Well, vengo con una actualizacion recien salida del horno. Reviews abajo
Aparte de los del capitulo anterior: Fem!Dinamarca-Karen/Fem!Francia-Charlotte
Cualquier duda no duden en preguntarla por reviews, yo siempre los contesto en el siguiente cap.
Disfruten~
-¿Cómo es que ahora decides darme nieto, hijo?-Pregunto el doctor Oxenstierna mientras que le daba otro sorbo a la taza de café. La casa estaba sumida en una quietud extraña, ya que se debía a que padre e hijo sabía lo que estaba pasando en la habitación contigua y que si Berwald no hubiera insonorizado la habitación estarían escuchando ahora los gritos de la ENH. La pregunta cogió de sorpresa al rubio que se sonrojó.
-Pensé en lo que me dijiste…eso de que debería sentar la cabeza. Y tras mucho pensarlo decidí pedirte una fértil.-el doctor asintió y observo a su hijo. Le daba pena pensar que él nunca disfrutaría de muchas cosas que la Tierra ofrecía, como una batalla de nieve, o el sentir el calor de un solo Sol y no de dos como este mundo. Tampoco sabría lo que era el lanzarse a la chica que te tiene enamorado, el sentir los nervios de saber si ella te rechazara o no. La emoción que te da el que ella te dé una respuesta positiva cuando le pides que sea tu esposa. Todo eso su hijo no lo viviría nunca. Ni si quiera había vivido como un adolescente normal. Omega no era sitio para emigrantes de la Tierra, ahora se había convertido en el lugar donde hijos de hombres y ENH habitaban, eran algo que al doctor no le gustaba denominar "ser humano"
-Eso está muy bien, Ber. ¿Tienes ya nombre para tu hijo?-rio al ver la cara del de gafas-Era una broma. Pero debiste ver tu cara-dio un sorbo tranquilo y miro al infinito, como pensando algo, pero pronto su mirada se volvió a posar en su hijo.
-¿Te pasa algo, padre? ¿Estás enfermo?-El adulto negó con la cabeza y sonrió levemente.
-Estoy bien, solo es que dormí poco.
-Deberías descansar.
-…-Iba a decir algo pero se oyó el abrir de una puerta. Suponiendo lo que era los dos se levantaron a la vez y se giraron hacía el pasillo. Las tres ENH hicieron un pequeño corredor dejando ver a la nueva. Berwald no podía creer lo que sus ojos le mostraban. Era tal y como la había visto en sus sueños. Su piel clara pero no enfermiza, sus ojos azules como el cielo, su pelo, rizado, rubio como el oro. Dio unos pasos más hacia ella y ella hizo lo mismo. Sus pasos eran cortos y comedidos, como con miedo. Llevaba un vestido blanco transparente que le llegaba casi a los tobillos. En el derecho llevaba unas pulseras que tintineaban con cada paso que daban y que rompían el silencio que se había hecho dueño de la casa. Cuando estuvo lo bastante cerca la cogió de la muñeca y la acerco a él. Al abrazarla noto sus generosos pechos y su pulsación algo rápida. Le acaricio la mejilla, notándola roja. Sigrid era también así, así que no le dio mucha importancia a eso. Le levantó el rostro, haciendo que se empinara levemente y después le beso. Al principio sintió como si rechazara aquel beso pero solo fue unos segundos, ya que rápidamente le empezó a corresponder suavemente. Con su otra mano empezó a recorrer su cuerpo, por encima del vestido, aunque no pudo evitar meter la mano por debajo para acariciarle uno de sus pechos. Noto como gemía sobre sus labios y luego agarraba su muñeca con fuerza, como queriendo que apartara la mano de allí. Eso le sorprendió, normalmente las ENH estaban encantadas con que su amo las manosearan y las tocaran allí donde solo su amo podía. Ignoro aquel gesto y siguió bajando su mano por todo su cuerpo, hasta llegar a sus partes bajas. Metió la mano por su ropa interior, acariciándole su vagina, estuvo así unos segundos hasta que metió uno de sus dedos. Pero rápidamente tuvo que sacarlo y cuando lo hizo estaba manchado de…
-¿Sangre?-Se pregunto, separándose de la rubia. Se miro la mano, extrañado, y luego miro a su padre, buscando una explicación.
-Las ENH fértiles tienen el ciclo menstrual, también conocido como la regla. No podrás tener sexo con ella hasta que el proceso no acabe.-El rubio se separo de la ENH para poder lavarse la mano. Cuando volvió su padre la había sentado en el sofá y le estaba explicando todo.-Viniendo para aquí se me ocurrió un nombre para ella-Berwald se sentó al lado de la de rizos, atrayéndola hacía él con un brazo.-¿Qué te parece Karen?-el rubio reflexiono. La observo, la verdad es que le quedaba bien. Se acerco a su oído y se lo acaricio levemente antes de hablar.
