Capitulo 1.

"Londres"

-¡Theo!- dice ella riendo- ¡Para! ¡Voy a hacerme del baño!

La suelto riendo a carcajadas y ella se agarra el estomago para intentar parar de reír.

-Voy a matarte- dice fulminándome con la mirada mientras se va al baño. Eso de hacerse del baño en la cama iba enserio…

Al salir del baño me dirijo hacia ella y la tomo de la cintura acercándola hacia mí para abrazarla. Antes de que pueda acercarla ella se separa y se va a la sala de su habitación de hotel indignada.

-Oh, vamos, Pececito- le digo abrazándola por detrás-. No fue tan malo…- le susurro al oído haciendo que se le erizara el vello de la nuca.

Ella se voltea para quedar viéndome a los ojos y me da un beso en la mejilla para después alejarse.

-Voy a hacer desayuno, ¿quieres un poco?- preguntó mientras se dirigía a la cocina. Mierda, no me gustaba como cocinaba…

-¿Sabes? Recordé que tengo algo que hacer, y se me está haciendo algo tarde- dije dándome la vuelta intentando salir de allí con una excusa.

-Sabes que no funciona conmigo, Bond.- dijo ella desde la cocina.

-Valió la pena intentar…- dije encogiéndome de hombros para volverme a acercar a ella.

La abracé por detrás mientras les daba vuelta a sus "huevos". Y digo "huevos", porque eran una rara combinación de huevos de granja con algo 'ambiental' y quién sabe qué otra cosa…

-¿Qué voy a hacer contigo, Shailene 'Cuidadora del Ambiente' Woodley?- susurré en su oído haciendo que se estremeciera.

-Llevarme a ver el Big Ben, y después subirnos a la rueda de la fortuna…- dijo mientras se daba la vuelta para plantarme un beso (demasiado lejos de mi boca para mi gusto) en mi mejilla y después volver a fijar su atención en los "huevos".

-Lo lamento, sabes que Cuatro le tiene miedo a las alturas; y yo soy Cuatro, entonces…

Ella soltó una risita.

-Bueno, entonces vamos a encerrarnos en el armario en plena oscuridad.

Mi mente pervertida comenzó a imaginar mil cosas a la vez.

-Bueno, no sería mala…

-Error- dijo ella soltando una carcajada-. Eres claustrofóbico, ¿recuerdas?

Touché.

-Bien, iremos a ver el Big Ben…

-Pero hoy no- dijo con una sonrisa-. Hoy solo quiero estar aquí en el hotel.

-¿Estás segura?- pregunté.

-Sip. Y he quedado con las chicas para vernos en algún Starbucks por la tarde…

"Las chicas" son su grupito de amigas de la preparatoria. Natalia, Sara Luna y Cande. Me había costado un poco aprenderme sus nombres al principio, pero finalmente logré aprendérmelos.

-¡Pero si se acaban de ver ayer!- protesté riendo. Shai me había obligado a pasar la tarde con ellas alrededor del centro comercial más grande de todo Londres. ¿Se imaginan la cantidad de ropa con la que tuve que cargar?

-Pero me dijeron que hoy me presentarían a sus novios. Tranquilo, no tienes que venir si no quieres…

¿Novios? ¿Se refiere a… chicos? ¿Varones? Una oleada de celos contra ellos recorrió mi cuerpo entero. Podrían llevar a sus amigos. Y sus amigos podrían coquetear con ella. Y…

-¿Sabes? Me agrada la idea de tomar café en un Starbucks…

Ella soltó una hermosa carcajada, que me hizo reír a mí también.

-Celoso…

-¿Celos? ¿Yo? ¿Estás segura de que me estás hablando a mí?

-Completamente segura, Bond- dijo mientras se separaba de mí-. Siéntate, ya está el desayuno.

Solté una maldición en voz baja.

-Eres insufrible…- mascullé.

Ella soltó una risita y se sentó a mi lado.

La verdad, no me desagradaba del todo, pero tampoco me sabía a 'gloria'. Ella y yo comimos en silencio. Pero había una pregunta que seguía resonando en mi cabeza desde que llegamos a Londres.

-¿Shai?

-¿Si?- dijo ella con su vista fija en sus "huevos".

-Cuando te secuestraron, ¿no distinguiste a ninguno de las personas que te secuestraron?

