Naruto y todos sus personajes son de Masashi Kishimoto….. el resto es historia patria
Ya no me debes nada…..
Aquella noche iba preparado para todo, iba a dejar de disfrazarse de soberbia, iba a dejar de portarse como si el fuese superior al resto e iba a ser por primera vez vulnerable ante ella. Le pidió al enterarse de la fiesta que fuese con él, por supuesto sin demostrar mayor interés, él quería avanzar con ella pero no iba de ninguna manera a bajar la guardia lo suficiente como para que ella controlara la situación, no era que él la quisiese controlar pero no confiaba en que ella llevará la situación de una forma "normal". Usualmente cuando él quería estar junto a ella, ella lo trataba como si el fuese un trofeo del cual presumir y eso le molestaba, lo hacía enfurecer, quería que lo tratara como a cualquier otro de sus amigos, incluso envidiaba de alguna manera al dobe de su mejor amigo porque con él ella si era autentica y original, era mandona, inteligente, con mal genio, pero dulce y frágil. En verdad la quería, pero cuando se quedaba a solas con él, ella pasaba a una fase de descerebrada que sinceramente no soportaba, se parecía entonces a las miles de fanáticas que lo seguían y decían estar enamoradas de él pero ni siquiera lo conocían. Ella si lo conocía, desde hace mucho y él a ella, pero el problema consistía en que sin importar lo mucho que lo intentaba y lo planeaba al final todo salía mal o alguien terminaba metiéndose entre ambos y ella era tan fácil de enojar que terminaba dándole batalla a quien fuera y él se sentía apartado de cierta manera. Esa era la parte que no le gustaba de ella, la parte donde perdía los estribos y se olvidaba de que él estaba ahí y que él no quería llamar la atención, él quería una velada tranquila y poder conquistarla a su manera. Estaba acostumbrado a hace las cosas a su manera y le molestaba hacer de todo un espectáculo, no le gustaba destacar, aunque él ya destacaba por sí solo. El chico era un prospecto de modelo de ropa interior para Calvin Klein, encima era muy correcto, serio, inteligente(o al menos lo que los que creían conocerlo eso pensaban), usualmente vestía muy bien y tenía un aire misterioso que lo envolvía y lo hacía ver seductor.
Aquella noche no fue diferente, iba casual pero él tenía una apariencia que exudaba elegancia, desde su olor tan masculino y fresco hasta aquel cuerpo casi esculpido en mármol, sencillamente un espectáculo a la vista, todo de un azul marino casi negro, con su cabello medio alborotado y esa piel blanca en contraste que casi brillaba en la oscuridad y esa mirada penetrante que derretía a cualquier mujer en el acto. Lejos estaba el de saber que aquella noche toda esa apariencia se iba a caer para dejar pasar algo nuevo.
La recogió en su casa y ella salió con un vestido color cereza bastante subido que hacían resaltar esos ojos verdes esmeralda embrujadores que sin saberlo le habían hecho acreedora del corazón del moreno.
-Hola Sasuke!- dijo ruborizada.
A él eso le pareció sencillamente tierno pero quería tenerla en un lugar más privado, por lo que quería llegar a la reunión en aquel bar y después dirigirse a un restaurante o quizá a su propia casa y hablar con ella detenidamente y con más privacidad de la que ofrecia un lugar atestado de sus escandalosos amigos y los amigos del dobe(después de todo era el cumpleaños de su amigo) no estuvieran para estorbar e interrumpir justo en el momento propicio.
Sonrió de medio lado con esa sonrisa seductora que a ella le aflojaba las rodillas.- Hola Sakura-, dijo en un tono que no delataba su emoción al verla en lo más mínimo y parecía más bien algo taciturna. Ella bajo su mirada un poco avergonzada ya que sentía sus mejillas arder de la emoción de su primera "cita". No era que el la hubiese invitado bajo esos términos y no era que fuese la primera vez que el la iba a buscar a su casa, pero esta vez era especial, ella iba a llegar a ese bar acompañada tan solo con él y eso la puso nerviosa desde el primer instante. No sabía que ponerse, si vestir sexy y atrevida o formal o lo de siempre o algo divertido, al final d=se decidió por aquel sencillo vestido cereza que dejaba ver sus curvas por lo ligera de la tela pero que dejaba lo suficiente a la imaginación como para no verse vulgar, su cabello recogido atrás en un moño sencillo con el flequillo enmarcando su rostro a ambos lados y un maquillaje leve en tonos cereza que la hacían lucir tan deliciosa como para darle una mordida a la jugosa fruta que ahora parecían sus labios.
