Ischa Tebya

(Ища тебя)

By Senshi Hisaki Raiden.

(15 de Noviembre del 2007)

Quiero aclarar que los personajes de Beyblade pertenecen a Takao Aoki y que no persigo ningún fin lucrativo al realizar este fan fic.

Resumen: Alguien me dijo una vez que soñar era muy importante en la vida, que con ello te mantienes vivo Que te trae alegría y felicidad, pero también trae tristeza y sufrimiento, y mientras tú ríes otro llora… mientras tú amas otro odia… [YxK, RxTxK, KxTxY

Rating: T (13+)

Genero: Romance, Drama, Sci-fic, Psicológico.

Advertencias: Shonen-ai, Yaoi (SI no te gusta este tipo de historia NO sigas leyendo), Posible Lemon, Heterosexual.

Notas de la Autora:

Bueno, quizá alguien recuerde mi preludio que dejó a más de una intrigada…

Yami Hisaki: Por no decir "con-fun-di-das".

Es probable xDDDD Como sea. Van los agradecimientos. Gracias a: GabZ, a Hinata Yagami, a Naru-chan y a Quimera Dreams. Gracias por sus encantadores reviews.

Hinata Yagami: Hola. la primera vez que publiqué está historia llegó hasta el capítulo 12 pero falle en algo por eso no seguí. Pero esta es la versión definitiva y con final xD. Gracias por tu comentario, y me agrada saber que la leerás de nuevo n.n. Aquí está la actualización. Espero te guste. Do svidan\ ya!

Okas. Aquí esta el verdadero inicio de esta historia. El preludio es como el avance de una película, parece que dicen mucho pero al final nadie sabe nada xDDD

Yami Hisaki: No se crean todo lo que está escrito en está historia Senshi está medio zafada ¬¬

Ignoren a Yami ¬¬. Si te gusta esta historia, deja tu E-mail o su review por log in. Cada actualización les llegará una notificación por E-mail. Los que no dejen E-mail y no tenga Log in, se les responderá aquí o en mi perfil.

Bueno sin más preámbulo… al fic.

Aclaraciones:

–Diálogos; "..."– Resaltar palabras o frases; ---Cursiva--- Recuerdos; /…../ Pensamientos.

01: El sueño de Yuriy.

–Señor Kai… Señor Kai.

–…

Un joven de cabellos plateados y piel blanca estaba sentado tras una mesa color caoba, un poco inclinado, apoyando uno de sus codos en la tabla de la mesa y en su mano, su barbilla. Estaba cerrando los ojos, como si estuviera dormido.

–¿Kai?

El joven reaccionó, suspiró y abrió sus ojos color carmín enfocándolos con hastió en un joven frente a él, de cabellos rojos y de ojos azul claro. El cual lo estaba mirando con algo de preocupación.

–¿Se encuentra bien? –Preguntó el pelirrojo de nuevo.

Pero el otro no respondió, en cambio desvió su mirada hacia su entorno mirando a varias personas sentadas en las demás mesas del lugar. Ahora recordaba, estaba en un lujoso restaurante, hacia unas horas había ido con uno de sus empleados a hablar de una propuesta para un nuevo proyecto de Investigación.

Kai y su acompañante llevaban puestos unos trajes color negro elegante. El nombre del joven pelirrojo frente a él era Yuriy Ivanov, el cual lo miraba esperando una respuesta de su parte.

–Estoy bien– Respondió al fin secamente.

–¿Esta seguro? De pronto se quedó muy quieto.

Kai solo bufó, era obvio que no respondería nada más sobre su estado y luego agregó.

–¿Y… qué era lo que me decías?

–Ha, le comentaba del prototipo del sistema virtual SLEPTU– Dijo el pelirrojo revisando lo que parecían ser unos planos –SLEPTU consiste en un dispositivo capaz de reproducir y materializar los sueños transformándolos en imágenes extraíbles.

–¿Sueños?– Remarcó Kai.

–Así es– Confirmó el otro –Con mi ingenio y con la tecnología de BIOVOLT, estoy completamente seguro de que este proyecto estará listo en poco tiempo y será totalmente efectivo.

–Umn…–Kai se acodó en la mesa y entrelazando sus dedos frente a su cara agregó: ¿Y eso para qué?

