Espero que disfruten de este segundo capítulo :)

Personajes creados por Iginio Straffi.


Ella, mi mejor amiga.

Capítulo 2. Juntas en Gardenia.

Había amanecido en el planeta Magix y en Alfea ya habían despertado todas sus alumnas y sus profesores. Bloom, en su habitación, se encontraba cerrando su maleta con ayuda de Flora.

-Ya está-dijo Flora después de lograr cerrar la maleta-¿de verdad vas a llevar tanta ropa, Bloom?

-No sé cuanto tiempo estaremos en Gardenia-contestó la pelirroja a su amiga-y allí, en mi casa, ya no tengo nada en mi armario.

-¿Tanto podéis estar allí?-se oyó una pequeña voz detrás de la dos hadas.

-Lockette-Bloom miró a la pequeña hada de corto cabello magenta y grandes ojos verdes-vendré alguna vez para veros, pequeña.

-Pero yo también quiero ir-se quejó la pequeña hada.

-Sólo me puedo llevar a Kiko-suspiró Bloom acariciando el rostro de Lockette-necesito que vosotras cuidéis de Belle.

-Estará en buenas manos, Bloom-Flora sonrió levemente-¿sabes algo de Sky?

-Prefiero pensar que está bien y que tiene trabajo-Bloom apartó la mirada para ver a su móvil encima de la maleta-mucho trabajo.

-Bloom-Flora se acercó a la pelirroja para darla un abrazo.

En otra habitación de la escuela para hadas se encontraba una rubia guardando su ropa con la compañía de una pequeña mascota voladora de color rosa y un hada pequeña de largo cabello rojo y ojos grandes azul oscuro.

-Stella-dijo la pequeña hada nombrando a la rubia que metía y metía ropa en su maleta-creo que llevas demasiadas cosas.

-¿Enserio?-Stella dudó mirando a su pequeña compañera-Bloom no me ha dicho cuanto tiempo estaríamos en Gardenia... ¡Puede que lleve poca ropa!

-Yo creo que llevas demasiada-rió un poco la diminuta hada.

-Es que no sé el tiempo que estaremos allí-Stella chasqueó los dedos y algunas prendas viajaron de la maleta para volver a guardarse en el armario-y para mejorar las cosas Brandon todavía no me ha llamado.

-¿Y por qué no le llamas tú?-sugirió la pequeña.

-¿Yo?-preguntó molesta-quien debería llamar es él, Amore. ¡No tengo porque hacerlo yo!

-No lo entiendo, Stella-Amore se puso en el hombro de la rubia-quieres hablar con él pero no quieres llamarle.

-Fue él quien se fue, no yo-contestó Stella cruzándose de brazos.

En ese momento tocaron a la puerta de la habitación, se abrió un poco dejando ver tras ella a Bloom.

-Stella, ¿ya estás lista?-preguntó la pelirroja mientras se acercaba a la rubia.

-Estaba con la maleta-le mostró Stella-no sé cuanto tiempo estaremos.

-Ni yo tampoco-sonrió la pelirroja y se acercó para cerrar la maleta-pero por una vez creo que llevamos el mismo peso en equipaje.

Stella ayudó a Bloom y juntas cerraron la abultada maleta. Con un hechizo las disminuyeron de manera que pudieran guardarlas en sus bolsillos. Salieron de sus habitaciones hasta los jardines de Alfea. Allí estaban las demás Winx y se encontraban también con la compañía de Faragonda y Saladino.

-Director Saladino-nombró Bloom al ver al anciano que estaba acompañando a Faragonda-¿qué hace aquí?

-¿Tiene noticia de Sky y Brandon?-preguntó Stella ilusionada.

-Lo siento, chicas-negó el anciano con la cabeza-yo venía a ver a Faragonda y me comentó de vuestra partida a la Tierra. No sé nada de mis alumnos desde que se fueron a Eraklyon.

Las dos chicas agacharon la cabeza ante la información de Saladino. Nada se sabía de sus novios y eso ya empezaba a preocupar a las dos hadas.

-Espero que os vaya bien en Gardenia-comentó la directora acercándose a las dos hadas-al igual que espero vuestro pronto regreso.

