-Advertencia: Para entender mejor este relato lo he contado desde la perspectiva de Elena XAziel. Quisimos hacer que fuera una profesora exigente pero no demasiado y que no se fuera del protocolo de profesor Snape. Esperamos, haberlo logrado bien :3
-Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K . A excepción de alguno que sea nuestro y vosotros os daréis cuenta de cuales son.
_AngelRenegaed y -LadyBlack.
PD: En este relato participo mas la imaginacion de _AngelRenegaed ;) ella adora a James Potter xd
02- Primera Clase, de Pociones…
A pesar de que Elena siempre había deseado dedicarse a lo que quería, ahora que podía hacerlo estaba terriblemente nerviosa.
Minerva, lo noto y le miro preocupada.
A la pobre joven de 22 años le temblaban las manos y de repente se preguntó porque utilizaba esas mangas que le dificultaban más cortar la comida. Pero, se tragó sus pensamientos. Porque no quería hacer algo que le pusiese más nerviosa de lo que estaba ya.
-: Elena, ¡cálmate querida… -murmuro.- pondrás nerviosos, a tus alumnos! –le, dijo a mitad del pasillo cuando terminaron de desayunar-
De alguna manera, había llegado allí.
-: ¿¡Como, quieres que me calme!? –Grite, alterada.- no tengo ni idea de cómo era Snape dando clases. ¿Y, si decepciono su memoria por… -pero Minerva, se hecho a reír de tal manera que hizo que la joven se sonrojara.-
-: Solo, se tu misma. Por favor, no pienses en cómo era Snape. O lo único que lograras, será ahuyentarles… -rió, ella a carcajadas antes de irse por los pasillos.-
De alguna manera recordó que debía respirar para vivir y luego de inhalar profundamente y exhalar atravesó la puerta.
Fue, increíble: Todos los estudiantes callaron de repente y se voltearon hacia ella como si esa fuese la costumbre. De verdad, no tenía idea de cómo había dado personalmente las clases Snape. Como para que la situación con sus estudiantes terminara así. ¿¡Y porque, todos la miraban!? Genial ahora tenía que decir algo. ¿¡Cuando, había accedido a eso!? Ah, cierto… maldito James Potter. -N/A: El le había recomendado a Minerva para el puesto por su trabajo en la orden. Se explica mas adelante del fick.
Ingreso a su nuevo despacho y se plantó frente al escritorio. Dejo caer sus cosas con un pronunciado golpe. Sin siquiera, decir buenos días y cruzando sus brazos miro a la clase apoyándose en el dichoso pupitre…
-: Buenas tardes, a todos. –sonreí, ampliamente.-
James y Lilly intercambiaron una mirada de confusión. Es, decir: ¿¡Desde cuando una profesora de Pociones le sonreía a sus alumnos!? No recordaba haber escuchado esa parte en los relatos que su padre le había contado sobre Snape.
Soltó una risita nerviosa.
-: Bien. –Empezó.- no permitiré, varitas ni encantamientos tontos en esta clase. –Dije, amablemente sin embargo.- solamente permitiré que las uséis cuando sea necesario para la cocción de vuestras pociones. –Dije, dedicándoles una mirada general a todos los estudiantes de Slytherin y Gryffindor que en ese momento eran los que conformaban el salón.-
Y me puse más pálida de lo que ya era si cabe la posibilidad…
-: En esta clase, lo que pienso explicarles… -empecé, a caminar entre los bancos. Jugando nerviosa con la varita en los bolsillos de mí corsead blanco.- es porque las pociones, tienen que ser tan precisas y necesarias para el mundo mágico. Les enseñare como podéis privaros de ellas en situaciones de urgencia y les mostrare como crearlas con mayor facilidad. Les explicare, como modifícalas e inventarlas y la forma correcta de experimentar con ellas… -un alumno, levantó la mano.- ¿sí? –exclame.-
-: ¿Por eso tiene, los ojos grises? –Pregunto, James.-
Toda la clase, estallo en una carcajada.
-: No. –Respondí, sin embargo haciendo que todos callaran.- provengo de una familia alvina. –me, explique.-
Era, imposible…
Toda la clase había callado de repente como si Elena XAziel fuera imposible de intimidar. Todos los profesores caían rendidos ante sus bromas. Cortaban la clase por la mitad o tenían que empezarla otra vez y eso hacia reír o enfadaba a sus compañeros. Dependiendo de la situación donde les dejara parados.
Pero eso, no se iba a quedar así.
-: Por favor, abran sus libros de Pociones en la página 34. -dijo, ella como si no hubiera pasado nada sin embargo. Ignorando el comentario del joven-
Hubo un silencio de pase de hojas y de búsqueda de espacio en los cuadernos antes de que todos volvieran a centrar sus ojos en ella.
