Holiwis:
Volví con la continuación este fic que tanto estaban esperando (Obvio en mi nueva cuenta).Así que espero que les guste
*Declaimer: /Frozen/ Cómo entrenar a tu dragón/El origen de los guardianes/ no me pertenecen son de sus respectivos creadores (que algún día yo formare parte de ellos, quizá para la segunda o tercera parte *u*).
"ADVERTENCIA: ESTA HISTORIA CONTENDRA ESCENAS YAOI HIJACK/FROSTCCUP SI ERES UN MALDITO HOMOFOBICO O ESTAS EN CONTRA DE LAS RELACIONES GAY QUEDAS ADVERTIDO"
"ADVERTECIA #2: ESTO NO ES UN JELSA O UN HICANNA, ELLAS SON REPRESENTADAS COMO SUS HIJAS"
Capitulo 2: Nuevo Compañero
Volvieron a pasar los años y Anna había perdido curiosidad por aquel extraño lugar que no veía desde hace 2 años. Después de tanto tiempo de esperar su papa se compadeció de ella y decidió darle la oportunidad de tener un dragón, aparte debía admitir que Hiccup tuvo a Chimuelo unos años antes de la edad que él le prometió a su hija.
Anna dormía plácidamente sobre el lecho de hojas otoñales al que llamaba cama. Su apariencia era totalmente un desastre su cabello estaba de revuelto entre las sabanas mientras que de su boca salía un hilo de saliva junto a un travieso cabello que invadía sus labios.
-Feliz Cumpleaños Anna-hablo el castaño moviendo levemente el hombro de que estaba cubierta entre las pieles de animal con las que solía arrogarse cada noche.
La pelirroja sólo hizo un pequeño gimoteo de cansancio y se removió al otro lado dándole la espalda a su padre.
-Con que no respondes-dijo Hiccup cruzando los brazos con tono burlón caminando hacia la salida de su cuarto-Entonces creo que iré yo sólo con la abuela Valka para que nos ayude a encontrar un dragón para ti en su santuario.
Anna abrió un ojo y una enorme sonrisa maliciosa apareció en su rostro. Sé levantó rápidamente mostrando su despeinada melena roja con uno de sus delgados mechones sobre su rostro adormilado.
-Ya desperté-grito Anna levantándose repentinamente de su cama alzando un brazo.
Hiccup no podía aguantarse las ganas de reírse y soltó una fuerte carcajada que fue callado por un fuerte almohadazo de parte de Anna.
-Malvado-susurro la pelirroja con el ceño fruncido.
El castaño sonrió y se quitó la almohada de la cara tratando de ocultar el dolor que le dio el golpe de su hija, "esa chica tenía un fuerte brazo al momento de lanzar" pensaba él.
-Fuiste tu la que no te quisiste levantar-dijo el castaño entre risas-Te estaré esperando afuera-cerró la puerta dejando sola a la pelirroja sola.
La oji azul se levantó de su cama saltando con alegría fondo dirigiéndose a su armario donde al de todos aquellos trajes hechos de hojas había un hermoso vestido con un escote color negro de mangas color verde en la parte de los brazos y una larga falda también color verde con varios diseños de flores alrededor del vestido.
Se sentó en su tocador hecho con las mismas raíces de los árboles y comenzó a arreglarse.
Se formó una trenza con los primeros mechones de su cabello para después enrollados alrededor de la cebolla que se había hecho con el cabello sobrante y unirlos con un listón del mismo color de su falda. Por último le dio algunas cepilladas a su flequillo del frente.
Se levantó del tocador y camino hacia la salida, dónde estaba su padre arreglando unas cosas de su armadura.
Hiccup miro fijamente a su hija y trago en seco se veía simplemente hermosa la pequeña niña que jugaba con los terrible terror y alimentaba a los otros dragones que aterrizaban enfrente de su casa había desaparecido por completo convirtiéndose en toda una mujer.
Alzó su cabeza para ver su cabello, era la primera vez que se peinaba sin terminar enredada con su propio pelo y pedir su ayuda.
-Te ves hermosa-hablo Hiccup saliendo del pequeño transe que había tenido.
-Gracias-dijo la pelirroja encogiendo sus hombros con una tímida.
-¿Estas lista?-dijo el castaño tomando su casco y salir de la casa-Te esperaré afuera
-Esta bien
La pelirroja saco su capa de tonos verde con azul de algún lugar de la casa y se la abrocho con el pequeño moño azul que tenía incluido pero, sin antes entrelazar en su cintura el largo cinturón de cuero que el castaño le había fabricado para encargar su amada y adorada espada de tonos dorados anaranjados, en una de las orillas de esta.
