Intercambiados

By Chibi-Poio

Capítulo 2: ¡Que yo no soy un pervertido!

Si alguna vez había rogado por no estar en una situación incomoda, sin duda, se estaba planteando que sus replicas habían sido olímpicamente pasadas por alto, o que simplemente, ni Dios, ni Buda, ni ninguna deidad estaba siendo piadoso con él. Y eso no se remitía únicamente al hecho de que llevaban más de media hora en silencio, ambos, sentados en el sofá, en un mutismo que de por sí creaba tensión entre ambos cuerpos.

Un suspiro.

No podía chistar, decir nada, habían llegado a ese punto expresamente por su propia voluntad, aunque fuese siempre sin medir consecuencia alguna. Como continuamente, él estaba acostumbrado a trabajar sobre la base de su instinto, y no a la de su raciocinio. Torpe. Ingenuo. Idiota. Quizás ya no había calificativo.

-Usuratonkachi.

Se retó mentalmente, sí que lo había, y Sasuke a su lado, con expresión aburrida, y extrañamente seria, ya se lo había hecho notar.

Era cierto.

Flash Back

-No hay mucho que hacer Naruto, si esos pergaminos son secretos, es por alguna razón ¿no crees?.- Replicó Tsunade, haciendo uso de voz potente y profunda en medio de aquella amplia habitación.

-Entonces¿no podremos volver a nuestras formas originales?.- Más que desesperarse, Sasuke habló con voz tenue, tratando de no sonar impaciente, por mucho que los latidos de su corazón le indicaban completamente lo contrario.

Tsunade se tomó las sienes, en tanto, se paseaba entorno a los afectados. Naruto hasta el momento sólo remitía a observar a su lado, a sí mismo en realidad¿por qué¡Simple!

¡Estaba en el cuerpo del Sasuke-Teme¿Qué más podía hacer? Y si es que había una pequeña esperanza de hacerlo sentir vagamente un poco menos miserable, Sasuke bien se encargó de eliminarla.

-Me niego estar en un cuerpo tan débil como el del dobe.

-¡Que débil ni que nada!¡Ni que para mi fuera muy agradable estar en un cuerpo tan femenino y frágil como el tuyo!¡Estúpido bastardo!.- Refunfuñó a regañadientes el rubio.

La mirada prepotente de su adversario, de su rival y mejor amigo, atrapado en su cuerpo, no fueron bálsamo para la oleada de sensaciones de impotencia que recorrían su cuerpo. Pero lejos de preocuparle todo aquello, había algo que le aquejaba la mente sin misericordia. Y es que, por mucho que lo negara, una parte muy perversa de sí mismo, sentía una dicha enorme al sentirse en ese estado, más cercano del afamado Sasuke Uchiha, imposible.

Movió la cabeza, reprendiéndose por aquellos pensamientos bobos, por aquella inusitada ansiedad que le recorrían las palmas cada vez que se rozaba a sí, sin ser él en realidad.

-¡Ya basta de peleas!¡Ahora se marchan de aquí!

-¡Pero vieja¿Cómo quieres que salgamos a la calle así¡¡¡Yo no sé actuar como el Teme-tebbayo!!!

-¡Ustedes se lo han buscado!¡Ya mucho voy a estar haciendo por ustedes, buscando alguna cura para este jutsu desconocido!¡Are!¡Se me van y punto!.- Rugió detrás del escritorio la Hokage, tomando una vaso de Sake al instante, casi queriendo mitigar con eso el fuerte dolor de cabeza que los berridos de Naruto le traían. Respiro pausadamente, para mirar ceñuda a sus pupilos.- Por el momento, creo que deben vivir juntos, de modo que esto se simplifique un poco.- Indicó, ya con voz más queda.

Sabiendo que eso era un "no hay derecho a alegatos" por parte de su querida –y afamado por su mano dura- Hokage, refunfuñaron molestos, lanzándose miradas de odio.

Todo por culpa del dobe.

Todo por culpa del Teme.

Suspiros de resignación, y luego, sólo un fuerte grito que les espantó para salir lo más rápido posible de ese endemoniado despacho.

