Hola! Vuelvo a ser yo! Como mis capis son cortitos, actualizo rápido 8D Wah, tengo que darle las gracias a kumo-milk^^, que me ayudó a decidir lo que podía pasar en éste capi jojojo! Y bueno... el título del fanfic es muy random (sateenkaari= arcoiris en finlandés), quizás por ahí al final sale un arcoiris después de un día lluvioso o algo y leugo un arcoiris, quién sabe '3' Bueno, qué decir, con una noche ya dos reviews.. estoy emocionada! Que no os salgan caries, que soy muy pastelosa!


Tino nunca imaginó que volvería a ver al chico en tan poco tiempo...

Los alumnos estaban charlando animadamente, esperando que el profesor llegara. Tocaba tutoría, como todos los miércoles a primera hora. Cuando entró el profesor , todos los alumnos se sentaron en su sitio y permanecieron en silencio, pues Diedrick, el tutor, tenía muy malas pulgas.

- Buenos días a todos- empezó su discurso – os anuncio que hoy se incorpora al colegio y a ésta clase un nuevo alumno. Viene de suecia, así que no sabe muy bien el idioma todavía. Si no entiende alguna cosa ayudadlo, no os riáis de él, ¿entendido?

Se escuchó un "síii" multitudinario, aunque muchos no parecían estar muy convencidos de no reirse del recién llegado.

- Ya puedes pasar – dijo el profesor, mirando hacia la entrada. Todos los alumnos esperaban ansiosos ver al nuevo estudiante. Se hizo silencio en el aula. Los que habían pensado en reirse del nuevo acababan de cambiar de opinión, pues el chico que acababa de entrar por la puerta medía metro ocheinta y dos, de hombros anchos y mirada penetrante, una mirada familiar para Tino y Eduard. El nuevo era Berwald, el chico que Tino había confundido con su mejor amigo el día anterior. - clase, éste es Berwald Oxesternia – lo presentó, el sueco asintió a modo de saludo, no se le daban muy bien las relaciones humanas.

El profesor le indicó a Berwald su asiento. Estaba en la mesa de al lado de la de Tino y Eduard. El sueco cruzó la mirada con el pequeño finlandés, que se tensó al sentir ésa mirada clavada en él.

Berwald se dirigió a su nuevo asiento. Su compañero era un danés despreocupado, con una sonrisa permanente en su rostro y el pelo despeinado, quizás muy rebelde. Dicho danés saludó efusivamente a su nuevo compañero, pero Berwald pasó de él, y miró a Tino.

- H-hola otra vez – dijo el ojivioleta, para romper un poco la tensión que se había acumulado. - Qué coincidencia, ¿no? - aún sentía un poco de miedo ante el sueco, pero ya sabía que a pesar de su apariencia no era malo. Igualmente estaba nervioso.

- S'... 'na agr'd'ble c'incid'ncia – contestó el de lentes. Berwald se había puesto contento al ver que el lindo chico que había conocido el día anterior estaba en su clase. Había sido muy afortunado.

El resto del día transcurrió con normalidad: el compañero danés de Berwald, que se había presentado como Dennis Larsen, seguía siendo ignorado por el primero, el cual no dejaba de mirar a Tino cada dos por tres, cosa que incomodaba un poco al finlandés, pero como no hacía daño a nadie, le era igual.

Durante la última hora, Berwald había estado raro. Había escrito algo en un papel, lo había doblado y lo tenía en sus manos, aparentemente nervioso. Al final se decidió, y le dió el papel disimuladamente a Tino. Éste se esxtrañó al ver el papelito, y curioso, lo abrió. Había una dirección de correo electrónico. Miró a Berwald extrañado, ¿por qué le daba eso? El sueco escribió en otro papel, lo dobló y se lo dió "mi email, para hablar contigo". Ah, ahora lo entendía. Sonrió dulcemente y se guardó el papel en el bolsillo, luego miró a Berwald, y aunque se sobresaltó al ver su rostro terrorífico, le dedicó una sonrisa, y en voz baja le dijo "te agregaré". Berwald se sonrojó ante la sonrisa que le había dedicado Tino, pero no dejó que el más bajito se diera cuenta, pues se giró mirando hacia Dennis, el cual ya se había rendido con erwald e intentaba llamar la atención del noruego que se sentaba delante suyo.

