I
-¡¿Se puede saber que estás haciendo? –el chico que vino agitado y con heridas en el cuerpo se encolerizó al ver que el caballero, cuando había un ataque no hacía nada, agregando el que debía ser uno de los primeros en actuar por haber sido condecorado con honores por su gran habilidad en batalla.
-Nada.
-¡Demonios, Sasuke! ¡Tienes que ir a pelear!
El chico suspiró y se levantó sólo para tirar una piedra directo a la cara del tipo que pretendía lanzarse sobre su camarada. El defendido se quedó tieso en su lugar y frunció el ceño del enojo por no haberse dado cuenta del otro tipo.
-Te necesitamos.
Sasuke resopló.
-¡Oh, ya estoy harto! ¿Vienes o no?
-Déjame pensarlo.
-¡Ah! -gritó ya hasta el tope- ¡Son piratas, la princesa está ahí, así que mueve tu jodido trasero y anda a buscarla! ¡Están en el muelle!
-¿Por qué yo? -¿Realeza? En verdad no le caían muy bien de todos modos.
El otro no le contestó y, harto de su carácter escaló un muro y regresó por donde había venido. Sasuke suspiró y tomó la espada del suelo, con cuidado la limpió y sin demasiado entusiasmo se fue en busca de la hija de los Haruno.
Si no fuera que la gente del lugar corría en estampida lejos del muelle Sasuke habría llegado sin demorarse apenas más de dos minutos. Sus compañeros peleaban contra hombres que parecían tener algo de habilidad en combate o bien se sabían defender.
Era muy raro que piratas llegaran a Konoha puesto que era una de las tres grandes naciones y por lo tanto, poseyente de la mejor defensa en ese tipo de emboscadas. Sin embargo, no estaba muy preocupado de que se tornara peor (dejando de lado que la princesa no aparecía). Sólo era el área costera y estaba lejos de poder llegar al área del castillo.
Un espadazo casi lo hiere.
-¡Joder!- tenía que admitir que tampoco eran un grupo de inútiles y lo estaba comprobando con el castaño de rayas en la cara que lo estaba enfrentando.
-¿Qué pasa niño bonito? ¡Pelea como hombre!
Miró al chico con algo de enojo. No tenía ánimos de pelear así que lo ignoró y siguió su camino buscando a la inteligente princesa que se metió en ese alboroto.
Kiba estaba dispuesto a seguirlo hasta que vio que Naruto no se estaba concentrando en lo importante de haber ido a Konoha: tratar de capturar alguien de gran alcurnia.
En lugar de eso su brillante amigo había encontrado una chica bella a la que se podría tomar para cualquier rato y se dirigió finalmente a él; ignorando al idiota que había huido de él como gallina apenas lo retó.
El grito de la gente por huir de ahí y los choques de espada parecían inexistentes para los dos jóvenes que estaban frente a frente. Naruto no dejaba de contemplar el cuello de Sakura, adornado por hermosas y grandes joyas preciosas.
-Ándale, dime qué quieres de una vez.
- Si te lo dijera, creerías que mentiría pero da igual, porque tú lo sabes.
-Oh –miró su collar- Eres un maldito avaro, ¡aléjate, vete! –Sakura forcejeó contra el agarre del rubio a ella pero no tuvo mucho
Naruto rió – Sabía que no entenderías.
-¿Eh?
Envainó su espada de nuevo sin soltar a Sakura, tomó su otra mano y la apoyó más en la pared –Qué malos pensamientos me haces tener –su cuerpo se pegó más al de la pelirrosa.
Sakura no sabía que pensar, ni un pensamiento coherente o una idea clara para pronunciar. Era la primera vez que un hombre se le acercaba de esa manera pero sabía que no era seguro estar con él. Debía tratar de huir o arreglárselas de alguna manera.
El rubio lentamente besaba su cuello. Sakura –quién no supo ni el por qué- gimió levemente. Si seguía así, no tendría las suficiente neuronas para siquiera respirar.
-¡Joder, qué te crees que haces!
Reunió todas las fuerzas que tuvo y empujó al chico lejos, éste cayó de espaldas y con una cara de sorpresa.
-¡No soy una cualquiera, idiota!
Naruto había sido tumbado por una chica muy fácilmente, joder, era una mujer muy fuerte sin parecerse a 'otras chics' que había conocido porque, diablos, tenía una cara preciosa con un raro color de pelo que lo tenía intrigado y un cuerpo escultural. Si algo había de lo que estaba feliz, es que la chica no sea una machaza.
