EL SOFÁ CAPITULO 2

Diez minutos después Lisbon seguía despierta, y Jane también. No podían dormir ninguno de los dos, estaban demasiado juntos el uno con el otro como para poder conciliar el sueño.

Jane, de repente, rodea a Lisbon con el brazo y sonríe. Lisbon abre los ojos rápidamente y ve que tiene un brazo de Jane encima suyo. Le dice:

- ¡Jane! ¿Que crees que estas haciendo?

Jane se hace el dormido.

- Oh, vamos Jane, se que estas despierto.

Jane hace como si se despertase.

- Mmmmmm ¿qué Lisbon? Estoy intentando dormir.

- Si, ja ja, muy gracioso, ¿que hace tu brazo ahi?

- Pues no tengo ni idea.

Le sonríe. Mierda, piensa Lisbon. No puede con esa sonrisa, esa perfecta sonrisa maliciosa que a ella le encanta, pero que intenta disimularlo, aunque Jane lo sabe, por eso sonríe de esa manera cuando hace algo que a Lisbon no le gusta.

- Jane, que la quites. - le dice Lisbon. En realidad no quería que la quitase, quería con todas las ganas que ese brazo se quedara ahí, que no le dejara de dar calor, pero no se lo podía permitir, sus sentimientos hacia él no podían aumentar, y si ese brazo se quedara ahí aumentarían rápidamente, y eso si que no se lo podía permitir, no podía enamorarse mas de su consultor, no podía.

- Venga Lisbon, esque tengo frió y así tenia menos. - se ríe. ¿Eso iba con segundas? Sin querer a Lisbon se le escapa una sonrisa. Jane se entera y él también sonríe. Lisbon se empieza a ruborizar. A Jane esto le parece muy divertido, le encanta ver ruborizarse a Lisbon y que no sepa qué responder.

- Jane, venga, deja de jugar.

- No juego Lisbon, por favor, que tengo frió.

Lisbon se arrepiente mucho de lo que va a decir.

- Esta bien, con tal de que te calles y me dejes dormir.

- Si no puedes Lisbon, hay algo en tu cabeza que no te deja conciliar el sueño.

Jane sonríe otra vez con esa sonrisa suya.

- Cállate ya.

Lisbon se da media vuelta y Jane la agarra mejor. Se quedan en silencio un tiempo, hasta que Jane se acerca el oído de Lisbon y con un susurro le dice:

- Gracias, Lisbon, hacia mucho que... bueno... hacia mucho que no estaba agusto asi con nadie. Te lo agradezco de verdad.

Lisbon se da la media vuelta para verle. Esta muy mono cuando hace esas declaraciones, piensa Lisbon. Lisbon sonríe a Jane y luego vuelve a ponerse en la postura para dormir. Para terminar, Lisbon agarra el brazo de Jane que está abrazando a Lisbon.

Y así, Jane y Lisbon, se quedan dormidos. El uno abrazado al otro, dándose calor. Los dos con una sonrisa por estar tan cerca el uno del otro.

Los dos saben lo que sientes por el otro, solo tiene que haber uno el que de el primer paso para decirse todos los sentimientos que tienen el uno por el otro.