Sonó el timbre. La clase se revolucionó sin darle tiempo al profesor de mandar deberes. Todos salieron rápidamente, excepto un griego que se había quedado dormido y se había despertado pro el alboroto y aún se estaba despejando, el japonés que se sentaba a su lado y recogía todo con calma, Tino y Eduard, que también recogían tranquilamente y otro amigo suyo, Toris que esperaba a su... ¿amigo? Feliks, que más bien parecía una chica (llevaba hasta el uniforme femenino...) porque quería acabar de decorar la agenda de su amigo lituano, que había cogido durante la clase para no aburrierse.

Los cuatro últimos salieron charlando animadamente, comentaban las clases y lo que ahcían sus compañeros durante ellas, y Feliks elogiaba su maravilloso trabajo en la agenda de Toris, mostrando las páginas uqe había decorado con dibujos de ponis y pegatinas de lacitos rosas. Llegaron a la zona de taquillas, donde encontraron a Berwald ordenando su nueva taquilla. Todos parecieron tensarse y sentir respeto hacia el chico, pero Tino se armó de valor y se acercó a él.

- Uhm... hola otra vez, Berwald – dijo, y el sueco lo miró, saludando con un gesto con la mano, para seguir dejando libros en la taquilla. - Uh... ¿me he presentado ya? - se acababa de dar cuenta de que no le había dado su nombre al sueco, eso era de mala educación por su parte. - soy Tino Väinämöinen, y éstos son Eduard, Toris y Feliks- dijo, señalando a cada uno de los chicos. Éstos saludaron tímidamente, el sueco en verdad imponía respeto...

Salieron los cinco del colegio, junto a otros alumnos, y poco a poco se fueron separando, cada uno yendo hacia su propia casa. El finlandés se quedó solo, pues era el que más lejos del colegio vivía. Se sentía observado, tragó saliva y se giró, pegando un pequeño salto al ver a Berwald mirándolo. "Es sólo Berwald" suspiró aliviado. ¡Un momento! ¿por qué el sueco estaba allí? ¿Acaso lo estaba siguiendo? Ah, quizás vivía por allí cerca, ya se desviaría en algún momento u otro.

Tino ya estaba delante de su casa, sin embargo Berwald no se había desviado en ningún cruce. Al final quizas sí que lo estaba siguiendo. Se giró un poco molesto, seguri a la gente no está bien.

- Esto... Berwald, ¿me estás siguiendo?- su tono de voz era firme y su expresión seria. El sueco se quedó mirándolo, y negó con la cabeza, luego señaló cuatro casas más allá.

- V'vo ahí – sentenció. Entonces Tino recordó haber visto un cartel de "se vende" en dicha casa. Eso confirmaba que el alto no lo seguía, simplemente era su vecino, otra casual coincidencia. El finlandés se avergonzaba de haber pensado que Berwald era un acosador por seguirlo.

- ¡Ah! Perdón, no quise pensar nada malo de tí...- dijo, sonrojado por la vergüenza. - Entonces podremos ir juntos al instituto cada día, si quieres claro.

El sueco asintió, con un esbozo de sonrisa en sus labios. El finlandés era muy bueno, era simpático con él a pesar de tener ésa cara de pocos amigos, y sobretodo era muy, muy lindo. Mientras el ojiazul pensaba todo aquello, Tino ya había abierto la reja que conducía a su jardín, y estaba abreindo la entrada a su casa. Se despidió con una sonrisa de Berwald, el cual esperó hasta que la puerta se hubiera cerrado para dirigirse a su casa.

Tino cerró la puerta, dijo "ya estoy en casa", recibiendo un "bienvenido" desde la cocina, su madre emepzaba a preparar al cena. Subió a su cuarto y empezó a cambiarse. Al bajarse los pantalones cayó un papelito al suelo. Lo cogió y lo abrió: era el email de Berwald, ya se había olvidado de él, suerte que ahbía caído, porque hubiera terminado en la lavadora. Terminó de cambiarse, quedando en tejanos y una camiseta donde ponía "suomi". Se sentó en su estudio y después de hacer los deberes, encencdió su ordenador portátil. Esperó que cargara y abrió el correo, copió la dirección que había en el papel y clicó en "agregar contacto".


Wah! Sí! Qué genial! Dos paginas de word!(raro en mi xd) Siento que mis capis sean cortos, pero lo compenso subiendo rápido xd

Tino tiene padres, obviamente porque es un AU jojojo wah wah! A ver cuando pasan a cosas mayores! Wah, qué ilu, ya iré subiendo más capis xd no dudéis en dejar reviews!