-¿Quién?- pregunta una voz aguda.

-Soy Castle.

Pasan un par de minutos que a Castle se le hacen horas, comienza a temblar y a ponerse nervioso.

Unas llaves dan vuelta varias veces para abrir un par de cerrojos, la puerta rechina lentamente y se abre despacio, Kate lleva puesta una bata de baño blanca, la espuma de la bañera sigue en sus piernas, un pequeño camino de agua se encuentra bajo sus pies.

-¿Castle que haces aquí?

-pues…Castle piensa en decirle que estaba pasando por ahí por casualidad, pero le suena muy trillado.

-¿pues?-añade Kate, empujando a su ex novio a que continúe.

- me paso algo muy raro Kate –Kate empareja la puerta y se encoje de hombros.

-hoy desperté pensando en ti, y no pude dejar de pensar en ti todo el día -ella no dijo nada, sólo se le quedo mirando extrañada -pensar hoy en ti me hizo recordar que había algo que resolver.

-¿resolver?-Kate se movió un poco y resbaló con el agua que había bajo sus pies, estuvo a punto de caer, pero Castle la tomó de la cintura, se miraron fijamente un par de segundos, hasta que Kate desvió la mirada – ¿Castle podrías soltarme?

-si…perdón

-¿sabes que me casaré?, ¿verdad?-le dice Kate mientras lo observa fijamente.

-¿si te digo que tu novio me mandó una invitación tres veces me crees?

-no son tres para ti-le dice sonriendo - es una para Martha y Alexis.

-gracias por la aclaración y por invitarlas.

Castle tiene la sensación de que, si no es cuidadoso la conversación puede acabar en poco tiempo. Observa a Kate mientras piensa en cómo reanudar la plática, su pelo está un poco más corto, al menos 5 centímetros, pero en esencia sigue igual. Sus labios delgados, su cuerpo largo y bien delineado, sus largas piernas y sus lindos senos, su olor a cerezas que la caracteriza lo invade, tiene un deseo incontenible de besarla, no ha parado de mirar sus labios rojos en toda la conversación.

-vengo a pedirte una segunda oportunidad-dice el muy seguro de sí mismo.

-¿pensaste que como eres tú, entonces llegarías a verme y te agarraría a besos y te diría que si, que no había día en que no pensara en ti, que no deje de dudar en nuestro amor y todas esas cursilerías, que esperé tu llamada y que a veces deseaba llamarte pero no tenía el valor?

Castle sabe que la respuesta más honesta seria que si, quizás no lo pensó, no lo sabía, pero ciertamente lo esperaba.

-no exactamente-replica , Kate sé que he sido muy tonto contigo. Sé que he desperdiciado oportunidades. Pero no porque no te quisiera, por favor dame una segunda oportunidad.

-¿una segunda oportunidad?, ¿no crees que te he dado bastantes?

-solo mírame a los ojos y dime que nunca me quisiste.

-sabes que no es eso aun te quiero, pero como amigos, no podemos ser otra cosa.

-por ese amor que me tienes como amigo te pido una segunda oportunidad, para poder formar parte de tu vida.

-Castle, ya es tarde-interrumpe Kate bajando la mirada.

-sí, si-Castle ve su reloj-ya me voy.

-no, no es tarde de hora, es tarde para todo esto.

Castle guarda silencio, Kate no titubea.

-tengo novio y lo quiero mucho, quizás lo quiera tanto porque, por fin, alguien hizo que te salieras de mi cabeza.

-prométeme que lo pensarás

-no te prometo nada

Castle se da la vuelta y camina hacia el ascensor, Kate cierra la puerta bruscamente, se sienta en el suelo recargado su espalda en la puerta y llora, no quiere evitar hacerlo, suena su celular es Josh le dice que va en camino, se levanta se limpia las lagrimas con la manga de la bata y se dirige al baño a lavarse la cara, pues tiene poco tiempo para terminar de arreglarse.

Castle siente un aire de derrota el hecho de pensar en que podría ser él su cita y no Josh hace que le hirviera la sangre, pero debe aceptar que ya no forma parte de su vida y que difícilmente pueda formar parte ahora.