Disclaimer: Junjou Romantica no me pertenece; todos los derechos se reservan a sus respectivos dueños.
Nota autora: ¡Hola amigos! ^^ Ainsss *-* Muchísimas gracias por sus hermosísimos comentarios T/T Me animaron mucho, de verdad =D No puedo creer que les gustara tanto la idea, jojo x3 Así que hoy les traigo un nuevo capi =D Y esta vez, ¡de los Terrorist! Wuaaaa, tengo muchos nervios D: Porque esta es la primera vez que escribo algo de ellos, y la verdad es que espero que me haya quedado bien owo Pero, dejando de lado mi nerviosismo, diré algo especial =D Este capi está dedicado a todos los que me han apoyado siempre, pero especialmente a alguien que ha estado conmigo en todo momento, y a quien he aprendido a querer tanto que podría jurar que es como mi hermanita pequeña (sí, porque aunque seas mayor que yo, para mí eres la pequeña! XD) Este capi, va a la persona más hermosa de todo el mundo ò_o ¡A mi inigualable Hota-nee! nOn Te amo hermosísima de mi alma, espero que te guste muchísimo este capi n_n
Y bueno… ya está todo dicho owo Espero que disfruten la lectura y que no haya quedado OOC xOx ¡A leer! =D
#. Vicio: Sumisión
Capítulo II:
Junjou Terrorist
Miyagi encendió un cigarrillo mientras se recostaba en el sofá. Tenía aspecto cansado y vestía unos vaqueros desgastados y una playera color crema ceñida al cuerpo. Mantenía sus ojos fijos en el techo, y su rostro mostraba una concentración tal que se podría deducir que estaba pensando en algo realmente importante. Y así era: Cierto terrorista mal agradecido lo tenía con los nervios de punta… Resopló. No podía creer que en más de una semana ese mocoso no se pasara por su casa, ¡ni si quiera lo había llamado! ¡Ni una sola vez! Se llevó una mano al rostro y exhaló el humo con pesadez, cerrando los ojos. ¿Cómo podía simplemente desaparecerse y ya? Él estaba seguro de que no había hecho nada malo… Porque, el tema de Sensei estaba más que superado, o… o eso creía él… al menos. Frunció el seño y abrió los ojos, confundido. ¿Podría ser por Sensei entonces?...No, no era posible. Desde esa vez no había vuelto a pasar nada por el estilo, ni si quiera habían tenido una discusión. Pero entonces… ¿por qué? ¿Qué razón tenía ese maldito mocoso para irse sin si quiera dejar una estúpida nota? Lo que más lo desesperaba era el que no podía hacer nada. Si llamaba a su padre, sonaría exrtaño, por más que el ingenuo hombre pensara que él era "casi como un hermano para Shinobu". Y si llamaba a su ex esposa, sería asquerosamente incómodo…
Suspiró y se levantó del sofá, inhalando un poco más y apagando el cigarrillo a medio terminar. Caminó hacia la cocina con las manos en los bolsillos y la mirada pegada al piso, sintiendo el cosquilleo del humo dentro de su boca que poco a poco fue liberando, tratando así de aliviar un poco su tensión de aquella forma.
-"Dónde estás, Shinobu-chin…" – Pensó deteniéndose antes de entrar.
-¡Viejo estúpido! ¡Te he dicho que fumar tanto va a terminar matándote! – Miyagi se giró como activado por un resorte hacia la puerta.
-¡¿Shinobu-chin? – Exclamó sorprendido, pestañeando incrédulo y poniendo sus manos en alto como si lo fueran a meter preso. Shinobu resopló con fastidio e ingresó a la estancia sin más miramientos, arrojando su bolso sin ninguna parsimonia en el sofá. Estaba vestido con una tenida sport.
-No, fíjate que soy el vecino. – Espetó irónicamente. - ¿Qué hacías teniendo la puerta abierta? ¿Quieres que te asalten o qué? – Lo regañó con el seño fruncido, acercándose a él y haciendo a Miyagi sonreir confundido.