Mientras, luego de ver la escena que se había formado entre ellos dos, Kiba decidió no intervenir aún y quedarse en el lugar en que se había escondido.
***…***
-¡Ahí te va! –Neji cruzó sus brazos frente su cara para protegerla de la patada que ese cejotas le había lanzado, pero no pudo evitar el caer por la fuerza del impacto. Sin embargo, inmediatamente se puso de pie y tomó posición de batalla.
Maldición. Había perdido a Naruto de vista y el cara de imbécil se le había cruzado justo cuando se disponía a buscarlo. Kiba tampoco estaba y Akamaru estaba en el barco, así que no lo podía mandar a buscar. Shikamaru vigilaba la entrada de éste para que no se lleven cualquier cosa valiosa y el resto estaba dispersado por todo el muelle. La gente de los alrededores había huido y dejado todo ese espacio, ése era el único buen punto.
Su contrincante cuando se dio cuenta que Neji había aceptado, también se puso en posición de batalla, pero no por mucho tiempo pues fue otra vez el primero en lanzar el ataque, fue preciso y le dio un buen golpe en el estómago.
-¡HUUUUUUUUUU! –fue su grito del golpe. El castaño escupió algo de sangre y miró furioso a Lee.
-¡Hey Gaara, ya acabé con uno! ¡Así te venceré, jaja! – había escuchado acaso ¿Gaara?
-Idiota-masculló Neji, moviendo su pie a un lado rápidamente para hacerlo tropezar y caer. Ya en el suelo, le propinó tres puñaladas y lo dejó inconsciente. Lentamente, por la herida de su estómago, se puso de pie y comenzó ahora sí, a buscar al capitán.
-¡Lee! –escuchó y un chico se le puso en frente, con suerte pudo esquivar el golpe que, apenas lo vio, intentó darle el otro. El oji-blanco se alejó un poco para confirmar sus sospechas.
Había dado en el clavo. Sabaku no Gaara: el jefe de inteligencia de la armada de Konoha. Era un inigualable contrincante y hubiera adorado la oportunidad de pelear con él, pero el número de los hombres de Konoha comenzaba a superar a los suyos.
Ignorando la intención de pelear de Gaara, continuó su camino.
El pelirrojo tomó a su amigo y pensó que lo mejor sería llevárselo con algún médico. De todos modos, vio a Sasuke por algún lugar y él seguro se haría cargo de líder, puesto que el número de tropas para su bando no era un problema. No lo necesitaban por ahí, la estrategia había sido un éxito.
Neji odiaba hacer esto, pero le propondría a Naruto una considerable retirada.
***…***
"Una chica fuerte…muy fuerte"
En la mente de Naruto se le había ocurrido una grandiosa idea. Ya de por sí tenía buenos camaradas, pero una chica así sería una genial aliada: bella; las mujeres eran buenas manipulando a los hombres con su belleza, fuerza; lo había comprobado de alguna manera y actitud; al parecer tenía un carácter fuerte, y eso le gustaba.
-Vaya…te ves como una princesa pero eres mejor que eso…-susurró, pensando en voz alta.
-Ugh, ni siquiera vuelvas a mencionar esa palabra.
-¿Uh? ¿Princesa?
-Sí, y si me disculpas, me largo de aquí –luego de arreglarse las ropas, se dio una vuelta y fue en su marcha.
-No tan rápido –la tomó del brazo y bruscamente la acercó, tanto, que a Sakura le dolió un poco. Antes de dejarla ir, Naruto quería saber algo.
- ¿No te agrada la realeza?
Vaya pregunta. Ella siempre había sido cuestionada al respecto y para ir bien con ella, tenía que responder lo típico: "Es un honor pertenecer a ella" pero claro, no era cierto, así que cuando ese extraño lo hizo, se sintió de alguna forma con la confianza de poder expresarse libremente y al parecer, no tenía ni idea de que ella era una princesa.
-Claro que no, son una tira de inútiles y superficiales. Lo único que buscan es poder, poder, poder…a mi no me gusta ese tipo de cosas ¿Sabes? Nada se compara con tener la libertad de poder hacer lo que quieras cómo y cuándo quieras… Siendo tú un pirata, es tu caso ¿No?- no se había dado cuenta que el estilo de vida que ella deseaba estaba frente a ella pero…, el renunciar a todo lo demás, no sabría qué decidir.