Sasuke dió un paso al frente y se ubico unos centímetros cerca de su rostro, tanto que pudo respirar su dulce aroma, olía a frutas, como se le antojaba en ese momento robarle un beso, pero no… él quería que ella diese el primer paso, no sabía si era por orgullo o algo de vergüenza, pero si se trataba de esta última él jamás lo admitiría.
Con el acercamiento la chica del atuendo cereza casi se desmaya y sus piernas temblaron, su piel se erizo y cerró los ojos anhelando un beso que nunca llegó… solo las palabras que la sacaron de su ensoñación y la trajeron desde la luna donde estaba orbitando hasta la faz de la tierra de vuelta a su punto de partida.
-Nos vamos- dijo más como una orden y cuando ella abrió sus ojos él ya estaba caminando hacia su auto para abrirle la puerta. Dio un brinco al verse en una posición que la dejó un tanto descolocada pero volvió en si rápidamente y se subió al auto.
Llegaron bastante temprano y Naruto les dio un saludo bastante efusivo y alegre propio de él.
-Teme, Sakura!- casi gritó , -que bien que llegaron temprano – el ya se había hecho a la idea de que sus mejores amigos estaban tratando de formar una relación y aunque en el pasado el estuvo profundamente enamorado de Sakura con el tiempo comprendió que no había futuro como romance entre ellos pero eran como hermanos que se querían y se peleaban(en esas peleas el siempre llevaba las de perder) y no valía la pena insistir en algo que no le llevaría a ningún buen término.
-Naruto feliz cumpleaños ¡!-dijo ella dándole un fuerte abrazo que el devolvió.
Sasuke cruzó los brazos resignado a que la relación de ellos era tal vez mejor que la que ellos dos compartían pero carecía del contenido de tensión que se desataba entre dos personas del sexo opuesto.
-Ahh!- suspiró de forma aburrida y cansada, -tu nunca vas a cambiar- sonrió de medio lado al ver la cara de fingida molestia que le dio su mejor amigo , - y tu siempre serás un amargado- respondió el aludido, - esa es manera de saludarme en mi cumpleaños?- Le dio un golpe suave en el hombro con el puño cerrado,- Ay, por favor- Le devolvió el golpe más fuerte justo en el esternón y dejándolo inclinado hacia delante sin aire- serás mi amigo pero no esperes de mi abrazos ni…
-BESOS! De eso ya le diste bastante cuando estábamos en el colegio!- gritó prácticamente Kiba desde su puesto.
-CALLATEEEEE!- dijeron al unísono los dos poniéndose rojos de la vergüenza al darse cuenta de que todo el bar los miraba y sus amigos se destornillaban de la risa en sus puestos muy animados comenzaron a corear- BESO, BESO BESO!-. Sakura se tapó el rostro con una mano tratando de ocultar que también quería reír ante el recuerdo de ese accidente cuando apenas comenzaban el colegio y que por culpa de eso los ahora inseparables amigos tuvieron su primer encuentro boxístico amateur que llevaría a una amistad a los golpes entre esos dos.
Iban a protestar cuando Lee se acercó a saludar a los recién llegados y trató de abrazar a Sakura – Hola Sakura!- dijo apunto de envolverla en un abrazo, pero esta se adelanto atrapando rápidamente su mano derecha entre las suyas y dándole un saludo que más bien parecía el que te da el director del colegio al entregar el diploma, y tu subes y bajas la mano rápidamente con una sonrisa en los labios diciéndote para tus adentros "al fin me largo de aquí".
-Hola Lee!- con una sonrisa muy bien dibujada en su rostro que pretendía esconder el hecho de que prefería mantener al chico de las cejas pobladas a raya para no dar esperanzas de ningún tipo.
