Notas de la autora:
La misma situación, diferente final~~
A ver si os gusta la idea. Iré publicando a medida que se me ocurran, o dependiendo de la acogida de la historia.
Advertencias: Ligero yaoi, shonen-ai. ByakuranxShouichi
Disclaimer: Reborn no me pertenece, sino... en casi todos los mundos Shou y Byakuran acabarían juntos... En alguno con Spanner *_*
CULPABILIDAD
Los golpes en la puerta eran lo único que perturbaba la tranquilidad de la habitación.
-Con su permiso, Byakuran-san.
Irie Shouichi entró en el despacho de su superior dispuesto a una nueva prueba de resistencia, cuando se encontró con una escena que no esperaba.
Ahí estaba su supuesto jefe y el tirano que había logrado conquistar todos los mundos paralelos a excepción del presente en que se encontraba. Durmiendo. Como un niño, tirado en el sofá, con una bolsa de nubes en la mano que se abría peligrosamente hacia abajo, dejando que algunas fueran cayendo.
Shouichi, completamente serio, se acercó a dónde estaba el albino, tras lo que se lo quedó mirando. Entonces, el capo murmuró algo en sueños. Shouichi no pudo evitar que durante unos segundos se le escapara una sonrisa nostálgica. Cuando estaban en la universidad alguna vez se habían quedado a estudiar hasta las tantas de la noche y habían acabado durmiéndose encima de las montañas de apuntes que tenían alrededor. Y ya entonces se había dado cuenta que el albino murmuraba en sueños. Qué recuerdos.
Intentó sacudir esos recuerdos de su cabeza, pero no podía. Notó como le picaban los ojos y la vista se le empezaba a poner nublosa. Realmente era patético, no podía evitar sentirse culpable por lo que sabía que iba a pasar.
Bajando la mirada para evitar que las posibles cámaras que hubiera en la habitación captaran su comportamiento, se acercó al sofá donde descansaba el albino y le tapó con una manta que había en él.
No es necesario decir que cuando una mano le cogió del brazo, se llevó el susto del siglo.
-Hola Shou-chan-le saludó Byakuran con la voz medio adormilada.
-¡By…Byakuran-san! Me ha asustado…-respondió el pelirrojo intentando calmar su corazón.
-Oh, vaya, lo siento. No era mi intención, sólo había notado movimiento y me preguntaba si no sería un traidor intentando matarme.
Shouichi sintió como el color se iba de su cara.
-¡Pero no! Ha resultado ser mi fiel Shou-chan, que venía a taparme preocupado por mi salud.-continuó Byakuran, abriendo los ojos finalmente.-Muchas gracias.
-…No ha sido nada.-respondió Shouichi intentando no mirarle fijamente.
Se iba a levantar para dar media vuelta, cuando Byakuran le cogió más fuerte del brazo, acercándolo más a él.
-¿Estás bien, Shou-chan? Tienes los ojos rojos. Parece que hayas estado llorando.-le preguntó con una sonrisa que distaba mucho de parecer preocupada.
Realmente, tenían que darle un premio por su resistencia.
-¿Llorando? ¿De qué habla, Byakuran-san? Jajaja. No soy ningún niño como para ir llorando por los rincones. Tiene que ser de estar tantas horas delante del ordenador.
-Ummm…-Byakuran llevó una mano a la cara de Shouichi acariciándola.
El chico, sorprendido, se intentó apartar, pero todavía tenía el brazo aprisionado por Byakuran.
-Es una pena.-continuó Byakuran, incorporándose en el sofá y sonriéndole.-Siempre he pensado que Shou-chan estaría muy guapo llorando.
-…Sigh, deje de meterse conmigo. No tiene remedio, Byakuran-san.-le contestó Shouichi, bajando de nuevo la mirada.
-No, no lo tengo.-le replicó Byakuran cogiéndole de la barbilla para que le mirara a los ojos.-¿Es por eso que sigues triste, Shou-chan?