Yuriy lo miró de lo más sorprendido.

–Ya se lo he dicho. Materializa los sueños en forma de imágenes, en una representación tan fiel que casi podría perderse la diferencia entre la realidad y el sueño– Explicó de nuevo el pelirrojo.

–Y yo te vuelvo a preguntar… ¿Para qué? – Dijo con tono frío.

El pelirrojo estaba sorprendido por lo estoico de su acompañante, pero al escuchar esa pregunta de nuevo, después de haberlo explicado dos veces, no pudo más que causarle gracia. Se rió y dijo:

–Oh, vamos Señor Kai. No me va a decir que usted nunca ha tenido algún sueño que le gustaría volver realidad.

–A decir verdad… No– Contestó con displicencia– Tendrás que argumentar más al respecto de SLEPTU, por que si esto no me convence no voy a invertir en el –Fue su tajante respuesta.

–En ese caso, yo le puedo asegurar en un cien por ciento, que muchos se interesarán y pagaran por probarlo.

Kai miró los cristales azules frente a él con indiferencia.

–¿Y Por qué estas tan seguro?

–Por que nadie puede vivir sin un sueño… o un deseo– Afirmó con una sonrisa segura acodándose en la mesa y fijando su mirada en los rubís de Kai– Además le propongo algo más, que después de construirlo y probarlo debidamente usted sea el primero en probar su capacidad.

El peliplateado cambio su posición descansando sus manos sobre la tabla de la mesa, sin apartar su mirada del otro y agregando con la misma indiferencia.

–Esas son solo falacias, prefiero moverme en el mundo real que en uno de esos "sueños".

La sonrisa de Yuriy se borró mirando a su contraparte muy sorprendido por sus palabras.

–Kai… hoy estás más inflexible que otras veces ¿Qué pasa? –Preguntó estirando su mano hasta colocarla sobre la de Kai.

El peliplateado rodó su mirada de su mano al rostro de Yuriy y dijo:

–Eso debería preguntártelo yo a ti– Retiró su mano, soltándose del toque del pelirrojo– ¿Desde cuando te tomas tantas confianzas con tu jefe?

Yuriy sonrió con algo de tristeza ante la reacción de su jefe, pero alzó su rostro logrando formar una sonrisa pretenciosa en su rostro.

–Tenemos la misma edad, Kai. ¿Acaso no sientes raro que me la pase llamándote "Señor Kai"?

El peliplateado lo miró de forma severa.

–Tú y yo no somos iguales, Ivanov– Y con eso borró la sonrisa de Yuriy.

Por más que lo intentaba el pelirrojo, nunca podía romper el escudo de hielo que rodeaba a Hiwatari Kai. Ese estoico joven de 20 años, dueño de BIOVOLT, la empresa de su abuelo Voltaire Hiwatari, y la cual al morir pasó a manos de Kai, su único heredero. Así era. Kai dirigía esa empresa desde los 19 años. Yuriy no podía negar que desde que conoció a Kai había quedado impresionado con él. La prensa dijo que el muchacho no derramó lágrima alguna cuando su padre murió y que lo mismo pasó cuando su abuelo murió.

El pelirrojo había quedado prendado, casi sin darse cuenta, de su hermosa persona, de esos ojos del color de la sangre, de esos cabellos plateados, de esa piel blanca y de esa apariencia tan fuerte. Tenía una apariencia tan orgullosa, tan firme y de un espíritu inquebrantable.

Pero desde que la empresa había pasado a sus manos, todos los asociados lo veían con malos ojos, como un niño inexperto, y aunque al verlo todos lo saludaban con respeto, a sus espaldas empezaban las críticas. A pesar de que su primer año al frente había manejado la empresa sin cometer ni un error, todos parecían estar a la expectativa de que cometiera alguno.

Yuriy llevaba en los laboratorios de BIOVOLT tres años, para ser exactos desde los 18 años. Cuando lo reconocieron en la preparatoria como un genio en biología de los sistemas sus conocimientos fueron requeridos por BIOVOLT casi al instante, desde entonces trabaja ahí y más ahora que ya era un verdadero ingeniero en robótica y en biofísica. Era un elemento imprescindible para la empresa.