Lee entendió el gesto como una negativa a cualquier acercamiento más afectuoso de lo usual de su parte hacia ella, por lo que se limitó a saludar a Sasuke de una forma más calmada y se dio la vuelta hacia donde el resto de sus amigos estaban sentados y trató de adaptarse al festejo sin mucho éxito.
Ese rechazo le había dolido, a diferencia de Naruto el todavía guardaba alguna esperanza pero cada vez estas se iban por el drenaje diluyéndose en el desinterés de la chica cereza que lo tenía cautivado desde hacía ya mucho tiempo y cuya imagen no lo dejaba ver a otras chicas como probables prospectos.
De repente una chica rubia se abalanzó a Sasuke por detrás y lo abrazó casi sacándole los pulmones por la presión ejercida- Sasuke mi amor! Tiempo sin verte – lo voltió hacia ella con maestría tomándolo por sorpresa y le plantó un beso en la mejilla, retrocedió unos pasos hacia atrás y lo miró estupefacta, casi relamiéndose y de paso comiéndoselo con la mirada- Tan apuesto como siempre- , exclamó la rubia en una forma pícara y sexy. Ella llevaba un vestido bastante rveledar en su parte superior por no tener ningún tipo de tirantes y un amplio escote en V dejando ver su exuberante pecho y abajo le llegaba hasta media pierna.
-INO CERDAAAAA! – gritó Sakura al voltearse y ver el espectáculo que rápidamente montaba la rubia con su acompañante.
-es que no ves que ÉL viene conmigo y no tienes porque tocarlo- siseó en una forma que helaba la sangre y daba a entender sus intenciones de que si ella volvía a poner un dedo en "su propiedad" lo lamentaría.
-Hay no te enojes frentona, si yo solo estaba saludando a mi Sasuke – dijo melosamente mientras se abrazaba del brazo del ya muy descolocado y ahora malhumorado joven.
-No te atrevas a volver a decirle "MI SASUKE", sabes bien que es MI SASUKE, no TU SASUKE CERDAAAA!- dijo perdiendo ya los estribos y jalándolo del otro brazo.
En la mesa muy divertidos estaban los chicos- si les ponemos la piscina con lodo y los bikinis está será por mucho la mejor fiesta a la que haya ido, dijo Kiba a lo que Naruto se volteó para matarlo con la mirada puesto que no le gustaba las proporciones que estaba tomándose aquella ya común disputa entre dos supuestas amigas que usualmente se llevaban bien, pero que al ponerles en la ecuación a Sasuke ya no encontraban balance en su ecuación.
Mientras, la razón de la pelea yacía en el medio del campo de batalla, cansado y frustrado porque siempre sucedían ese tipo de cosas, se sacudió de los brazos de las chicas que en ese preciso momento sostenían un duelo de miradas y de quien sacaba el adjetivo ofensivo más ácido que les pasase por la mente. Entristeció al darse cuenta de que aunque ya no estaba en el medio de ellas, ni siquiera cerca, ella no lo había notado, bastaba cualquier distracción y el salía sobrando automáticamente, no sabía si realmente ella se sentía atraída por él o si solo lo quería como un trofeo. Pensó irónicamente en su cabeza montada en una placa colgando sobre una repisa llená de otros trofeos de cacería mientras ella lo exhibía a sus fanáticas vanagloriándose a sí misma de la hazaña- Si, yo misma le di cacería y cayó a mis pies y luego lo degollé".
Sacudió la cabeza de ese pensamiento y de la imagen de una Sakura en camuflaje rosa y escopeta en mano. Ya aburrido de la situación y sin ganas de acercarse al grupo a escuchar sus estúpidos comentarios de cómo era tratado cual único Ken de juguete en una guardería atestada de niñas se acercó sin muchos ánimos a la barra y levantó su mano, el barman (bartender) se le acercó y le preguntó – que desea- solo respondió- algo fuerte- asintió y le sirvió un escocés en las rocas el cuál ingirió de golpe sin siquiera saborearlo –otro por favor- el barman lo miró con un poco de seriedad pero le repitió la dosis en la vaso de cristal, aún le ardía la garganta del primero pero repitió el mismo proceso solo que esta vez no bebió todo el contenido y se quedo ensimismado mirando el líquido de color ámbar y como este cambiaba de tonalidad con el hielo dentro del vaso.
