Gracias a todas aquellas personas que leyeron, me dejaron un lindo comentario y las alertas y favoritos, soy tan feliz.

Esta serie no me pertenece, es de Hidekazu Himaruya.

- dialogo -

"pensamientos"

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

EL JUEGO DE CUPIDO

Capitulo 2. Enfrentando las consecuencias

No era tan malo, se intento convencer cuando vio a la mujer expandir un aura sombría y tenebrosa, intentando asesinar al rubio, Rusia andaba en su mundo con algunos corazoncitos que flotaban en el aire, no pudo creer que algo que se veía tan tierno, en aquel hombre era bizarro, además de no dejar de cargar al norteamericano, quien estaba un poco incomodo por la atención recibida.

- Rusia, ¿Me bajas? – dijo intentando sonar rudo, sin conseguirlo.

- ¿Por qué? ¿Estoy bastante cómodo así? – volvió a sonreír de forma extraña, que le erizo la piel, Estados Unidos razonó que si la hubiera usado en la guerra fría estaría aterrorizado.

- No es sobre tu comodidad, ¿Qué hay de la mía? – de empezó a patalear, para liberarse sin éxito, ¿Cómo era posible?, ¡Él era físicamente mas fuerte!

- Hermano – una voz los saco de su discusión, Belarús había visto toda la escenita anterior, y entendido las palabras de su hermano, era un milagro que la tierra no se rompiera debido a la ira de la mujer.

- ¡Fantasma! – grito impresionado (aterrorizado) el americano, mientras abrazaba al ruso, para evitar caer en el cuchillo de aquella psicópata, que en este instante estaba jugando con la arma antes mencionada. El ruso sonrió ante el abrazo ignorando a su hermana.

- ¡Hermano! – el canadiense llego con él, cayendo de forma elegante del techo al piso, dándose cuenta de la situación extraña - ¿Qué haces en los brazos de Rusia? – pregunto sorprendido, pero no tuvieron tiempo de contestar, un cuchillo fue lanzado de forma magistral hacia ellos, era una advertencia.

- Eliminar a las pestes – su voz tétrica congelo a los tres hombres, ella se refería a Estados Unidos.

- дорогая (1), tenemos que irnos – y volvió a sonreír, y comenzó a correr.

- ¡Espere! ¡Matty! – fijo su vista en su hermano, ¿Cómo iba a dejarlo con semejante loca?, el ruso freno en seco y regreso de nuevo.

- Bien дорогая, pero me debe una – un escalofrió surco la espalda del estadounidense, y agarrando a ambos hermanos, cada uno en cada brazo, volvió a echarse a correr.

- ¡Suelte, que puedo correr solo! – se quejo Estados Unidos ante la insistencia de cargarlo. Un cuchillo pasó cerca de su cabeza.

- Hermano, así que a esto se refería con el cambio en las vidas – gruño de nuevo para evitar el escape de los hombres.

- No se de que hablas - y usando un bote de basura como balón de futbol, lo lanzo hacia su hermana, ella evito el golpe dejando una apertura, dándole tiempo para que escapase, perdiéndose en la nieve.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- "Eso fue espectacular" – razonó el Dios mientras corría detrás de los hombres – "tenia de todo, acción, corazones, celos y…" – se detuvo como si apenas hubiera descubierto algo, empezando a golpearse la cabeza contra la pared de forma agresiva – "tonto, tonto, no debería alegrarme, ¡He fallado!" – lo pensó unos instantes, aun con su frente apoyada en la pared, ¡tenia que romper esto!, ahora seria saber ¿Cómo?.

.

.

.

- Tendré que hablar con el rubio – murmuro bajo, sin duda alguna ya enterado, podría ser más fácil, y quien quite, a lo mejor la solución es flecharlo a él también. ¿Y que hacemos con la bruja loca psicópata viola rusos?, ¡ella lo mataría!, bien a eso todavía no tenia solución – Bueno, lo primero es desenamorar al ruso, bien, ¡vamos por ellos! – he intento levantarse de la pared, dándose cuenta que quedo pegado de la frente - ¡Ah! ¡Alguien que me saque de aquí!