Se le llenaron los ojos de lágrimas, pero negó con la cabeza, como si intentara esconderme algo.

Necesitaba hacerle esa pregunta, porque, cuando recién la había sacado de la estación, se puso a llorar en mi hombro. Y susurraba un nombre, pero yo no podía escucharlo. Algo así como "Tyler" o "Tancrer", o algo por el estilo…

-Sabes que puedes confiarme lo que sea, ¿cierto?- dije incitándola a hablar.

Ella asintió. De la nada, se había acabado los "huevos" y ya estaba lavando los platos.

-¿Podemos hablar de otra cosa?- preguntó con un hilo de voz.

-Claro- dije mientras me acercaba y la abrazaba por detrás-. ¿Has sabido algo de Thomas?- pregunté.

Thomas era su mejor amigo. Ambos se conocieron en la cafetería a la que Shailene siempre iba cuando estaba en Los Ángeles. Claro que, ahora, con todos los paparazzis, ya no podía salir sin que le tomaran unas fotos y que le pidieran firmar autógrafos.

-De hecho, hoy es su concierto. Y, se me había olvidado decirte, que tenemos boletos gratis.- comentó mientras acomodaba los platos en su lugar.

-¿Paso por ti a las ocho?- pregunté mientras me alejaba para desenredar mi camiseta, que se había atorado con uno de los botones del suéter que Shai llevaba colgado en la cintura.

-Para esa hora ya estaremos juntos, tonto- dijo riendo mientras se daba la vuelta-. Déjame te ayudo…

-No, está bien, ya lo hago yo- dije mientras intentaba desenredarlo-. Recuerda que soy un experto en nudos.

Ella rió y esperó a que yo lo desenredara.


Al final, terminé enredándolo más de lo que ya lo estaba, y ella lo desenredó en un par de segundos. ¿Envidia? No, yo podía hacerlo, pero quería dejarle hacerlo por si misma… Vale, es una mentira. Déjenme.

Ahora nos dirigíamos camino al Starbucks en el que se habían quedado de ver todas sus amigas. Estábamos a unas cuadras de ahí. Probablemente llegáramos en un par de minutos; aunque, claro, Shai, como la gran chica que es, quería verse presentable para los novios de sus mejores amigas. ¿Por qué habría de sentir celos? Está bien, tal vez ella no suele arreglarse tanto para mí, pero, si le miras el lado bueno… A veces la veo en un short y sin blusa… lo cual, para mí, es el paraíso.

-¡Shai!- gritó Cande en cuanto nos vio.

-¡CHICAS!- dijo ella mientras se separaba de mi lado para correr hacia ellas.

Yo me quedé un poco sorprendido. Los chicos que estaban a los lados de las amigas de Shai eran… ¿Thomas? ¿Clive? ¿Scott? ¿Qué mierda hacían ellos ahí? Me coloqué a un lado de los chicos y los saludé extrañado.

-¿Thomas? ¿Clive? ¿Scott?- preguntó Shai incrédula una vez que los vio-. ¿Qué hacen aquí?

-¿Los conoces?- preguntaron las chicas al unísono.

-Pues claro…- dijo Shai- Thomas es mi mejor amigo, ¿no es así, Tommy?

-¿Shai es la amiga de la que tanto hablaban?- dijo Thomas haciendo una mueca de asco- Yo no le veo la emoción de conocerla. Es decir, ¡mírenla! No es la gran cosa…

Shai le dio un puñetazo en el brazo. Mientras que los demás estábamos intentando retener la risa, porque sabíamos que Shai era peligrosa cuando quería.

-Vale, vale… Shai es la chica más increíble que…- Sara le dio un puñetazo- Aparte de ti, cielo… que he conocido en mi, eterna y humilde, existencia.

-Espera un momento- dije-. ¿Cielo?- estaba intentando reprimir una sonrisa, ya que todos sabíamos que Thomas era prácticamente incapaz de decir cosas cariñosas como esas…

-Si…- dijo Sara- Thomas es mi novio, Shai- dijo con la sonrisa más deslumbrante.

-Scott- dijo Natalia-. ¿No te vas a presentar? Él es mi novio.

-Y Clive el de Cande- dijo Shai intentando adivinar.

-No, el solo es un amigo que sigue soltero- dijo Cande mientras reía-. Mi novio, Jack Harries, se fue por un Frapuccino.

Todos reímos y nos fuimos a sentar a una de las mesas.