No se percató en qué momento ella se le acercó y lo miraba fijamente, como ella detallaba el hecho de que él se encontraba distraído y de mal humor. Había visto todo desde una esquina lejana, sabía del evento que se iba a dar en ese bar esa noche e iba a probar suerte y parecía que la suerte le sonreía.
El sintió un olor agradable y cálido que lo envolvía y lo dejaba con esa sensación cálida en todo el cuerpo reemplazando la pesadez que sentía hace un rato por el estrés , por una sensación que lo encaminaba a una extraña "excitación"?. No supo como aquel pensamiento llegó a su mente y se restregó el rostro con la mano tratando de desperezarse para encarar de nuevo la situación con Sakura y tratar de llevar a cabo lo planeado.
-Preocupado?-
Se sobresaltó al oír esa voz, miró a su costado y en la silla que le seguía se encontraba una chica que le quitaría el hipo, la respiración, las palabras, todo! A cualquier hombre.
-Ehh!- no logró articular palabras debido a la sorpresa.
-Que sucede guapo?- preguntó aquella despampanante pelirroja que doblo sus piernas dando un mejor ángulo de la parte posterior de su pierna, aquellas medias a medio muslo se le veían muy sexys y ese hot pant dejaba poco a la imaginación, era negro y de un material que se pegaba y dejaba ver unos bien formado glúteos amarrados en unas caderas amplias que se empequeñecían hacia su abdomen adornado por aquel gracioso piercing. Sus ojos de un café rojizo con esas pestañas largas y esas cejas bien definidas eran como los ojos de una loba en plena cacería de invierno, peligrosa, hambrienta, con ganas de saciar su hambre con la presa que tenía justo en frente.
Recapacitó y miró hacia atrás, aún estaban discutiendo, ni siquiera había notado su ausencia, eso lo hirió en el orgullo.
-Falta de atención?- dijo en voz alta su deducción la cual el ratifico al sorprender se y mirarla fijamente.
Ella se acercó a su oreja y le dijo casi en un susurro-si lo que necesitas es atención yo te la puedo dar y te garantizo que después de esta noche no volverás a ser el mismo- terminó lamiéndole el borde de la oreja y el cabello incipiente de la nuca se le erizó mientras una corriente recorría todo su cuerpo como un latigazo que lo dejó casi electrizado.
-y que propones?- preguntó aún con un poco de duda en su voz.
-Sabes? ,Cualquiera sería capaz inclusive de pagar por estar en tu compañía y devorarte completo, pero tu simplemente prefieres perder tu tiempo en algo incierto mientras podrías saborear el placer de manos de un experto-, dio mientras apoyaba una mano en su pierna cerca de la ingle con aquellos guantes negros que hacían juego con su atuendo.
-y se supone que tu eres el experto?- ya un poco nervioso por el contacto casi intimo.
-Tal vez?- dijo juguetona en un tono seductor pero que se le hacía lejanamente familiar, pero eso era imposible, de haber conocido alguien así ya la hubiera reconocido.
-Como hago para averiguar si eres tú?- pregunto tratando de seguir lo que creía era un juego.
-Vamos afuera?- Le dijo levantándose.
La vio encaminarse a la entrada dispuesta a salir y era seguro que si no la seguía perdería esa oportunidad. Se preguntó por un momento si eso era lo que realmente deseaba, no sabía quién era, ni siquiera su nombre, eso olía a peligro a un kilometro pero la idea lo atraía, por otro lado al menos esa noche sus intentos de acercarse a sakura ya no iban a resultar porque el no estaba del mejor humor y tenía que admitir que él era un amargado y al menos por esa noche no iba a querer seguir intentando algo que ya parecía destinado al fracaso.
Dio entonces un nuevo vistazo a lo que sucedía donde estaban reundos sus amigos y vio al pobre Naruto tratando de mediar entre Ino y Sakura.
-Mejor le iría con un banquillo y un látigo- pensó para sí y al no ver remedio se dirigió a la entrada.
Ya llevaba unos segundos afuera y se preguntaba si eso estaba resultando y si dejarlo adentro no habría sido un error, no podía volver, sospecharía de eso, ya estaba a punto de recriminarse su estupidez en voz alta cuando lo vio salir del bar y caminar hacia ella. Tomó un respiro de alivio corto para que no notara su nerviosismo y volvió a poner la miada sexy tan practida que ya se sabía para hacer que cualquier hombre hiciera lo que se le antojara, se aclaró la voz para volver a modularla de forma que no la reconociera.