La oji azul salió de su casa para ver a su padre la sobre el furia nocturna sólo esperando a que ella subiera.
-Aún la tienes-dijo Hiccup con algo de nostalgia en su rostro al ver que aún portaba aquella espalda-Creí que no la usuarias o que la habías perdido.
-Claro que aún la tengo, cómo que podría perder el regalo del mejor padre del mundo-dijo la pelirroja sonriendo de oreja a oreja-Es uno de mis más preciados tesoros.
Anna se subió sobre Chimuelo y abrazo fuertemente la espalda de su padre como lo hacía desde niña para no caerse, mientras Hiccup se colocaba el casco. El oji verde tenía ganas de echarse a llorar y recordarle a su hija cuanto la amaba pero, sabía que era mal momento para salir con sus alborotos de padre sentimental.
El dragón alzó sus alas para comenzar en vuelo. En todo el viaje Anna cerró los ojos y respiro profundamente aspirando el aroma salado que emanaba del mar extrañaba tanto ese sentimiento de paz, libertad y adrenalina que se sentía volar. La abuela Valkahama tenía razón cuando estás en el aire no sientes el frío.
Hiccup y Chimuelo descendieron hacia abajo para volar a pocos centímetros del mar. El rostro de Anna se iluminaron al ver a las extraña ballenas dragón saltando fuera del agua salpicando agua por todas partes mojando un poco a la pelirroja que sólo reía.
Y en cuanto menos lo esperaba la pelirroja, Chimuelo ascendió rápidamente hacia el cielo y después dejarse caer para volver hacia donde estaban hace pocos segundos.
-Había olvidado que se sentía volar-dijo Anna aferrándose a su padre.
-Pues espero que lo recuerdes porque en pocas horas tendrás tú propio dragón-dijo el castaño sin perder la vista del camino para no caer.
-Oye papa, sí conociste a tu mama antes de que fueras guardián (ósea hace mucho) como es que aún vive-dijo Anna asomando su despeinada melena que lo veía curioso.
-Bueno el hombre de la luna junto a los otros guardianes se dieron cuenta del gran amor que tenía hacia a mí, también la gran compasión e amabilidad hacia los dragones y lo bueno que sería tener un persona así en este mundo. Por esa razón después de que me volví guardián del otoño el hombre de la Luna le otorgó la eterna juventud para que estuviera junto a mí con la condición de dedicarse a rescatar y cuidar de ellos por toda la eternidad-dijo el castaño-Los demás guardianes la conocen como "La Dama de los Dragones".
-Eso tiene lógica-respondió la oji azul.
La niebla empezó a dispersarse dejando despejado el camino. Aterrizaron en la cueva donde Hiccup había reconciliado con su madre varios siglos atrás.
La pelirroja fue la primera en bajarse de Chimuelo y esperar a que su padre bajara. El castaño bajo y camino hacia donde estaba Anna.
-¿Feliz?-dijo el ojo verde tomando la mano de su hija.
-Más que feliz, ¡Emocionada!-salto de alegría al decir la última frase sacando una sonrisa de parte de su padre.
Caminaron por el apretado camino de rocas cristalizadas. En todo el recorrido Anna y Chimuelo tuvieron que ayudar al castaño a atravesar el lugar sin que su pierna metálica quedará atorada entre las rocas.
Después de tanto retraso que causó la pierna Hiccup por fin llegaron.
El oji verde soltó una leve sonrisa todo seguía igual que antes hasta. Su madre descubierto otro dragón Alfa para que cuidará lugar, obvió con el permiso de Chimuelo para hacerlo, ya que literalmente él era considerado el Alfa y jefe del nido.
-Vaya-susurro la pelirroja con asombro.
-Impresionante ¿no?-interrumpió una voz fémina
Hiccup y Anna voltearon para encontrarse con Valka que también estaba estancada en su la misma apariencia, montada en su Brinca Nueves que colgaba del techo.
-Mama-dijo el castaño acercándose hacía ella.
-Hijo mío-hablo la madre felizmente siendo bajada por una de las alas de su dragón.
La mujer se acercó a Hiccup y lo abrazo fuertemente la pelirroja los observaba con una sonrisa aquella escena era muy tierna pensaba la chica.
-¿Quien es esa joven de haya?-dijo Valka al separarse de su hijo para acercarse a la oji azul.
-Me llamó Anna-dijo la pelirroja haciendo una reverencia en forma de respeto.
-Es mi hija-interrumpió Hiccup.
-Puedo-pidió la mujer a lo que su hijo asintió. Valka sonrió tiernamente y tomo del mentón a la pelirroja inspeccionando cada parte de su rostro.