-Nuestro regreso será tan pronto como la tienda de mi madre vuelva a ser lo que era antes-contestó la pelirroja a la mujer mayor.

-¡Tened cuidado!-se acercó Flora mirando a las dos chicas.

-Flora vamos a la Tierra a encargarnos de una tienda-habló Stella con humor-tampoco es algo para hacer un drama.

-Es que no hemos estado mucho tiempo separadas-recordó Musa con una sonrisa falsa.

-Vamos a echaros de menos, chicas-forzó también una sonrisa Tecna.

-Nunca pensé que diría esto pero...-Layla sonrió levemente-voy a extrañar los secuestros de Stella cuando nos llevaba a las tiendas de ropa.

-Chicas-comentó Bloom con una bella sonrisa-Stella tiene razón, sólo vamos por asuntos de trabajo, cuando acabe todo eso vendremos, además, pasaremos algunas veces a veros a Alfea.

-También podríais venir vosotras-sugirió Stella.

-Estaremos en contacto por el ordenador o el móvil-ideó Tecna la manera de comunicación.

-Cuando estemos en nuestro tiempo libre intentaremos contactar con vosotras-Bloom miró a todas sus amigas-ahora chicas... debemos despedirnos.

Las seis hadas se dieron un fuerte abrazo y pronto se separaron. Stella sacó su anillo convirtiéndose en un cetro. Bloom llevó en brazos a Kiko antes de que la rubia las tele-transportara a Gardenia.


Llegaron a un parque de la ciudad, Stella volvió su cetro a su estado como anillo y se lo puso nuevamente. Las dos chicas comenzaron a andar por las calles de Gardenia dirección a la casa de sus padres adoptivos, Mike y Vanessa.

-Estoy empezando a pensar que no fue buena idea vender nuestra tienda de mascotas-dijo Bloom mirando alrededor.

-¿Por qué?-preguntó Stella también observando el lugar-con todos los problemas que tuvimos era la mejor idea. No teníamos tiempo de ocuparnos del local y todas nos pusimos de acuerdo para venderlo.

-Cierto, pero hubiera sido una buena idea seguir con ella. No me hace gracia volver a vivir en la casa con mis padres.

-¿Crees que le molestaremos?-Stella se preocupó al pensar que podrían incomodar a Mike y Vanessa.

-Puede ser, aunque somos sólo dos ellos ya han debido de acostumbrarse a vivir solos-Bloom miró a una ventana llena de carteles-¡Stella!

-¿Qué pasa?-la rubia miró los carteles que observaba su amiga-¿una inmobiliaria?

-¿Has visto este ático?-señaló Bloom a un cartel en concreto-es muy barato y está en alquiler.

-Dice que tiene dos habitaciones-leyó Stella el cartel-¿quieres que entremos dentro?

-Aunque entremos nos falta lo más importante-Stella la miró dudosa-el dinero para pagarlo.

-Bloom-Stella sacó de sus bolsillos dos collares, uno era de oro y otro de plata-podemos ir a empeñarlos, como hizo Sky en su momento con el sello de Eraklyon. Con el dinero podremos alquilarlo.

-¿Que son?-Bloom miró los collares, en el de oro había un sol con cuatro rayos y en el de plata una media luna.

-Los emblemas de mis planetas-Bloom iba a decir algo pero Stella la interrumpió-es lo mejor. Además, luego podré volver a llevármelos.

-No sé, Stella-la pelirroja miraba los collares-no me convence.

-¿No te convence?-preguntó la rubia irónica-¡Somos dos amigas que viviremos juntas! Será muy divertido.

-Pero no con un dinero que conseguimos empeñando los collares de tus planetas-Bloom siguió dudando.

-Bloom-Stella usó un tono de voz firme-¡vamos a empeñar los collares! Viviremos juntas durante un tiempo. Podremos apoyarnos la una a la otra.

-Está bien-Bloom sonrió convencida-entremos y nos informaremos.


