Capitulo 1
Era un dia normal para el Trio de Oro. Habian decidido alejarse un tiempo del Mundo Magico después la Batalla de Hogwarts, ninguno de los tres podian lidiar ahora con el Mundo Mágico después de lo que les había pasado.
Los padres de Hermione habían muerto, irónicamente, camino en el avión a Australia, en el que habian sido enviados por Hermione.
Los hermanos gemelos de Ron , Fred y George, habian muerto protegiendo a dos de sus hermanos. Fred a Percy, de una pared que se derumbó por un hechizo y George a Ron pocos minutos después de una maldición asesina. Por si fuera poco, el señor y la señora Weasley estaban en coma por un hechizo que tenía los mismos efectos que la poción de Muertos en Vida que les habian lanzado Bellatrix y Rabastan Lestrange antes de morir.
Para Harry, que consideraba a los Weasley su familia, también había sido bastante doloroso. Además, Remus y Tonks habian dejado huérfano a su hijo al cuidado de su abuela, que habían sido asesinados por los últimos restos de mortífagos como venganza contra Harry por matar a Voldemort.
Asi que habian estado de luto del que iban saliendo poco a poco entre los tres. En estos 2 meses lo único que habian hecho era estudiar para aislarse de lo que les habia pasado y poder pasar sus NEWTS(por supuesto, por influencia de Hermione, pero funcionaba!) y visitar al señor y la señora Weasley en San Mungo.
El único tiempo que habian pasado en el Mundo Mágico fue en el Callejón Diagon para comprar los libros que necesitasen y solucionar los problemas que tuviesen con los duendes después de robar el banco, lo que implicó una gran multa y un juramento mágico de que no desvelarian como lo lograron y de no volver a robar el banco, aún después de casi 2 meses seguían teniendo guardias.
Hoy era el cumpleaños de Harry,y, no sorprendentemente, el propio cumpleañero se había olvidado de él.
Harry siempre había sido el primero en despertarse, ya sea por no haber dormido nada en absoluto por la noche por pesadillas e insomnio o por la costumbre de ser despertado por los Dursley para preparar su desayuno, y ,aunque hacía tiempo que ni siquiera se acercaba a la casa de sus (desgraciadamente) parientes, el hábito no se había ido.
El día había comenzado como lo hacía normalmente, con los tres desayunando, hasta que llegó una carta, que no era tan inusual ,lo que si lo era era que había sido enviada por los duendes de Gringotts, que parecían absolutamente decidos a evitarlos lo más posible, aunque sin que interfiriera en sus negocios.-"¿Qué dice?"- preguntó Hermione ,cuando Harry abrió la carta después de desayunar- "Al parecer hay una bóveda que no podía abrir hasta cumplir los 18, pero no dice nada más, ni siquiera trae una llave" -contesta frunciendo el ceño levemente mostrando su confusión.- "Seguramente es una bóveda que solo puede ser abierta por los que tienen la misma sangre del antiguo propietario"- dice Ron. Las otras dos partes del tercio le miran sorprendidos- "¿Qué? Tampoco es tan raro que lo sepa, Bill solía contar todo lo que sabía de Gringotts cuando empezó a trabajar allí..."- pensativo- "bueno, todo lo que no fuera confidencial"- Sus amigos le siguen mirando como si le hubiera salido otra cabeza, aunque realmente no sería tan raro, después de todo ha ocurrido cosas más extrañas, como ese artículo del Quisquilloso sobre...-" ¿...Ron?¡¿Ron?!"- gritó Hernione lanzándole un hechizo punzante- "¡Las barbas de Merlín! ¡¿Qué?!"- contesta con un tono irritado y tirado en suelo por caerse al sobresaltarse- " ¿Sabes que guardan normalmente en esas bóvedas?"- pregunta Hermione- "No, puede ser cualquier cosa que sea considerada valiosa por el que creo la bóveda, después de todo, no son precisamente baratas, aunque la mayoría de familias antiguas tienen una"- contesta ya sentado de nuevo en la silla. Mientras Ron y Hermiine hablaban, Harry mira divertido la conversación y luego pregunta pensativo- "¿Creéis que podrían ser de mis padres, o de Sirius?,dudo que sea de Sirius, no creo que tuviera tiempo para ello antes de caer por el Velo, pero puede que si sea de mis padres..."- "Puede, pero tendremos que ir para saberlo" -dice Hermione dudosa- " Así que tendremos que disfrazarnos...- dice Hernione- "Por lo menos así no nos reconocerán..."- dice Harry suspirando aliviado.
1 hora después
El trio acaba de llegar al Caldero Chorreante y se dirigen a Gringotts, donde encuentran con un duende al que entregan la carta.
El duende ,llamado Sharpner, se dirige andando rápidamente a los carros, que los lleva a bóvedas bastante profundas
"¿Qué tengo que hacer?"- pregunta Harry ansioso y curioso- "Sólo pon la mano en la puerta"- dice Sharpner de manera apático- "Bien"- dice, y se dirige a la puerta colocando la mano en ella-"¿ Que tiene que-?¡ Ay!¡¿Que ha sido eso?!"- dice Harry exaltado, y se nota que apenas a podido detenerse de sacar la varita, aunque sus dos mejores amigos las sacaron nada más oírle quejarse- "Es un dispositivo que necesita extraer sangre para abrirse, si no hubieras sido el verdadero Harry Potter, te habría dejado seco"- dice Sharpner con una sonrisa maliciosa y sedienta de sangre- "Oh..."- dice Harry con cara más pálida de lo habitual- " Es bueno saberlo, entonces... ¿la persona que abra la bóveda tiene que tener mi sangre?"- pregunta curioso- "Si"- contesta Sharpner bruscamente y después se va. Harry retira la mano y la bóveda se abre . Él entra y velozmente le siguen Ron y Hermione.
Esto es oficialmente el primer capítulo, no se si es largo o corto pero es lo que podido escribir. Además, dudo que actualice de dorma regular, pero me aseguraré de no abandonar la historia.
Espero que os guste.
