Capítulo 5

El poder del Núcleo

En la Edad de la Guerra, muchas criaturas cayeron. El Núcleo, al ver lo que habían hecho las personas, decidió que las criaturas debían ser más, para estar en igualdad con los humanos. A éstas les otorgo el poder de la multiplicación, usando partes de sí mismo para crear zonas repartidas por el mundo que crearían más criaturas.

Además, dio a los Enderman un nuevo líder, que les ayudaría a progresar para igualar a las personas. Éste debería ser grande, fuerte, y temible: que los humanos no fueran capaces de destruir. Cuando se finalizó, el ser fue nombrado Dragón, y viviría con los Enderman en su mundo.

Cuando el Núcleo finalizó su deber, fue a descansar al rincón mas oculto del planeta, al que solo podía llegar el Dragón, en caso de emergencia.

Cuando el Dragón llegó al lugar al que había sido enviado, comenzó a reinar con sabiduría. ¿O quizás esto iba a cambiar?

Capítulo 6

La fragmentación del Imperio

Mientras el Núcleo creaba al Dragón, los humanos vivieron tranquilos. Pero cuando el Dragón nació, como si de un efecto mariposa se tratara, los humanos empezaron a pelear entre ellos.

-¡La ganadería no tiene sentido! ¡Los pobres animales sufren encerrados!- decían los agricultores

-¿Y crees que las plantas no sufren? ¡Tu trabajo sí que no tiene sentido!- exclamaban los ganaderos

La mera existencia del Dragón en el mundo hacía que las personas pelearan entre ellas. Esto causó que ese gran imperio fundado por Alias, que tan próspero era, fuera destrozado por la culpa y la ira.

Al final de esa gran lucha interior entre distintas clases del imperio, todas ellas se fueron a vivir en distintos lugares del mundo, formando así sus propios poblados. A veces eran atacados por criaturas, algunos sobrevivían y otras no. Sólo los más unidos resistían a los ataques.

Los herreros convivían con cualquier sociedad, proporcionando así defensas de las criaturas.

Capítulo 7

El reinado del Dragón

En el otro mundo, el Dragón fue aceptado como líder. Pero el Dragón podía pensar, era como un humano. Así que decidió que no iba a cumplir las órdenes del Núcleo.

Con su poder, modeló ese mundo a su gusto, hizo que del suelo surgieran grandes columnas negras, con cristales de la vida en lo alto, proporcionándole inmortalidad y regeneración instantánea. Lo nombró El Fin.

Ordenó que todos fueran agresivos con los humanos, que con solo una mirada ya bastaba para acabar con ellos. Envió a todos los Enderman a robar todo lo que pudieran para ampliar su reino.

Desde ese momento comenzó a planear su ataque al Núcleo, para ser el amo y señor de todo el planeta, sin saber qué provocaría su destrucción...

Capítulo 8

Edad del Conocimiento

Tras muchos años en guerra con los pobladores del Fin, Lya una chica de unos 12 años, a la que le atraía la naturaleza, pensó que ya era hora de que alguien supiera algo más sobre aquel mundo tan desconocido, y peligroso por culpa de las guerras.

A la edad de 22, salió a explorar, llevando un pequeño cuaderno consigo para apuntar lo que veía.

Estuvo estudiando la vegetación del lugar hasta que, de pronto, avistó a lo lejos una criatura. Se escondió detrás del primer árbol que vio.

-Por poco me ve... ¿Seguirá ahí?- pensó Lya.

Y sí, la criatura estaba allí, merodeando por aquel lugar. A base de mirar unas cuantas veces, Lya empezó a saber las costumbres de aquel ser. Todo lo que sabía fue escrito en su cuaderno al momento.

-Por fin se ha marchado. Puf, es tarde. Debo volver al poblado si no quiero que esto me pase otra vez.- dijo Lya preocupada.

A su regreso, dijo a todo el mundo lo que había apuntado. Algunos afirmaban haber visto a alguna criatura hacer lo que ella les dijo, así que bastante gente empezó a seguir el ejemplo de Lya, teniendo así más datos sobre las criaturas. Había comenzado la Edad del Conocimiento.