Discleimer: Hetalia & LatínHetalia NO me pertenecen, ¿Pero que creen? He secuestrado a algunos de nuestros países y ahora se hayan en mi calabozo kukuku y Hungría los graba…

Parejas & insinuaciones: ¿creen que les voy a arruinar la sorpresa?

Advertencias del capitulo: OCC, YAOI, palabras altisonantes, muchas incógnitas, etc.

Palabras: 7835

Recuerdos

Narración presente.


A Thousand Miles.


Capitulo I "De desconocido al más popular"

La importancia de un ser no se encuentra en su físico

Si no en lo escondido, en lo absurdo

En lo que puede apreciarse a través de su mirada.


Cansancio. Eso precisamente era lo que sentía por todo su cuerpo. Por un lado el día había sido de lo más largo así como estresante, y por el otro… por el otro aun pensaba en aquel mensaje anónimo, cada vez que venia a su mente tal cosa, se sonrojaba, además de que en su estomago aparecían las tan llamadas "mariposas".

Giro en su cama quedando viendo hacia el techo, donde unas estrellas fluorescentes le observaban, cerró los ojos, mientras tenía a su pequeño peluche abrazado hacia él y de esa forma recordar lo que había pasado durante el día.

Posteriormente al recibir tan inusual mensaje, entro en la cafetería, observando como su hermano platicaba amenamente con su primo, tutor y "mejor amigo" –según palabras textuales de Alfred- Arthur Kirkland. Como común mente sucedía en aquellas ocasiones, era ignorado por los presentes y todo mundo alrededor, así que tan solo se sentó unos instantes hasta observar si le prestaban atención o no.

Pero la vida cotidiana no se desvanecía, por lo que fue ignorado una vez más, se despidió de los presentes y se fue a casa, estaba aun muy pensativo por lo sucedido en el día, así que para él, aquello era lo mejor.

Camino por las calles de la cuidad, ignorando una mirada que le seguía los pasos, de pronto se detuvo frente al parque donde quedaba con sus amigos cuando eran más pequeños y sorprendentemente ahí se hallaba Lovino, por lo que sin dudarlo se acerco para preguntarle la razón de su estancia en tal lugar.

A paso ligero llego a unos metros de su amigo, mas se detuvo en seco cuando noto a otra persona dirigiéndose hacia el italiano, decidió esconderse detrás un roble, aunque debiera de irse tenia una gran duda. ¿Qué aquel no era Ludwin Weillschmidt…? sus pupilas se dilataron notablemente al ver como su amigo no comentaba nada, NADA, mientras el otro le hablaba, era algo ¡insólito!

Lovino no soportaba ver a aquel chico y en cada ocasión que se lo hallara, simplemente comenzaba a insultarlo hasta que el otro, fastidiado y sin decir una sola palabra se fuera, pero ahora… ahora sucedía algo sumamente extraño, sin embargo no podía escuchar nada así que se acerco un poco más sin ser visto, o más bien cuidándose de que Lovino lo viera porque dudaba que el otro lo notara.

_… ¿Por qué no?_ se escucho la voz fuerte, masculina y decidida del ojiazul, que se encontraba mirando con fijeza al chico frente a él.

_ ¡Maledizione! porque no me agradas macho patatas…_ respondió el pelicastaño observándolo de mala manera, ¿seria que su hermano lo había mandado a entrevistarse con el alemán? lo dudaba un poco por aquella mueca en los labios de su amigo, mas aun por la forma tan a la defensiva que ahora se hallaba -aquello podía asegurarlo por que tenia las manos cruzadas sobre el pecho-, no podía negar que sabia cuando su amigo estaba incomodo y esta era una de ellas, se giro dándole la espalda al rubio por lo que Matt trato de esconderse levemente pero no importaba mucho, la mirada de Lovino se notaba un poco perdida.

Sin embargo el otro no parecía dar marcha atrás por lo que en un movimiento rápido lo tomo por los hombros girándolo de inmediato para observarle con fijeza. El cielo se unió a la miel en un inesperado encuentro, el silencio invadió el lugar en aquel instante, Matt simplemente estaba más que absorto en lo que observaba, hasta que Lovino desvió la mirada hacia la derecha, sabia perfectamente que era una artimaña de defensa. Sin embargo no pudo evitar sonrojarse cuando noto como el alemán tomaba por el mentón al italiano y unía nuevamente aquellas miradas. El sonrojo de su amigo era comparable con el suyo propio.

_ ¿P-por qué n-no te s-sueltas?_ pregunto para si mismo el canadiense aun observando incrédulo la escena que se desarrollaba a sus ojos, la temperatura en sus mejillas aumento al igual que el color rosado en las mejillas del castaño, puesto que el rubio comenzó a acercarse a su rostro con lentitud, las miradas aun estaban una en otra y el shock en su amigo era más que obvio, sin embargo ¡ÉL NO HACIA NADA!

Por suerte y para su salud mental del de orbes amatista, observo como Ludwin desviaba su rostro y le susurraba unas palabras al oído al mayor de los hermanos italianos, claro esperaba que Lovino lo aventara, lo golpeara, insultara y huyera, pero eso no paso, como si fuera aun posible el color en el rostro del ojimiel aumento y se dejo caer sobre el pasto, mientras el alemán le regalaba una sonrisa y se retiraba ¿Qué pasaba ahí?

Sus ojos nuevamente se hicieron ver detrás de aquellos pálidos parpados, no podía creer aquella escena, aun cuando la había observado de cerca, y es que posterior a la salida del rubio Lovino se levanto y corrió hacia su casa, pensó en seguirle pero sabia que solo una persona podría ayudarle, nuevamente saco su celular marcando el numero de Guadalupe para que le avisara a Antonio.

_ Espero que todo este bien…_ murmuro en el silencio de su habitación aun observando las estrellas de su techo, no podía negar que estaba preocupado, pero muy a su pesar solo el español tenia el poder de ayudar a su amigo cuando se hallaba en tal estado, frunció el seño. Le molestaba, y mucho, quizás era la primera vez que observaba la escena, pero no era la primera ocasión en que su amigo se encontrara en tal shock, ahora tenia la idea del ¿Por qué?