El hada de la naturaleza paseaba por los bosques de Magix acompañada de una pixie de pelo largo rubio anaranjado en dos coletas y ojos grandes avellana. Volaba al lado del hada que había parado mirando a todos lados.

-Flora-dijo la diminuta hada-¿ocurre algo?

-Hay algo en el bosque-Flora miraba a todos lados-siento que hay algo.

-Yo no se siento nada-la pixie se puso en el hombro de Flora-¿por qué no le preguntas al bosque?

-Ellos tienen miedo y no dicen nada-contestó el hada alerta de cualquier situación-algo negativo y oscuro está atormentando la armonía de la naturaleza.

-Flora, mira-el hada observó donde la pixie señalaba. Contempló el cielo azul, empezaban a aparecer nubes negras.

-Esas nubes no son naturales-Flora miraba atenta-noto magia oscura en ellas.

-Flora...

-Chatta-Flora nombró al hada pequeña-vete a Alfea, ponte a salvo.

-Pero...

-Haz lo que te digo, Chatta-el hada de la naturaleza contemplaba seriamente las nubes que habían cubierto el claro cielo-yo debo defender el bosque de lo que se avecine, tú debes avisar a las demás.

-Está bien-Chatta se separó de su amiga-pero por favor, Flora... ten mucho cuidado.

-Vamos, vete-la pixie salió volando dirección a la escuela de hadas mientras que Flora se encaminaba a donde el bosque la guiaba, el corazón de toda aquella magia oscura.


Las dos princesas que viajaron a Gardenia se encontraban en la floristería de la madre adoptiva de Bloom. Estaban acompañadas por Vanessa y Mike que estaban apartando algunas cajas con ayuda de las dos hadas.

-Entonces habéis alquilado un ático-dijo Vanessa después de guardar la última caja en un armario y volver al mostrador donde se encontraban todos.

-Sí-asintió la pelirroja-nos informamos un poco antes de alquilarlo, y la verdad es que nos gustó. Stella empeñó unas cosas por las que nos dieron suficiente dinero como para conseguir el piso y algo más para hacer la compra.

-Tampoco era necesario que fuerais a alquilar un ático-comentó el hombre.

-Claro que era necesario-decía la rubia mientras contemplaba la tienda-no queremos molestarles.

-Además está cerca de la tienda-recordó Bloom con un amplia sonrisa.

-Si vosotras os sentís cómodas entonces es algo que respetamos-le decía Vanessa mientras acariciaba el largo cabello rojizo a Bloom-¿cuándo queréis comenzar?

-La verdad cuanto antes-Bloom miró a su alrededor-ya he visto que habéis encargado todas las flores.

-Sólo hace falta abrir-dijo Vanessa.

-Entonces comencemos ya-pidió la rubia-tengo ganas de tener un primer cliente.

-Apoyo la decisión de Stella-sonrió la pelirroja-¡comenzaremos desde ahora!

-Entonces mucha suerte-le dio un beso Mike a su hija en la mejilla.

-Adiós, chicas-se despidió Vanessa que salió de la tienda junto con su esposo.

Las dos chicas miraron como la pareja abandonaba el local. Bloom se acercó a la puerta para darle la vuelta al cartel poniendo que la tienda ya estaba abierta. Volvió con Stella al mostrador donde la rubia estaba con los brazos cruzados apoyado sobre él.

-Ahora sólo toca esperar-guiñó un ojo la pelirroja.

-¿Qué haremos cuando acabemos?-preguntó la rubia.

-Primero iremos a comprar comida-empezó a pensar Bloom-podríamos pasarnos esta noche por el Frutti Music, veremos a los padres de Roxy.

-Sí-aceptó Stella el plan de Bloom-iremos a saludarlos.


El hada de la naturaleza se acercaba cada vez más a donde el bosque la guiaba. Poco a poco empezaba a notar mucha energía oscura hasta que llegó al momento de caer de rodillas sin poder avanzar más.

-Nunca sentí algo igual-decía mirando al fondo del camino-no puedo continuar... es muy fuerte.

Flora consiguió levantarse del suelo y se negó a volver atrás, había caminado mucho y estaba decidida a llegar al final y descubrir quien desprendía tanta fuerza.

