¿No les pasa que entre más piensan un asunto más cambian de opinión?


Culpa

Dick se fue esa mañana.

Jason había pretendido que el imbécil no abrió su bocota, y le dio un beso desesperado para callarlo. Para no escucharlo más. Durmieron juntos, sin embargo Dick tenía el alma y el cuerpo en otro lugar.

Si estaba dispuesto a terminar así su relación con el menor, ¿no sería acaso él quien estaba cansado de esa relación? Jason le diría si estaba harto de él. Jason era así, sincero y poco reflexivo, directo.

¿Acaso no era él quien ya no quería más nada con Jason y veía en su acercamiento con Dami una oportunidad de salir corriendo, con una buena excusa para evitar un conflicto serio con Red? Bien, no del todo, él sabía reconocer los inicios de una relación. El pequeño demonio pronto comprendería que lo que decía sentir por el segundo ex Robin era más que un interés meramente fraternal. Justo como le había ocurrido a él al enamorarse de Jason.

Un nudo se hizo en su pecho.

¿Por qué había permitido que todo eso pasara? No había controlado su boca. Había decidido por sus hermanos tan impulsivamente que no pensó en nada.

¿¡Qué demonios había sido eso de "Hay otro"!?

Maldijo mentalmente. Era una persona horrible. Una horrible, fea, y despreciable persona.

Pero ya había metido la pata, y lo correcto era afrontar las consecuencias.

De alguna manera se escurrió del abrazo de hierro que Jay había echado sobre él, sin hacer el más mínimo ruido. Necesitaba pensar. Pensar en un lugar donde Jason no estuviera a diez centímetros de él, totalmente indefenso, y mostrándole cuán horrible ser humano era.

Caminó hacia la cocina. Odiaba el café, pero eso ayudaría a distraerlo. Así que se preparó una enorme taza cargada. Salió a la pequeña terraza de su departamento y se sentó en el piso, pegando sus piernas a su pecho, manteniendo entre sus dedos el café caliente.

La mañana lo sorprendió así, helado y con una taza a medio tomar. Miraba a la nada, sintiéndose incapaz de volver la vista hacia atrás, avergonzado.

¿Qué clase de excusa había sido esa? ¿"Hay alguien más"?

La expresión de Jay había sido lo peor. De rabia contenida, de enojo, de resignación… e incluso de alivio.

Dick no se lo había imaginado. Podía jurar que vio como los hombros del mercenario se destensaban, como si les hubiese sacado un enorme peso de encima. Eso había dolido, y si no estuviese ahora tan inseguro, habría sido un signo inequívoco de que Jason también estaba harto de aquello.

Pensó en lo que Damian y Jay podrían tener en determinado momento, en Damian tomando su lugar. Sin dudas Jason se lo merecía, se merecía a alguien que no estuviese tan dañado, que no tuviese su misma maldita facilidad para caer rendido a alguien más que no fuese su maldita pareja.

Soltó una risita y se sobresaltó al oír la ventana correrse, para abrirle paso al segundo ex Robin con una maldita expresión estoica como ella sola.

Solo intercambiaron la mirada unos segundos. Solo necesitó eso.

Claro que lo quería a su lado, pero no había sido esa su suerte.


No pensaba seguirlo, ya lo había dicho. Pero pues... Ya ven.