Con esa respuesta, el chico supo que no sería un problema que ella aceptara la propuesta que le estaba por dar. Sonrió.
-¿Qué te parecería cumplir ese pequeño sueño? Al soltarte de mi agarre y rechazar mis caricias, has demostrado no ser como cualquier chica.
Sakura alzó una ceja.
-Oh, lo siento ¿Soné muy altanero? Jeje.
-¡No…..para nada!
-El punto es, chica, ¿Quieres ser parte de mi tripulación?
La propuesta a Sakura le cayó como un balde de agua helada.
¿Ser pirata?
¿Volverse renegada de Konoha?
Pero lo más importante era: ¿Desearía esa libertad?
-…Y-Y….Yo…- decía entrecortadamente. Tenía la respuesta en la punta de la lengua, pero sus labios hacían caso omiso a su mente.
-¡Maldición! –Naruto en un abrir y cerrar de ojos esquivó las navajas enviadas por Sasuke.
-¡Naruto! ¡Lo siento, fue muy veloz! –Kiba, con una herida profunda en el brazo, cojeaba al lugar.
-¡No importa, Kiba! ¡Vete al barco! ¿Dónde está Neji?
- Herido, igual que los demás.
- Mierda –masculló. Miró a su alrededor y se dio cuenta que las condiciones no estaban a su favor. Volteó a ver a Sakura.
- ¡Considéralo! –de pronto apareció Neji, que junto a Kiba, lucharon por poder irse, ayudándose, desde ahí, rápidamente.
- ¡Naruto! –Exclamó el más pálido- ¡Retirada!
El rubio miró a Sasuke por última vez.
-No te preocupes, nos marcharemos al anochecer. Así que deja a mis hombres en paz.
Acto seguido, los tres hombres se fueron.
-Vaya, fue demasiado fácil… ¿Alteza? ¡Ey…! –Sasuke sacudió lentamente a Sakura, que parecía perdida.
-Lo siento, yo…, quiero irme, por favor.
-Sí, resultaron ser unos cobardes. La llevaré al castillo-la princesa, en modo de agradecimiento, asintió.
***…***
-¡Oh, Sakura! ¡Querida! –la madre de la mencionada, apenas vio entrar a su pequeña al salón principal del castillo, la abrazó fuertemente. Sasuke dio una reverencia y se fue del lugar.
-Hola.
- ¿Qué forma de responder es esa, señorita? –un hombre de cabello castaño y ojos muy verdes apareció de pronto.
-Hola a ti también.
-No te vuelvas quedar en un lugar con una circunstancia así ¡Atacaron el muelle! ¿Sabes qué pensaría la gente si te veía ahí?
-…Claro ¿Algo más?
Al ver que la cara de sus padres era la típica de "¿Qué pensaría la gente si...?" y se sintió aburrida de la situación, incluso algo enfadada. Ella había regresado de un ataque de piratas sana y salva, luego de una estrategia seguramente planeada cuidadosamente y en poco tiempo por Gaara que había sido exitosa ¿Y lo que les importa es qué dirá la gente?
-No, amor.
-Puedes irte a dormir si quieres, pequeña, pero levántate temprano, darás una audiencia mañana para explicar que harás al respecto de esto. Después de todo…
-…eres la futura reina. Sí, papá, ya entendí pero no lo haré.
-¿Por qué, Sakura? –su madre estaba muy preocupada pues los preparativos ya estaban listos.
-Porque me da la gana ¿Si? ¡Déjenme en paz! Sólo se preocupan por el pueblo ¡El pueblo está bien! ¿No se los informó Sasuke o Gaara? ¡Yo estuve en peligro, y les importa un carajo eso!
Sakura habló con furia al final y de pronto se le cruzó una frase por la mente.
"¿Qué te parecería cumplir ese pequeño sueño?"
"¿Quieres ser parte de mi tripulación?"
-Yo…no quiero nada ya –susurró para sí misma- No…, no quiero.
-¿Cómo te expresas de esa manera? –su madre se alteró un poco al oír el nuevo vocabulario de su aparentemente inocente y tierna hija. -¡Sakura! ¡Eres la princesa!
-¡YA LO DIJE! ¡ME IMPORTA UN C-A-R-A-J-O! –escupió.
Un golpe resonó en la habitación.