-Hiccup...es hermosa-pregunto la castaña sin perder de vista a la chica-Tiene tus pecas, tú color de piel y su color de pelo es muy parecido al tuyo-sonrió la mujer-¿Cuántos años tienes linda?-pregunto por último la castaña soltando su rostro.
-Tengo 18 años-dijo la pelirroja riendo nerviosamente.
-Casi tiene la misma edad de cuando te volví a ver-dijo. Valka con el rostro lleno de felicidad y sorpresa-Me llamó Valkahama pero puedes decirme Valka, Val o abuela-dijo tomando las manos de su nieta- o como tú quieras decirme-dijo la castaña sin soltar a Anna.
-De acuerdo Abuela Val
El rostro de la castaña se iluminó de felicidad y abrazo fuertemente a la pelirroja.
-Eres una preciosura de jovencita-dijo Valka maternalmente.
-Mama- interrumpió el vikingo con cierto fastidio en su rostro al grupo de mujeres tratando de salvarle la vida a su hija de casi morir ahogada por lo melosa que era su madre.
-Ah...lo siento-se disculpó Valka algo apenada por su repentino comportamiento ni con su hijo se comportaba así- ¿Que los trae por aquí?-volteo a mirar al castaño.
-Es el cumpleaños de Anna-dijo Hiccup.
-Entonces felicidades-la castaña tocó el hombro de la pelirroja.
-Venimos a buscar un dragón para ella-dijo el castaño.
-¿Crees encontrar uno para mí?-dijo Anna con tono esperanzado.
-¿Porque no lo buscas tu misma?-dijo la oji café jalando del brazo a su nieta hacia donde los dragones solían descansar.
Se acercaron a una pequeña cueva que estaba cubierta por una cortina creada por las mismas hojas del lugar y volvió a jalar a la oji azul hacia dentro mientras Hiccup las seguía con un gesto no muy feliz para después entrar Chimuelo y Brinca Nueves. Ahora el vikingo tenía que luchar por la el amor de su hija con su misma madre.
La expresión de Anna cambio por completo al estar rodeada por miles de dragones de distintas clases, colores y tamaños.
La pelirroja corrió entusiasmada hacia los dragones que la empezaron a ver con desconfianza para luego sonreír y dejarse tocar por ella.
La pelirroja reía y abrazaba a los dragones que había a su alrededor.
Hiccup se sentó en una de las rocas que había mirando como su hija jugaba y tocaba los dragones. Había otra persona que saco su personalidad con aquellas criaturas pensar en eso lo hacía sentirse simplemente feliz.
-Después de tanto y se pareció a nosotros-volteo a ver a Valka que no perdía de vista a la pelirroja-¿Verdad mama?
-Y yo donde estaba-miro a su hijo con un rostro lastimoso-¿Tú piensas que Anna me de otra oportunidad para comenzar de empezar de nuevo?, ya sabes cómo abuela y nieta
-Mamá, Anna es la niña más tierna del mundo no dudo que te de esa oportunidad-dijo Hiccup tocando el hombro de la mujer quien sólo sonrió.
-Eso espero-respondió Valka asistiendo levemente la cabeza-Has hecho un buen trabajo con ella-felicito la madre volviendo a sonreír.
-¿Tú crees?-pregunto Hiccup con el ceño fruncido.
-Sólo mírala-señaló Valka a la pelirroja que era empujada de la espalda y los hombros por los dragones en forma de cariño-Se puede ver que los dragones la aman, si sigue así será tan buena domadora de dragones como tú.
Hiccup río levemente imaginando a su hija haciendo esas cosas, sabía que a Anna no le llamaba la atención esas cosas, pensar en eso era sólo parte de un sueño lejano.
Un fuerte rugido resonó en la cueva haciendo que todos los dragones se alejaron de la pelirroja y se ocultaban detrás de las rocas.
La pelirroja estaba parada en medio de la cueva completamente sola sin contar la presencia de Hiccup y Valka mirando sorprendidos por aquella escena.
Un largo y delgado dragón de apariencia muy parecida a un furia nocturna pero dos veces. Más grande que este quizá del mismo tamaño que el brinca nubes, de un brillante tono naranja como el sol con pequeñas manchas amarillas en la zona del las patas y el estómago pero, sus ojos eran "azules" un hermoso tono azulado plasmado en aquellas brillantes cuencas polarizadas que tenía como ojos.
La creatura se acercó lentamente a Anna con cierta desconfianza en sus ojos, alzó sus enormes y escamosas alas pintadas con un rojo vivo.
