Conquistándote
(Jacob POV)
(3° Persona)
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen a mí, si no a Stephenie Meyer. Sólo la historia es mía. Todos mis fan-fics son sin fines de lucro, los escribo por el placer que siento al narrar yo misma la historia y vivencias de mis personajes favoritos de la saga Crepúsculo y La Huésped.
Jacob Black estaba durmiendo, obviamente soñando con Renesmee, cuando su móvil comenzó a sonar. Sin abrir los ojos siquiera, buscó el aparato a tientas. Lo cogió y apretó el botón de contestar, sin mirar quién llamaba, ni identificarse él.
- Hola Jake- Saludó una dulce voz, que el metamórfo reconoció como la de su razón de existir- ¿Cómo estás?
- Bien, Nessie- El lobo se sentó en su cama velozmente y luego se desperezó- ¿Y tú?
- Si, bien…- Su respuesta no convenció en nada al muchacho, pero ella no lo dejó replicar- No te desperté ¿Verdad? Es que como yo tenía tiempo libre, pensé… Pero si estás descansando…
- Estaba, pero importa, en serio. Me alegra oírte…- Confesó el quileute, de forma atropellada. Escuchar su voz, aunque fueran sólo unos segundos, le alegraba el día- ¿Necesitas algo…?
- ¿Debería?- Preguntó la chica, haciéndose la ofendida. Esperó un momento y agregó- Bueno, en realidad sí, no quiero estar sola…
- Puedo estar en media hora en tu mansión- Dijo él, mientras se ponía en pie y comenzaba a buscar que ponerse. Su corazón se había acelerado, mientras ella se reía por lo bajo.
- No, Jake, aún no…- Al chico le dolió el pecho, ya que se había hecho la ilusión de verla en un rato más. Se quedó de pie, junto al ropero, en silencio. La híbrida debió notar que algo había pasado, ya que se excusó de inmediato con voz temblorosa- Me encantaría, pero estoy saliendo a casa de Sophie… Debemos terminar un trabajo para la Universidad… ¿Podrías venir en la noche a la casa?
- Claro, ahí estaré- Respondió él, por inercia. Por lo menos podría verla hoy…
- Te llamaré, cuando me desocupe, ¿Ok?- La voz de ella sonaba tensa, lo que le recordó al lobo su decisión de conquistarla. Sonrió, cuando un plan empezó a tomar forma en su mente…
- Estaré esperando ésa llamada… Adiós, Ness- Se despidió Jacob, mientras tomaba una polera.
- Adiós- Y la híbrida colgó. Él dejó el teléfono sobre la cama y se cambió de ropa.
Tras esto se dirigió al baño, donde se lavo el rostro. Luego regresó a su cuarto, tomó de nuevo el celular y discó el número del doctor Cullen. Él contestó al primer tono.
- Jacob ¿Cómo estás?- Lo saludó el vampiro rubio, con voz relajada.
- Bien, Carlisle…- Jacob estaba ansioso por poner en marcha su plan y para eso necesitaba ayuda- ¿Estás muy ocupado?
- No, en estos momentos, estoy saliendo del hospital- Le contestó. El metamórfo pudo oír como cerraba la puerta de su auto- ¿En qué puedo ayudarte?
- Me gustaría darle una sorpresa a Nessie- Confesó, sintiendo que se sus mejillas se inyectaban de sangre. Jamás había hecho algo así, pero por su amada… Haría lo que fuera necesario- Ya que ella salió… Me darías permiso para dejarle… Eeh… Algo en su habitación.
El vampiro se quedó en silencio unos segundos, mientras lo meditaba. Jacob ya había cogido la llave de su moto y esperaba la respuesta para poder poner en marcha su plan. Mientras tanto revisó la respiración y el ritmo cardiaco de su padre. Todo normal.
- Por supuesto, Jacob- Le dijo Carlisle, su voz subió varias octavas a causa de la felicidad- No hay nadie en casa, así que no serás molestado.