-No sé de qué habla, Byakuran-san. Sólo estoy un poco cansado. Cansado de todo. Últimamente ha habido mucho trabajo. Cansado de fingir, de no tener control de lo que pasa y de tener que seguir las directrices que yo mismo me he autoimpuesto.
-Ajá. Me alegro, Shou-chan.-le respondió Byakuran, sonriéndole de nuevo.-Siempre puedes quedarte aquí a descansar un poco conmigo. El sofá es lo bastante grande para los dos.
Shouchi notó cómo se ponía ligeramente colorado por lo que su jefe le acababa de decir. Durante años el chico no había sido capaz de notar un doble sentido cuando su amigo bromeaba, pero suponía que la fuerza de costumbre lo había vuelto muy cauteloso.
-No creo que sea muy apropiado, Byakuran-san. Además, ambos deberíamos volver al trabajo.
-Mmmm, Shou-chan siempre tan tímido y serio.
-¡N..no es eso! En fin, me vuelvo al tra…
Shouchi no pudo acabar la frase porque de un tirón Byakuran le había acercado más a él y le había besado. Decir que estaba sorprendido era minimizar la situación. Y cuando notó que el albino lo atraía más hacia él, ya estaba completamente bloqueado.
Cuando Byakuran se separó, lo único que podía hacer Shouichi era mirar embobado a su antiguo amigo con la cara del color del tomate y, si no estaba demasiado equivocado, con la boca completamente abierta.
Byakuran, por su lado, sólo le sonreía divertido por su situación.
Cuando reaccionó, sólo pudo empezar a tartamudear y decir que tenía que irse. Pero Byakuran no le iba a dejar. Cogiéndole de la cintura, lo tiró encima suyo en el sofá, dejando al chico con las piernas a cada lado de su cuerpo y cerrándole el escape con un abrazo.
-Vamos, Shou-chan. Quédate conmigo un poco más.-le susurró al oído.-O a ser posible, para siempre.
Escuchar esas palabras salir de su boca y saber lo que tenía que hacer le hizo sentir de nuevo el nudo en la garganta y una fuerte opresión que le impedía respirar con normalidad.
Y notar como volvía a besarle, esta vez de forma más profunda y demandante, era demasiado para él. Intentó apartarle empujándole en el pecho, pero Byakuran sólo le cogió de la parte trasera de su cabeza para acercarlo más a él mientras que con su otro brazo lo mantenía en su sitio.
Lo único que podía hacer era emitir sonidos de inconformidad y, aunque intentara negarlo, algún que otro gemido. Cuando logró separarse un poco, tenía los ojos llorosos y respiraba entrecortadamente, mientras que Byakuran sólo parecía un poco acalorado.
-No, por favor, para. No quiero…-le pidió Shouichi cuando vio que Byakuran se dirigía a su cuello para morderlo.
-No me mientas, Shou-chan…-le susurró el albino al chico, mientras empezaba a bajarle la cremallera del uniforme.-Sabes que es lo que quieres.
-No, ¡basta!-le gritó Shouchi.
Byakuran se quedó muy sorprendido. Shouichi raras veces explotaba estando él delante. Entonces le miró a la cara y vio que aunque intentaba detenerlas, le caían lágrimas de los ojos.
Sonriéndole y lamiendo el recorrido de sus las lágrimas, le dijo:
-Veo que he vuelto a presionarte demasiado a Shou-chan. Incluso le he hecho llorar. Realmente te ves muy bien llorando, pero preferiría que ahora no lo hicieras. ¿Tanto te desagrado?
-No, no es eso.-le contestó Shouichi sin dudar.-Yo… Lo siento Byakuran-san.
-Jajaja ¿por qué te disculpas, Shou-chan?-le respondió Byakuran.-No es culpa tuya…
Sí que lo era
-Lo siento…-continuó Shouichi dejando que cayeran más lágrimas.
FIN
Uno acabado, si queréis otro, solo tenéis que pedirlo ^^ Cualquier idea o inspiración es muy bienvenida.
Hasta otra~
Kirtash8