Tsunade los vio por el ventanal situado tras de ella, de modo casual, una sonrisa divertida adornó su rostro, retándose mentalmente por hacer convivir juntos a ese par, sabiendo de antemano, lo mucho que peleaban.

-Quizás esto sea para bien...

Animosa, se volcó completamente a cualquier pergamino que tuviera una ínfima respuesta a lo sucedido, dejando mejor para después cualquier tipo de represalia. Después de todo, ella era la Hokage¿no?

Fin Flash Back

No se acostumbraba, no podía.

-¡ARRRGHHH!¡Vamos a estar callados para siempre dattebayo!

Naruto, en el cuerpo de Sasuke, se paró sobresaltando a su acompañante, mientras se paseaba como león enjaulado en la sala de estar.

Por su parte, Sasuke no hacía mucho por remediar la situación, su temple frío y distante, sacaban de sus casillas al contenedor de Kyuubi, quien con cara de malas pulgas, se acercaba, tirando de los mofletes del Teme.

-¡Anda!¡No vas a decir nada –tebayo!

Fastidiado, quitó ambas manos que jalaban de sus pómulos... bueno, no suyos realmente.

-¿Y qué quieres que diga?¿Qué la has fregado como siempre?¿Qué por tu culpa estamos así?

-¡Sería mejor que te enojarás a que estuvieras todo el rato como una momia!

Si había alguien especialista en darle migrañas al mundo, ese, sin duda, era Naruto Uzumaki, el ninja número uno en sorprender a la gente. Y es que Sasuke ya no estaba de muy buen humor, como para que más encima, su amigo le viniera a dar sermones, ni cosas por el estilo.

-Mejor es que te calles dobe, haces que me duela la cabeza.- Soltó, finalmente levantándose del sofá de su hogar.

Por acuerdo mutuo –más bien, por su perseverancia- habían acordado quedarse en la casa del Uchiha, alegando que esta tenía mucho más espacio que el diminuto departamento del rubio.

-Y no me des la espalda cuando te estoy hablando, idiota Uchiha... ¡Hey!¡Me escuchas!

Sasuke, como buen Uchiha que era, simplemente le lanzó unas de sus miradas gélidas, cosa que muy poco efecto tuvo en su revoltoso compañero, por dos razones principalmente.

1.- Que en el cuerpo de Naruto, su mirada de "no me sigas agarrando los huevos, o te parto el cráneo", había perdido por lo menos más del 75 por ciento de efectividad.

2.- Que la persona contra la quien discutía, no era otro que su compañero de equipo, inmune ya a cualquier tipo de señal de alerta made in Uchiha Sasuke.

Cansado, camino apresurado por el suelo, buscando de algún modo alejarse de toda la pataleta de su buen amigo, sin embargo, le seguía de cerca, lanzando a voces el por qué él no había sido un buen camarada, deteniéndolo antes de que todo hubiese terminado en desastre.

Típico de Naruto. Todos tenían la culpa, menos él.

Finalmente, entró a su habitación, cerrando tras de sí la puerta, y escuchando unos cuantos insultos del dobe, quien, tras comprender que Sasuke simplemente no le haría caso, prefirió irse a la sala a ver un poco de televisión, a ver si con eso por lo menos se le espantaba un poco el insomnio, que ya era bastante tarde como para andar despierto.

El pelinegro se dejó caer con pesadez en la cama, observando la luna ubicada en vista panorámica frente a él, colando pequeñas estelas de luz por entre la ventana que le tranquilizaron en la espesura de la noche. Rendido, se masajeó sus ojos, o más bien, los de Naruto. Con un poco de curiosidad se levantó, procurando tener la luz apagada, cosa de que si su actual huésped paseaba por afuera, le diera por dormido.

La primera impresión que tuvo al verse en el espejo, alumbrado solamente por el brillo de una hermosa luna de noche, fue que Naruto ciertamente tenía una cara muy graciosa. Una nariz pequeña, ojos llamativos, cabello revoltoso y delgado, mejillas sonrosadas delineadas divertidamente por esos bigotes...