- Gracias, Doctor… Estaré ahí en una hora. Adiós- El muchacho colgó, mientras cerraba la puerta de su casa al salir. Corrió hasta el cobertizo, se subió a su moto y condujo rumbo a Forks.
Jacob quería comprarle flores a Renesmee. Pensaba dejarlas sobre su cama y esperar hasta que llegara. La sorprendería y se quedaría conversando con ella toda la noche… En algún momento sacaría el tema del amor y le confiaría que ella era su objeto de imprimación, le confesaría lo estúpido que había sido y lo arrepentido que estaba de ello. Le pediría una oportunidad, que le diera unas citas para que él le pudiera demostrar cuanto la amaba y que nadie la haría más feliz, ni la complacería tanto como él.
Sonreía ante la mera idea de sacarse al fin ese peso de encima… De al fin decirle lo que pasaba en su corazón cada vez que la veía, cada vez que oía su nombre o cada vez que escuchaba su melodiosa voz.
Miró al cielo cuando estacionó la moto, a la entrada de una florería. Las nubes estaban negras, pronto comenzaría a llover.
¡Demonios, debería haber traído mi coche!
Entró en la tienda y el penetrante aroma de las flores lo embriagó un momento. Habían de muchas variedades y de todos los colores, pero él ya sabía cuál quería.
- Buenas tardes, bienvenido a "Beauty and Fragrance". ¿En qué…?- Una mujer caucásica, rubia y de unos cuarenta años, había salido de detrás del mostrador. Se había quedado helada al ver al Quileute. Jacob suspiró. Odiaba causar temor en la gente que no lo conocía y que se dejaba llevar por su apariencia amedrentadora.
- Quiero ocho rosas rojas, por favor- Pidió el joven sonriendo forzadamente. La vendedora suavizó su expresión y sintió vergüenza de su comportamiento.
- Son 20 dólares con 80 centavos- Murmuró la señora, mientras armaba el ramo con esas hermosas flores. Jacob había pedido ocho, una por cada año desde que Nessie había entrado en su vida.
La dependienta se las entregó envueltas en papel celofán transparente; él le pagó.
- Quédese con el cambio y muchas gracias- Se despidió el moreno, dando media vuelta, mientras olía las rosas. Exquisitas.
- Gracias usted por preferirnos, que tenga un buen día- Fue lo último que alcanzó a oír, antes de cerrar la puerta de vidrio.
Se sentó en la motocicleta y afirmó las flores como pudo, enganchándolas en el volante. Temía que se le fueran a caer.
Cuando ya estaba llegando a la mansión, comenzó a sentir como unas cuantas gotitas de lluvia, caían en su rostro. Lo había logrado justo a tiempo.
Dejó a su Harley Sprint, la misma que Bella le regaló hace nueve años, pero que estaba muy modificada, en el cobertizo de coches de los Cullen. Tomó las rosas y comenzó a andar, pero antes de entrar en la casa, admiró los bellos automóviles, nunca se cansaría de verlos. Abrió y entró por la puerta lateral.
- ¡Ya llegué!- Avisó, más fuerte de lo necesario. Era estúpido decir eso, siendo que por el fino oído de Carlisle, él de seguro lo había escuchado desde que derrapó tierra, al principio del camino. Oyó pasos en piso superior y a los pocos segundos después, el vampiro rubio estaba en la escalera, dándole la bienvenida.
- Pasa Jake…- Aunque el comentario estaba demás, ya que el lobo ya caminaba hacia él- ¿Cómo ha estado tu padre?
- Ahí… Billy está mejorándose. Estoy seguro que saldrá de ésta- Dijo el muchacho, restándole importancia. Su padre había tenido un pre-infarto, que lo obligaba a estar en cama, por lo que él y su hermana Rachel, debían turnarse para cuidarlo.
