Nuevamente por aquí.

Lamento haberme desaparecido, he estado ocupada.

No me siento del todo satisfecha con este capítulo, no he estado muy inspirada últimamente. Aún así, espero que les guste y disfruten de esta corta lectura.

Cabe destacar que los personajes de Naruto no me pertenecen.


Hoy ya son dos años desde que estoy en Suna. Aún no me acostumbro al clima de aquí, el sol brillando en todo su esplendor, la brisa caliente y no se visualiza ni una nube en el cielo. Extraño mi aldea, debí insistirle a Temari que se fuera a vivir para allá. Extraño a mis amigos, aquí la gente es indiferente y prácticamente mis amistades se resumen a mis cuñados. Desde que estoy aquí siento que he cambiado, mi vida se volvió monótona a tal punto que pareciera que ando en automático. Los días pasan y no tienen nada de especial, de estar en Konoha seguramente me reiría de alguna de las ocurrencias de Naruto, disfrutaría de una fresca tarde acostado en el pasto viendo las nubes con Chouji, degustaría un delicioso almuerzo acompañado de mi equipo después de un arduo entrenamiento, escucharía los gritos de mi problemática compañera de equipo… Ino.

Si tan solo pudiera sacarme ese nombre de la cabeza, me arrepiento todos los días de no haber sido lo suficientemente valiente como para decirle lo que siento. En mis momentos de calma, no dejo de preguntarme si me extraña como yo la extraño, porque no dejo de pensar en su voz, en su hermosa sonrisa, en su larga cabellera, en sus ojos tan azules como el mismo cielo, en el aroma a flores que desprende.

Cobarde. Esa palabra me la repito cada vez que me acuerdo de esa problemática mujer. Sé que, si ella fuera yo, no hubiese dudado en expresar sus sentimientos y si yo fuera ella, no me hubiese dejado ir, pero decidí no decir nada para no herirme, para no perder su amistad. Siempre pienso que, de haber expresado mis sentimientos, ¿Dónde estaríamos en este preciso instante?

A pesar de no haberlo dicho directamente, creo que dejé señales suficientes como para que se diera cuenta. No sé si no las notó o simplemente decidió ignorarlas. Traté de acercarme, de mostrar interés, de estar ahí para ella, pero parece no haber sido suficiente o ni siquiera le importó. Ahora que me encuentro aquí, no consigo las palabras para escribir al menos una carta, para comunicarme con ella. A veces me imagino que debe sentirse dolida por haber perdido contacto, porque las últimas cartas que recibí, ni siquiera supe qué responder. Dolía leer cómo la pasaba de maravilla con Sai y lo encantador que era.

Lo poco que me he enterado ha sido por Chouji, quien trata de ponerme al día con los acontecimientos que suceden en la aldea. Me impresionó cuando en una de sus tantas cartas decía que Ino se había separado de Sai, más no explicó el motivo, ni siquiera él lo sabe. Me pregunté en más de una ocasión ¿Por qué terminó con él? Si ella siempre me describía una relación perfecta…

- Shikamaru, voy a la oficina del Kazekage y luego compraré unas cosas. ¿Quieres que te traiga algo? – preguntó la rubia. - ¿Shikamaru? – se acercó para tocar su hombro.

- Dime – respondí asombrado. Estaba tan sumido en mis pensamientos que no me di cuenta cuando entró Temari a la habitación. Me senté en la cama esperando a que hablara nuevamente.

- ¿Te encuentras bien? – pregunta preocupada la mujer.

- Si problemática.

- Bueno… Nos vemos ahora entonces. – se acerca para darme un beso en los labios y se retiró.

Nuevamente me acuesto en la cama y en esta ocasión pienso en Temari. No es justo que juegue con ella de esta manera. La quiero mucho, pero jamás va a ser ella y por mucho que trate de seguir con mi vida, por más que trate de olvidar a Ino, parece que se atora aún más en mi cabeza. ¿Por qué tiene que ser tan problemática? Incluso cuando está lejos y tengo tiempo sin hablar con ella, sigue estando presente. En más de una ocasión he pensado en terminar mi relación con Temari, no quiero herirla y no quiero seguir engañándome, pero me hace sentir bien y nuevamente traiciono a mi corazón. Sueno algo egoísta, lo sé y sin embargo sigo dejando que pase el tiempo, para ver si algún día cambian mis sentimientos.

¡Agh! ¿Por qué las mujeres son tan problemáticas? ¿Por qué el amor tiene que ser tan problemático? Si tan solo tuviera una señal para saber qué hacer y dejar de gastar energía pensando en estas cosas. Definitivamente, de nada me sirve tener un gran coeficiente intelectual porque cuando se trata de amor, soy un completo desastre.

- Esto es demasiado problemático.


Si les gustó dejen Review y fav.

Nos estamos leyendo.