Matthew Williams no era un chico que se enojara con facilidad, inclusive se había vuelto amigo de un chico –Guillermo- que le confundiera con su hermano y por ende le molestara. Pero existía una cosa que realmente le aturdía, le inquietaba, que hacia que su lado fuerte saliera, aquello que compartía con sus dos mejores amigos. Nadie, absolutamente nadie, podía dañar a sus seres queridos.

Se incorporo e su cama dejando de lado a su siempre compañero Kumajirou, no le hacia bien pensar mucho en ello, por lo que se dispuso a sacar su pijama y ropa interior, había decidió tomar una ducha para relajarse. Por suerte Alfred no se encontraba, por lo que tomando la toalla y yendo hacia el reproductor de audio poniéndolo en su estación favorita, donde para sorpresa de muchos e inquietud de su hermano, reproducía música Punk.

Aquel gusto un tanto extravagante, le vino gracias a la intervención de Arthur, el cual en ocasiones se quedaba en casa de los gemelos.

Tomo la toalla y se metió a la ducha, procurando dejar su ropa acomodada en el cesto de la ropa sucia -puesto que era muy organizado a diferencia de Alfred- abrió la llave del agua caliente y posteriormente la fría para de esta forma regularla. Dejo sus anteojos en la habitación mientras la música de "My Wall" de Sex Pistols, se escuchaba a su alrededor, dejo la puerta del baño abierta para, de esta forma, escuchar mucho mejor.

Se metió en la ducha sin pensarlo mucho, las gotas de agua comenzaron a deslizarse por los rubios cabellos del joven, aquella cabellera un tanto desaliñada y un poco larga, así como ondulada, las picaras gotas llegaron a la epidermis del joven adolescente, recorriéndola por completo, refrescándole y proporcionándole el placer del descanso, sus músculos comenzaron a relajarse, por lo que un suspiro salio de sus labios, sus orbes se hallaban ocultos tras los parpados mientras se refrescaba con aquel liquido vital, tomo a tientas un poco de jabón para poderse limpiarse por completo iniciando por la parte superior de su cuerpo.

Posteriormente se recostó en la cama cayendo en la profundidad de la inconciencia, tanto era su cansancio que no sintió cuando se acostaban a su lado y le abrazaban sobre protectora mente.


La primera semana de clases paso de lo más natural, con tanto ajetreo, si quiera se daba cuenta de que le seguían a todos lados, sus amigos como en otras ocasiones seguían a su lado, con el vocabulario tan variado de Lovino y las sátiras maquiavélicas de Lupe, los tres pasaban "desapercibidos" –mas bien eran eclipsados- para otros a diferencia de sus hermanos pequeños que atraían la atención de todos, aunque eso en parte no era cierto.

Aquel viernes Lovino comía con una gran sonrisa un gran tomate que le había regalado Antonio, se encontraba en compañía del rubio y la azabache, escuchando a esta ultima con una de sus historias fantasmagóricas que harían asustar al mellizo de Matthew.

Cuando de pronto, alguien se acerco hasta su mesa, se trataban de la escuadra de porristas del colegio, capitaneado por un joven de cabellera rubia, su mirada hacia los tres era de completa hostilidad, tras de él se hallaban las siempre féminas de la escuadra, que de igual forma les observaban.

_ Tan bien que me estaba pasando este día…_ dijo la joven de la mesa, observando con ojo critico a los demás, no le agradaban, sobre todo "el/la" capitán/a del equipo.

_O sea como que no es a ti a quien venimos a ver zorra…_ respondió con un poco de comicidad y sarcasmo, su nombre: Feliks Łukasiewicz considerado como el más "fashion" de la escuela.

Lovino frunció el seño con molestia, le desagradaba de sobremanera que se refirieran de esa forma a su amiga pero esbozo una sonrisa al escucharla contestarle.

_Muy zorra pero no trasvertí… por lo menos deberías hacerte ya el cambio de sexo si es que no quieres ser hombre nenaza…_ decir que las palabras del muchacho no le habían molestado era poco, pero era más conveniente regresárselas a comenzar con un enfrentamiento.

_ Que quiera lucir bien ósea como que no quiere decir que quiera ser mujer…_ le respondió con molestia, le desagradaba aquella muchacha y todo mundo sabia eso_ muy a diferencia de ti tipa, a mi si me luce bien todo…_ sonrió ante aquello, a sus espaldas las otras porristas comenzaron a reír sonoramente, llamando la atención de toda la cafetería.

_ Déjala en paz…_ murmuro la voz de Matt, sin embargo ni caso le hizo el rubio y siguió mirando con desfachatez a su amiga, por otro lado Lovino estaba mordiéndose la lengua para no sacarse temperamento.

_ Si viniste a solo decir eso "princesita" ya te puedes ir ahuecando el ala…_ estaba molesta, una cosa es que le dijeran zorra lo cual ya era una gran insulto pero que le refregaran en la cara que no era femenina, le traía un duro dolor de cabeza y remembranzas que prefería olvidar., sumándole el hecho de que ignorara a su amigo.

_ Como que, palabras mas vulgares no pudiste escoger…_ dijo aun riéndose de los presente_ solo son unos perdedores…_ fue lo ultimo que se escucho antes de que salieran de aquel lugar.

Una vez ya lejos se dejo escuchar la voz del italiano maldiciendo en su idioma a más no poder, mientras la mexicana se cruzaba de brazos y con suma seriedad observaba la carta que se hallaba sobre la mesa, al parecer durante la conversación la habían dejado "olvidada".

_ ¿De que trata eso?_ pregunto el de orbes amatistas, no es que no estuviera molesto, pero sabía que por algo habían ido a molestarles.

_ Lovino al parecer es una carta de amor de parte de una de esas patéticas infladas…_informo la chica aventándole la carta a su amigo el cual la observo con dudas y decidió simplemente tirarla a la basura.

_No me interesa nada que venga de ellas…_ era extraño, por un lado el joven italiano era reconocido por su amabilidad con toda mujer que se le declarare y por el otro era más reconocido por la sinceridad de sus acciones, por ello muy pocas personas se acercaban ante el temido mafioso de ultimo año.

_ Eso no fue nada amable…_ murmuro Matthew algo extrañado por la reacción de su amigo, pero siendo sincero le agrado aquello.

_ Pasemos de asuntos sin importancia_ interrumpió Lupe puesto que ya escuchaba otra de las rabietas de Lovino en su cabeza_ ¿listo para el partido de mañana Matt?