- Me alegra oír eso- Dijo el doctor con una amble sonrisa, que siempre le hacía pensar a Jacob, que él no podía ser nada menos, que un ángel- ¡Ah, lo olvidaba! Mi nieta llamó hace poco, me dijo que tardaría más de lo planeado, pero llegaría. Así que no sé si querrás quedarte a esperarla o no… Bueno, eso es cosa tuya. Si me necesitas estaré en mi despacho.
Le dedicó una última sonrisa y se marchó a gran velocidad. Jacob subió las escaleras y caminó hasta el cuarto de la híbrida. Abrió la puerta lentamente y jadeó al respirar el efluvio de su amada. El aroma estaba tan impregnado en ese lugar, que parecía como si ella estuviera ahí. Tras de sí, cerró la puerta y depositó las flores sobre la cama. Se sentía como un drogadicto inhalando su vicio.
Recorrió la habitación con la mirada, deteniéndose en las fotografías junto al espejo. Habían muchas de Edward y Bella junto a su hija, pero lo que hizo sonreír al quileute fue que, habían tantas de ellos tres como de él con Nessie. Él era importante para ella, sólo que no sabía cuánto. Al mirar la hora, llegó a la conclusión de que era muy temprano y que sería muy acosador de su parte, quedarse el resto de la tarde ahí, sin el permiso de su princesa.
Tomó un papel y un lápiz de la cómoda y le escribió una nota.
"Nessie, compré estas flores para ti… Son para subirte el ánimo y recordarte que nunca estarás sola… Siempre tendrás a este lobo a tu lado. Llámame a penas leas esto… Jacob Black"
Dejó la nota junto a las rosas y salió del cuarto, sintiéndose vacío, al no poder respirar más esa exquisita fragancia. Caminó por el pasillo hasta el despacho de Carlisle, no alcanzó a golpear, porque el vampiro ya le había abierto la puerta.
- Me voy. Regresaré cuando ella vuelva a casa- Murmuró el metamórfo en señal de despedida, se dispuso a marchar.
- A comenzado a llover y tú viniste en motocicleta- Comenzó a explicarse Carlisle, Jacob alzó las cejas en señal de indiferencia. El doctor sonrío- Te ofrezco el Aston, Jake para que regreses a tu casa. Todos están de caza, no lo echarán de menos. ¿Lo tomas o lo dejas?
Alzó su mano hacia el muchacho de piel rojiza, de ella colgaba la llave del vehículo que había conducido sólo una vez, hace ya ocho años. Recordó lo bien que sentía manejarlo y no pudo negarse. Cogió la llave.
- Gracias, Doctor Cullen, adiós- Con una gran sonrisa en la cara, se dio la media vuelta y comenzó a alejarse.
- De nada, adiós- Las risas del vampiro se oyeron hasta que él cerró su puerta. Jacob llegó al cobertizo y acarició la puerta del vehículo al entrar. Encendió el motor y regresó velozmente a La Push.
Al llegar a su casa, lo primero que hizo fue ir a ver a su padre, quién estaba dándose vueltas en la cama.
- ¿Te pasa algo, papá?- Preguntó el joven, al tiempo que entraba en el cuarto. Billy sonrió y se le iluminaron los ojos.
- Es sólo que me aburro, un poco aquí… Además que no alcanzo el control remoto- Dijo apuntando, hacia la televisión.
El lobo cogió el mando a distancia y se lo entregó a su padre. Se sentó en la silla, junto a la cama.
- ¿Quieres ver el juego?- El hombre prendió la televisión y sintonizó un partido de baseball. Ambos comenzaron a comentar y a burlarse de lo mal que jugaban los miembros de su equipo, hasta que el cansancio los atrapó y los durmió.
- Jake, despierta. Ya llegué- Una voz femenina sacó al muchacho de su sueño. Abrió los ojos de golpe y se topó con la mirada compasiva de su hermana. Ella llevaba un plato de sopa en las manos- Ya te creía muerto como no te movías.