Sentía que poco a poco su fuerza disminuía y estaba a notando la falta de vida en aquel lugar. Todo era negro y oscuro, como si un incendio hubiera quemado esa parte de bosque. Todo era ceniza y eso debilitaba al hada.

-No puedo para-la vista de Flora comenzó a nublarse-debo... debo continuar.

-Has llegado muy lejos, pequeña hada-Flora se giró para ver quien era el propietario de aquella voz masculina.

-¿Quién eres?-Flora no localizaba al sujeto que había hablado-¡déjate ver!

-Yo soy alguien-volvió a hablar-pero en cambio sé que tú eres Flora, hada de la naturaleza, nacida en Linphea, con una hermana llamada Miele. Oh... Miele, gracias a ella lograste tu enchantix.

-¿Quién eres?-Flora había subido su tono de voz, empezaba a molestarla que aquel desconocido hablara de su vida y lo que menos le agradaba era que nombrara a su pequeña hermana.

-También tienes un chico-siguió hablando el hombre-gracias a él lograste tu charmix.

-¡Déjate ver!-Flora cayó contra el suelo debilitada.

-¿Quieres verme?-tras su pregunta salió un hombre de entre las sombras.

Aquel hombre era blanco, de largo cabello azabache, ojos amarillentos y orejas puntiagudas. Vestía con una blusa gris, unos pantalones negros y unas botas de mismo color. En su cuello adornaba la marca de una espada.

-Me llamo Portos-Flora se levantó del suelo, él desprendía una energía oscura muy fuerte.

-No sé quien eres-ella le miraba desafiante-ni lo que quieres, aunque seguro nada bueno, pero me vas a pagar lo que le hiciste al bosque. ¡WINX SIRENIX!

De un brillo de luz salió Flora transformada en un hada sirenix, con un top verde una falda de igual color un poco más pálido, unos leggins rosas con cintas verdes atadas a su alrededor y unos botines rosas. En su brazo derecho tiene atado a su alrededor una cinta verde, en su pelo dos flores, una rosa y otra púrpura.

-Hada de la naturaleza-decía Portos con una sonrisa-¿de verdad te atreves a desafiarme?

-Has hecho daño al bosque de Magix-frunció el ceño-por ello tienes que pagar.

-Bueno-la sonrisa de aquel villano se intensificó-no me vendría mal un pequeño entrenamiento.

-¡Polen dorado!-Flora lanzó un hechizo a Portos que absorbió con su mano izquierda-no puede ser...

-Claro que puede ser-Portos apuntó con la mano izquierda a Flora-dulces sueños, hadita.

Portos mandó un hechizo que golpeó a Flora cayendo nuevamente al suelo. A pesar de que estaba tumbada y había caído en un sueño su transformación no se desvaneció.

-Ahora por tu osadía serás mi primera esclava-decía Portos acercándose al cuerpo de Flora.


La rubia dio un largo bostezo y luego miró el reloj que había en la pared.

-Ya va ser la hora de comer-dijo Stella estirándose.

-Vaya día-Bloom hizo unos garabatos en la hoja en la que pintaba-no ha entrado nadie en la tienda.

-Es posible que no se hayan enterado de que abrimos nuevamente-pensó en alto Stella.

-No, no creo-Bloom también dio un bostezo a causa del cansancio-mucha gente ha pasado por aquí y algunos miraban el escaparate.

-Pues yo creo que...

-¡Bloom!-la rubia fue interrumpida por una voz masculina. Las dos chicas miraron a la entrada y vieron a un hombre acercarse.

-David-reconoció Bloom al chico y salió corriendo a abrazarlo-¡cuanto tiempo!

Stella miraba al joven, era un chico de media melena oscura, ojos café y fina perilla. Vestía con una blusa blanca y encima una chaqueta vaquera y unos pantalones crema.

-Pasaba por aquí y te vi-Bloom se separó del chico-¡hacía tanto que no te veía!

-Estuve estudiando durante mucho tiempo fuera de Gardenia-Bloom se sentó encima del mostrador mientras su amiga escuchaba la conversación.

