DISCLAIMER: Créditos de los personajes pertenecen a Misuki e Igarashi, autoras de Candy Candy. La historia a continuación es de mi autoría, sin fines lucrativos y solo para entretenimiento.
DEDICATORIA: Esta lectura va dedicada a Anthony Brower en celebración de su cumpleaños.
"Suntory Blue Rose Aplausse"
Media hora después...
Reporteros (R): Sr. Aoi, aquí Yumiko Hashimoto le habla. Se dice que tiene planificado sacar al mercado una nueva línea de perfumes en base a la nueva Suntory Blue Rose...
Anthony (A): Tenemos muchos planes a partir del reciente descubrimiento de la Blue Rose, por supuesto. Sin embargo, por ahora son confidenciales.
(R)¡Unas preguntas más , por favor Sr. Aoi, Anthony!
(A): Treinta segundos y doy por cerrada ésta conferencia de prensa.
(R1): ¿Es cierto que Suntory Inc. se fusionará con la internacional SabMiller?
(A): Por el momento no hay ningún tipo de intenciones de asociarnos con el mercado cervecero.
(R2):Ahora que ha revelado su más preciado descubrimiento...¿Cómo cree que responderá la bolsa de valores?
(A): Nuestras estadísticas indican que todo irá de acuerdo a lo esperado.
(R3): ¿Qué opina acerca de los rumores que indicarían que siendo uno de los solteros más codiciados del Japón deje a muchos corazones rotos ante su innegable compromiso con la señorita Hana Aka, ya que habría sido amor a primera vista?
(A): (mirada seria al reportero) Creo que está demás recordaros que no hablo acerca de mi vida privada.
(R4): ¿La señorita Hana será su cita de ésta noche en la Gran Gala que Suntory ha dispuesto para celebrar su cumpleaños?
(A): (frunciendo el ceño) ...
(R5):Se habla que solo sería una boda por conveniencia. ¿Es cierto que ..
(A): (mirando su reloj) Sus treinta segundos ya se agotaron. Si desean divertirse busquen otro objetivo. No más preguntas. Gracias por venir.
(Fin de entrevista)
De pie y con la gracilidad que lo caracteriza Anthony Aoi con un rostro que no disimulaba su fastidio se dirigió presto hacia el interior del edificio.
Lo único que tenía en mente en esos instantes era ir corriendo fuera de ese lugar para poder respirar un momento fuera de la presión y el escrutinio de toda esa gente que francamente no entendía su fascinación por conocer la vida privada de otros.
Pasando de largo su oficina privada, Anthony eligió ir hacia la parte más alta de la construcción. Tenía solo unos minutos antes de ir a ese almuerzo de negocios, pero bastaría para poder calmar su ansiedad.
Aunque realmente no había sido su intención celebrar su cumpleaños ese día, la gerencia de RRPP había organizado a sus espaldas semejante gala con el fin de agasajarlo sorpresivamente. Habrían tenido éxito sus intenciones si el nada discreto gerente de marketing no hubiese sido tan obvio hace un par de semanas delatando a su área. Aún recordaba claramente su frustración al saber sus verdaderas intenciones, no obstante, no se le ocurrió mejor idea que programar la conferencia de prensa para ese día y así restar la importancia y especulaciones que generaba celebrar su cumpleaños.
La brisa que visitaba la azotea del edificio, no dudó ni un instante en despeinar aquellos dorados cabellos que momentos atrás habían estado cuidadosamente peinados.
Todo había salido, aun mejor de lo planificado. Las presentaciones ante la prensa y los importantes invitados extranjeros y nacionales, habían quedado con la sensación de querer saber más. Su cometido estaba cumplido.
Y a pesar de ello, una gran sensación inexplicable y de vacío sentía en su pecho. No estaba del todo feliz.
Anthony cogió una de las regaderas que solía usar cada vez que visitaba la azotea, y la llenó con un poco de agua para poder regar esa pequeña jardinera que contenía su flor favorita: "Blue Rose". Cuidar de las rosas era una de sus pasiones más atesoradas que conservaba por elección Anthony. Las venía cultivando desde que tenía consciencia, por ello poseía una variedad de distintos colores y especies, lo cual hacía que la vista no desmejorase en el ático del edificio.
Hacía ya muchos años ya desde aquel incidente, no obstante, la creación de la rosa blanca, siempre estaría en su memoria. Si bien era cierto que había creado solo para ella aquella flor, sin embargo para no generar sospechas, aquella rosa ya no estaba más en su entorno. No podía. Era muy peligroso arriesgarse.
Todo el poderío Ardlay se habría desplegado en su búsqueda, de haber sabido que el complot para matarlo, no había sido efectivo.
