Hola, pensaba publicar el segundo capítulo luego pero me ausentaré durante unos días y si no lo hago hoy no lo haré hasta la próxima semana. Espero que les esté gustando la historia y le agradesco a ale!! Por su review.
La otra vez se me olvidó aclarar que este es mi fic más oscuro y que he estado de malas últimamente, por lo que no esperen los finales felices que suelo poner, ya sabe que cuando me lo propongo puedo ser muy malvado.
Bueno, no los entretengo mas, Danny Phantom es propiedad de Butch Hartman.
La Pesadilla de los 10 Díaz
Capítulo 2.- Día Uno: Noche en Casper High
Las clases definitivamente no eran lo mismo desde que Danny no estaba, y es que a pesar de que apenas había pasado un día desde que el chico fue expulsado ya se le extrañaba. Sam y Tucker ya no se concentraban como antes por más que lo intentaran, algo faltaba. Incluso Dash había perdido algo de ánimos pues ya no tenía a su víctima favorita, lo que mas le preocupaba era que ya no tendría en quien descargar su frustración después de los exámenes.
Sam se encontraba sumamente preocupada debido a la decisión de Danny de abandonar la labor de héroe para siempre. Tanto ella como Tucker sabían perfectamente que era solo cuestión de tiempo antes de que fueran atacados por un fantasma y ahora no había nadie que los protegiera. Durante toda la noche habían intentado de convencer a Danny por el teléfono de que recapacitara pero el muchacho ya no parecía darle importancia al asunto.
Desesperados por arreglar esa situación lo antes posible decidieron poner en marcha su última opción: tratar de convencer al señor Lancer para que aceptara a Danny de vuelta. Se dirigieron a su oficina y le plantearon la situación lo mejor que pudieron, por supuesto eliminando ciertos detalles sobre el lado fantasma de Danny.
Lancer: lo siento chicos, se muy bien que el señor Fenton es un gran amigo suyo y entiendo lo que su ausencia significa para ustedes pero no es posible lo que ustedes me piden
Sam: por favor señor Lancer, Danny no es un mal chico y merece una segunda oportunidad
Tucker: nosotros entendemos su punto de vista pero le puedo jurar que Danny no tiene la culpa de sus malas notas
Lancer¿en serio¿y tendrían ustedes la bondad de explicarme la razón de que sus resultados no sean satisfactorios?, dado que el señor Fenton no pareció tener una explicación válida
Sam: no podemos decirle nada señor Lancer, pero tiene que creer en nosotros
Lancer: señorita Manson, usted es una buena estudiante y se que sus intenciones no son malas, pero ya no hay nada que hacer por su amigo……lo lamento, y ahora si me disculpan tengo asuntos pendientes que atender
Los dos chicos salieron desilusionados de la oficina y decidieron irse a casa ya que las clases habían finalizado. En cuanto salieron de la escuela encontraron a Danny sentado en la acera de enfrente contemplando el edificio e inmediatamente corrieron hacia su amigo.
Danny¿y bien¿cómo les fue¿pudieron convencerlo?
Tucker: desgraciadamente no amigo, lo intentamos pero……un momento¿Cómo sabes que hablamos con el señor Lancer?
Danny: lo adiviné, se lo buenos amigos que son ustedes y supuse que intentarían ayudarme
Sam: bueno, no te íbamos a abandonar en un momento así
Danny: lo se……chicos……creo que les debo una disculpa, no debí tratarlos así ayer
Sam: descuida Danny, entendemos que pasabas por una situación difícil, pero nos da gusto ver que recapacitaste y que volverás a proteger la ciudad como siempre
Danny: yo nunca dije que iba a proteger la ciudad Sam, solo me disculpé con ustedes
Tucker¿quieres decir que aún sigues con esa absurda idea?
Danny: claro, no esperarán que siga velando por su seguridad después de lo que me hicieron ¿verdad?
Sam: pero Danny esto está mal, todos necesitamos a Danny Phantom
Danny: descuida Sam, tanto Tucker como tu seguirán disfrutando de mi protección, pero lo que concierne al resto de la ciudad pues……..digamos que espero que tengan un buen escondite para cuando un fantasma llegue
Tucker: estás loco Danny, te agradezco que piense en nosotros pero aún así no me parece justo que abandones a todos los demás
Danny se levantó de repente, inspeccionó la zona para asegurarse de que nadie lo veía, se dio media vuelta y se transformó en fantasma. Luego volteó la mirada para ver a sus amigos.
Danny¿y acaso te parece justo lo que me hicieron a mi?
Y dicho esto se alejó volando de aquel lugar ante la mirada triste de sus dos mejores amigos. Ambos chicos decidieron seguir su camino reflexionando en lo que Danny acababa de decir mientras que el sol se ocultaba en el horizonte anunciando la llegada de la noche.
Algunas horas mas tarde ya todos se habían retirado a sus hogares, el único que quedaba era el señor Lancer quien revisaba algunos archivos en su oficina. El reloj marcó las 11:00 de la noche y la baja temperatura nocturna ya se había hecho presente, además una fuerte tormenta acababa de desatarse obligando al adulto a cerrar las ventanas.
