Este fic participa en el II Fest del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black. He escogido el prompt #48, «En el que Theo tiene un accidente mientras investiga la muerte de su padre y son Draco y Hermione quienes buscan la verdad».

Disclaimer: Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Aviso: Este fic va con mucho amor para MeriAnne Black. Más vale que te guste porque no ha sido nada fácil, eh.

Agradecimientos especiales a la genialosa MrsDarfoy por el beteo, la paciencia, las ganas y las ideas.


NOTT (SO) DEAD

I. Un cadáver en la biblioteca

14 de febrero, Mansión Nott

—¡Trisky!

El pequeño elfo doméstico apareció al instante y observó, con una mezcla de temor y adoración, al hombre que lo había llamado.

Theodore Nott padre era un mago temperamental y exigente, y su estadía en Azkaban solo había conseguido volverlo aún más temperamental y bastante paranoico respecto a todo lo que le rodeaba.

Su larga temporada en Azkaban para pagar sus crímenes había finalizado apenas la semana anterior, pero su sentencia no había terminado: no tenía permiso para volver a usar la magia nunca más. El hombre había gritado y amenazado al enterarse, pero la sentencia era inamovible –romperla significaba Azkaban de nuevo, pero esta vez de por vida–.

Como consecuencia, Trisky pasaba la mayor parte de sus días atendiendo a su amo.

—¿Qué desea, amo?

—Tráeme el periódico —ordenó el hombre sin levantar la vista de su desayuno.

—Enseguida, amo.

Trisky despareció con un sonoro «¡Pop!» para volver a aparecer en el estudio principal de la Mansión. Cogió El Profeta y, tras un momento de vacilación –si el periódico estaba solo, era porque nadie lo estaba leyendo, ¿no?–, volvió a aparecer en la biblioteca, donde lo depositó al lado de su amo antes de volver a desaparecer.

Theodore observó el periódico de reojo y lo abrió con la mano izquierda mientras bebía el té con la derecha.

Estaba leyendo la portada –«Azkaban: ¿es o no es igual de efectivo que antes? ¿Es la expulsión de los dementores realmente una buena idea?»– cuando el leve cosquilleoque había sentido en las yemas de los dedos se convirtió en un dolor atroz que lo hizo contorsionarse.

Le invadió un temblor por todo el cuerpo que logró que derramara el contenido de la taza por toda la mesa y, cuando quiso abrir la boca para exigirle a Trisky que lo salvara, notó como su garganta se apretaba y le impedía hablar.

Inspiró bruscamente y abrió mucho los ojos.

Ése fue el último movimiento que Theodore Nott padre hizo en vida.

La biblioteca se quedó en silencio, con un cadáver sobre el escritorio y un misterio por resolver.


15 de febrero, apartamento de Theodore Nott

—¿Seguro que estarás bien? No quiero dejarte, Theo.

El aludido apretó la mano de su novia y le sonrió levemente.

—Luna, no te preocupes, de verdad. Este congreso es una oportunidad única, no quiero que te lo pierdas por mí.

—Pero tu padre acaba de morir, no deberías estar solo en estos tiempos tan duros, los manlypups podrían acercarse y…

—Luna —la interrumpió él suavemente—. Sabes que la relación entre mi padre y yo nunca fue buena, y hazme caso cuando te digo que está mejor muerto que vivo. De verdad, vete tranquila.

Luna Lovegood lo miró atentamente con sus grandes ojos azules, y lo que sea que vio en los de Theo debió de convencerla, porque asintió.

—De acuerdo —dijo ella—. Iré al congreso, pero prométeme que no te encerrarás en tu piso. Tienes que pasar tiempo con tus amigos, Theo.

—Luna, de verdad, que estoy perfectamente.

—Por si acaso. Me sentiría mejor sabiendo que estás con gente que se preocupa por ti cuando yo no estoy, Theo.

Luna se acercó a él y lo rodeó con sus brazos, dándole un beso. Theo sonrió un poco y le devolvió el beso, retorciendo sus largos mechones de pelo rubio con cariño.

—Venga, vete ya, que vas a perder el traslador.

Luna le dio un último beso y agarró su varita para acercarse a la Red Flú.

—Mándame una lechuza si pasa algo, ¿de acuerdo?

—Sí, sí. Venga, ve tranquila.

—Te quiero, Theo —añadió Luna antes de desaparecer con un estallido por la chimenea.

—Yo también te quiero —susurró él.

—Ya sé que me quieres, no era necesario aclararlo —comentó una voz conocida a sus espaldas.

—¿Draco? ¿Qué haces aquí? ¿Cómo has entrado? —preguntó, girándose de golpe.

—Por la puerta.