Llegó a su lado y miró al suelo no muy seguro de lo que iba a hacer y tampoco de si lo que iba a hacer realmente fuese algo que el quisiese pesadamente antes de levantar su mirada del suelo y encararla y cruzó su brazos adoptando su postura orgullosa de siempre.
-Y ahora que sigue-
-Depende-
-De qué?- pregunto algo aburrido de que le diesen vueltas con indirectas cuando el no estaba precisamente motivado.
-Sasuke- dijo ella suspirando con resignación fingida y acercándose a dos pasos de él- Sabes cuál es tu problema?-
Algo no encajaba de repente y todavía no daba con que era porque sus pensamientos todavía estaban con la pelirosa dentro del bar-No- declaró con duda de que ella supiera la respuesta.
-Tu no te sueltas, eres muy serio y tu orgullo no te deja tratar algo diferente a parte de esperar que la persona que tu quieres se acerque por si sola a ti.
Abrió grandes los ojos y se sorprendió de lo atinado de su respuesta.
-Sabes que necesitas realmente?- dijo mirándolo directo a los ojos.
Atino a mover la cabeza en negativa y esperando que de repente ella chocara las manos y le dijera "Hola, soy la genio de la botella y en un segundo resolveré toda tu vida" ingenuo de su parte pero si una desconocida le iba a responder justo lo que se estaba preguntando aquella tarde y creía la base de sus problemas él ya estaba dispuesto a creerlo todo.
Se le acerco a la oreja lentamente, primero le sopló en el cuelo y él se erizo.
-Lo que necesitas es dejarte llevar y yo me encargaré de que encares tus miedos, seas más vulnerable y tu orgullo baje la guardia para que te des más oportunidades. Quieres que te haga ese favor?-
El asintió y no se dio cuenta en qué momento ella saco algo de su pequeño bolso, sintió que le toco la mano rápida y delicadamente.
Antes de separarse le rozo el cuello con labios y el contacto se sintió suave y fresco como una fruta fresca y jugosa lista para ser devorada.
El trató de robarle un beso instintivamente, su olor lo tenía cada vez mas hechizado, se sentía raro y capaz de hacer cualquier cosa por raro que eso pareciera, logró tomarle unas hebras de aquel cabello rojo y enterrar su nariz en él para respirar su aroma que ya se le hacía exquisito.
La miró directo a los ojos una vez más y de repente se le vino un nombre a la cabeza, pero eso tenía que ser una locura, cualquier persona pero jamás ella, aunque recapacitó y tarto de recordar.
-en qué momento te dije mi nombre?- pensó en voz alta
Ella sonrió y retrocedió- no me recuerdas, …ni un poquito-
Quedo desconcertado y sintió que la vista se le nublaba y se le movía el piso, sacudió su cabeza pensando que era sueño pero no consiguió el efecto esperado, fijó de nuevo su vista en la pelirroja y trató de recodar ahora como si su vida dependiese de ello.
-Nada todavía?.. Tan poco represente en tu vida verdad?-
Se sorprendió y comenzó a asustar ante esas palabras de reproche. Aquel estacionamiento estaba vacío y le pesaban más los parpados queriéndose cerrar solos y se comenzó a imaginar una tina con hielo y mucha sangre y un celular atado a su mano con cinta adhesiva y el número de emergencias en la pared pintado con su sangre y el letrero "llama la ambulancia que te desangras".
Se enojo pero ya no le servía de nada, en menos de 30 segundos ya no le quedaban fuerzas ni para gritar "auxilio, socorro, ayuda, me lleva una loca y me va a vender por pedazos", miró hacia la puerta y pensó en Sakura y que quedarse con ella y lidiar con Ino y el grupo no podía ser de ninguna manera peor que esto, se lamento de quererse desquitar el malestar saliendo de esa manera con alguien que bien podía ser una loca recién salida del sanatorio.
-Te voy a dar una pista- dijo mientras el ya casi se derrumbaba en el piso y volvió su ojos exigiendo una respuesta a que le aclarara porque se supone que estaba pasando por ese mal rato.