Lo exploró, una y otra vez, intentado rebuscar algo, no sabía qué, pero por acto reflejo, se palpaba extrañado cada parte de ese nuevo rostro ajeno. Le gustaba, le agradaba.

Llevó sus dedos a las mejillas, cruzándose con la nariz, bajando, lenta y tortuosamente a los labios, sintiéndolos suaves y cálidos, casi como él esperaba que fueran, muy a diferencia de los suyos, fríos e inexpresivos. Por la faz de Naruto siempre rondaba alegría, optimismo y decisión. No lo negaba, cualidades extraordinarias y que, secretamente, admirada de su amigo.

-Tonto dobe.- Murmuró, riéndose mentalmente de su actual estado.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Despertó sintiendo algo que se removía muy cerca de él, era extraño, juraría que estaba solo en su habitación. Abrió los ojos, aún medio dormido, constatando por la oscuridad, que aún debía ser de madrugada y que por lo tanto, le quedaba tiempo para dormir. No le dio mayor importancia a los movimientos que sentía cerca, cerca, muy, muy cerca. ¡Esperen!

Tanteó con alarmismo el lado opuesto de su cama, topándose con un cuerpo que no estaba ahí antes de él dormirse. Se incorporó, agudizando la vista, tratando de saber quien era aquel ser que, tan atrevidamente, se había colado descaradamente junto a él en su mismo lecho.

Movió la figura, que le devolvió un gruñido quedo.

Hastiado, le quito las colchas que le cubrían, dejando a entrever a su cuerpo, paradójicamente, junto a él.

-¡Hey!¡Dobe!¿Qué haces aquí?.- Preguntó un poco alarmado el Uchiha.

Como toda respuesta, Naruto le regaló un fuerte golpe en la cara, que Sasuke no pudo esquivar, debido a los nervios que le invadían, y que ni él mismo, identificaba por qué.

De mala gana, acarició su nariz, temiendo que en algún momento se pusiera a sangrar debido al golpe que su inusitado visitante nocturno le había propinado, por temerario a poner en riesgo su sueño.

Con más rabia que antes, y jurando en la mañana vengarse por tamaño manotazo, lo removió una y otro vez, lanzándole improperios, cacheteándole, jalándole el cabello, tirando de sus mofletes.

Pero nada, un sonoro ronquido fue lo único que Naruto le dio por respuesta, y que hizo perder todo tipo de galantería y elegancia que alguna vez el apellido Uchiha pudo tener.

Hastiado, Sasuke se acercó al dormido, y le tapó la nariz, algo divertido, viendo como el más pequeño, se movía bajo él con reticencia a despertar. Pero como nunca nada resultaba como él quería, grande fue su sorpresa al verse sin previo aviso, abrazado por el motivo de su desvelo, apretado, en todos los sentidos, contra ese cuerpo suyo.

¡Que estúpido era¿Cómo podía ponerse nervioso ante sí mismo?

Por todos los medios posibles, intento soltarse, pero entre más presión hacía para poder librarse de aquel efusivo abrazo, más parecía Naruto aferrarse a su cuerpo. Casi como si supiera que era Sasuke a quien fuertemente sostenía en sus brazos.

-Mm... ¡No, no te dejaré ir de nuevo teme, estúpido, bastardo malagradecido¡¡Ya te dije que ese tal Orochimaru quiere puro hacerte cositas malas Sasuke Teme dattebayo!!... .- Ronquido.

El vengador sudó la gota, cuando entre el forcejeo, el contenedor de Kyuubi, lanzaba todo tipo de insultos a quien en tiempos pasados, conocía como su maestro.

Ya rendido, se dejó estar, casi sin mover ningún tipo de músculo, podía sentir el cálido aliento de su acompañante rozarle el cuello, mientras una mano traviesa se ceñía a su cintura, apretándola imposiblemente, su cuerpo se tensó.

Suspiro.

Ya en la mañana se encargaría de darle su merecido al tonto de Naruto, por el momento, no tenía otra opción más que intentar conciliar vagamente el sueño, y disfrutar de las pocas horas que suponía le restaban para estar en cama.