-¿Que está haciendo?, ¿Qué clase de dragón es ese?-susurro el castaño mirando de reojo a su madre.
-Es una nueva especie de dragón lo encontraron comiéndose las flores del jardín Rapunzel, ella me pidió que lo llevará conmigo. Forma parte de la misma familia de los furia nocturna la única diferencia es color y tamaño pero, ambos tienen los mismos ataques. Se les llama "Fulgor Resplandeciente". Son dragones con una actitud muy celosa si los llegas a domar-susurro la castaña alejándose lentamente hacia atrás-Ahorita debe estar analizando a Anna a para verificar si es alguien de fiar. Será mejor no hacer cualquier ruido o el dragón se asustará.
-Pero, mi hija está en peligro
-No lo estará si no hace nada que lo moleste...
La oji azul estaba frente a frente de aquella feroz bestia que no le quitaba la mirada de enfrente.
La pelirroja estaba completamente quieta, no quería hacer nada que lo enfureciera.
Chimuelo comenzó a gruñirle y ponerse en posición de ataque por si ese dragón llegaba a hacerle algún daño. El Brinca Nubes solo alzo su cuello tratando de decirle al furia nocturna que se calmara.
La oji azul levantó una mano a pocos centímetros de la cabeza de la criatura y espero a que algo pasara. Duro así unos segundos Anna cerró los ojos fuertemente, esperando a que algo sucediera. Cuando de repente, la cabeza instantáneamente se acercó a la mano de la joven para que estas rozaran.
Una pequeña sonrisa se formo en el rostro de la pelirroja para acercarse a él y abrazarlo fuertemente. Al principio la creatura no respondió por tan repentina muestra de afecto. Para luego hacer una especie de ronroneo y abrazar a la pelirroja.
-No sabía que los dragones ronronean-dijo una melosa Anna sin dejar de abrazar al fulgor resplandeciente.
-Ellos ocultan sus secretos-sonrió Hiccup recordando que su madre también le había dicho eso.
-El te los enseñará todos-señalo a su hijo con la mirada.
Anna soltó una leve risita y continúo mimando a la creatura que estaba tirado en el piso.
-Bueno ¿ya elegiste a tu dragón?-pregunto la castaña sentada al lado de la pelirroja.
-Este-señaló al dorado dragón que posaba su cabeza en el tronco donde estaban sentados.
-Se le conoce que este tipo de dragones son muy celosos, engreídos y difíciles de domar pero creo que te tocó uno bueno.
-Si, es un chico bueno, es mi chico bueno-dijo la pelirroja con tono encariñado acariciando su cabeza.
Valka sonrió y dejó a solas a la chica con su nuevo compañero para dirigirse a la cueva donde ella dormía en las noches.
-Tenemos que ponerte un nombre-dijo la pelirroja acercándose al dragón-Alguna buena idea amigo.
Abrió un pequeño libro con hojas color ámbares y saco su pedazo de madera cubierto de tinta.
Miro al dragón que esperaba a que la chica dibujara o escribiera algo. La cueva cubierta de hielo comenzó a iluminarse por el sol que comenzaba a salir y posarse en las pequeñas y platinadas escamas de la creatura que empezaron a brillar dejando a la pelirroja con la boca abierta.
-Tu escamas brillan, brillan y no dejan de brillan parece como el fuego o un rayo de sol ¡Lo tengo!-anotó rápidamente en su cuaderno y el dragón levantó su cuello admirando lo que la chica escribía -Te llamaré "Sunshine"
El dragón comenzó a saltar emocionado alrededor de ella.
-Entonces, ¿te gusto?-dijo Anna entre risa levantándose de su lugar.
El dragón se acercó y cargo a Anna en su lomo para lanzarse hacia la nada y emprender en vuelo.
-¡AHHHHH!-grito la pelirroja por el repentino vértigo que sintió al ver como el dragón se lanzaba con ella hacia la nada.
El fulgor resplandeciente dio algunas piruetas en los segundos que caía para después ascender rápidamente hacia arriba y girar en círculos alrededor de los dragones.
-Por favor Sunshine-pidió Anna abrazando el cuello del dragón que estaba en el aire-Aún no estoy lista para volar por mi cuenta podrías aterrizar.
El dragón asintió levemente y cayó en el suelo lentamente permitiendo a la pelirroja poder bajar. Anna cayó torpemente en el suelo y volteo a ver al dragón.
-Gracias-dio un ultimátum antes de caminar a la cueva donde estaban su abuela y su padre.
-Anna te encuentras bien-dijo Hiccup acercándose a mareada hija.
-Digamos que no estoy lista para volar-respondió la oji azul con tono mareado.