_ ¿eh? Pues… la verdad…_ comenzó el rubio un tanto nervioso desviando la mirada

_ ¡Maldición! lo olvidaste… típico de ti Mattie seguro tutto a causa di cattiva imitazione di Héroe…_ murmuro con molestia el castaño tomando su jugo de tomate y bebiéndolo para no estar tan molesto_ ¿No te das cuenta que es de importancia? Debiste a ver estado practicando en la semana ¡carajo!

_ ¡Es el fin del mundo!_ declaro la azabache con cara de preocupación, haciendo que sus dos amigos se giraran para verla con cara de no entender nada, se rió bajito y explico_ es que estoy totalmente de acuerdo con Lovi Love˜

Lovino tan solo se pego en la frente con la palma de su mano y murmuro unos imperios, aunque la verdad estaba aguantándose la risa, mientras que Matt no pudo evitar comenzar a reír casi atragantándose con su comida.

Justo cuando el italiano se proponía a iniciar una rencilla con Guadalupe, Matt les interrumpió _ No se preocupen, seguro todo saldrá bien, además puede darse el caso de que simplemente me ignoren como

_ Ni hablar Mateo que esos idiotas se tragaran sus palabras cuando te vean jugar…_ desde hacia tiempo aquella chica tenia la manía de cambiarles el nombre a sus amistades por su equivalente en español, aunque aquello desagradaba a algunos, esos tres ya estaban mas que acostumbrados.

_¡Chigi!_ De pronto el grito de sorpresa de Lovino atrajo su atención, por lo que observaron como claramente una mano tocaba aquel peculiar rulito que poseía y el cual NADIE tenía permitido tocar. _ Maldito bartardo…_ comenzó a escucharse la voz de Lovino, sumamente molesto, mientras se levantaba de su asiento y dirigía su vista hacia aquella persona, se giro esperando encontrarse con el siempre sonriente y sex… cofcof…estupido rostro del español pero sus palabras se quedaron atoradas en su boca cuando inesperadamente, el mencionado Antonio lo callo con un beso.


El camino a casa fue silencioso o lo hubiera sido de no ser por que Alfred comentaba lo que había hecho en la práctica de americano, no tenia ni la más vaga sensación de entender lo que decía su hermano menor, puesto que hablaba con la boca llena "¿por que se comportara así?" se pregunto siempre y en constancia pero ya no importaba.

De pronto sonó su celular por lo que lo abrió y el shock en su rostro dejo en silencio "aparente" a Alfred –aunque aquello solo estaba en su mente por la importancia del mensaje ya que Alfred seguía en su mundo-, era un mensaje de anónimo, si quiera alcanzo a abrirlo cuando fue retirado de sus manos, alzo el rostro observando con seño fruncido a su hermano, el cual lo veía extrañamente con seriedad.

_ ¿Qué sucede Al?_ pregunto tratando de hacer que el calor en sus mejillas bajara, puesto que suponía que se hallaba sumamente sonrojado, el menor seguía sin decir una palabra, para después pasar su brazo alrededor de los hombros de Matt y llevarlo hacia casa ignorando su pregunta._ Hey Alfred…_ intento una vez más el rubio mirando de reojo a su hermano, cuando sintió aquel agarre un poco más fuerte.

_... como te decía, mañana iremos a apoyarte…_ siguió con el tema esbozando una sonrisa, sin embargo su mirada seguía igual, el ambiente era un tanto incomodo, pero Matt tan solo se conformo asintiendo con la cabeza, hasta que realmente capto las palabras de su hermano.

_ ¿iremos?... cuando te refieres a eso hablas de…_ no creía que fuera posible lo que pensaba ¿cierto?, bueno no era que le incomodara la idea más bien lo ponía nervioso. Alfred asintió con la cabeza sin necesidad de agregar nada más, por lo que Matt asumió que con seguridad estarían ahí los amigos de su hermano acompañándole.

Así como Matt contaba con la amistad del italiano y la mexicana, su hermano se codeaba con muchas más amistades, además de ser algo internacional. Comenzando por Alejandro – hermano de Lupe y co-capitán del equipo de fútbol-, Yao Wang –capitán del equipo de artes marciales del colegio- sin olvidar a Arthur, considerado el mejor amigo de su hermano, así como el siempre e inseparable "amigo" de su primo, aunque en realidad solo sabia su nombre; Francis Bonnefoy que a su vez era muy amigo de Antonio Hernández – el cual seguramente acompañaría a Lovino- y Gilbert Weillschmidt al cual le tenia una gran consideración, muy a pesar de lo ególatra que era aquel muchacho. Pero ahí no quedaba la cosa, si su amigo italiano asistía, eso quería decir que le acompañaría su hermano Feliciano y a este, su amigo Kiku Honda –presidente del club de periodismo y según decían las malas lenguas también del club de anime y manga- y su novio Ludwin Weillschmidt. Y sin contar otros más que no conocía y esperaba que no fueran.

Ellos eran considerados las estrellas del colegio, por lo que a donde fueran eran reconocidos, y seria mejor no pensar en el tema, puesto que a cada segundo se ponía más nervioso, esto lo noto el despistado de Alfred, por lo que se detuvo y parándose frente a su hermano le miro con una sonrisa plasmada en los labios.

_ No tienes de que preocuparte Matty seguramente serás la sensación y bajaras de su nube al estupido comunista…_ si esa era la forma en que trataba de alentarlo sin duda no le ayudaba en mucho, se había olvidado por completo de Iván Braginski, capitán del equipo de Hockey, por lo tanto su superior, de solo pensar en ello Matthew casi se desmaya de los nervios, por suerte ahí estaba Alfred…. ¿donde se había metido Alfred? Por alguna extraña razón y mientras imaginaba a aquel ruso, con cara atemorizante, su hermano había decidido desaparecer, "¡excelente!" se dijo con sarcasmo, notando como inclusive el rubio le había dejado sus pertenencias, para que las llevara a casa.

Soltó un suspiro de resignación_ que buen hermano…_ murmuro con sarcasmo tomando las cosas del menor y llevándolas a casa, no tenia sentido esperarle por lo menos no en ese momento que necesitaba relajarse, ahora realmente hubiera querido practicar más como dijeran sus amigos, a pesar de que no era un torneo propiamente dicho el que jugaría, era de suma importancia, solo por ser un "entrenamiento de calentamiento" contra el instituto enemigo acérrimo de su propio colegio.