-Pero… ¿y tú dónde…? – Oh, cierto. Ahora se acordaba que estaba enojado. Frunció el seño y su mirada se endureció. - ¡Óyeme mocoso! – Gritó deteniendo los intentos por parte de Shinobu por quitarle la caja de cigarrillos del bolsillo. El de ojos grises se quedó helado ante semejante grito. - ¡¿Tú dónde te habías metido? ¡Cómo te atreves a irte por una semana sin dar señales de vida! ¿Tienes idea de lo preocupado que estaba? – Miyagi ya estaba prácticamente encima de Shinobu, sujetando sus hombros con algo de fuerza y sorprendiendo al menor.
-¿Qué dices…? - Susurró confundido. Miyagi enfureció aún más.
-¡Eso quiero que me expliques! ¿Por qué no me llamaste? – Su voz ahora sonaba afligida, y se maldijo por eso. Se suponía que era un adulto, ¿verdad? ¿Por qué entonces se sentía tan vulnerable en ese momento?
Pero Shinobu sólo lo miró estupefacto, como si le hubiera dicho algo completa y positivamente imposible.
-Pero… - Balbuceó desorientado. -…mi hermana… - Miyagi frunció el seño.
-¿Eh? ¿Qué tiene que ver tu hermana con esto? – Preguntó cada vez más extrañado.
Shinobu apretó los puños.
-Mi… hermana… - Un aura asesina rodeó al menor de los Takatsuki. – Mi hermana no te avisó que me iba de campamento con mi colegio, ¿verdad?... – Suspiró mientras el más alto trataba de procesar esa frase en su cabeza. - Partimos a Hokkaido el fin de semana y acabo de llegar del aeropuerto… - Se sonrojó un poco. – Ahora entiendo por qué no me fuiste a buscar…
Miyagi amplió los ojos y se descuadró.
-E-Entonces, quieres decir… ¿que si dejaste recado? – Su voz sonaba ahora un poco más animada.
-¡Por su puesto que sí! – Shinobu parecía enojado. Mucho. Miyagi lo miró y se dio cuenta de que aún sujetaba con mucha fuerza sus pequeños hombros. Suavizó el agarre al instante, aunque sin soltarlo, gesto que hizo sonrojar al más pequeño. – Estúpido, ¿cómo irme sin avisarte? Lo siento por no haberte llamado yo mismo, es que me avisaron de repente y si no iba me bajaban la calificación final y entonces no podría ir a la Universidad y…
El profesor paró de improvisto su incesante parloteo con un pequeño beso en los labios. Shinobu bajó la cabeza y cerró con fuerza sus ojos, rojo hasta las orejas.
-Está bien, Shinobu-chin… - Le susurró al oído, rodeando su cintura lentamente. – Al menos te tengo junto a mí ahora… - Murmuró con una media sonrisa, satisfecho al notar los inconscientes estremecimientos que en su adorable pareja causaba.
¿Cómo había aguantado sin él una semana?
Y mientras el vergonzoso y tembloroso Shinobu-chin le susurraba al oído que quería que le hiciera el amor, Miyagi pensó que, si ese mocoso supiera el poder de sumisión que tenía sobre él, estaría jodido.
Bien jodido.
FIN.
Nota final: Roaaarg d_d ¿Les gustó? D: Estoy muy nerviosa, porque como les dije, es mi PRIMER FIC TERRORIST! Y no estoy segura de cómo manejar a estos dos xD Creo que tanto tiempo con los Egoist influye en el dramatismo jajaja xD ~ ~ Sólo espero que hayan disfrutado la lectura :) Les mando un beso, cuídense, cuídense mucho y ¡gracias otra vez por sus fantásticos mensajes! *o*
¡Hasta la próxima actualización! ;D Ahora me voy porque están dando Hércules en el Disney XD Jajajaja, nos vemos =D
Atte, su amiga :)
NaYaTo.
PD: Por cierto, si ven algún pequeño error ortográfico, ¡lo lamento de verdad! Es que ya han reparado mi notebook y aquí no tengo corrector T.T