La mayoría de las personas con las que trabajaba en BIOVOLT eran mayores a él cuando llegó, y le exigieron mucho apenas llegó. Desde luego él se esforzó mucho para demostrar quien era y que nadie tratara de pisotearlo solo por ser menor… o "Un niño" como le llamaron por algún tiempo… Al año de estar en ese lugar vio a Kai asumir el puesto de Gerente general y dueño de toda la Empresa. Y de inmediato se sintió identificado con él, pues él y su ahora joven jefe estaban en una situación muy parecida, sin embargo, más tarde comprobó que a diferencia de Kai, a él no le iba tan mal, la mayoría de los científicos aceptaron pronto sus conocimientos y comenzaron a respetarlo, pero Kai… el tenía a todos en su contra. El fue testigo de las pocas expectativas que el resto de los directivos y los inversionistas tenían de que alguien tan joven fuera quien se hiciera cargo de una gran empresa como esa. Se quedó impresionado a ver que a pesar de eso, él se mantenía indiferente y templado. Haciendo y cumpliendo con todas las demandas del resto de los socios, sin vacilar y sin dejarse intimidar, pero lo más sorprendente era que esa desconfianza y esa inconformidad por el puesto del joven Hiwatari no habían cambiado aun en la actualidad.

Yuriy, no había podido perderlo de vista desde que lo conoció. Pues el tiempo transcurría y él no veía ninguna otra emoción en el rostro de Hiwatari que no fuera, el hastío, la frialdad y la indiferencia. Quizás en el puesto en que se encontraba y por las personas que le rodeaban eso era lo mejor. Pero sin darse cuenta, comenzó a desear conocer al verdadero Hiwatari. A ese tras la máscara de frialdad. Al que se ocultaba en ese caparazón. Quería saber los sueños, las alegrías y las tristezas de esa persona. Quería ofrecerle su amistad.

Se fijó la meta de ser el primero en conocerlo y hacerlo sonreír. Y desde él momento en que se entrevistó con Kai, fue asignado como su mensajero. Y siempre lo solicitaban a él para informar a Kai y ponerlo al corriente de los nuevos proyectos. Parecía que el mismo peliplateado lo había ordenado así. Al parecer le resultaba más fácil hablar con él que con los demás que solo estaban esperando una excusa para quitarle el poder de BIOVOLT. Para Yuriy eso había sido un gran paso, y estaba dispuesto a ayudarlo y a esperar pacientemente a que él le dejara ver algo más que solo esa autosuficiencia de la que se revestía. Pero aunque trataba de acercarse a él como amigo, Kai siempre terminaba hablando solo de negocios y si no hablaban de negocios y de proyectos, simplemente no hablaban.

/Nadie puede vivir solo…/–Se decía Yuriy todas esas contadas noches en que trataba de consolarse a si mismo por sus fracasos con Kai, aunque tardó en darse cuenta, descubrió una noche que desde un principio se había enamorado de él. Pues cada gesto frío que le dedicaba y cada vez que el peliplateado lo ignoraba, le provocaba una gran tristeza y un gran dolor. Pero… ¿Qué era lo que lo hacía permanecer ahí y vivir con ese amor no correspondido?

…Un sueño…

Soñaba con que Kai algún día le dedicaría una sonrisa. Con que algún día se diera cuenta de sus sentimientos y le dejara amarlo… y que también lo amara. Tal vez era un sueño, pero le permitía seguir vivo y tener esperanzas, cada día esperaba con todo su corazón, a que Kai reconociera que siempre estaba ahí para él… porque lo estaba.

Después de sus últimas palabras Kai no había vuelto a decir ni una palabra, pero sostenía su mirada carmín sobre Ivanov. Este reaccionó, ya sabía que si el no hablaba Kai jamás diría nada, al menos que fuera realmente importante, por más increíble que pareciera el joven Hiwatari era capaz de quedarse callado todo el tiempo.

–¿Qué le parece si… ordenamos algo?– Dijo Ivanov saliendo de sus pensamientos, y cerrando el fólder donde tuviera sus planos sobre SLEPTU– No sé usted, pero yo ya tengo algo de apetito.

Kai se movió al fin y consultó su reloj.

–Está bien. Rei no debe tardar en llegar.

–¿Rei?– Cuestionó.