Tan ensimismado se encontraba que tan solo sintió como era jalado hacia el interior de un callejón, se sintió un poco asustado sin embargo al notar a la persona que se hallaba frente a él sonrió de sobremanera.

_ ¡Gilbert! Casi me pegas un susto de muerte…_ dijo con una sonrisa tímida en los labios, el joven frente a él sonrió con prepotencia al instante en que se acercaba y desordenaba la cabellera del rubio.

_Kesesese alguien tan awesome como yo no puede espantar a nadie ¿cierto Gilbird?_ le pregunto el albino a un pequeño pollito que sobre volaba en su cabeza. Gilbird pió unas cuantas veces afirmando lo dicho por el joven de mirada escarlata.

Matthew rodó la mirada ante la egolatría del mayor, pero siguió con aquella sonrisa en los labios, hacia más de dos meses que no le veía, todo porque el prusiano -alegaba ser de aquella nacionalidad, muy a pesar de que ya no existiera Prusia- había elegido entrar a la escuela militar por lo que tenia que prepararse para los exámenes de admisión, sorprendentemente, había sido uno de los primeros tres lugares sobresalientes en el examen escrito y el primer lugar en el examen practico, aquello había, sin duda, elevado un más su inflado ego.

_ ¿Cómo has estado? Hace mucho que no sabia de ti… por cierto… ¿de quien nos ocultamos?_ pronuncio en un susurro el de orbes amatistas observando al mayor con determinación y dudas, puesto que sobre todo le interesaba la ultima respuesta, ¿Qué hacían en un estrecho callejón "solos" los dos? Seria mejor no pensar en ello porque comenzaba a ponerse nervioso y sonrojarse con lentitud.

_ ¿Siempre tan formal Matt? Sabes que eso no es tan awesome…_ inquirió el albino al instante en que acorralaba contra la pared al canadiense_ Bien ahora que te veo… y nos ocultamos… porque es buena la privacidad ¿no?_ sus manos se entraban recargadas sobre la pared a cada lado de la cabeza del rubio, sus cuerpos separados apenas por unos centímetros y sus rostros demasiado cerca para el gusto del menor, sus mejillas se iluminaron pero decidió por s sano juicio hacer como aquello no era una insinuación, así que usando todo su autocontrol y tratando de no tartamudear le respondió.

_Realmente no lo es Gilbert…_ mostró una tímida sonrisa deshaciéndose de la "prisión" en la que se hallaba con facilidad_ sabes perfectamente que no me gustan tus jueguitos…_ menciono con un puchero bastante lindo que hizo -por primera vez- que el ojicarmin se sonrojara levemente y desviara la mirada.

_ Que aburrido eres Matt, eso no es nada awesome…_ Gilbert comenzó a desordenar sus cabellos, muestra de que -de cierta forma- se hallaba algo nervioso_ por cierto… me entere que entraste al equipo de hockey…

_ Digamos que todo el merito lo tienen mis amigos…_ desvió la mirada con vergüenza, después de todo era de cierta forma un poco bochornoso todo aquello_ ¿iras verdad?

Pero antes de que el mayor pudiera responder, Matthew había sido ocultado por el cuerpo de su mellizo, Alfred tenia el rostro descompuesto y miraba con prepotencia al alvino frente a él, Gilbert por otro lado, aquello le causo gran gracia, por lo que esbozo una sonrisa socarrona, le caía mal aquel muchacho a pesar de que fuera gemelo de Matt, nunca había sido santo de su devoción, por Fritz, que lo odiaba a mas no poder.

_ ¿Alfred?_ la suave voz del amante del Mapple hizo que ambos desviaran aquellas miradas llenas de advertencias y se fijaran en el muchacho que los veía con un poco de reproche y bastante preocupación, Matt soltó un bufido de fastidio y tomando del brazo a Alfred lo jalo hacia fuera del callejón_ estaré esperándote Gil…_ menciono antes de arrastrar –literalmente– a su hermano hacia su hogar, realmente no entendía porque aquellos dos se llevaban tan mal.

_ No me lo perdería por nada Matt_ se escucho el grito de Gilbert por lo que inconscientemente el rubio sonrió con sinceridad, cosa que desagrado en totalidad a Alfred.


Los gritos fuera de los vestidores comenzaban a ponerle nervioso, ya se encontraba vestido con el uniforme, por lo que se veía mucho más robusto de lo que realmente era, sus compañeros le observaban de reojo, no creían realmente que alguien como "él" lograría algo en el partido, muy a pesar del desempeño excelente que había tenido en la prueba de admisión para ellos era demasiado enclenque, sin embargo nadie tenia el suficiente valor para enfrentarse al juicio de Iván.

Matt soltó un ultimo suspiro antes de pararse de la banca y ponerse el casco sin embargo algo llamo su atención, por un instante observo algo oscuro deslizándose en la entrada de los vestidores, se había sorprendido pero su vista –a pesar de los contactos- no le fallaba nunca, sin pensarlo siquiera se dirigió aquel lugar, cuando llego hasta ahí, se encuentro con una sorpresa, ahí estaban sus dos mejores amigos, Lupe esbozando una sonrisa y Lovino con su seño fruncido, pero aquello no era lo impresionante. Ambos llevaban un uniforme parecido al de la escuadra de porristas.

Guadalupe, luciendo una pequeña falda arriba de la rodilla, tableada de color rojo y blanco, un suéter ajustado color blanco con la A plantada en medio de color rojo, su largo cabello estaba ahora peinado en una cola larga y ondulado.

Lovino por otro lado también lucia aquellos colores, pero llevaba un pantalón de deportes rojo con rayas blancas en las laterales, una camisa blanca de manga corta con una T roja en medio. Se veía bastante molesto y parecía tratar de matar con la mirada a la joven chica.

_ Hahahahahaha_ no pudo evitar casi morir literalmente de la risa ¿Qué hacían con esas fachas?, no podía dejar de reír, eso claro hasta que sintió el aura que despedía la actitud del italiano, lo observo de reojo tratando de acallar las carcajadas, notando como su mirada era terrorífica_ haha p-perdón pero hahaha es que hahah se ven tan graciosos…

_ ¡Hey! Que todo esto es por alguien muy especial, en fin venidos a desearte suerte…_ todo aquello lo había dicho Guadalupe muy aprisa porque cuando sintió, su amiga ya se encontraba abrazándolo con fuerza, por lo que tan solo atino a regresarle el abrazo algo sonrojado.