De mal genio, cerró los ojos, propinándole por último, un fuerte coscorrón al chico Kyuubi.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

El molesto sol le obligaba a abrir los ojos, eso, y que además dos pares de orbes profundamente azules le devolvían el gesto, al parecer, bastante enfadadas.

-Buenos días.- Saludo inmutable Sasuke, con unas ojeras de muerte bajo los ojos azules.- ¿Podrías soltarme ya?

Naruto, ajeno a todo lo que sucedía, por primera vez consideró la postura en la que estaban.

Sujeto, como si la vida se le fuera en ello, mantenía muy de cerca el cuerpo del vengador, tenía una mano mimosamente en su cintura, mientras la otra descansaba en la espalda ajena, obligando al cuerpo junto a él a estar frente a frente.

-¡¡¡¡WAAAAA¡¡¡¡¿Qué hicimos anoche dattebayo?!!!!

Alarmado, Sasuke le repetía al menor, aunque sin mucho efecto, que no había pasado nada, pero que por sobretodo, dejará de berrear como si lo estuvieran matando.

-¡Callate¡Me tienes harto!.- Habló, viendo sus esfuerzos por mantener a Naruto tranquilo, quien sólo decía con rostro ensombrecido, que ahora no podría ver a Sakura-chan con los mismos ojos, y que su virginidad había sido cruelmente mancillada por un pervertido amador de las serpientes y con sed de venganza por su hermano mayor.- ¡No hicimos nada!

Con la última declaración, pareció tranquilizarse un poco el ambiente. Aunque no lo suficiente. Sasuke, con las mejillas arreboladas, le miraba ceñudo.

-¿Me crees un puto violador o qué?.- Preguntó, mirando con suspicacia a Naruto, quien sólo atinó a enrojecer.

-¡No es eso dattebayo! Es sólo que... que... pensé que... bueno... tú, yo... eeh... ¡Ya sabes!

-No pienses cosas donde no las hay.- Finalizó el Uchiha con voz dura y profunda.- Por nada del mundo tendríamos algo nosotros.

Ofendido, Naruto infló ambos mofletes, cosa bastante divertida si es imaginada con el rostro del cuerpo que ahora habitaba.

-¿Qué acaso soy muy poca cosa para ti, como para que siquiera me veas en sentido sexual?

Ya con eso se colmó el vaso. Irónico, Sasuke alzó una ceja.

-¿Será mejor dicho por que estoy frente a mi cuerpo? Definitivamente eso no me calienta en nada.- Habló, llevándose ambas manos al rostro, de modo de despejar un poco su ira.- En fin, no tengo tiempo que peder contigo, voy a ir a darme una ducha y... ¿por qué me miras así dobe?

De un momento a otro, el rostro del Uzumaki parecía haberse contraído de vergüenza.

-Más bien dicho, irás a darte un baño con mi cuerpo dattebayo... ¡pervertido!

¡Oh no¡Ahí iba otra vez!

Continuará...

Jajaja, disculpen la demora de cómo 1 año, soy pésima actualizando, y eso es por que no me da la imaginación, o por que no tengo tiempo. Jeje... DISCULPEN!! Muchas gracias a todas y todos los que han leído este fic, aunque no me gusta como están quedando los personajes, quisiera a un Sasuke más agresivo, y a un Naruto menos llorica. Pero bueno, a ver si con la trama logró incluir un poco de esto, por el momento me doy por satisfecha con este par que me hacen reír hasta que ya no me quedan ganas. Y es que el Narutin, mira que venir a pensar que Sasuke es un pervertido... no tiene remedio. Para mi que hizo todo eso de hacerse el dormido para estar con el Uchiha xD jaja... ¡Naruto¡Tú eres el pervertido!

Aprovecho este espacio para decirle a una escritora que me encanta su fic: Kusoy. ¡Demonios¿Cuándo actualizaras Solo yo te entiendo? XD Mira quien habla de actualizaciones. En fin... MUCHAS GRACIAS A TODAS POR LEER MIS DISPARATES!;D Y recuerden, SasuNaru rlz.

Chibi-Poio