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Ahora que estaban a salvo, el ruso dejo a ambos hermanos en el suelo, viendo fijamente al estadounidense, que empezaba a ponerse muy nervioso, Canadá no sabia que decir, toda esta situación era tan extraña y bizarra.

- Bueno… - Canadá inicio, pero no sabia que decir.

- Tenemos que irnos – Estados Unidos quería huir, tomo del brazo a su hermano, he intento salir corriendo de ahí.

- Alto ahí – dijo el ruso con una sonrisa, ambos rubios temblaron en su sitio, congelando sus movimientos.

- eh ¿si? – pregunto un tanto nervioso Estados Unidos, girando su cabeza lentamente, ya que si recordamos, él y su hermano estaban ahí sin autorización, y siempre que Rusia lo descubría, había una `pequeña´ pelea, recodando aquellos tiempos de la `Guerra Fría´, sin querer volvió a temblar.

- Me debes una – sonrió de forma infantil, como quien pide una recompensa por su buena acción del día.

- No vine a espiarte, si es lo que piensas – dijo el americano tricolor, el bicolor solo suspiro por la idiotez de su hermano, los acaba de delatar.

- No me molesta que vengas a visitarme – volvió a sonreír, como no parecía sarcasmo ambos hermanos se le quedaron viendo raro – pero aun así me debes una дорогая – y tomo su mano, jalándolo hacia donde él quería, ¿Dónde quedo toda la fuerza que presumía Estados Unidos de América?

- "De vacaciones" – pensó con aprehensión, observo a su hermano quien veía toda la escena incrédulo - ¡Matty ayuda! – le grito, el canadiense vio su perfecta venganza, saliendo de su ensañamiento, empezó a caminar por la avenida, ignorándolo olímpicamente. ¡Haber si aprendía a no meterse con otras naciones!, especialmente las que tenían el suficiente armamento y nexos para provocar otra guerra mundial.

- Vamos, vamos, no te detengas – dijo el ruso mientras llevaba a rastras a Estados Unidos.

- "Matty ¡Te voy a matar!" – pensaba mientras lloraba internamente, lo dejaba con el psicópata ruso, que podría utilizar sin fin de métodos dolorosos para aniquilarlo, y se va muy campante - "Adiós mundo cruel"

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- "Bien, esto no era lo que tenia en mente" – pensó con desconfianza – "O Rusia se golpeo la cabeza o encontró una nueva forma de tortúrame" – suspiro al ver el mantel rosa con corazoncitos, demasiado empalagoso para su gusto, aunque lo que lo tenia al borde de la histeria era la extraña sonrisa de Rusia, y las miradas curiosas de los paseantes, vamos que no era normal que Rusia de la nada empezase a sacar corazoncitos de la cabeza, mirándolo fijamente como si fuera la ultima Coca-cola del desierto.

- подсолнечник (2), ¿No tiene hambre? – pregunto el ruso mientras le daba un plato de… ¿esa era carne asada?, bueno carne con algún tipo de acompañante, miro los rasgos del ruso, y supo que tenia que comérselo.

- Gracias – murmuro apresurado mientras tomaba el plato, tomando un pequeño pedacito se lo llevo a la boca, esperando encontrar cualquier indicio de veneno o cualquier otra sustancia desconocida, pero en su lugar estaba delicioso. Ah, y esa maldita mirada aterradora seguía todos sus movimientos.

- ¿Te gusto? – y volvió a sonreír de esa forma escalofriante.

- Si – mientras miraba su plato, se sentía como un ratón de laboratorio ante la mirada del científico loco.

- Me alegra mucho дорогая, la prepare especialmente para ti – Estados Unidos tenia la gran urgencia de escupir lo que había comido y desaparecer, pero sabia por experiencia propia, que era lo peor que él podría hacer, especialmente sin armas y con su fuerza física de vacaciones, así que resignándose y rezando a todos los santos existentes y por existir que no contuviera ningún tipo de sustancia que le haga daño.