_ Hmph! Idiota, más te vale que te esfuerces ¿capisci? No por nada estoy con estas fachas…_ murmuro con desdén y enfado Lovino, mientras le daba unas palmadas en la espalda en forma de apoyo. La mujer se separo de su amigo esbozando una sonrisa para después colgarse del brazo del italiano y llevándoselo hacia las gradas.

Matt apenas se dio cuenta del extraño suceso, y todo lo relacionado, cuando ya estaba completamente solo, claro eso tan solo unos segundos puesto que sintió como una mano se posaba en su hombro, giro levemente el rostro para encontrarse con la "dulce" y "amigable" sonrisa del capitán, lo que le puso nervioso.

_ Esfuerzate ¿Da?_ fue lo que pronuncio aquel joven ruso antes de seguir su camino hacia la pista.

Su corazón palpitaba tan alto que comenzaba a pensar que saldría pronto de su pecho, la multitud y sus vítores hacían que se sintiera un poco sordo, sus compañeros ya estaban listos en la pista dando unas vueltas de calentamiento, apenas puso el primer pie en esta, todo quedo en silencio, la concentración de su juego favorito era primordial.

Su vista sin creerlo se fijo en una de las gradas, al primero que vio fue a su hermano, que lucia un uniforme igual al de sus amigos, ahora sabia de quienes habían sido la grandiosa idea, sin embargo la letra que adornaba su playera era la M, aquello le extraño sin embargo al ver a cada uno de aquellos siete personajes noto lo que decía, la emoción le embriago por completo cuando descubrió su nombre portado porcada no de sus amigos y conocidos más cercanos, decidió darlo todo, demostrar que por una vez podía ser más y se los debía a sus amigos, a la personas que realmente le conocían.


¿A quien carajos se le había ocurrido tan absurda idea? ¿Como demonios se dejo convencer? Más aun ¿Qué seguía haciendo ahí con cara de energúmeno portando tal mierda? Oh claro, ahora mismo se acordaba de aquella noche de copas apenas… de anoche, que cagada la suya al apostar contra su hermana, sabia que era buena en las cartas pero, ¿llegar a este extremo? Con seriedad comenzaba a sospechar que había algo entre ella y Matt. Aunque si bien no le desagradaba tenerlo de familia, al yanqui sí, era un desmadre, pero claro –sarcasmo- no solo su linda adorable e "inocente" hermana había ayudado con esta estupida idea, también el idiota del come hamburguesas y para acabarla de joder su primo les apoyo, agregándole al amigo de juergas con ego tan grande como la totalidad de un continente o más.

Cruzo los brazos frente a su pecho enfurruñado mientras a su lado se hallaba un Feliciano totalmente contacto tratando de cambiar de lugar cerca de su "novio" pero su hermana no lo permitía para no arruinar el mensaje, por lo que para desagrado del italiano mayor el alemán con cara de estreñido termino con su novio en sus piernas sentado. A su otro lado estaba el cubano dando vítores a su amigo y amenazas al gringo, mientras cerraba el circulo su amigo de copas hermano del cara de estreñido.

De la que se habían salvado el pervertido y el cejotas todo por llegar tan tarde por lo que terminaron sentados tras de ellos, y no tenían aquellos ridículos uniformes que formaban el nombre del "amigo" de su hermana. Por suerte para él y para no estar escuchando las palabras "felices" del italiano mayor, su primo se encargaba de apañárselo, claro que ganando unos cuantos cabezazos.

_ Hermanito sonriele un poco a tu galanazo…_ murmuro con gracia la mexicana haciéndole burla, realmente le jodia aquello pero bien quería pelea, pelea tendría.

_ ¿Y tu que haces hablándome? envíale besitos a tu "amigo cariñoso"…_le devolvió con cara de molestia provocando que la mayor se sonrojara un poco y por un instante capto la mirada del americano, era totalmente fría, muy extraña para ser de aquel bobalicón que solo sabia hacer una cosa, un leve escalofrió cruzo por su columna vertebral, hasta que noto como su hermana jalaba de la playera al más joven para poder decirle algo al oído, lo que provoco que Alfred se sonrojara de sobremanera ¿Qué se traían esos dos? No pudo averiguarlo cuando la tribuna comenzó a gritar de júbilo, así que se dispuso a continuar observando el partido.

Alejandro era un poco cabeza dura, a pesar de ser el menor siempre había cuidado mucho de su hermana, aunque en ocasiones ella misma terminaba regañándole por ello, tal vez fuera despistado y un poco –solo muy poco- ingenuo, pero sabia que algo ocultaba Guadalupe, aquella mirada que conociera desde que llego al mundo en compañía de la mayor no era la misma, desde hacia aproximadamente unos años atrás parecía que cambiaba, que poco a poco se apagaba aquello y no le gustaba para nada, en un principio creyó que era todo parte de la adolescencia, puesto que según dicten –no confiaba plenamente en ello- las mujeres solían madurar antes que los hombres.

Su vista se encontraba en el partido sin dudarlo pero no prestaba tanta atención, por lo menos no la presento hasta que noto unos rápidos movimientos, ágiles con determinación, se quedo observando a aquel jugador unos instantes, sentía que le conocía, pero no recordaba bien, justo cuando iba a anotar unos tantos, alguien más le intercepto, se trataba de Matthew.

Las gradas estallaron en aullidos una vez más cuando se dio un pase al capitán, Alejandro fijo su vista en el ruso notando como una pequeñita sonrisa asomaba sus labios "me pregunto ¿por que le tendrán tanto miedo?"se dijo.

El partido transcurrió con rapidez, y se encontraba tan atento de los movimientos de cada jugador –analizándolos puesto le servirían para su propio equipo- que apenas noto cuando termino, todos en las gradas donde se hallaba comenzaron a abrazarse y vitorear a su equipo que sorprendentemente había ganado, y por una gran diferencia, todo por el gran dúo que hacían el capitán y el novato.

_Vamos Ale… ¡debemos felicitarlos!_ alcanzo a escuchar antes de ser jalado hacia los vestidores del equipo, pero ya no prestaba atención, puesto que su mirada capto a quien había llamado su atención al principio del juego. Su respiración se denso y sus palpitaciones aumentaron "¿Q-qué hace él aquí?" se pregunto por un segundo ya que, posteriormente esa persona desapareció entre la gente.