Fuertes relámpagos iluminaban la oscura calle y hacían vibrar levemente los cristales, parecía como si el clima se hubiera disgustado por algo y tratara de derrumbar la escuela. Finalmente pasó lo inevitable, un rayo terminó por estropear el sistema eléctrico y las luces se apagaron.
El señor Lancer se quedó sentado un momento y por fin decidió que era imposible seguir trabajando bajo esas circunstancias. Tomó su abrigo y su portafolio y salió de su oficina. La sencilla labor de llegar a la salida ahora parecía todo un reto ya que no podía ver absolutamente nada, maldijo el momento en que no quiso llevarse su linterna de mano, en ese momento le habría sido de gran utilidad.
Caminaba a paso lento y seguro por los oscuros pasillos iluminados ocasionalmente por los relámpagos, entonces escuchó un ruido como de un sollozo. Volteó hacia todas partes esperando descubrir la fuente de aquel extraño sonido pero era inútil, aunque su vista ya se había acostumbrado un poco a la oscuridad no lograba distinguir mucho.
El misterioso canto continuó y cada vez se hacía mas fuerte, tal parecía que alguien caminaba hacia el sollozando por algo. En eso vio una silueta oscura moviéndose por uno de los pasillos e intentó seguirla, tal vez se encontraría con alguna estudiante que se quedó en la escuela asustada por la repentina tormenta.
Lancer¿Hay alguien ahí?
Nada, ninguna respuesta, solo el mismo llanto que ya comenzaba a inquietar al profesor. Avanzó unos pasos pero no veía nada, finalmente distinguió que la silueta volvía a aparecerse y se metía a uno de los salones cerrando la puerta detrás de ella. Fue cuando Lancer confirmó que alguien se había quedado adentro y no deseaba ser descubierto por temor a recibir un castigo.
Lancer: es verdad que el reglamento estipula que ningún alumno debe permanecer dentro de las instalaciones de la escuela luego de que anochezca, pero seas quien seas no tienes por que preocuparte ya que no te castigaré esta vez, ahora por que no sales de ahí y te vas a casa.
Después de decir esto Lancer abrió la puerta del salón donde se había metido su acompañante, pero para su sorpresa el salón se encontraba completamente vacío, lo único que descubrió adentro fue su reflejo en el cristal de una ventana frente a el.
Lancer: bien, ya estuvo bueno de bromas, será mejor que salgas y te…….
No terminó de decir la frase¿la razón?, la silueta que antes se había metido en ese salón acababa de pasar justo detrás de el y pudo notar este detalle gracias al reflejo de la ventana. Rápidamente se volteó pero aún se encontraba solo.
Asustado, Lancer caminó a la salida tratando de creer que el exceso de trabajo lo hacía ver cosas. Al llegar al pasillo donde estaba la salida vio de reojo a una persona sentada en el suelo al lado suyo, y aparentemente, el llanto provenía de ella. No podía ver su rostro debido a que este se mantenía oculto por sus piernas, las cuales abrazaba dando la impresión de encontrarse sufriendo.
El profesor se acercó y trató de tomar el brazo de quien yacía delante suyo pero no pudo, su mano atravesó el brazo sin ninguna dificultad. Lancer se levantó de golpe y retrocedió dándose cuenta de que lo que estaba viendo era un fantasma. El espectro comenzó a levantar la mirada muy lentamente pero Lancer no se quedó para mirar, corrió lo mas rápido que pudo hasta la salida sabiendo que detrás de el estaba esa cosa.
Llegó hasta la salida y trató de abrir la puerta pero esta se encontraba cerrada con llave. Sumamente aterrado sacó su llavero y buscó la el pequeño pedazo de metal que lo haría salir, sin embargo, los nervios provocaron que este se le cayera al suelo. Finalmente perdió el poco sentido común que le quedaba y comenzó a golpear la puerta pidiendo auxilio.
Lancer: (pensando) santo cielo¿Qué hago¿Dónde estará el chico fantasma?, por favor que venga y me ayude…… ¿Por qué no viene?
Al fin el adulto tomó valor y volteó la mirada para ver si aún era perseguido. Lo último que Lancer vio fueron dos ojos rojos diabólicos brillando justo frente a el y una risa maléfica llenó el ambiente combinándose con el ruido de los truenos que caían afuera.
A la mañana siguiente todos se extrañaron por que el profesor no llegara a ninguna de sus clases. La confusión se incrementó y se mezcló con el pánico cuando el conserje, haciendo la labor de limpiar el tanque de agua, encontró el cadáver del señor Lancer flotando dentro de este.
Continuará………
Bueno, supongo que ya se habrán dado una idea de cómo va a estar la historia, les digo que puedo ser muy perverso cuando quiero serlo. Quise empezar con el señor Lancer por que apenas es el inicio y necesitaba a alguien no muy cercano a Danny, poco a poco este misterioso fantasma se irá acercando a el y a sus seres queridos.
Se que la historia es medio rara pero espero que les guste, recuerden que no soy muy bueno en esto del horror, nos leemos.
