Los personajes de esta historia no me pertenecen, solo los utilizo para materializar mi imaginación.

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Capítulo 2

Lluvia de Vertebrados

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Ella se llama Hinata Hyuga. Él se llama Sasuke Uchiha.

Hinata es una sabelotodo. Sasuke es un futbolista estrella del colegio —y con un cerebro prodigioso—.

Pero la muchacha tiene una debilidad académica —por muy raro que eso suene—.

Biología.

Oh, cielos, realmente apesta.

El profesor ha ofrecido horas de autoestudio y la sabelotodo pretende aprovecharlo en serio.

Entonces con su dedo índice toca el hombro de Sasuke.

—¿Qué necesitas?

—Necesito ayuda —susurra ella—.

Entonces él se voltea completamente y la observa con detenimiento, utilizando esa mirada indescifrable que solo él posee.

—Dispara —le dice—.

—Es sobre los vertebrados y urocordados —le informa ella—. Realmente no entiendo nada de eso. Ni siquiera leyendo el libro de texto y el profesor no me es de mucha ayuda.

Sasuke continúa observándola en silencio y Hinata baja la mirada.

Sabe que es extraño el hecho de que no entienda algo.

—Quizá si me lo explicas tú…

Su frase ha sido una indirecta. Sasuke la acata deprisa.

Se levanta del asiento, causando un ligero estruendo que despierta a un Kiba que ya se le sale la saliva por la boca.

La silla al lado de Hinata está vacía y Sasuke se apropia de ella.

Y se pega más a Hinata, todo por la intención de estudiar.

—Hinata, esto es simple —inaugura la explicación—.

Y comienza una charla bastante entendible sobre animales con espina dorsal hecha de vértebras.

Oraciones sobre adaptación en diversos ambientes y frases que incluyen vocablos como «lampreas», «tegumento», «simetría bilateral», etcétera.

Y recita miles de nombres de animales.

Una lluvia de vertebrados, solo para Hinata.

Es una explicación capaz de volver loco al universo, pero extrañamente entendible, más fácil de dominar.

Es más, Sasuke merece un premio.

Hinata sonríe por haber comprendido.

La sabelotodo lo ha entendido todo, luego de media hora explicativa.

—¿De verdad me hice entender? —se asegura Sasuke—.

—¡Claro! —Hinata incluso aplaude bajito por la emoción—. Has utilizado palabras más fáciles a la hora de explicarme. Definitivamente es mucho mejor.

—Me alegro —dice Sasuke—. Ya ves que no es nada del otro mundo.

Y le acaricia el cabello, ella se encoge por el tacto, pero lo disfruta porque ha sido suave, cargado de afecto.

—Venga, hombre, repíteme la explicación.

Tanto ella como él observan a un somnoliento Kiba.

—¿Qué? —les dice—. Yo también estoy en la luna con lo de los vertebrocos o cómo se llame.

Hinata emite una carcajada enérgica, mientras Sasuke suspira y le lanza una goma en la frente a Kiba, a ver si así se le reajusta el cerebro y deja de ser idiota.

Pero besa la mejilla de Hinata en despedida temporal para luego ayudar a Kiba.

Y Hinata enrojece.

Definitivamente son la pareja más rara y perfecta.

Pero no grites victoria. Si les preguntas ellos no confirmarán nada.

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¿Un review?

Oh, de seguro me lo darán, porque ustedes son geniales.

Gracias por comentar en el anterior capítulo. Significó y significa mucho para mí.

Espero que este también les haya gustado.

Nice Bludger—