-: Hay algo que deben saber de mis clases de entrada: Si no les interesa mi asignatura pero se esfuerzan por intentar aprobar, entonces bienvenidos sean. Si les interesa mi asignatura y están intentando alcanzar un nivel mayor bienvenidos sean a avisarme y a hacerme todas las preguntas que queráis. Si no haréis ninguna de las dos cosas podéis levantaros e irse de mi aula inmediatamente. –Dije, yo.- ¿Quedo, claro? –pregunte.-
-: Si, profesora XAziel. –Exclamaron, todos a coro.-
-: Lo segundo que debéis saber, es que durante la creación de pociones debéis permanecer en silencio. Ya que cualquier falta de atención podría terminar en desastre. Y por último quiero añadir que no tolero la entrega de trabajos que contengan errores de ortografía, relleno, cosas escritas de más, y fallas de redacción. ¿Quedo, claro? –exclame.-
-: Si, profesora. –Volvieron a responderme.-
-: Esto,hará que vosotros mismos mejoréis en la redacción de vuestros otros trabajos y que podáis comprender mejor la materia. Ahora, para el final de la clase quiero una muestra de la poción Crece Huesos y dos ejemplares de Escancia de Díctamo por estudiante. Para evaluar en qué nivel quedareis. –Sonreí.- iréis avanzando de nivel o bajando de el mediante vuestros logros… ¡Buena suerte a todos, tienen veinte minutos y podéis, encontrar vuestros ingredientes en el armario! –sonreí.-
Todos, se encontraban en silencio mientras creaban su poción. Albus, nunca se sintió tan cómodo en un aula.
Detestaba que le interrumpieran para platicar mientras hacia sus tareas para meterle en conversaciones estúpidas y trataba de hacérselo entender a los demás.
-: Severus… -le llamo James otra vez llamándole por ese nombre.-
Le, ignoro mientras cortaba uno de sus ingredientes.
-: ¡Severus… -grito ofendido James.-
-: ¡Cinco puntos, menos Gryffindor! ¡Por no saber hablar, español! –me, queje.-
Todos los alumnos de Slytherin se pusieron a llorar de la risa…
-: ¿¡Y eso, porque!? –se, quejo.-
Me acerque a él, hasta estar frente a su pupitre.
-: Cuando un estudiante me dice que algo de lo que digo le quedo claro pienso que es porque va a cumplirlo. Señor, Potter. –Dije mirándole envenenadamente.- en esta, clase… -dije, empezando a caminar por el salón.- los buenos méritos serán la única forma de ganarse la atención de la misma. –Advertí a todos.- ya mencione que quien no quiera aprender mi materia y quien para el final de la clase tenga su caldero vacío puede abandonarla inmediatamente. Señor, Potter. No he venido a perder el tiempo. He venido a enseñar. –Dije, mirando enfadada su caldero seco.- ¡Comience a trabajar de una buena vez como el resto de la clase! –me, queje.-
La clase término y todos dejaron sus muestras sobre el escritorio. Les pedí que leyeran el siguiente capítulo de tarea del libro asignado y que hicieran las anotaciones que consideraran necesarias para comprender mejor el manejo de los ingredientes cuando debieran distribuirlos. Ya que eso les permitiría aprovecharlos de la mejor manera posible.
Toda la clase estuvo por irse…
-: Señor Potter, venga aquí un momento por favor. –pedí.-
James, puso los ojos en blanco pero obedeció.
-: ¿Qué sucede profesora? Pensé que se podía caminar por el piso… -se, quejo James.-
-: Esa, actitud no la quiero en mi clase. –Dije entregándole una nota.- una llamada de atención. A la tercera será un vociferador y con que se atreva a una cuarta escribiré a vuestros padres. –sonreí.-
-: Como, sea… -murmuro.-
-: ¿Perdone? –me, queje.- creo que sería una lástima que no aprendiera estas cosas. Estoy segura de que si pusiera más entusiasmo tendría un muy buen desempeño en mi clase. –murmure.-
-: Mi hermano, es el fanático de las pociones. No, yo. Creo que se casaría con una si esas cosas pudieran hacerse… -se, quejo.-
Reí, por lo bajo sin poder evitarlo y él me miro extrañado.
-: Lo, siento. Tenga más cuidado la próxima vez. –dije finalmente.-
-: Si, profesora… -murmuro, saliendo del aula y leyendo la nota.-
-Tarea: Quiero que haga un relato de 100 palabras que exprese porque piensa que no sirven las pociones y que lo lea el próximo lunes. Frente al resto de los estudiantes. Tal vez de esa forma, logremos comprendernos un poco mejor. –Elena Xaziel.-
PD: De no hacerlo, perderá su casa 50 puntos.
-: ¡Vaya, James! ¿Leyendo una carta de tu novia? –Comento, Scorpius acercándose a el a mitad de camino.-
Sus amigos rieron a carcajadas. El le pasó la nota al Slytherin que rió con más ganas…
-: Cállate, Scorpius. –se defendió.-
-: Ah, ¡Ya veo! ¡Se nota que quieres regalarnos para navidad la copa de la casa! –Ironizo.-
-: ¡No! Si quiere que lo haga entonces lo haré. –Murmuro.- me dijo que haga ese estúpido ensayo, no como debía hacerlo… -sonrió de lado.-
Scorpius le devolvió el papel antes de irse por el corredor contrario…
-: ¡Bueno, suerte con tu novia! –siguió, burlándose.-
-: ¡Que no es mi novia, te dig… -pero, ya se había alejado.- además como si tu pudieras conseguirte una. –Dijo algo tarde.-
Odiaba cuando se le ocurría una contestación mejor después de que pasara la situación...
Perdido en amargos pensamientos James se dirigió a la biblioteca. Haría con mucho entusiasmo ese estúpido ensayo. Realmente, lo disfrutaría.
Continuara...