-Hace 4 años pediste mi ayuda y me ibas a recompensar- hiso una pausa que le hiso eterna.
-Pero tenías otros planes y no me cumpliste, y luego sin que te cobrara el favor me dijiste que me debías una-
Sus dudas se disiparon de golpe pero ya no le salía ni siquiera la voz, era aquella chica, ya no recordaba bien ni siquiera su nombre.
-Debiste haber pensado o al menos preguntado por lo que pasé luego de que me dejaras plantada por todo lo que yo pasé- dijo ahora sacando unos lentes rojos de su bolso y limpiándolos con un paño antes de ponérselos.
-Hoy me vas a recompensar y no te preocupes que lo que te prometí desde un principio lo vas a obtener y más-
Oyó un auto acercándose y estacionar a su espalda pero él estaba casi inconsciente y sus ojos se cerraron y no podía siquiera moverse.
Escuchó cuando una voz masculina le decía a la chica- Waoooo! No puedo creer que en verdad lo hiciste-.
Lo siguiente que logró sentir fue que colgaba y que le dolían las manos, no tenía consciencia de por cuánto tiempo estuvo inconsciente, le dolía la cabeza y no tenía vendado los ojos, intento gritar pero tenía algo en la boca, como una pelota, trató de morderla pero le tenía la lengua muy apretada y la boca totalmente abierta, sentía unos tirantes en ambas mejillas que se encontraban en un incomodo nudo en su nuca.
Además tenía frío, se asustó al darse cuenta de que estaba casi desnudo, lo único que sintió cubriendo su cuerpo fueron sus boxer's .
-AAAMMHF!- Trató de gritar a lo que oyó –se despertó bastante rápido-
Sudó frió al oír una voz espectral que parecía de mujer (o tal vez no) y se sentía envejecida y rasposa.
-Perfecto… no me gusta el silencio cuando lo hago, me gustan tanto los gemidos- se horrorizó ante el comentario y comenzó a tratar de zafarse desesperadamente.
-Tranquilo, tranquilo, te vas a cansar antes de tiempo y quiero jugar contigo toda la noche- Le dijo y cerró su mano huesuda y fría conteniendo su intimidad dentro de ella.
Quiso llorar del susto, de solo pensar que alguien lo quería torturar (en el mejor de los escenarios) y que iba a ser víctima de algo horrible y no sabía si era peor poder ver o no, tenía sus manos atadas y colgadas hacia arriba, algo las sostenía y abajo sus piernas estaban separadas y sus pies atados de tal manera que no podía juntarlos de vuelta.
-Entonces te gustó lo que te traje?- Se hiso entonces escuchar su voz sin el matiz sexy que tenía cuando lo engatuso. Apretó las manos lleno de ira pensando en cómo iba a estrangularla si llegaba a salir de esa vivo.
-Escuchó el sonido de ella levantándose, no escucho pasos quizá por la alfombra que tenía a sus pies amortiguando los pasos, pero supo que estaba cerca al oírla de nuevo y sentirla- No está nada mal, si no fuera porque mi novio no me deja me hubiese bañado en feromonas y lo hubiera disfrutado primero-, apretó su trasero con la mano bastante fuerte clavándole las uñas de una mano desprovista del guante y dejó salir un quejido fuerte amortiguado por el bozal que tenía en la boca. Ahora entendía porque se sintió caliente y le hizo caso a una propuesta tan riesgosa, ahora no creía que en sus 5 sentidos hubiese aceptado esa propuesta (o al menos se negaba a admitirlo).
-Si tienes razón- respondió aquella siniestra voz ahora a sus espaldas, le descubrió el trasero y le pasó…..
Yyyyyyuuuuuuuuuuuuuhhhhhgg!
Qué asco!
La lengua salivando y humedeciéndole la piel.
Pobre Sasuke, lloró desesperado viéndose sin salida y a merced de quien sabe quién o qué.
Tembló de nuevo del pavor, escuchó algo así como un zumbido a su espalda y se preguntó "y ahora qué diablos era eso?".