Por fin era domingo, aun se sentía bastante cansado después de toda la actividad que hubo el día anterior, comenzando por el nerviosismo del partido y acabando por la fiesta de victoria. La cual ciertamente había acabado temprano, hoy a eso de las cuatro de la mañana o en otras palabras hace al menos una hora –que era el tiempo de trayecto del antro a su hogar-.

Alfred ya se encontraba tirado en su cama, roncando un poco y aun con la ropa puesta, en primer lugar debió de a verlo llevado a su habitación pero estaba tan cansado de ser la "nana" que lo dejo ahí y fue a cambiarse, por lo menos él si dormiría un poco más cómodo.

Sin embargo se lo pensó nuevamente, olía terriblemente a alcohol y… otras sustancias corporales, gracias al cielo que su madre y "padre" habían salido por negocios o con seguridad los hubiera a apaleado, decidió pues darse una ducha, no estaría mal, pero… primero iría a la habitación de su hermano por su pijama y le cambiaria, si eso debía hacer.

Arrastrando los pies se dirigió a la habitación gemela, abrió la puesta e inesperadamente encontró una escena que si bien ya había observado hacia unas horas, ahora le causo un shock, sobre la cama de su hermano se hallaba su querido, respetable y serio primo, acompañado de su "amigo" francés, el cual por cierto se encontraba bajo el cuerpo del ingles y al parecer disfrutaba de lo que le hacia su primo, se sonrojo levemente y decidió simplemente dejarles, pobre de Alfred si se enteraba de lo que había sucedido en su CAMA.

Lo conveniente del asunto era que tenia la mente bastante abierta respecto a ese tipo de relaciones y como no tenerla si él mismo se hallaba… sintiendo atraído por alguien de su mismo genero, aunque claro que eso ni sus mejores amigos lo sabían, soltó un suspiro y regreso a su habitación un poco más despierto, Al siquiera se había movido de la misma posición por lo que saco dos pijamas y una la dejo a los pies de la cama para cambiar a su hermano en cuanto saliera de la ducha.

Entro al baño y comenzó a desvestirse mientras dejaba la regadera abierta para que se regulara sola el agua en lo que hacia todo aquello, cuando entro a esta, noto como estaba tenuemente tibia el agua por lo que así la dejo logrando despertarse un poco mas, todo iba normal, cuando sintió unas manos que se deslizaban pos su abdomen y un cuerpo calido tras de si, se sorprendió tanto que estuvo a punto de soltar un grito pero algo le detuvo y era una desconocida sensación de regocijo que le llenaba por totalidad, una corriente eléctrica le lleno cuando sintió una respiración en su cuello, su corazón bombeaba con tal rapidez que sin duda le daría un infarto. Pero a pesar de todo esto, trato de sonar lo mas normal posible, guardando dentro de si cada una de aquellas sensaciones que le causaba… su hermano.

_ ¿Te desperté Alfred?_ pregunto en un susurro después de morderse levemente el labio inferior para atragantar las ganas de soltar un suspiro de…

_ algo así… me hubieras dicho que tomaríamos una ducha…_ menciono juguetona la voz de su hermano en su oído lo que le provoco morderse aun más el labio, sintió el cuerpo de su hermano aun más cerca por lo que trato de alejarse, quedando totalmente apegado a los azulejos de la pared.

_ Mmm oui…_ murmuro a duras penas pasando el jabón por sus manos, por lo que en un rápido movimiento se giro quedando cara a cara contra Alfred, su sonrisa aun estaba presente pero su mirada era extrañamente desconcertante, aun más cuando inocentemente Matthew le sonrió y tomándolo por los hombros le giro_ Bien esto será rápido porque tenemos que dormir ¿de acuerdo?_ le dijo comenzando a enjabonar la espalda de su hermano, aquello siempre había sido así, Alfred se metía a dormir a su cama o a bañar con él, claro cuando tenían 5 años era normal pero ahora tenían 17, aunque no sabia exactamente porque seguía haciendo aquello su hermano, comenzaba a incomodarle un poco, pero no podía dejarse llevar por aquellas retorcidas sensaciones ¿cierto?

Una vez que acabo de "enjabonar a su hermanito" decidió por salud mental salir de la ducha, sin embargo su muñeca fue apresaba por la mano de su gemelo y regresándolo a la ducha, Alfred sonreía mientras decía con voz totalmente serena_ Mi turno Mattie_ y así fue, comenzó a enjabonar al mayor, solo que con una lentitud enloquecedora, como si quiera grabar en su memoria la acción que realizaba, sacándole los colores al rostro del mayor, agregándole el hecho de que no dejaba de observarle a los ojos, era extraño, inconcebible, desquiciado y lo peor del asunto era que le agradaba.

Justo cuando comenzaba a bajar hasta su abdomen las manos de Matt le detuvieran escondiendo su mirada tras los parpados y sonriéndole con nerviosismo_ H-hora de d-dormir Al…_ menciono enjuagándose el mayor y tomando algunas toallas, le aventó una justo en el rostro a su gemelo y salio hacia la habitación con rapidez, trataba de controlar su ritmo cardiaco. "¿a que estas jugando hermano?" no lo sabia y no lo quería averiguar, no por ahora, se puso con rapidez la pijama y se metió en las cobijas.

Se estaba tranquilizando apenas cuando sintió la cama descender ante el peso de alguien más por lo que aludiendo a que se trataba de su hermano tan solo le dejo espacio suficiente, pero sobre todo que no quedaran tan… bueno dejándole espacio personal por si las dudas. "Madre mía ¿Qué diablos esta haciendo?" se dijo al sentir como su cintura era aprisionada por el menor y su cuerpo era sin duda atraído hacia el contrario. Cave mencionar que aquella madrugada no durmió nada.

Cuando por fin concilio el sueño, ya eran pasadas las 12 del día por lo que Alfred se levanto de la cama renovado, notando como su hermano mayor, se hallaba totalmente dormido, decidió pues, prepararle el desayuno, así que dejándole descansar se fue hacia su habitación. Un grito logro despertar al joven amante de la miel de mapple, se levanto con rapidez hiendo hacia la habitación contigua en la que se había escuchado aquello, encontrándose con la mirada llena de shock de su gemelo y el rostro enrojecido de su primo, además de la sonrisa burlona del "amigo" de su primo.

