo.

Ron salio del departamento estaba apunto de cerrar la puerta cuando recordó algo

-Espera Ron-lo llamo, Harry fue corriendo a su habitación y tomo los dos marcos de fotos que había sobre su escritorio, salio afuera y luego junto a su mejor amigo desapareció.

Estaba nervioso, era la final del campeonato y si ganaban los Chudley Cannons iban a ser el equipo que mas campeonatos había ganado en su historia, ya que desde que Harry y Ron habían llegado al equipo, este no había perdido ningún campeonato, aunque llevaba años jugando, se sentía nervioso, al igual que el resto de sus compañero, miro a su amigo quien estaba atento escuchando los que el capitán les decía.

-Vamos a ganar, estoy seguro-termino por decir el capitán- Mucha suerte.

Salieron al campo de juego, Harry monto en su escoba, y rodeo el campo de Quidditch por arriba para ver si divisaba la snitch, a los cinco minutos la vio…pero decidió que todavía no era tiempo de atraparla, Ron estaba jugando su mejor partido, no había dejado pasar ninguna Quaffle, y el no perdía de vista a la Snitch, cuando llevaban doscientos puntos agarro la pequeña esfera dorada, haciendo que todo el equipo se abalanzara hacia el para felicitarlo. Bajaron al campo, cuando sintió como una Bludger lo golpeaba el brazo, fracturándole la muñeca, no, no otra vez a un hospital-murmuro mientras veia como Ron se acercaba a el preocupado.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Bueno ¿como esta?...en el proximo capitulo Ron recibira una gran sorpresa, al igual que todos...dejenme Reviews ¿si?...nos vemos pronto