–Es un amigo– Contestó Kai con simpleza.

/¿Amigo? ¿Entonces Kai si tiene amigos?/– El desconcertado pelirrojo esperó inútilmente más detalles sobre el presunto. Pero Kai nunca hablaba más de lo necesario y eso provocó un gran temor al corazón de Yuriy. No podía ser que otro hubiera logrado lo que él ansiaba y soñaba desde hacia años.

Estaban de nuevo en silencio cuando…

–Kai, hola.

El aludido volteó.

–Rei– Fue lo único que dijo como saludo.

–Buenas tardes– Dijo el recién llegado saludando al pelirrojo que estaba con Kai– Me temo que no nos conocemos. Mi nombre es: Rei Kon– Dijo cortésmente y extendió su mano al otro.

El chico de ojos azules observó fijamente al que le extendía la mano. Se trataba de un joven de cabellos largos y negros atados en una trenza, de ojos color topacio. Llevaba puesto un saco color Beige y un pantalón negro. Sus rasgos eran claramente orientales, pero eso no le quitaba que era un joven bien parecido y eso… no le agradó a Yuriy. ¿Qué clase de relación sostenía Kai con él?

–Yo soy Yuriy Ivanov–Respondió al fin, estrechando la mano de Rei– Mucho gusto en conocerle Señor Kon.

Rei se sorprendió un poco ante el modo en que ese joven pelirrojo le había llamado, pero respondió con una sonrisa.

–Igualmente, pero no es necesaria tanta formalidad. "Rei" está bien.

–Bueno, en ese caso, puedes llamarme "Yuriy"– Miró a Kai y mientras que Rei rodeaba la mesa para ir a sentarse a la izquierda de Kai, y a la derecha de Yuriy. El pelirrojo agregó en ese lapso:

–¿Lo ve señor?, Sin formalidades es más agradable y fácil.

–…– Pero Kai no dijo nada.

–Si no es indiscreción ¿de que hablaban? –preguntó Rei ya ubicado en su lugar.

–Nada importante– Respondió Kai.

Rei sonrió.

–Y ¿Cómo va todo?

–Bien– Dijo Kai inmutable como siempre.

–Ya veo –Dijo Rei sin borrar su sonrisa mirando al peliplateado.

Yuriy estaba sorprendido de que Rei sonriera a pesar de recibir las respuestas monótonas de Kai, pero el que éste se tomara la molestia de responderle no le agradó.

–¿Bien? –Replicó. Ante eso Kai fijó su vista en él.

–¿Llama "bien" el rechazar un proyecto tan importante y prometedor como él que le ofrezco?– Dijo sin darse cuenta que su voz sonaba más molesta que sarcástica.

Rei se sorprendió un poco al presenciar esa escena. Y Kai le miró de soslayo, como no queriendo molestarse en voltear.

–Rei… ¿Qué opinas de un Simulador Virtual de Sueños?

–¡Señor!– Le reclamó el pelirrojo, pero reaccionó calmándose –Disculpe que interrumpa, pero no me parece propio que incluya "a su amigo" en estos asuntos de negocios y que además son confidenciales.

–Solo estoy pidiendo una opinión, además Rei, no dirá de esto a nadie– Dijo con displicencia, ni un poco impresionado por la extraña actitud del pelirrojo.

Yuriy se sorprendió… ¿opinión? Desde que conocía a Kai este nunca pedía opinión de nadie para hacer las cosas, solo las hacia o no las hacía. Era obvio por lo que acaba de decir, que confiaba en ese tal Rei. Yuriy cerró sus puños y los apretó bajo la mesa, pero tenía que contener sus celos… es más, disminuyó la fuerza en sus puños al recordar que su relación con Kai era sólo de trabajo, no había más…

–¿En que consiste?– Preguntó Rei interesado y atento.

Kai miró a Yuriy fijamente y este no tuvo más remedio que explicar al pelinegro lo referente al tema.

–Que interesante– Dijo Rei después de escuchar la explicación –¿Vas a aprobar el proyecto?– Cuestionó enseguida mirando a Kai.

–¿…Te parece interesante…?– Dijo Kai tan monótono que no parecía una pregunta.