-Eso mismo me dijeron tus padres, espero que te hubiera ido bien-decía David con una gran sonrisa-aunque hace poco Andy me dijo que estuviste tocando en el Frutti Music con un grupo de chicas.

-Sí, y tenía una tienda de mascotas-Bloom miró a la rubia-por cierto, David, ella es Stella, una de las chicas con las que tocaba en el Frutti Music.

-Un placer-le dio la mano a la rubia que se la estrechó con gusto.

-¿Este es otro ex tuyo, Bloom?-preguntó la rubia y Bloom empezó a toser ante la pregunta.

-¡No!-negó ella corriendo-él es el hermano de Andy, además de ser mi mejor amigo.

-Claro-rió el chico-a mi no me gustan las pelirrojas.

-Seguro-bromeó Bloom ante el comentario.

-Es verdad, yo soy más...-David miró a Stella-de rubias.

-Eh...-Bloom notó la mirada de su amigo-oye David, ¿te apetece quedar esta noche en el Frutti Music? Ahora mismo Stella y yo nos vamos a comprar y vamos a cerrar la tienda.

-Por supuesto-David miró a su amiga y luego a Stella-adiós, preciosas.

Las dos hadas vieron como el chico salía de la floristería y tras los grandes cristales como se alejaba del lugar.

-¿Tu amigo ha intentado ligar conmigo o ha sido sólo mi imaginación?-preguntó Stella cuando ya no alcanzaban a verle.

-Me parece que no ha sido tu imaginación... yo también lo he notado-Bloom se bajó del mostrador-pero cuando se entere de que estás con Brandon no lo volverá a hacer. Es muy respetuoso y además un buen amigo.

-Está bien-Stella se incomodó al recordar al escudero-oye, vámonos a comprar ya. Siento que me voy a morir de hambre.

-Vámonos-apoyó Bloom.

Bloom y Stella cerraron la tienda y salieron de ella para ir a comprar.


Una pequeña elfa salió de entre una niebla, encontró a la figura de un hombre sentado entre unas raíces sin vida. Era el mismo que se atrevió a atacar al hada de la naturaleza.

-¡Padre!-la chica estaba un poco inquieta-he visto a un hada entrando por el bosque.

-Tranquila, Yedda-dijo Portos levantándose-es hada no es ya ningún problema. Es más... ahora mismo va a ser una gran ayuda.

-¿A qué te refieres?-preguntó la pequeña elfa.

-Necesito que alguien entre en Alfea sin problemas-Portos miró detrás de su hija-mira, Yedda.

Yedda se dio la vuelta para ver a un hada, era Flora. Seguía transformada en hada sirenix pero los colores se hicieron más oscuros, las flores de su pelo eran como puntiagudas y sus ojos verdes eran amarillos más parecidos a los de un felino.

-Te presento a mi primera hada oscura-Portos mostró a su hija a Flora totalmente cambiada-ahora, cambia tu apariencia y ve a Alfea.

Flora volvió a su apariencia dejando a un lado su transformación. Sus ojos dorados desaparecieron para volver a los ojos verdes que ella tenía, pero había algo que no podía ocultar, una marca en forma de espada sobre su cuello.

-¿Qué quiere que haga, Portos?-preguntaba Flora como si aquel elfo fuera su villano.

-Deseo que destruyas la escuela por dentro, hagas de las hadas de Alfea seres oscuros que trabajes a mis ordenes y sobre todo que encierres a los profesores, son los que más problemas dan-ordenó el villano.

-Como dese, Portos-Flora hizo como una reverencia y se dio media vuelta para encaminarse a la escuela.

-Una última cosa, Flora-el hada miró a Portos por el rabillo del ojo-quiero a un profesor en especial, apartado y con vida.

-¿Quién?-preguntó ella sin girarse.

-Palladium.


Espero que os haya gustado la continuación del fic. Mientras Bloom y Stella empiezan una pequeña vida, durante un tiempo, en Gardenia, en Magix algo aparece. Seguiremos conociendo lo que les espera a estas hadas en los próximos capítulo.

Agradecimientos por haber leído y haber dejado marca con review :D

Leila white Moon