_ E-eh… _ no pudo articular ni una sola palabra por lo que jalando a su hermano lo saco de aquella traumática escena llevándolo hacia la cocina para prepararle el desayuno, antes que nada tomo un poco de café, puesto que no había dormido nada._ Estas bien ¿hermano?_ le pregunto poniendo frente al menor una tasa de café y un plato lleno de panqueques, lo que logro que el menor asintiera con la cabeza y comenzara a degustar el desayuno._ No deberías de estar sorprendido además…

_ No lo estoy… solo… solo pensaba…_ le interrumpió con seriedad el menor, Matt se sentó frente a él observándole en silencio, esperando que continuara más no lo hizo el menor.

_ ¿En que pensabas?_ pregunto al no hallar una respuesta conforme sin embargo el ojiazul tan solo negó con la cabeza comenzando a reírse y a comportarse como siempre, dejando aun más extrañado a su hermano, pero cuando iba a preguntar nuevamente lo dejo en silencio total.

_ Por cierto ¿Quién te escribe cursilerías? No creo que sea Mary… no se ve con esa cara. ¿Quizás una o un admirador secreto?_ pregunto con una rapidez que apenas si logro procesar el mayor, cuando lo izo simplemente se sonrojo un poco molesto, por lo que encaro a su hermanito.

_ No debes leer cosas privadas Alfred…_ lo miro con reproche y extendió su mano para que le devolviese su celular, lo que provoco que el rubio menor comenzara a hacer unos pucheros.

_ Pero Mattie…. Si eso solo son cursilerías…_comenzó Alfred pero Matt lo cortó en el acto.

_ Son cosas que no te importan, ahora devuélvelo…o me enfadare contigo:…_ le reto, a pesar de que sabia que aquello era imposible funciono, teniendo entre sus manos el celular y por fin leería aquel mensaje de hacia dos días.

Sin embargo la voz de Alfred hizo que su mirada se dirigiera a la azulada de su gemelo, quedando totalmente tieso ante sus palabras.

Para ti que te siento

Que anhelo tus suspiros

Que recorro tus ausencias

Que añoro aunque te acompañe

Para ti que eres mí ser

Y siendo mí ser te pertenezco


Aquella mañana parecía de lo más natural. Como en otras ocasiones se encontraba siendo arrastrado por su hermano menor rumbo al colegio, pero por extraño que pareciera, sentía que algo no estaba bien.

Era un presentimiento un tanto extraño, sin embargo por un instante se le olvido y eso fue cuando sintió los tan conocidos brazos alrededor de su cuello, se dispuso a saludar a su amiga cuando noto que no estaba ahí tras de él si no en la entrada del colegio, entonces… ¿Quién lo tenia abrazado de aquella singular forma?

Hasta ese instante noto que su hermano ya no estaba con él, si no en compañía de sus dos amigos que lo veían ciertamente mal, aunque una sonrisa burlona se asomaba en los labios del italiano, el puchero de la mexicana demostraba cierto reproche.

Pues bien, después de simplemente analizar que imposiblemente tenia a su amiga colgada como koala en su espalda decidió girar levemente el rostro para observar como aquella trigueña –la cual era pro cierto una de las chicas más populares por pertenecer al consejo estudiantil- de cabellos de un negro ébano aun se hallaba quitada de la pena sobre su espalda. Como era de esperarse el desconcierto se reflejo en su rostro, provocando que se sonrojara notablemente, y más aun cuando-por fin- noto como eran ellos dos el centro de atención en las cercanías del colegio.

_ Bonjour Mathew…_ menciono la chica por fin soltándose de su agarre y posándose frente al mencionado que aun permanecía desconcertado._ Sabes me fascino tu desempeño en el equipo el sábado, y yo… bueno quería preguntarte si te gustaría salir conmigo…_ murmuro la joven con un tenue sonrosado en sus mejillas, observándole de reojo.

Los murmullos alrededor no se hicieron esperar, aun así el rubio ni se inmuto, trataba de analizar con seriedad las palabras de aquella chica, estaba en ello cuando sintió como unos brazos le tomaban por la cintura alejándolo de aquella trigueña que era la perdición de bastantes alumnos del colegio.

_ Lo siento preciosa pero él ya tiene un compromiso previo conmigo…da_ pudo escuchar aquellas palabras altaneras de la persona menos esperada en su vida, IVÁN BRAGINSKI. Su rostro era todo un poema, no entendía que hacían aquellos dos ahí, si no hasta ver de reojo a Alejandro el cual se hacia un guiño cómplice. Estaba tratando de enfocarse en lo que aquello significaba cuando la chica volvió a la carga.

_ No puedes hablar por él…_ murmuro molesta frunciendo el seño y posando sus manos en sus caderas.

_ Cierto… pero aun así él ya tiene un compromiso… si nos disculpas da…_ le respondió con aquella sonrisa escalofriante pasándola de largo y jalando a Matt en el trayecto.

Lo murmullos alrededor de los presentes le dejaron claro que, todos habían presenciado aquello, ¿a donde diablos se había ido su invisibilidad cuando le necesitaba?

Una vez que llegaron hasta donde se encontraban los amigos de Matt, Iván por fin se digno a soltarle, para observarle aun con aquella sonrisa llena de "inocencia"_ aun tenemos que hablara ¿da?_ casi como si fuera una orden Matt tan solo asintió con la cabeza viendo como se alejaba aquel chico, pero más aun siendo observado por varias miradas desconocidas.

_Matthew…_ una voz que le dio un leve escalofrió le llamo, ahora si bien no sabia que había hecho, aquello no quería decir que seria tan facial salir del embrollo, su cuerpo se giro para observar a su amiga, la cual le miraba con sumo reproche y un puchero que a decir verdad se le hacia de lo más tierno –eso claro, si no se observaban aquellos ojos chocolates llenos de frustración-, observo como Alfred huía de ahí soltando una carcajada, pero algo se notaba turbio en él, sin embargo no pudo analizarlo más cuando sintió como aquella mirada chocolate le mandaba mil dagas.

_L-lupita…_ apenas pronuncio el nombre de la chica cuando esta le regalo una sonrisa leve, muy pequeña, lo cual le desconcertó mil veces más y ni que decir que le dio totalmente terror.