Apretó las nalgas tanto que hubiese podido exprimir una aceituna hasta sacarle aceite extra virgen porque al sentir que la mano esquelética le quería meter algo por el trasero era eso o que su trasero ya no conservara su estado virgen e incorrupto que tanto le gustaba a pesar de los comentarios de algo más que amistad entre él y Naruto.
Pedía auxilio desesperado porque sus gritos no iban a ser oídos y si acaso se escuchaba algo no se le entendería nada con ese estorbo en su boca.
-Sabes? Creo que mejor consigues algo para lubricarlo, sino no va a entrar-
Maldita, encima le estaba dando ideas!
-Es que quiero metérselo a la fuerza y que sangre, espero no tenga kilometraje-
Que desgracia, se enfrentaba a un sádico!
-Esta alfombra es nueva?-
Lo estaban a punto de convertir en brocheta y ella preguntando por la decoración, maldita perra desgraciada …..KARIN! Ahora recordaba su nombre, si salía de esto lo primero que iba a hacer era darle cacería a esa maldita bruja disfrazada de gusano de biblioteca. Nada que él hubiese hecho, ni por fastidioso que admitiese ser, ni siquiera sumando todos los malos tratos que le hubiese dado a sus prójimos, ni siquiera contando los maltratos a Naruto alcanzaba para que el mereciese pasar por eso.
-Si querida, te gusta mi rinconcito?- pregunto sonando meloso.
-Es que si haces eso vas a manchar la alfombra y saca sangre es difícil-.
Hubo un silencio y el forcejeo en su trasero cesó.
-Sabes….
-Tienes razón, voy a buscar algo- Se alejó y oyó cuando la puerta se abrió justo cuando ella preguntó- no tienes lubricant?-
-No, en verdad me gusta que sangre para humectar y lo veo bastante gráfico al tomar las fotos, a mis clientes le encanta ver sangre-
Perfecto, lo iban encima a filmar y ponerlo de repente en alguna página clandestina en internet.
-Ups lo siento, de repente te puede servir vaselina-
-JAJAJAAHHGG- casi se ahoga de la risa- no tengo de eso, mi cabello es muy largo para usar vaselina niña ingenua-
"Esa arpía maldita de ingenua no tenía nada", pensó Sasuke rabiando pero dando gracias al respiro que le dieron a su traserito.
-Y mantequilla o aceite?-
Un silencio.
-No, en serio-
-Qué?-
-Crees que si yo comiera porquerías o grasa tendría a mi edad este cuerpazo?
Fiuuu fiuuuu!, silbó, ella por algo que él no supo que era.
-Sexy aaah?, jajajaa?-
BLAAM!, se oyó un portazo y que los pasos se alejaban del otro lado de la puerta.
Pasaron como 10 segundos y le desvelaron los ojos, le dijo en vos baja a los oídos en un susurro- no grites o no nos dará tiempo- , se asombró y vio una luz al final del túnel, se fijó en el lugar y era completamente blanco con una puerta en frente de él, estaba atado con correas de cuero negro y su ropa estaba tirada frente a él en el camino hasta la puerta.
Le quitó el bozal y el quiso gritarle-SSSSHHHH- le susurró – si hablas fuerte se va a dar cuenta- sacó una navaja de su bolso, le cortó las correas que ataban sus manos y se la entregó-Voy a estar afuera en una camioneta negra, muévete-, le volvió a susurrar.
No lo pensó mucho, no tenía tiempo para meditar si confiar en ella o que, cortó las correas que amarraban sus pies y corrió a buscar su ropa, justo en frente de él se encontraba un trípode con una cámara posicionada para grabar lo que se iba a dar en esa habitación. Logró tomar su billetera y los zapatos cuando…..
-Me extrañarón-
Se abrió la puerta..
Y lo vio frente a él…
Tenía el físico de Madonna(musculoso pero flaco y escurrido) cabello largo y negro, ojos excesivamente maquillados, tenía encima una bata con estampado de serpiente y debajo de ella unas botas de tacón alto y plataforma negras de cuerina negra y brillante que le daban hasta los muslos y una tanga de encaje negro que pretendía cubrir un insipiente miembro masculino, en una mano un vibrador como de un pie( aprox. 30 cm) y en la otra dentífrico.