Respirando profundamente, y tratando de empujar a lo más hondo de su conciencia aquellos recuerdos, Anthony apenas sintió las vibraciones de su teléfono móvil avisándole que su tiempo a solas había culminado.
¡Rayos!
Perdido en sus pensamientos, una hora había transcurrido desde que había terminado la entrevista.
Dejó todo nuevamente como estaba, y bajó hacia su oficina para retirar sus llaves y dirigirse hacia su ascensor privado.
Uno a uno y con una lentitud fuera de lo común, o al menos eso sentía Anthony, el aparato comenzó a desplazarlo hasta la zona donde su auto se encontraba esperándolo.
Salir del lugar nunca antes había sido tan difícil para el Sr. Aoi. Decenas de periodistas se encontraban apostados a la salida del edificio esperando captar alguna otra primicia o pista que los catapultase como los mejores en la primera plana del día siguiente.
Aunque muchos habían cuestionado que hubiese preferido como centro de operaciones la ciudad de Kioto y no la llamativa Tokio, Anthony tenía razones de peso para decidirse sobre ese lugar.
Poniendo a un lado la gran historia del lugar, y que en la segunda guerra mundial, no hubiese sido bombardeada por la bomba atómica, Kioto era un paraíso terrenal con sus inmensos bosques y templos combinados con el centro financiero que animaba la ciudad.
Los espacios cerrados nunca habían sido de su total agrado, es por eso que Kioto, le había parecido una opción muy tentativa para combinar negocios y sobre todo poseer un vasta área donde cultivar las rosas.
Durante el trayecto, mientras observaba las distintas construcciones rústicas y arqueológicas en su paso hacia el restaurant Kitcho (吉兆), Anthony tuvo el ligero presentimiento de que todo cambiaría al llegar a ese lugar.
No pasó mucho tiempo cuando de pronto el auto estuvo aparcado, y Cedric abrió la puerta escoltando a su amo hacia el interior del restaurante.
La ubicación del mismo, no había sido elegido al azar, ya que uno de los requerimientos de él siempre habían sido: tranquilidad. Y Kitcho, era una excelente combinación de verdor, fuentes, un exquisito gusto en la elección de sus platos y una calma que difícilmente podías conseguir en reuniones de esa envergadura.
Anthony concentrado en su móvil mientras caminaba hacia el interior, no se dio cuenta hacia donde iba y solo cuando su mano chocó frente a la espalda de una persona empujándola, fue que reaccionó a tiempo sosteniéndola por la cintura para que no cayera de bruces.
Avergonzado por su distracción, Anthony buscó la mirada de la agraviada para pedir las disculpas del caso, cuando notó que aquel rostro no le era desconocido por completo.
Estaba conmocionado sí, pero solo le bastó unos segundos darse cuenta que la tenía sujeta aun, por lo que sin perder la compostura la soltó sin hacerla caer nuevamente y ese rostro impasible y frío que había ello suyo todos esos años, volvió a la superficie cubriendo todas las emociones que pasaban por su rostro en ese instante atinando a decir con una voz rasposa:
-¡Tú!
SABMiller.- es una compañía colombo-sudafricana que surgió por la fusión de South African Breweries, Miller Brewing en 2002 y Bavaria S.A. en 2005. Es la segunda cervecera por volumen en el mundo después de InBev.
La compañía domina los mercados de África, Norteamérica, Europa Oriental y Sudamérica. Sin embargo, la sede de la empresa se encuentra en Londres, Inglaterra.
Kitcho (kanji: 吉兆(きっちょうlit. "buen augurio") es un kaiseki (japonés alta cocina grupo) cadena de restaurantes y uno de los más famosos de Japón. Fue fundada por Teiichi Yuki en 1930 en Osaka, y hoy corre restaurantes en Osaka, Kyoto, Kobe, Fukuoka y Tokio.
Muchos políticos, empresarios y artistas se conocen como clientes frecuentes. Como un restaurante kaiseki, el catering para la ceremonia japonesa del té es una de sus principales servicios. El coste de un platillo para almuerzo en el restaurante aproximadamente es de USD $ 300 y los costos de la cena más de USD $ 400 por persona.
Hola a cada una... Os traigo un mini, bien minific de 4 microcapítulos en conmemoración a Anthony Brower. También deseo aclarar que ha sido escrita basandose en el manga, pero sin tomar los hechos tangibles de la misma,lo cual significa que no respetaré el orden, ni la presencia de sus caracteres. En resumen, una historia alterna.
Gracias por leer. Bendiciones a cada una. Preguntas o comentarios dejarlos en el review o enviar un MP.
Saludos a : Skarllet Northman, Guest, Blackcat2010 , Josie
Arigato
Un abrazo en la distancia,
Lizvet