El castaño río y abrazo a su hija mientras besaba su frente para luego separarse de ella.
-Necesito descansar-pidió Anna a lo que Valka asintió y señaló una cama donde la castaña solía dormir.
El dragón anaranjado entro minutos después de que Anna se recostara. Se acercó lentamente hacia donde estaba Chimuelo y Brinca Nueves que lo miraban con desconfianza para sentarse junto ellos, duraron así unos minutos en que ninguno de los dos emitía ruido hasta que Brinca Nubes le ofreció un montón de pescados que ellos comían por agradecimiento de no atacar a su jinete.
-Veo que habrá una buena relación entre ese para-río la castaña cortando un filete de pescado.
Hiccup asomo su cabeza para ver a su pequeña niña (ya no era pequeña) dormida plácidamente sobre el piso que era cubierta por la piel de algún animal desconocido. Tomo otra de las pieles que había ahí para tapar el cuerpo de la pelirroja que sonrió al sentir la cálida prenda sobre su cuerpo.
-Necesito fabricar una nueva silla de montar para el dragón de Anna-cambio el tema Hiccup para dejar descansar a su hija.
-Pero, eso es lo de menos-ínsito Valka continuando picando más pescado para los dragones y ellos-La buena noticia es que Anna consiguió su propio dragón, muchos tardan hasta años en encontrar uno para ellos.
-Tienes razón-respondió el castaño con tranquilidad.
-Hiccup...-hablo la castaña con tono serio dejando de cortar el pescado para aprovechar el momento en lo que su nieta dormía-No quería decirte esto delante de ella pero, cuándo aprecie a bien a Anna note que sus ojos eran azules-dijo la castaña con algo de nerviosismo en sus palabras-Ninguno de la familia Horrendous o Haddock los tienes de ese color la única persona que los tienes así es...
-Lo sé-interrumpió el oji verde a su madre soltando un severo suspiro.
-¿No crees que es hora de decirle a Anna sobre él?-dijo Valka con insistencia en su mirar.
-Ella aún no tiene edad para saber eso-dijo el castaño con voz fría mirando el suelo.
-¡Entonces cuando tendrá edad¡-alzó la voz la oji café con desesperación-¡Anna está creciendo y tú no puedes hacer nada al respecto! La niña se está dando cuenta de esto, se está dando cuento de la falta de una figura materna u otra figura paterna que juegue el papel de padre segundo en esta situación-coloco sus manos en su cintura moviendo hacia adelante los hombros-También sobre la existencia de otra personita que estuvo junto a ella nueve meses y comparta la misma sangre que ella -mencionó Valka con cierto dolor en la última oración.
-¿Como sabes eso?, he estado junto a Anna todos estos años y nunca he visto que haya querido hablar de ese tema, ni siquiera sabe de la existencia de esas personas-replicó el vikingo cruzado de brazos.
-Bueno necesita saberlo y si tu no se lo dices yo se lo diré-advirtió la castaña con una actitud no muy convencida ante las acciones de su hijo.
La pelirroja despertó por el desconocido viento que corría por su cara. Abrió los ojos débilmente para despertar en el lomo de Sunshine que estaba volando y a lado de ellos estaba Chimuelo con Hiccup sobre él.
-Despertaste dormilona-bromeó Hiccup alejándose de Chimuelo que aún seguía volando y caminar de la ala de su dragón hacia el de Anna.
La pelirroja se tallo los ojos y sonrió al ver a su padre a su lado.
-Vamos a ver es grande, largo, hermoso, es un dragón macho si no me equivoco, tiene potencial-hablo Hiccup caminando sobre la espalda del dragón admirando cada parte de su anatomía-¿Tú qué piensas Anna?-pregunto el castaño agachado su cabeza hacia donde ella estaba sentada para que está lo mirara de cabeza.
-Yo creo que es perfecto-bromeó la ojo azul arrugando las cejas y moviendo la nariz como conejo-Creo que es el mejor dragón que he visto.
El furia nocturna soltó un leves gruñidos de celos que no pasó desapercibido de por la pelirroja.
-Sin expulsar a Chimuelo-volteo a ver al dragón con una sonrisa.
"Anna está creciendo y tú no puedes detener eso", "Tienes que saber la existencia de esas personas" resonaron las palabras de su madre en la mente del vikingo.
Hiccup pasó saliva con dificultad y respiro hondo antes de sentarse en a espaldas de Anna.
La pelirroja volteo y miro de reojo a su papa al notar la expresión de su rostro. Nunca lo había visto con esa actitud.