_ Esta bien… pero no por esto terminaremos nuestra relación ¿ok? Aun eres mío…_ le enseño la lengua con picardía y comenzó a caminar hacia el colegio, lo cual dejo pasmados a los únicos que quedaban en ese lugar.

_Ahora si que la regaste, esta totalmente furiosa… ¡maldición!_ enfurruñado el italiano comenzó a caminar rumbo al edificio escolar con un muy desanimado Matthew -que si quiera notaba como varias chicas se le acercaban buscando hablarle pero temiéndole al italiano-.

_Lo sé pero… que sabría yo lo que le pasa a esa chica… si quiera se como se llama…_ siguió aquella platica con Lovino, sin siquiera darse cuenta que varias personas ahí le observaban y murmuraban, listos para el próximo chisme de la escuela.

Pero el día aun no acababa y aquello se descostraría notablemente, puesto que sorprendentemente TODOS los profesores en sus clases le sacaron la platica –obviamente sobre el partido jugado- no solo eso, si no le felicitaban por sus calificaciones, a pesar de que no entraba a clases –algo que hizo que la visión de su persona subiera en popularidad gracias a sus compañeras-.

Guadalupe no dejaba de observar mal a sus compañeras de clases y a toda chica que se acercara a sus amigos, porque simplemente le fastidiaba el asunto que el mismo involucrado –Matthew- no se daba por enterado. Era estupido. Si, pero no dejaba de molestarle, aquella atención de personas que ni conocían una pizca de su amigo, más aun que se acercaban con el único deseo de codearse con la nueva sensación y nada más. Lo sabia pero no por ello haría gran cosa, simplemente dejaría que el rubio se diera cuenta por si mismo.

Lovino tampoco estaba muy contento, entendía de cierta forma la fascinación de los demás, para con Matthew, pero no por ello aprobaba los cientos de rumores que comenzaban a circular, y en los muchos en los que se hallaban los tres involucrados, de la noche a la mañana simplemente todo mundo hablaba de ellos, como si realmente les interesara un poco. Pero él sabia que no era así, soltó un suspiro sentándose en el jardín en compañía de sus dos amigos, los cuales reían como siempre, a pesar de que el humor de la chica del grupo estaba algo volátil y el suyo propio no soportaría mucho.

"solo es cuestión de días ya verán"

Les había dicho a sus amigos unas cuantas ocasiones- más de cincuenta veces aquel día-. Si debería de aceptar algo era que a pesar de que toda su vida quiso atención, aquello era algo excesivo y le incomodaba terriblemente, pero no podía hacer nada. Simplemente eso.

Lastima que no sabría lo que esta "popularidad" le traería después, algo que sin duda no le gustaría para nada.


Hola: Me alegra la buena recepción a este fic, a pesar de que haya pocos reviews para mí es un honor que lean esta cosa rara.

Por cierto lamento el Cáp., esta un tanto extraño pero es que era necesario un poco de "normalidad" porque creedme que más adelante todo será drama uxú, por otro lado el juego me salio totalmente un asco, y es que NO se nada del Hockey!

También lamento no a ver actualizado antes, solo que, la escuela, la musa y todos se pusieron en mi contra, aunque he de confesar que el sábado me inspire, pero, debía dormir temprano por la TNT (convención de manga y anime) entonces pues aquí esta este cap, aunque a mi me hubiera gustado que estuviera más largo u.u, pero aseguro que el próximo estará mas interesante y tal vez les de algunas respuestas.

Por otro lado, la ultima escena la escribí tres veces y por inconvenientes no pudo subirlo cuando lo acabe (hace casi una semana XD) disculpas a todos!

¿Y que les pareció? Me gustaría saber sus opiniones, para ver si no la estoy cagando jeje.

En fin ahora los review´s!

SunFlor: ¿Quién eres? (xD ¿por que sentí un dejavu? Ya me siento Kumajirou) Jajajaja Obvio que lo sé… no podría olvidar con facilidad si yo soy la que exige felicidad en tus ¡fic! Aunque la mayoría me han hecho llorar, si los he leído todos, solo que creó que no deje review en algunos por que los leí en la madrugada, bienvenida y que crees por ser el Review no. 1 te daré un regalo puedes hacerme cualquier pregunta que desees.

¿No has leído los Latín Hetalia? A mi me encantan porque México SI recuerda a Matt!

¿Quién dice que tienes que compartirlo? Ella solo es su amiga hahaha amo como se comporta con Matt y me alegra que te caiga bien.

Kya… primera pregunta le atinaste hahaha pero no diré cual de tus ideas fue la correcta kukuku. Spamano! De a ley, muy lista amiga mía, ahora te debo doble frappe

Aquí tienes la actualización, disculpa que me tarde pero la UNI no me deja además trato de hacerlos lo más largos que puedo.

Hahahah malvada haces sufrir a Matt (aunque yo no me quedo atrás x] y he de confesar que carajo… se vienen unas ideas terriblemente retorcidas), vale mejor cambio de advertencia xD

¡Saludos a tu también y cuídate!

Allie: Aww no sabes lo feliz que me has hecho alegando que lo amas! Me gusta que te agradara Lupe es singular hehehe. Si nuestro Matt será muy asediado Jum ya se lo merece! Aunque confesare que en cierta forma sufrirá…

Kya… Gracias, si ayúdame con el español Chileno y así aparecerá nuestro querido Chile prontísimo (quizás el próximo Cáp. siempre y cuando me enseñes un poco n.n)

Wiii ¿me siento orgullosa de ser Psicopateada? Hahaha bueno por lo menos seria más fácil comunicarme contigo! O pásame tu mail n.n

Tin-tin! Segunda ganadora así es habrá FrUk amo esta pareja kukuku ¿que te pareció el Cáp? Saludos y cuídate.

KarimeA: gracias por tu opinión, la verdad espero que les guste porque este fic –como ya dije- es para ¡ustedes!, si aun hay mucho que saber sobre las parejas y claro que el club de los hermanos mayores es fantástico kukuku le harán competencia a los BFT

¿Qué te pareció la continuación?

Tú también cuídate mucho.

Ps: ¿mencione que ando escribiendo un omake sobre lo que realmente sucedió con Lovino en el recuerdo de Matt? La pregunta es… lo quieren o ¿no?

Dejen Reviews o no actualizare hasta dentro de un mes o más….

… y con ello ayudan a la caza de salmón para distraer a Kumajirou

9 Mayo 2011