–¡Claro que me parece interesante, Kai! Recuerda que soy escritor y esto suena como el tema de una novela de ciencia ficción– Dijo Rei apoyándose del respaldo del sillón y poniendo un brazo sobre la mesa.

/Es escritor…/– Pensó Yuriy con atención a Rei.

–Eso me recuerda– Dijo Kai de pronto, olvidando la plática principal– ¿Qué pasó con la novela que empezaste?

–¡Que bueno que me preguntas Kai! –Sonrió el chino con emoción, pero luego inclinándose hacia la mesa, para recargar sus brazos sobre ésta– Creo que ya se como va a seguir, incluso como terminará.

–Ya veo– Respondió como siempre.

–Es que me pasó algo extraordinario, Kai– Agregó el de ojos topacio con un deje de emoción, sin importar que Yuriy estaba ahí –Es que… conocí a mi Musa.

Esta vez Kai lo miró atentamente y eso no pasó desapercibido para Yuriy, que desde hacía rato estaba al pendiente de las reacciones de Hiwatari, para con ese chico, y ante sus atónitos ojos, Kai ablandó su mirada y algo parecido a una sonrisa, leve, pero sonrisa a final de cuentas se formó en sus labios.

–Ah, Y ¿Cuál es el nombre de esa linda Musa?– Preguntó con aquella leve sonrisa.

En el rostro blanco de Rei apareció un pequeño rubor.

–A decir verdad… se trata de un… chico…

Kai se sorprendió, pero no lo externo del todo y Yuriy también volteó mirando a Rei.

–¿Cómo?– Preguntó el ojicarmín.

Rei sintió mucha pena, le estaba contando a su amigo que se sentía atraído por un hombre y no por una chica como era lo usual y además Yuriy estaba ahí también. Lo único que optó por decir fue el nombre de quien hablaba.

–Se llama Takao Kinomiya.

–Eso me suena a nombre japonés– Dijo Kai sin detenerse en el detalle de si se trataba de un hombre o una mujer.

–Es Japonés– Especificó el pelinegro –Es actor. Un chico increíble. Lo conocí en una obra de teatro este viernes pasado.

–¿Actor? Verlo y conocerlo no es igual– Argumentó Hiwatari.

–Todavía no lo conozco –Reanudó Rei– pero la obra de teatro se estará dando lo que resta del año, así que tengo mucho tiempo. Ya verás como en uno de esos días consigo una cita con él– terminó apenado.

Kai cerró sus ojos y se recargó del sillón diciendo.

–Cada vez, me sorprendes más Rei.

Yuriy se sintió aliviado, no solo había comprobado que Rei y Kai no eran más que amigos sino que había descubierto que Kai no tenía ningún problema con las relaciones entre hombres. Pero lo más importante era que ahora que conocía la sonrisa de su jefe, ansiaba con más fervor que la próxima que viera fuera dedicada solo a él.

–Bueno ¿Vamos a ordenar de una vez o nos iremos con los estómagos vacíos?– Interrumpió él mismo el silencio– La comida aquí es excelente.

La comida fue de lo más tranquila. Y casi no hablaron. De hecho el que más habló fue Rei y hasta eso que con Yuriy. Kai parecía prácticamente ausente, hasta fue el primero en terminar, pues no tuvo interrupción alguna.

–Nos vemos luego–. Fue lo que dijo Rei poniéndose de pie– Después te habló, Kai, hay que comenzar con los preparativos para la fiesta.

–Umhp– "Dijo" con poca importancia.

–Bueno, fue un placer conocerte Yuriy.

–Igualmente– Respondió y un instante después Rei se retiró del restaurante.

Todavía miraba hacia donde Kon había salido cuando percató que Kai se ponía de pie.

–¿Te vas…?

Kai lo miró con frialdad al escuchar que Yuriy le tuteaba. Y Yuriy se corrigió.

–Ya veo señor… ¿Pero aun no me ha dicho si aprueba el proyecto o no?

–En verdad no me interesa, Ivanov– Dijo directo.

–Pero…

–Solo vámonos– Se dignó a contestar.

Yuriy se percató de que sin la presencia de Rei, Kai había vuelto a ser ese témpano humano.

–Muchas gracias por visitarnos– Dijo el recepcionista cortésmente hacia Kai– Esperamos vuelva a honrarnos con su presencia–.