-¿Pasa algo?-dijo la pelirroja preocupada tocando el hombro de su padre-¿Porque esa cara?
-Es mejor que te diga esto antes de que sea tarde-dijo el castaño resignado-Anna tu estas creciendo y yo no puedo detener eso-miro con seriedad a su hija-Creo que es hora que te cuente de donde vienen los bebe dragón. Cuándo un dragón hembra y una macho se quieren mucho...
¡Papa yo si se de dónde vienen los bebés dragón y también los bebés humanos!, Si tratas de decirme eso lo sé!-grito Anna interrumpiendo a su padre mientras se tapaba los oídos con sus manos.
-¿Enserio? , ¿Y quién te lo contó?-pregunto un desesperado y confundido Hiccup que tenía las mejillas completamente rojas.
-Lo leí en uno de los libros de la biblioteca de Rapunzel-dijo la pelirroja con cierta vergüenza.
El castaño tenía quien iba pensar que alguien tan tierna y pura como Rapunzel tendría tal clase de libros, debería empezar a revisar los temas que leía su hija.
-Me ahorrarse la vergüenza-rio el vikingo aliviado rascando su cabeza.
-¿Eso es todo?-pregunto Anna con la ceja alzada desviando la mirada.
-No, No aún no he terminado-río Hiccup agitando las manos volviendo a tener la atención del chico-bueno ya que sabes de donde vienen ¿Como reaccionarias si no fuese una mujer la que te tuvo?
-No fue una mujer ¿Entonces que fue?-pregunto la pelirroja, le incomodaba hablar de este tema con su padre.
-Fui yo-cerro fuertemente los ojos el castaño ganándose un gesto completamente sorprendido de su hija-Con otro hombre.
-Oh-susurro la pelirroja con sorpresa-¿Eso es posible?
-Pues si, los guardianes hombre también podemos tener la capacidad de tener hijos-dijo el castaño desviando la mirada de la pelirroja.
-Entonces tú eres como una madre para mí en lugar de un padre
El castaño asintió levemente y miro a su hija que estaba completamente en shock.
-¿Y qué piensas sobre eso?-hablo Hiccup mostrando una pequeña sonrisa.
-Entonces ¿te gustan los hombres? y ¿tuviste una hija con él?-dijo la pelirroja aún sin entender.
El castaño volvió a asentir esperando una reacción de la oji azul.
-Eso significa que tengo otro papa, sí logro encontrar me reconocerá-dijo la pelirroja formando una enorme sonrisa- Seremos familia otra vez-salto de emoción levantándose del lomo del dragón para compensar a hacer vueltitas de alegría tomando la mano de su papa que aún seguía sentado-¿Donde vive?, ¿Cómo es?, ¿De qué es guardián?, ¿Lo conociste cuando eres humano?
-Vive en el bosque del invierno
-Enserio ¡Wow!-grito la pelirroja emocionada imaginando la imagen de su padre-Porque no vamos a visitarlo
-La ley de los guardianes lo prohíbe-dijo el castaño con reproche-No podemos ir allá.
-Pero ¿por…
-Hace demasiado frio haya y si te pasa algo, jamás me lo perdonaría-alzo la voz castaño con enojo callando por completo a la oji azul-Prométeme que jamás entraras a ese lugar-tomo la mano de la oji azul.
La pelirroja se volvió a sentar atrás de su padre mientras se limpiaba un pequeña lágrimas que caía de su ojo.
"A veces simplemente no entendía a su padre"
…
La oji azul paseaba alrededor del paisaje otoñal donde paso toda su infancia mientras que atrás de ella caminaba Sunshine con un gesto no muy feliz porque desde que conoció Anna ya no había vuelto a volar, si seguían así iba a olvidar volar. La mente de Anna estaba completamente distraída pensando en cosas que ni ella sabia el porqué las pensaba hasta que fue empujada por ciertas jóvenes que pasaron corriendo frente a ella haciendo que esta callera sobre su dragón.
-¿Estás bien?-pregunto una de ellas deteniendo su camino para ayudarla a levantarse.
-Sí, no pasa nada-dijo la pelirroja siendo levantada por cierta morena.
-¡Rápido Rapunzel tenemos que ayudar a los animales a cruzar la frontera!-grito cierta pelirroja de ojos azules.
-¡Ya voy!-grito Rapunzel con cierto enojo.
-Lo lamento de todos modos, Adiós–se despidió Rapunzel corriendo hacia donde estaba Mérida.
La pelirroja agito su mano despidiéndose para voltear a ver a su dragón que seguía viendo como las chicas se retiraban.
-Ven vamos a seguirlas-dijo la pelirroja corriendo hacia donde ellas se habían ido.