- Qué graciosa- Jacob se levantó y le dio espacio a Rachel, para que le diera la cena a Billy. Miró por la ventana, notando que estaba muy oscuro y que la llovizna de la tarde, se había transformado en un temporal- ¿Qué hora es?
- Como las diez…- El joven ya se iba, cuando su hermana reclamó su atención- ¡Ah, verdad! La chica Cullen llamó.
El quileute se enojó consigo mismo, por dormir tanto.
- ¡¿Hace cuánto rato?- Preguntó gritando, mientras corría al teléfono.
- Sólo dos minutos. Yo no alcancé a contestar, porque de inmediato funcionó la contestadora- Le dijo la joven, mientras él notaba que la luz de su máquina contestadora estaba encendida. Se acercó con rapidez hasta el aparato y presionó el botón de "reproducir".
-Usted tiene un mensaje sin escuchar en su buzón de voz- Dijo una voz robótica, sonó un "bip" y continuó- Primer mensaje… Soy Jacob, no estoy o no quiero contestarte, di lo que quieras y veré si te llamo devuelta. Si buscas a mi padre, ven a verlo a casa… Jake, soy Nessie…- El cuerpo del chico reaccionó ante la voz de su amada- ¿Puedes llamarme, por favor? Te necesito… No hay más mensajes.
El lobo levantó el auricular de inmediato, discó el número de la menor de los Cullen y se quedó a la escucha. ¿Ya había llegado a su casa? ¿Había tenido problemas?
El teléfono sonó dos veces.
-Jake…- La voz de la híbrida sonaba muy aliviada. Eso extrañó al muchacho.
-Sí, pequeña. ¿Cómo estás?- Preguntó por inercia, encandilado por su voz.
- ¿Estás ocupado? Te necesito conmigo…
El corazón del hombre-lobo dio un vuelco. El tono de voz de Nessie no era normal.
- ¿Qué te ocurre?- Preguntó preocupado el chico, mientras pensaba que viajaría en el coche para no mojarse- Estaré en la mansión en treinta minutos.
-Yo… No estoy en mi casa…- Hizo una pausa, y justo cuando el metamórfo iba a preguntar donde se encontraba, ella agregó: "Estoy sentada a la salida del cine. En Port Angeles."
-¿Y qué haces ahí?- Preguntó exasperado Jacob. Estaban en mitad de un temporal y ella estaba en la calle- ¿Sophie está contigo? ¿No estaban haciendo un trabajo?
- Necesito que alguien venga por mí- ¿Por qué ella no podía regresar por su cuenta? No es que le molestara ir por Nessie, pero generalmente, ella era muy independiente. Siempre manejaba su carro, además había algo que ella no le quería decir.
-Salgo de inmediato a por ti, pero antes dime si la humana está contigo- Se revolvió incómodo el quileute, algo andaba mal.
Ella se tomó unos segundos para pensar la respuesta.
-Te mentí, Jake… Lo siento, no pensé que esto terminaría así… Te lo explicaré, cuando llegues- El lobo se sentía traicionado, pero no tenía tiempo de sentirse así, debía salir por ella, ya.
- Llegaré lo más pronto que pueda- Gruñó el lobo, sufriendo los espasmos previos al cambio de fase. Trató de controlarlos, mientras bajaba la voz. Acababa de recordar, que su padre, descansaba en la habitación contigua- Entra a algún restaurante o a algún local, dónde te protejas de la lluvia.
-Lo haré… Y gracias, Jake- La semi-vampira, colgó.
El quileute sacó una chaqueta de su armario, antes de irse hasta la cochera, sin despedirse de nadie, y montarse sobre el Aston Martin V12 Vanquish. Dejó la chaqueta en el asiento del copiloto, la tomó pensando en su ángel, la cual podía estar toda empapada. Encendió el motor y condujo a la velocidad máxima de ese coche, hacia Port Angeles.