-Karen…-le susurro al oído. Ella sonrió. Normalmente cuando le dabas el nombre a la ENH esta podía hablar. La miro, expectante, esperando que ella le dijera algo.
-Me gusta…-susurro. Su voz era clara, aunque era como un susurro. Algo no le encajaba, tenía la sensación que ese no era su tono normal de voz, ya que parecía algo forzado. El sueco carraspeo un poco-a-amo…-se corrigió rápidamente. Miro a su padre pidiendo una explicación de por qué era indisciplinada, o por lo menos a él se lo parecía.
-Debo irme-dijo el doctor levantándose del sofá. El rubio lo imito y le tendió la mano. El doctor en vez de estrecharla le abrazo-Nos veremos pronto…Se feliz hijo-asintió levemente devolviéndole el abrazo a su padre. Sigrid le acompaño a la puerta mientras que el miraba a su nueva adquisición. Todavía no le había dicho cuanto tiempo estaría sin sexo.
-Eh… ¿Cuánto te durara…eso de la regla?-La rubia le miro, y Berwald pudo observar algo de tristeza en sus ojos azules.
-El doctor comento que cinco días más…a-amo…-le costaba oírla, pero aun así entendió lo que quería decirle.
-Karen, habla más alto-exigió. Ella asintió.
-Perdone…-Esta vez sí que pudo entenderla a la perfección. Y noto que su voz tenía un deje de tristeza que no sabía a qué se debía.
-Eres extraña-Comentó en voz alta. Karen esbozo una sonrisa, que se convirtió en una mucho más amplia. Berwald le respondió la sonrisa, estaba preocupándose por nada. Todas las fértiles serían así, seguro. Le acaricio la mejilla y la volvió a besar. Ella correspondió sin problemas. Sus besos hacían que algo dentro de él se removiera, algo que no le pasaba con las demás. Noto sus largos dedos enredándose en su pelo corto. La hizo ceder bajo su peso y empezó a hacerle marcas en su cuello. Iba a continuar por su pecho cuando llamaron al timbre.
Vincent, seguro.-Pensó el rubio. Con pesar se separó de ella y tras darle unos rápidos besos más se levanto del sofá y le extendió la mano para que hiciera lo mismo. Ella le agarró la mano con fuerza y se agarró a su brazo con fuerza. Empezó a andar hacía la puerta aunque a mitad de camino noto como Karen tiraba de él para que fuera más lento. La rubia andaba con pasos pequeños, muy pequeños. Pero aun así la espero y cuando llego a su lado la cogió en brazos. Ella se agarró a su cuello casi por inercia y sonrió aun más. Cuando llego a la puerta la dejo en el suelo y luego abrió la puerta. Allí estaban, Vincent, Charlotte y la pequeña Emma.
-Hej Vincent-miro serio al vecino. Solo venían a molestar, lo sabía.-Charlotte-La ENH rubia del otro sonrió. Tenía el pelo recogido en un gracioso moño, con una diadema con forma de corona. Llevaba una camisa rosa abierta por el escote y unos pantalones vaqueros cortos. Las dos ENH se miraron y luego vio como Karen miraba a Emma.
-¿Es ella?-Pregunto Vincent, sin esperar respuesta se acercó a ella, observándola a distancias muy cortas, haciendo que la nueva se sonrojara. Emma imitó a su "bruder" mirándola con detenimiento.
-Perdonalos, Berwald-dijo Charlotte y separo a los dos de Karen.- Vincent, ¿tus modales?-Rodo los ojos, esa era otra. Charlotte no lo llamaba "amo" si no por su nombre. Sabía a qué se debía esto y porque la pequeña Emma no buscaba satisfacer sexualmente a Vincent y Charlotte parecía fértil. Al igual que su padre las creaba, el padre de Vincent les inculcaba la personalidad y había decido a las peticiones de su hijo para no hacerlas iguales que las demás.
-Perdonad Berwald y…
-Karen.-Contesto Berwald por ella. El vecino asintió.
-Karen-repitió-Quedamos mañana, ¿vendréis?-Berwald asintió, todavía serio
-Yo invitó.-Y tras decir eso cerró la puerta. Se giro a Karen y noto una mirada desaprobatoria por su parte. Murmuro un "¿qué?" y después se dirigió hacia su habitación. Tuvo que esperar bastante allí a la ENH, ya que le costaba andar. Sera de estar tanto tiempo en la cámara. Berwald se convencía a sí mismo con eso. Cuando ella se sentó en la cama ya tumbó y sin obviar el consejo de su padre empezó a hacerla suya
Chibisiam:Aqui tienes tu continuacion~
Bleu-Papillon:Gracias por el halago. Sería bien hacerla como original y lo haria si no fuera porque soy mala pensando personajes. Me alegra que te gustara.
Hlggg: La diferencia suele ser que las fértiles son más cariñosas, no buscan tanto satisfacer sexualmente como las esteriles.
Reviews?