Él ya era blanco pero pudo jurar que había quedado blanco Sai(si, el es la referencia para blanco) y que hasta su propia sangre había abandonado sus venas del susto ante semejante esperpento que distaba de parecer humano parado a escasos 4 metros de él que aún se encontraba inclinado con su billetera en una mano y los zapatos en la otra.
-MALDITOS!- GRITÓ A LA VEZ QUE CORRÍA PARA DARLE ALCANCE, Sasuke se volteó y agradeció la existencia de una ventana abierta enfrente de él por la cual salió de un brinco cuál gacela siendo perseguida por un predador en la sábana africana.
Aquel ente trató de darle alcance pero se tropezó primero con sus propios tacones y luego al tratar de salir por la ventana se le enredó la bata entre unos arbustos debajo de la misma.
Sasuke corrió y diviso una camioneta con la puerta de atrás abierta y a Karin apresurándolo con la mano, miró hacia atrás y vio la casa de la cual había salido, un lugar que parecía una casa normal común y corriente si no fuese por los adornos de jardín en forma de serpientes por todos lados.
Se tiró en el interior de la camioneta golpeándose todo el cuerpo de paso y cuando se incorporó vio aquella cosa flaca y asquerosa correr hacia donde estaba sin bata que cubriera ese cuerpo que parecía sacado de una morgue.
-ACELERAAA!- Gritó con fuerza sorprendiéndose a sí mismo de la fuerza de su voz y se reincorporó para cerrar de un solo jalón la puerta corrediza.
Se escuchó automáticamente el rechinar de las llantas y el auto se alejo rápidamente pero el zombi les seguía corriendo por toda la calle gritando improperios.
-MALDITA PERRA, DEVUÉLVEMELO, QUIERO SU CUERPO, QUIERO ENTRAR EN ÉL, ES MÍÍÍOOOOO!-
Se estremeció de solo oírlo gritar sus intenciones de esa manera.
-LO SIENTO OROCHIMARU PERO YO SOLO TE LO TENÍA QUE TRAER, NADIE HABLÓ DE NO DEJARLO ESCAPAR- Le gritó desde el auto en movimiento.
Sasuke se sentó todavía temblando en una esquina de la parte trasera y vacía de aquella camioneta sin asientos traseros y se abrazó las piernas tratando de tranquilizarse y hasta cierto punto agradecido de haber salido de un atolladero al que no le veía salida cuando se percató de las risas.
En ese auto estaban 2 personas.
Una era la doble, triple maldita, perra desgraciada, bruja infeliz de Karin.
El otro lo reconoció como Suiguetsu, el vago surfista del colegio al que ella siempre ayudaba con cualquier materia referente a matemáticas o números, relmente no era muy listo en aquella época y por lo visto si ahora se prestaba para esto tampoco lo era, ahora era el #2 en su lista de gente por liquidar (ya sabrán quien estaba en el primer puesto del top 10 y que la lista era reciente).
-Ahora si la hiciste, me sorprendes cada día más- decía entre risas.
-Sí, yo no me lo puedo creer- dijo ella casi ahogándose de la risa- si me hubiesen dicho hace 4 años esto hubiese pensado que me estaban tomando el tiempo-.
-Y yo todavía no lo puedo creer y eso que sigo sin ropa y con frio-
Las risas pararon y ella se volteó a mirar al joven semidesnudo en la parte trasera de esa camioneta que amenazaba con perforarle la cabeza con la mirada.
Se aclaró la voz después de tanto reírse y le preguntó – tienes frió?- el asintió con la cabeza aún en la esquina posterior y ella le arrojó una gabardina larga con muchos bolsillos que lo cubrió hasta casi los tobillos.
Él se acercó a los otros 2 ocupantes de aquel transporte y se fijó en que Suiguetsu no apartaba su mirada del frente y estaba serio por completo, la volvió a encarar y preguntó con rabia.
-Se puede saber qué diablos fue lo que pasó?- prácticamente masticó las palabras y ella simplemente sin ningún asomo de remordimiento le respondió
-Sasuke, mi vida, ya no te preocupes, ya no me debes nada….
Les agradezco en el alma los reviews pero en serio agradezco que me guien con sus criticas porque en verdad no se si lo estoy haciendo bien, pero muchas gracias de todas maneras.
Nos vemos