No comprendía bien lo que estaba sucediendo… Renesmee le había dicho que estaría en casa de su amiga, quién vivía en Forks… No tenía razones para estar en Port Angeles, a menos que quisiera verse con alguien a escondidas…
Se sentía triste e infeliz, porque la mujer de la estaba imprimado, la hija de su mejor amiga, estaba sufriendo sola en la calle. Eso lo hacía sentir mal, por no estar junto a ella.
Estaba ya muy cerca, podía ver las luces de la ciudad, por lo que discó el número de Nessie. Esta vez, ella contestó de inmediato.
-¿Dónde estás?- Sonaba asustada, por lo que Jacob apretó aún más el acelerador.
-En Port Angeles. ¿Dónde estás tú?- Preguntó ansioso.
-Afuera del Mc Donald, ése que está a dos cuadras del cine.
-Estoy contigo en cinco minutos- Aclaró el lobo, antes de colgar.
Apenas se había cumplido el tiempo prometido y el metamórfo ya había divisado a la semi-vampira, discutiendo con dos hombres. Los temblores y el calor recorrieron su columna vertebral. Detuvo el coche y se bajó velozmente, dándole un portazo al auto. Corrió hacia la híbrida, quién sólo estaba a diez cortos metros, para acortar camino debió saltar por sobre un grifo.
-Les dije que estaba esperando a alguien- Respondió entre gruñidos Renesmee. Los dos tipos trataban de tomarle las manos.
-Puedes venirte con nosotros- Habló uno de los tipos con voz ronca y claramente ebrio.
-¡Ness!- Gritó Jacob, haciendo que ella y los dos humanos se voltearan hacia él. Ellos palidecieron al ver su rostro y su tamaño.
Ella soltó el aire que había estado conteniendo y le sonrió. Los hombres se echaron hacia atrás e intercambiaron miradas.
-¡Lárguense!- Exclamó el quileute, pero su voz sonó más como un ladrido.
-Nos hubieras dicho que te gustaban los esteroides- Murmuró el otro hombre, antes de irse caminando rápidamente, pero trastabillando varias veces.
El corazón del metamórfo dio un vuelco al observarla, ya que ella llevaba su vestido verde, el cual estaba ceñido a su cuerpo por lo mojada que se encontraba.
Renesmee corrió los dos metros que los separaban y lo abrazó con fuerza. La estrechó con cuidado, tratando de traspasarle un poco de su calor. Ella estaba helada como vampiro.
Él la miró de arriba abajo. Calzaba altos tacones y su pelo cobrizo estaba cubriendo su cara y su espalda… Lucía hermosa y muy sexy. Inhaló su exquisito aroma y besó sus cabellos mojados. Maldijo para sí mismo. ¿Cómo alguien podía ser tan estúpido como para dejar a éste ángel solo y triste bajo este temporal?
Jacob trató de reconfortarla, acariciando su espalda. Él la protegería de lo que fuera, ya que la amaba más que a nada en el mundo, daría su vida por ella… Y Renesmee en un algún lugar de su subconsciente lo sabía, por eso siempre recurría él.
-¿Te hicieron algo?- Susurró Jacob en su oído. No supo por qué ella tiritó, pero él la abrazó más fuerte- Todo estará bien ahora… Estás conmigo… Estás conmigo…
Y volvió a besar sus cabellos.
Hola de nuevo, primero que nada, quiero darles las gracias a las personas que me dejaron sus reviews, me alegraron el día XD
Ahora una aclaración, por si no se notó, el primer capítulo está inspirado en la canción "Yo quisiera" del grupo mexicano Reik (Los adoro ). En este capi pasa una cosa que siempre quise escribir y es un encuentro bajo la lluvia (Me encanta). Ojalá les haya gustado esta actualización, tanto como a mi escribirla…
Si les gustó, déjenme reviews y háganmelo saber, si no, también… Quiero saber sus opiniones…
Gracias por leerme… Nos reencontramos dentro de 3 días, cuando suba el tercer capi…
Aullidos desde Chile
Kali