- "Espero poder escapar de esto pronto" – suspiro mientras planeaba como fugarse, tan pronto hubo acabado de comer, se levanto para hacer la fuga del siglo, mas sin embargo…

- Vamos a pasear – dando su brazo para que el estadounidense lo tomara.

- ¿Pasear? – parpadeo un poco confundido, ¡todavía no acababa esto!, vio el brazo, y se sonrojo, ¿que pensaba llevarle del brazo como una chica?, por lo visto si, pero se negaba a hacer semejante acción, el ruso miro un poco confundido un momento, antes de volver a su sonrisa nueva, tomo la mano del rubio y lo jalo a él, mientras lo arrastraba por Moscú.

- "¡Rayos!, tengo que fugarme, ahora estoy completamente seguro que a este se le zafó un tornillo" - mientras veía a todos lados para buscar su oportunidad de salir corriendo, y al mismo tiempo se dio cuenta, de algunas parejas que estaban paseando al atardecer del día, bajo la pequeña lluvia de nieve, ¿Cuándo empezó a nevar?

- Da tienes frio – dijo el ruso más como un hecho, y enredando un extremo de la bufanda al norteamericano, quedando unidos por algo más que las manos.

- "No te sonrojes, no te sonrojes, no te sonrojes…" – y supo que había fallado cuando sintió su cara caliente.

El ruso sonrió ante esto, y siguió caminando, viendo a las demás parejas supo que andaba bien, estaban de la mano y juntos, pasando una romántica noche helada, cuando su cerebro registro algo, una pareja en la acera contraria, el hombre le daba rosas a la mujer que estaba feliz, parpadeo, oh obsequios, miro a su acompañante que seguía calladito, por que siempre le pareció molesto, levanto los hombros importándole poco, ahora extrañaba un poco de su voz.

- Vamos Alfred – empujándolo un poco mientras se dirigía a un jardín publico, analizo las flores que estaban disponibles, y decidió que las violetas (3) valían la pena, agarro un puño, mientras quitaba la nieve y las sacudía un poco del agua helada que las cubría, se las dio a su acompañante.

- ¿Violetas? – pregunto medio atontado al recibir el ramo.

- Te daría girasoles, pero aun no es temporada – mientras un aura depresiva inundaba el lugar.

- ¡No te preocupes! – respondió nervioso, sabia que de la depresión venia la ira, y mas vale prevenir – están bonitas jejejeje – lanzando risas nerviosas – y el agua le da un efecto interesante "¡¿Que estas diciendo idiota?, ¡le estas dando ánimos!" - reprendió su cerebro, pero ya era muy tarde.

- Perfecto любовь (4), siempre te traeré violetas en invierno – y esa endemoniada sonrisa estaba de regreso.

El americano se dio cuenta que era muy tarde.

- Bueno Rusia, eso ha sido… extraño – el ruso no parecía afectado – pero ya me tengo que ir – pero antes de quitarse la bufanda la voz de Rusia lo detuvo.

- No – respondió sin más.

- ¿Qué? ¿Por qué? – un alterado estadounidense estaba a punto de hacer berrinche.

- ¿No lo vez? – pregunto el ruso, la mirada confundida que le era dirigida contesto – esta nevando – fue su simple lógica.

- ¿Estas de broma? – pregunto atónito Estados Unidos, por una simple y ligera nevada, cuando antes ha tenido que salir de ahí a toda velocidad con la tormenta más peligrosa, y ¿no le dejaban ir a casa solo por una simple nevada? - ¡Mañana tenemos junta con Suecia!

- Te puede pasar algo – contesto el chico más alto – ven te hospedo en mi casa y mañana llegamos juntos a la junta – y volvió a sonreír de esa manera de nuevo, mientras arrastraba a un estadounidense que tenia las uñas en la tierra.

Continuara…

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Según el traductor

1) дорогая: querido

2) подсолнечник: girasol

4) любовь: amor

3) Las violetas son plantas que florecen en invierno, aun en nieve, por eso fueron las elegidas.

Espero que os guste, nos vemos.