Mientras platicábamos, llegaron dos chicos exactamente iguales.

-¡Jack!- dijo Cande- Justo a tiempo. Chicos- dijo mientras se levantaba y se acercaba a los dos chicos-, el es Jack- dijo señalando a uno de los chicos. Me pregunté cómo podría diferenciarlos-. Y él- dijo apuntando al de la izquierda, quien hacia caras raras para hacernos reír-, es su hermano gemelo, Finn.

-Y tenemos un blog de youtube- agregó Finn.

-Y somos sensuales- dijo Jack.

Me sorprendí a mi mismo al haber podido diferenciarlos. Tal vez fuera que uno llevaba el cabello peinado hacia la izquierda y el otro hacia la derecha…

-Bueno, ¿a qué esperamos?- dijo Natalia mientras se levantaba, seguida por las otras tres chicas. Mierda, creo que sé lo que se avecina- ¡Vamos de compras! Gritó ganándose un "¡No!" de parte de los chicos.


Llevábamos toda la tarde cargando con las bolsas de las chicas, y ellas no paraban de medirse cosas.

-¿Y bien?- preguntó Thomas mientras esperábamos a que las chicas salieran de la tienda de perfumes a la cual nos habíamos negado rotundamente a entrar.

-¿El qué?- pregunté incrédulo.

-¿Cómo va tu relación con Shai?

Sonreí para mis adentros al recordar su hermoso rostro mientras dormía.

-Mejor que nunca. Cada vez me siento más cerca de ella. ¿Y a ti? ¿Cómo te va con Sara?

-Vaya, hombre. La quiero, sin embargo, ella es mucho más inteligente que yo. No sé cómo puede quererme. Es decir, ella lo es todo; en cambio, yo soy… nada.

-Tal vez esa es la razón por la que te quiere.

-¿El qué?

-La razón por la que te quiere. Es decir, tal vez te creas poca cosa comparado con ella, pero supongo que a ella le encanta tu manera de pensar sobre ella. Créeme, no eres al único chico al que le pasa.

Él sonrió.

-Claro. Por cierto, se me ha olvidado darte una advertencia como el mejor amigo de shai. Si te atreves a hacerle daño…

-Tranquilo- contesté- .Si me atrevo, yo mismo te daré la pistola…

Él rió.

-¡Eh, chicos! ¿Dándose consejos amorosos?- dijo Jack mientras se acercaba con Clive y detrás de él, o tal vez fuera Finn quien lo había dicho y Jack estaba… bueno, ya me entienden…

-Si a lo que me dijo se le puede llamar un consejo- dijo Thomas riendo-. ¿Cuánto llevan adentro? Se están tardando horas en…

-Llevan cinco minutos- dijo Scott mientras salía de la tienda con un fuerte olor a perfume de mujer, que seguramente se lo habían puesto las chicas para olerlo.

-Hombre, ¿por qué mierda hueles a perfume de mujer?- preguntó Finn – o Jack- mientras se acercaba para poder olerlo mejor.

-No preguntes.- respondió Scott malhumorado, haciéndonos reír a todos.

-¿Sabías que Cande tiene un caniche (en donde vivo le decimos chihuahua, pero igual xD)?- preguntó Clive mientras se sentaba a esperar con nosotros- Bueno, la mayor parte del tiempo, ya que Scott se reúsa a cuidarlo, lo cuido yo…

-Uff.

-Pobre Clive- dijo ¿Jack? Riendo-. El caniche odia al pobre de Clive.

-¿Es enserio?- pregunté riendo.

-Ríete. A ti no te ha mordido…- dijo Clive estremeciéndose- A veces me dan ganas de darle un porrazo en la cabeza y que así deje de morderme.

Todos reímos.

-¡A mi caniche nadie le va a hacer nada!- dijo una Cande furiosa mientras se acercaba seguida de Shai, Natalia y Sara.

-Tranquila, amor. Era solo una broma...- dijo Scott acercándose. Pero, por la expresión de Cande, no le agradó mucho la broma. Ella le sacó la lengua fingiendo seguir enojada y se alejó. Después nosotros casi nos hacíamos del baño de la risa.


Y aquí esta el primer cap. tan esperado *u*

Se nota que estuvieron impacientes e.e

HA LLEGADO EL DÍA!

Espero que les haya gustado:

-EvFP (las ama)