REEDICIÓN
¡Hey chicos! Para los que ya han seguido el fanfic original publicado en el 2012 les recomiendo que lean el fanfic desde el primer capítulo. Por otro lado si eres nuevo ¡bienvenido! Aquí va el segundo capítulo, sé que es un poco corto pero espero que igual lo disfruten.
Disclaimer aplicado
CAPITULO 2
- ¡Ichinii…!- y con ese llamado la paz que se había asomado segundos antes se desvaneció. La bebe despertó bruscamente entre gemidos.- ¿Pasa algo Ichigo?- La voz de Yuzu que antes se había escuchado del primer piso cada vez se hacía más cercana y él no sabía cómo contener los llantos de Rukia.
¡Joder! Esto no podía ser peor.
- Esto. Quería que recordaras… ¿qué es ese sonido?- Ella se detuvo en la puerta de la habitación de Ichigo aun sin abrirla.
- Es…- el shinigami tenía que pensar en algo- es…es mi estómago.- dijo después de haber tranquilizado, milagrosamente y en tiempo record a Rukia con un juguete del bolso que le dio Urahara- Por favor no entres, estoy vistiéndome.
- Ahh okay.- respondió Yuzu, algo extrañada por el tono suplicante del pedido de su hermano- Bueno, quería recordarte que Karin y yo vamos a ir de excursión y papá ha avisado que no viene hasta mañana, así que tienes la casa sola para ti. Ahh y en el refrigerador he dejado comida para ti.
- ¡Nos vemos Ichigooo! ¡Yuzu apresúrate!- gritó desde el primer piso Karin.
- Ahí voy.- le respondió Yuzu que se despidió de Ichigo y salió junto con su hermana.
- Cuídense.- dijo Ichigo, aunque no llegó a ser escuchando.
Se recostó al lado de la bebe que estaba entretenida jugando. ¿Cómo es que se había olvidado de la excursión? Uff que susto se había dado, no había pensado en cómo explicaría lo que le había pasado a Rukia. Ellos ignoraban sobre los shinigamis y era lo mejor, no podría permitir que su familia se expusiera a más peligros.
Se iba a levantar pero sintió como la bebe gateaba hacia a él y posaba sus manitas cerca de su torso buscando en él sostén para pararse, mientras pronunciaba monosílabas en un intento por hablar. El sonrió, era tan divertido verla luchar por pararse y bueno una ayuda no le vendría mal, por lo que la tomo de los brazos elevándola hasta cierta distancia en q los pies de la niña ya no tocaba la cama. La bebe empezó a reír y el también, la elevaba y la bajaba simulando que ella volaba; se sentía tan bien hacerla feliz. Se sumergió tanto en ese pensamiento que no se dio cuenta que la pequeña empezaba a marearse hasta terminar vomitándole encima.
- ¡Hay enana! Arruinando los momentos como siempre.- Sabía que había sido su culpa, pero era mejor echarle la responsabilidad para que así cuando vuelva Rukia, le enumeraría las cosas por la que le ha hecho pasar. ¡Se la cobraría y mucho! aunque si la hubiese protegido mejor aquel día, no tendría que pasar por todo eso. Un sentimiento de culpa lo llenó por completo.
Cambio a la niña y la dejó durmiendo, dándole tiempo para darse su tan anhelada ducha. Sin embargo no pasaron más de diez minutos para que escuchara el llanto de la niña, aún con jabón en el cuerpo se envolvió con rapidez en la toalla y en su trayecto rompió la cortina del baño, salió corriendo hacia la habitación con el corazón acelerado: la preocupación lo abordaba de lleno. Al llegar los llantos habían cesado vio como Rukia introducía su insignia de shinigami sustituto en la boca repetidas veces como si quisiera desesperadamente quitarle todo sabor, sintió remordimiento la pequeña no había probado nada en toda la mañana, no había que ser tan malvado Ichigo.
-Dame eso – le quitó la insignia toda babeada sin esperar que los ojos de la pequeña se empezaran a llenar de lágrimas- no… no llores, toma.- resignado le devolvió la insignia y vio la carita de satisfacción de Rukia. Esa bebe era una manipuladora profesional.
Encontró un biberón en el bolso de Urahara, se acercó a Rukia que ya tenía las manitos alzadas hacia él y la cargo dispuesto a salir en busca de leche para la bebe.
Decir que era el centro de atención cuando llegó al supermercado era poco, decir que las mujeres le veían con estrellitas en los ojos y no despegaban la vista de él mientras suspiraban era lo más cercano a la realidad. Se sentía incómodo y el hecho de ni siquiera saber que comprar lo ponía peor. Otra cosa que agregar a la "lista que Rukia pagara con sangre, sudor entre otras torturas".
Comprar fue una odisea, había tantos frascos, pañales, chupones y ropa de chappy de la cual Rukia no se quiso despegar y termino comprándolo todos. Los quejidos de la niña debido al hambre se hacían cada vez más ruidosos, así que ni bien terminó de pagar en caja y teniendo todo listo la llevo a un lugar más tranquilo para alimentarla.
Sabía que la niña tenía hambre pero lo que no entendía era porque no tomaba del biberón, los llantos de la niña empezaron a incomodar a las demás personas del parque al que habían llegado hace unos minutos. Su rostro empezó a sonrojarse de vergüenza aun intentando alimentar a la niña.
- No la recuestes, el bebe se puede ahogar- le aconsejó una mujer mayor que se acercaba con una sonrisa, se sentó a su lado- padre primerizo ¿verdad?- Ichigo solo asintió avergonzado- ¿me pasas el biberón un momento?
Oh claro.
Con los labios fruncidos la mujer examinó el biberón, lo presionó y nada, la leche no brotaba ; acto después hizo una perforación a la mamila del biberón y se lo entrego con una sonrisa satisfecha - solo era un problema del biberón, la leche no pasaba, siempre tienes que asegurarte de eso.
Ichigo se sintió como el mayor idiota, cerró sus ojos con fuerza para regañarse mentalmente, ¡pero si es lo primero que se hace¡ ¡como se le pudo pasar! quería golpearse contra la pared por estúpido.
La mujer se dio cuenta del cambio del chico -No te sientas mal son cosas que pasan, además yo de ti me apresuraría en darle de comer – comentó señalando a la bebe que al parecer estaba muy molesta y roja del llanto- el estómago de esa niña ruge como un león.
Ichigo solto una risa y empezó a alimentar a Rukia, quien tomaba su leche con concentración y desconfianza, como si esperara que el biberón fuese a desaparecer repentinamente.
- Gracias por todo- pronunció al ver que la mujer se disponía a irse.
- De nada, solo la próxima vez sé más atento- se acercó a la bebe y le susurro- pequeña Rukia cuida de papá- le regalo una última sonrisa y se marchó.
Este día había sido de lo peor. Parecía como si esa niña le absorbiera la energía, realmente estaba cansado y con hambre. Llego a su casa y después de cenar, cayó exhausto en la cama con la bebe acurrucada a su pecho. Cuanto quería que esto haya terminado para mañana.
Los llantos estridentes de la bebe le despertaron, su rostro estaba completamente enrojecido. Lloraba a todo pulmón. La tomó entre los brazos y antes de siquiera intentar algo, sintió la fuerte y pesada presencia de un Hollow.
¿Qué tal les pareció el capítulo? ¿Alguna sugerencia? Por favor háganmelo saber y dejen su comentario.
Gracias a todos los que leyeron el primer capítulo reeditado. Nada me hace más feliz que sus favoritos y reviews.