El mago rubio estaba apoyado contra el dintel del comedor con los brazos cruzados y una sonrisa burlona.

—¿Pero qué…?

—Órdenes de tu novia. Tengo que hacerte de niñera esta tarde —respondió Draco. Al ver que Theo no se movía, añadió—. ¿Pero a qué estás esperando? Cálzate, coge tu capa, no sé, mueve el culo.

Theo suspiró y puso los ojos en blanco como muestra de disconformidad, pero se dirigió a su habitación.

—¿A dónde iremos? —preguntó desde el interior de su dormitorio.

—A la Mansión Nott. Tienes cosas que hacer allí.


14 de marzo, apartamento de Draco Malfoy

—Cuando te llevé a tu mansión porque tenías cosas que hacer allí, no me refería a que te entrara esta repentina obsesión tuya de que a tu padre lo asesinaron.

Theo puso los ojos en blanco y bebió un trago de whiskey. Echaba mucho de menos a Luna, ella lo comprendería enseguida.

Pero como no estaba, tenía que contentarse con su supuesto mejor amigo.

—Malfoy, deja de decir estupideces y presta atención. Te digo que mi padre ha sido asesinado.

—Y yo te digo que estás chiflado.

—No, tiene sentido —respondió Theo—. Trisky ha enfermado.

Draco pestañeó.

—¿Tengo que conseguirte cita en San Mungo? ¿Qué coño tendrá que ver que tu elfo doméstico haya enfermado con el supuesto asesinato de tu padre?

—A ver —suspiró Theo—. ¿Cuántos elfos tienes en Malfoy Manor?

—Pues… Betty, Mincy, Missy… —Draco hizo recuento en voz baja, contando con los dedos—. Ocho.

—Ocho. ¿Y cuántas veces has visto a alguno enfermo?

Draco lo miró fijamente.

—Nunca. De pequeño pensaba que eran inmunes a las enfermedades —respondió lentamente.

—A la mayoría de ellas, sí. ¿Ves mi punto? Trisky ha enfermado, lo que significa que…

—Que no ha podido enfermar solo, necesita una causa.

—Y esa causa podría haber sido mortal para un humano, ¿no?

Draco asintió lentamente.

—Ya veo a dónde quieres llegar, Theo, pero basarte en que tu elfo doméstico esté enfermo para apoyar tu teoría de que han asesinado a tu padre no es exactamente lo que yo llamaría una prueba contundente.

Theo puso los ojos en blanco.

—Hablé con Trisky, y me dijo que fue él el que le llevó a mi padre el desayuno con el periódico.

—¿Y te dijo algo más?

—No le dio tiempo: se desmayó.

Ambos magos se quedaron en silencio hasta que Draco carraspeó.

—Enhorabuena, casi me creo tu teoría.


26 de marzo, apartamento de Theodore Nott

—¿Theo? —Silencio—. ¡Theodore Nott! ¡Llevo media hora esperándote, capullo!

Draco entró hecho una furia en el comedor de su amigo mientras continuaba gritando y buscándolo por el apartamento.

—¡Te he dicho mil veces que dejes de obsesionarte con encontrar al asesino de tu padre! ¡Está muerto, le han hecho un favor al mundo!

El mago se asomó por la puerta del dormitorio. Nada.

—¡Joder, deja de ignorarme! ¿Dónde estás?

No había nadie en la cocina, ni en la habitación de invitados, ni en el baño. Draco empezó a desesperarse.

—Como el muy jodido haya salido ahora, lo mato —refunfuñó mientras entraba en el estudio.

La imagen que encontró allí lo dejó paralizado.

Su mejor amigo estaba tirado sobre el escritorio en una postura rígida y extraña y su piel tenía un tono más pálido de lo habitual, con tintes azules en los dedos.

—¡THEO! —Se abalanzó sobre el mago y no pudo contener un suspiro de alivio al encontrarle el pulso –lento e irregular– en el cuello.

Aún vivía.

—Vamos, Theo. Resiste, joder. Ahora te curarán.

Hizo levitar el cuerpo hasta él y lo sujetó al llegar a la chimenea. Tiró los polvos Flú y entró con un grito:

—¡HOSPITAL SAN MUNGO!

Si hubiera mirado hacia abajo, hubiera visto las cenizas del reciente uso de la Red Flú por alguien que no era él.


Como habéis podido comprobar, este capítulo es anterior al prólogo, y también es el más cortito de todos. ¿Qué os parece?

Muchísimas gracias, además, a las tres personitas que me dedicaron unos minutos de su tiempo en forma de review. Me alegrasteis el día, en serio. Muchas gracias :)

LadyChocolateLover

PD: El título pertenece a la novela homónima de Agatha Christie.