Hologram Summer is Over.
La punta plateada de Gamaliel, esta roja con la sangre de una amiga. Al final como si la muerte fuera una liberación para ella, en su final vuelve a expresar emociones, vuelve a ser consciente de lo que pasa a su alrededor. De su boca sale mucha sangre, pero aun así se esfuerza en hablar.
"Aaa… la piedra filosofal se diluye… el agua de la vida, la cura a la muerte y el vampirismo… la quería para salvarme… no para salvarte a ti, es…"
Su cara se retuerce, como si ni siquiera ahora pudiera sentirse libre. Como si nada pudiera hacerla olvidar su objetivo. Ahora entiendo, era todo a lo que se había aferrado. Todo lo que quedaba de Sion Eltnam Atlasia.
Lo había hecho para salvarse a ella, para salvarme a mí. El puro deseo de buscar la salvación acabo convirtiéndola en una máquina. Pero ya es suficiente, se ha esforzado más que suficiente, nadie puede reprocharle nada.
"…Estabas teniendo un mal sueño. Sin embargo yo no he tenido ni siquiera un minuto de pesadillas. ¿Has sido perseguida por un sueño casi interminable en este tiempo torcido, no es verdad Sion?"
Dust of Osiris, al fin me mira a los ojos, y en ellos reconozco a mi amiga. Sus ojos están nublados por la muerte, pero aun así están llenos de angustia y pena.
"¿Riesbyfe? Lo olvide. Tengo que disculparme contigo. Fui salvada por ti, pero he sido una decepción. Fui convertida en vampiro por Wallachia y…"
En ese momento Sion, mira a su pecho y descubre la punta de Gamaliel. En un momento su expresión es de sorpresa genuina, y podría haber sido cómica en la extremadamente lógica Sion. Pero enseguida vuelve a ser la Sion calmada de siempre y su cara refleja paz.
"Aah tu estaca esta dentro de mi,… Gracias a Dios. Puede que yo sea sólo los restos e incluso ahora Sion pelea contra su vampirismo. Pero, al final, incluso los que son como yo son cazados por gente como tú".
"…Si, lo siento Sion. Es la segunda vez que te hago esto."
"No, es mejor de esta manera Riesbyfe, Caballero Guardián, escogida por el escudo sagrado. Tú perseveraste por tu honor, y protegiste mi alma hasta el final."
Diciendo esto Dust of Osiris considera su muerte un acto justo, prácticamente hay orgullo en su voz. Incluso si no había podido llevar la vida que había deseado, mientras muere lo hace al lado de alguien que aprecia.
Y no pide nada más. Sion nunca deseo nada para sí misma, incluso naciendo entre la élite del Gran Hoyo. Fuera por el honor de los Eltnam o por el bien de la humanidad, sus motivos nunca fueron egoístas.
"Si eso es verdad, entonces estoy feliz. Ahora, duerme Sion. Esta vez, no serás tomada por malos sueños."
"Si….Buenas noches, Ries. Que tú también tengas buenos…"
"…Adiós Sion. Si puede ser concedido, deseo poder verte de nuevo después de esta oscuridad."
Dust of Osiris, la Sion que fue manipulada por TATARI para llevar una vida dolorosa y artificial, muere entre mis brazos, pero en sus momentos finales, sonríe y esta llena de paz, lejos de cualquier influencia externa sus sueños serán hermosos.
Y en este momento, entre las arenas del inframundo, una figura aparece. Embutido en una capa y con una sonrisa demente en su cara Zepia Eltnam Oberon aplaude.
"Bravo, bravo. Incluso si la obra ha sido de tercera categoría hay que reconocer que el final ha sido impactante. Aunque sea indigno que algo llamado TATARI tenga una muerte tan pura, tengo que reconocer que el recurso final ha sido conmovedor. ¡ No puedo parar mis lagrimas!".
Valaquia se lleva un pañuelo a sus mejillas por las que corre un líquido de color rojo sangre. El intento es simplemente absurdo, de sus ojos brota todo un manantial de sangre que fluye hasta llegar al suelo arenoso formado por piedras filosófales. El pañuelo pronto queda encharcado de sangre, pero aun así lo guarda en su traje.
"Bueno, esta obra ha terminado. Pero parece que la siguiente pronto abrirá a público. Oh, y esta vez será la mayor obra que el hombre haya conocido jamás."
Su voz desprende un desbocado frenesí. Como un actor que se siente nervioso ante la mayor actuación de su vida.
"¿Qué es lo que planeas esta vez, Zepia? Si tu plan es volver a ser el núcleo del vacío que es TATARI, tendrás que luchar conmigo antes que conseguirlo".
Agarro la empuñadura de Gamaliel con todas las fuerzas que me quedan para comenzar una lucha desesperada con alguien que en su tiempo fue uno de los 27 Ancestros de los Apóstoles de la Muerte.
"Oh, te equivocas, Caballero volver al núcleo no me pone al mando de la dirección. Esta vez mi papel será el del necio con el abaco, haciendo cuentas que no darán fruto mientras el mundo se derrumba a su alrededor . Aun así me gustaría que esperaras mi modesta actuación en la siguiente noche de Valaquia. Que será… oh… que ocurrirá tan pronto".
Después, con una sonrisa que refleja su locura, Zepia señala con su dedo hacia el cielo.
"Mira Ryesbyfe, mira hacia el cielo. ¡ La Luna esta roja! ¡ Todos los calculos han sido errados, errados por un milenio, nada menos! Es la última subida del telón en este mundo. El tema el fin de los humanos y el renacer de la gente de la luna ¿No lo encuentras curioso? Muerte, Apocalipsis y Génesis, Una conclusión y un comienzo al mismo tiempo. La interpretación de los muertos que bailan y los espíritus que luchan y lloran ¿Y qué más grande director para este teatro que el propio Rey de la Luna?"
El terreno comienza a cambiar, soy arrastrada fuera del futuro donde la tierra esta devastada hacia otro lugar. Por alguna razón pienso que pronto añoraré estar aquí.
"Dale mis recuerdos a Brunestud en su castillo. Y ah… No lo olvides, nos volveremos a ver en la próxima noche del mentiroso sangriento".
Lo último que escucho en ese lugar es la risa desquiciada de Valaquia.
