YU-gimonPikaZ
20 de agosto, 2011; 02.15 a.m., Ville de la Tour de Fer, France
Debería apagar el teléfono, cerrar los ojos y admitir que es demasiado tarde. Que tiene sueño. Es mejor que lo haga. Aunque sus padres no se fijan en él, su hermana sí lo hace. Es una pesada. Y una chivata. Y eso no le conviene.
Pero teclea una frase, y otra más, y con cada respuesta que recibe tiene menos ganas de cortar la conversación y acostarse.
Hablan durante horas, como cada día de las vacaciones. Sobre videojuegos, dibujos animados, las pocas ganas que tienen de que empiecen las clases -aunque se alegran de poder verse de nuevo -. Y entonces sacan el tema peligroso, el que es mejor dejar en paz. Jamás han hablado de él. "Quizás él intuía que era tabú", piensa el chico cuyo nick es Yu-gimonPikaz. Y, sin embargo, ahora la persona de la que tanto depende lo hace: dice las estúpidas palabras que, durante las dos primeras semanas de su amistad, tanto temió escuchar.
Una lágrima pugna por caer, pero la contiene como puede. "Tengo sueño", escribe. Y luego: "es muy tarde". Por último: "ya hablaremos". Ojalá la persona que está al otro lado entienda qué ocurre, haga las preguntas necesarias y todo acabe como en las películas: "¿qué te pasa? ¿Estás bien?, ¿he dicho algo malo?" Claro que ha dicho algo malo: ha mencionado el tema prohibido. Pero él le perdonaría.
Si lo dijera, si se disculpara. Sin embargo, no lo hace. No se da cuenta de lo que ocurre. "Vale", escribe. "Buenas noches; descansa bien". Acto seguido, se desconecta.
El chico mira la pantalla, sorprendido. Horrorizado. Decepcionado. Enfadado. Tira el teléfono contra el suelo. Le da igual el ruido. Que se despierten todos, ¿qué más da? "Que te den", piensa. Y "no entiendes nada". Y "te quiero, idiota".
Porque le quiere mucho. Sí, "de esa forma".
"Aunque me hagas daño, yo seguiré queriéndote como un idiota…" Eso lo dijo Stephen Chbosky. Otro genio, claro. Otro hombre que tenía razón.
El chico cierra los ojos y llora hasta que se le secan las lágrimas. Hasta que el llanto se convierte en risa, y la risa es sustituida por una respiración lenta. Acompasada, suave. Regular.
Se ha quedado dormido.