-¡NO LE HABLES ASÍ A TU MADRE, ¿OÍSTE? –Sakura, que aún miraba a la dirección que su cara había sido enviada por la bofetada de su padre, comenzó a sentir las lágrimas por su mejilla enrojecida.
-Papá, tú nunca me habías…
- ¡Calla! ¡Trato de ser una buena persona contigo, hija! ¡Pero nada funciona con esa mentalidad estúpida que tienes! ¡Así que escucha! ¡O te comportas bien, o buscamos otro heredero al trono!–su mamá, histérica y hablándole muy fuerte, le recriminó- ¡Cometes tonterías, te metes en problemas y haces escándalos! ¡El pueblo comienza a dudar de nuestra confianza ante ti! ¡Arruinas a la familia!
-¡Ya no eres una niña! Así que cambia esa rebeldía chiquilla ¡Cuida tus palabras y ahora, vete a tu cuarto!
Al carajo todo. Sakura estaba destrozada por el golpe de su padre y el haber sido llamado 'chiquilla' por él. Corrió escaleras arriba hasta cerrar con fuerza la puerta de su habitación. Su mente estaba nublada por las palabras de su madre.
¡Cometes tonterías, te metes en problemas y haces escándalos!
Sí, lo hacía, porque odiaba esa monotonía real, porque quería sentirse libre por una vez y porque quería tener una vida.
¡Arruinas a la familia!
¿Qué familia? Esto es un contrato de sangre más que familia.
¡O te comportas bien, o buscamos otro heredero al trono!
Pues bien, que lo hagan, porque en ese momento decidió que no podía seguir mintiéndose a sí misma y dejar que la traten de esa manera. Su sangre azul la mandaba al infierno ahora y no importaba nada.
Sakura tenía una maceta en su ventana donde plantaba algo que nunca pensó que usaría: plantas venenosas. Gracias a las clases de medicina casera que tuvo con Tsunade, pudo aprender a crear un somnífero bastante potente para dejar inconsciente a alguien por un día entero.
¿Debería llevar algo? Tomó una capa negra y se la puso, tomó un vestido verde y lo guardó en una mochila, también su collar de esmeraldas y el resto de esa planta que le quedaba.
Bajó por el árbol de a pocos, hasta caer ilesa y comenzó a correr hasta la entrada.
-¿Qué se supone que haces? –Sasuke, estaba apoyado en un árbol cerca de la entrada, mirándola con unos ojos que parecían rojos en la oscuridad, como un vampiro.
-Oh vaya, no me llamaste 'alteza' o 'princesa' o 'majestad'-contestó Sakura irónicamente.
-Tú y yo sabemos por qué nos guardamos los modales sin tus padres aquí.
-Perfecto, no lo tendrás que hacer más. Adiós.
-Ey…no fui nombrado caballero para esto ¿no?
-Sasuke, eres un gran caballero ¿Eso querías oír?
-No –Sasuke sonrió divertido y se puso frente a ella –Te daré otra pista…-quitó un mechón de su cabello de su cara. Sakura sonrió ampliamente.
-Ven aquí…-susurró lo más provocadora que pudo y el Uchiha hizo caso, todo le iba a la perfección, podría sacarle información de por qué Sakura estaba en el muelle tan allegada del que parecía el capitán si seguía con ese juego. Se acercó más a ella.
-¿Por qué no hueles mi nuevo perfume? Aquí…-la princesa señaló su cuello y Sasuke de nuevo obedeció.
-Sakura, quiero preguntarte algo…yo…yo… ¡¿Qué…ca…raj…? –acto seguido, Sasuke cayó desmayado.
Ella se rió levemente –Ya no soy tan fácil.
Hizo lo mismo con los guardias de la puerta y corrió hacia el muelle de nuevo.
"No te preocupes, nos marcharemos al anochecer."
"¡Considéralo!"
"¿Quieres ser parte de mi tripulación?"
Sí, sí quería, y mucho.
Olaa (:
Espero que les haya gustado el capi ¡Y perdón por la tardanza! Juro que se los explicaré luego, después de mis exámenes finales. Juro que no se de dónde saqué las ideas, mi cerebro es absorvido por la escuelaaaaaaaaaa !
Recuerdan que les dije en el prólogo que había empezado Shippuden? Bueno, lo terminé :D! y el manda tmb :DD! En serio, AMO NARUTO
Espero y les haya gustado el capi, se los juro !
A todos los que me leen:
GraciasYLosQuieroMucho
No Olvides un review jejejeje
BezOz xOxO
Lunaa*