Kai sólo asintió. Yuriy caminó tras él abandonando el restaurante y dirigiéndose al estacionamiento.

Estaban en el mes de julio, aquella época era cálida en Rusia pues era verano. Del cielo comenzó a caer una lluvia vespertina como las que suelen caer en verano y a pesar de ser verano esa lluvia era algo fría.

–¿Señor…?

–¿Umn…?

–Disculpe mi atrevimiento, pero ¿Es cierto lo que dijo hoy?

–¿De…?

–Sobre que… no tiene ningún sueño…–Dijo con tono desalentado.

–…– El peliplateado no contestó.

Llegaron al estacionamiento y Kai vislumbró su automóvil en donde lo estacionara y sacó el control de seguridad. El pelirrojo detuvo su paso dejando que su superior fuera solo hasta su vehículo. Lo miró con detenimiento y con cierta tristeza, el que Kai rechazara su propuesta, alejaba todas las posibilidades de entrevistarse más seguido con él como lo esperaba su corazón. Además de que llevaba casi dos años planeando a SLEPTU y el no realizarse lo hacia sentir algo decepcionado.

Kai sintió la mirada del pelirrojo sobre él y volvió su vista hacia él. Los rubís se encontraron con los cristales azules. Desde que Hiwatari conoció a Yuriy Ivanov tenía una sensación extraña, estar con el pelirrojo era más tolerante que con cualquier otro de sus colaboradores o empleados, pero también había una diferencia entre lo que sentía al estar con Rei. Desde hacía un tiempo Kai tenía la sensación de que Yuriy esperaba algo de él, no sabia que, pero detestaba sentir que no había terminado algo, aunque fuera una plática sin sentido.

–¿Por qué tener un sueño? –Preguntó el ojicarmín. Y su pregunta estremeció a Yuriy, quien no pensó que diría algo de eso. Pero contestó.

–Para poder vivir…

Kai desvió su mirada con indiferencia.

–En eso te equivocas… no tengo ninguno y estoy vivo.

–No lo entiende señor– Dijo Yuriy desanimado –Los sueños impulsan, hacen que las personas despierten cada día y tengan esperanzas– Se soltó a decir sin poder detenerse– Cuando persigues un sueño… tu forma de ver la vida es distinta –Palabras salidas de su alma, eso era lo que a él le mantenía ahí, un sueño donde él y Kai estaban juntos.

–…– Kai se quedó en silencio de nuevo por un minuto –Lo voy a pensar.

–¿El que? – Se desubicó el pelirrojo.

–SLEPTU– Dijo con simpleza Hiwatari mirando por última vez a Ivanov –Adiós Ivanov– Se despidió y abordó el coche. Poco después arrancó y salió del estacionamiento.

Yuriy sonrió.

–Hasta mañana… Kai.

CONTINUARÁ…

00000000000000ooooooooooooooooooooo00000000000000

Notas finales:

Alli esta el capítulo 01. Hay varios cambios en narración y la situación de Kai y de Yuriy queda más clara no me gustaba la primera versión, al leerla hace unos meses me pareció un poco confusa y escueta. Pero la he mejorado.

Yami Hisaki: No sé como te atreviste a publicar ese capítulo tan chafa esa vez.

u.uU Lo sé. Pero ahora ya está acomodado. Aclaro que esta historia es un Angst/Drama/Sci-Fic así que estará cargado de angustia y será lento, y desde luego habrá vocabulario científico un poco complejo en capítulos siguientes pero que con gusto explicaré con un Glosario. De todos modos si algo no se entiende me pueden preguntar para aclarar sus dudas.

Dos semanas y si hay por lo menos 8 Reviews, colocaré el capítulo 02.

Comentarios, sugerencias, amenazas de muerte, cartas bomba, (Menos virus) jitomatazos y de más frutas y legumbres (Sigo con lo mismo xD) serán bien recibidos.

Si te gusta esta historia y quieres que continúe házmelo saber por medio de un comentario, para dejar un comentario da un "click" al botoncito morado de la izquierda que dice "Go" y a escribir.

¡Mil gracias por leer y luego nos leemos!

ATTE: Senshi Hisaki Raiden "La legendaria swordgirl princess".

Do svidan ya !

(До свидаья!)

17