La pelirroja corrió tratando de seguirlas siendo seguida por su dragón que la perseguía unos centímetros atrás, ya que era una de las primeras veces que usaba sus patas.
La pelirroja se detuvo frente a la extraña frontera donde había encontrado a su padre con aquel desconocido paquete que nunca se supo que era. Las dos chicas se encontraban al principio del puente del tronco de árbol con varios conejos, mapaches, zorros y otros animales.
-Bien quien va primero-dijo Mérida esperando a que uno se atreviera a entrar-Vamos no sean tímidos –insistió.
Un par de comadrejas se acercaron sin temor para luego saltar hacia el otro lado que estaba nevando para que su pelaje color naranja se convirtiera en un brillante color blanco.
-Vaya-dijo la pelirroja sorprendida parada atrás de ambas chicas-¿Y hasta donde encaminan a los animales.
-Raro ¿no?-volteo Rapunzel para ver a la pelirroja de reojo-usan su pelaje de invierno para protegerse del frio-miro a las marmotas que desaparecían entre la nieve.
-¿Y hasta donde encaminan a los animales?-pregunto Anna con curiosidad.
-No hacemos eso Anna-volteo Mérida-Solo los ayudamos a cruzar.
-¿Qué las hadas de los animales, no cruzan con los animales?-pregunto la pelirroja con la ceja alzada.
-Anna ahí hace mucho frio nos congelaríamos con solo entrar-advirtió Rapunzel con cierta seriedad.
-No se permiten guardianes de estaciones cálidas en el bosque del invierno –apoyo Mérida cruzando los brazos.
-¿Quién invento esa regla?-replico la pelirroja con decepción.
-Creo que fue el señor del invierno-volvió a decir la morena.
-¿El invierno tiene un señor?-pregunto Anna con la ceja alzada mirando de reojo a su dragón que también estaba confundido.
-Si-la pelirroja asintió-al igual que tu padre es el del otoño.
-¿Saben la relación que tiene mi papa con el "Señor del invierno"?-la pelirroja hizo énfasis en la última frase.
La ex rubia volteo con cierta sorpresa y la pelirroja miro con la ceja alzada mientras que la pelirroja miraba confundida el cambio de comportamiento de las mujeres.
Mérida y Rapunzel se miraron fijamente con algo de pena para después ver a Anna con una boba sonrisa y soltar carcajadas entre ellas.
-No sabemos-rio Rapunzel mientras sostenía un pequeño bebe zorro en sus brazos para después voltearse bajarlo en el suelo. La pelirroja seguía sin entender las expresiones anteriores que hicieron para luego actuar como si no supieran a que se refería.
Un grupo de conejitos corrieron hacia la frontera para comenzar a saltar uno por uno hacia la nieve volviéndose en pequeña bolitas de algodón corriendo entre la nieve.
Uno de los conejos estaba escondido entre el vestido de la pelirroja quien se agacho hasta su altura.
-Sigue a tus hermanos-animo Mérida acariciando su pelaje
El pequeño mamífero volteo a verla y asintió para acercarse a la frontera, cuando llego metió su diminuto hacia la nieve para seguir el paso a sus hermanos.
-Hasta pronto-se despidió la pelirroja agitando uno de sus brazos mientras se acercaba al puente para después estar a un paso del congelado paisaje.
-Hay, no-se quejo la pelirroja-Todavía no inicien su internación-se acerco a un par de marmotas que estaban dormidas.
Rapunzel y Mérida comenzaron a agitar y patear a las marmotas tratando de despertarlas pero, era imposible todas estaban roncando en el suelo.
-Despierta-hablo la morena con fastidio gritando en la pequeña oreja del animal.
La pelirroja volteo a ver a ellas para luego mirar la frontera con cierta curiosidad, sin pensarlo dos veces salto hacia esta para ver que pasaba. Abrió lentamente los ojos para admirar el hermoso paisaje frente a ella dio una pequeña vuelta mirando alrededor de este.
Una pequeña sonrisa se formo en el rostro de Anna que se abrazo así misma al sentir la fría ventisca rodear su cuerpo.
...
-Mira papa-mostró una chica el pequeño copo de nieve que portaba en su mano-¿Es hermoso?
-Es muy bonito Elsa-dijo el peli blanco con una sonrisa-¿Porque no agarras otro?
La chica de ojos azules asintió y correo hacia la nieve formando una ventisca de nieve con sus manos mientras corría alrededor de esta.
El joven soltó una sonrisa mientras apoyaba su cabeza en el cayado que sostenía con sus manos."Hicimos un buen trabajo ¿No crees?","Ojalá estuvieras aquí" pensó el chico mientras miraba a su hija.
-¿Hola?-resonó una voz que hizo soltar un susto de parte de Elsa-¿Hay alguien ahí?-se diviso una sombre entre los árboles.
-Papa...-tembló la peli platinada con algo de nervios-¿Hay alguien en los entre los arbustos?
-¿Pero qué...?-pregunto Jack acercándose a su hija-Tranquila no pasara nada-la abrazo.
El chico lanzo un fuerte rayo hacia los arbustos para luego mirar a su hija.
-No dejare que nada te haga daño-camino con la niña entre la nieve y desaparecer entre esta.
...
Un fugaz resplandor azul aterrizo sobre su rostro. La oji azul sintió como algo la jalaba de la cintura hacia atrás alejando la del bosque.
-¿Que estabas haciendo?-pregunto la morena sujetando una de sus cuerdas amarillas que antes pertenecían a su cabello-Tu cabello-señalo uno de sus mechones que se pinto de blanco.
-Vamos a llevarte con tu papa-jalaron Mérida y Rapunzel hacia el bosque mientras eran seguidas por Sunshine.
...
El castaño estaba observando el mechón de que estaba posado en uno de los mechones rojizos de su hija mientras volteaba a verla con seriedad.
-No le paso nada malo-menciono Hiccup con reproche observando fijamente-Ninguna de parte de su cuerpo salió dañada.
Mérida y Rapunzel soltaron un suspiro de alivio al ver saber que Anna estaba a salvo.
-Bueno nos tenemos que ir-avisó la morena jalando a la pelirroja hacia la salida-Nos vemos mas tarde.
-Adiós-dijo la pelirroja antes de salir y dejarlos solos.
-¿¡En que estabas pensando!?, ¿¡Que ganabas haciendo eso!?-tomo el cuerpo de su hija y lo tambaleo severamente-¿Que es lo que querías?-bajo el tono de voz para admirara el pálido y asustado rostro de la pelirroja por su comportamiento-¡No sabes los peligros que ocurren detrás de ese bosque!-volvió a gritar para después soltar los hombros de la chica caminar hacia su habitación.
-No, No espera-dijo Anna con cierto enojo en sus palabras antes de voltear el hombro de su padre para que este quedara de frente-Papa basta ya no quiero que seas de este modo.
-Entonces vete-susurro el castaño con nostalgia para seguir caminando.
-¿Alguna vez te hice algo?-pregunto la pelirroja arrugando la frente en señal de preocupación.
-No sigas Anna-volteo la cabeza el castaños antes de tocar la manija de la puerta.
-¡No, No!, ¿Porque solo me rechazas?-refunfuño la pelirroja-¡¿PORQUE TE DA TANTO MIEDO?!-grito en la última exclamación.
-¡DIJE SILENCIO!-grito el mayor mientras lanzaba una ventisca que hizo tropezar a la oji azul.
-Papi...-susurro con voz quebrada aun en el suelo.
El rostro del castaño cambio por uno sorprendido y asustado por sus actos y mirar a su hija con lastima.
-¿Estás bien?-se acerco Hiccup a levantar a su hija que se arrebato de su agarre.
-Estoy bien-respondió dirigiendo se hacia afuera dejando al castaño con la palabra en la boca.
-Soy un monstruo- se susurro a si mismo antes de dirigirse a su habitación y encerrarse en su mundo.
La pelirroja salió de su casa con algunas lágrimas en su rostro que fueron limpiadas en lo que se dirigía a su dragón que se encontraba afuera descansando junto a Chimuelo.
El fulgor resplandeciente se acerco a la pelirroja y choco su cabeza con su mejilla tratando de consolarla.
-Te aseguro Sunshine que descubriré que hay detrás de todo esto-volteo a acariciar al dragón que lamió su mejilla-Gracias lindo-rio Anna antes de abrazarlo.
Continuara…
Bueno eso es todo lectores les daría un adelanto pero no sé como rayos continuo *Letrero de perdedora aparece atrás de ella*bueno en fin les deseo un buen espero que estén disfrutando esta penúltima semana de vacaciones,
Pero antes de irme responderé estas dos preguntas:
El mito de los fic: Lo sé a mí también me gusta que Anna y Elsa sean sus hijas (De hacho saque la idea del final de "The big six" espero que no sientas que te robe la idea y si lo piensas perdón).Ya puse una escena de Jack y Elsa así que te la dedico *hace una reverencia en forma de respeto*
neko skyress: Aw..Gracias aquí tienes la segunda parte.
-Hasta luego a los dos..
Sayonara…
Women
