HOLA AMIGOS LES TRAIGO EL SEGUNDO CAPITULO, COMO NOTARAN, MEJORE LA ESCRITURA, Y SEGUIRE HACIENDOLO DURANTE TODOS LOS CAPITULOS.

UNA IDEA QUE ESTABA PENSANDO ES HACER UNA PAGINA DE FACEBOOK DONDE PODAMOS COLOCAR NO SOLO IMÁGENES DE FROZEN, SINO LAS ACTUALIZACIONES DE LAS HISTORIAS DE FANFICTION, Y TAMBIEN SOBRE LAS NUEVAS QUE APAREZCAN. UN EJEMPLO ES CON MI HISTORIA DE "THE LOUD HOUSE", DONDE UN USUARIO AVISA SOBRE LOS CAPITULOS Y FANFICS QUE HAN APARECIDO DE LA SERIE.

SI LES GUSTA MI IDEA DE FACEBOOK AVISENME POR PM, O HABLEN CON LOS OTROS USUARIOS A VER SI ALGUNO QUIERE HACERLO.

"MADAME PURPLE" SI ESTAS LEYENDO ESTO, TAL VEZ PUEDAS HACERLO, YA QUE TIENES UNA CUENTA DONDE PUBLICAS SOBRE TU HISTORIA, SI ACEPTAS ME AVISAS.

BUENO HABLANDO DE MI HISTORIA, LAS PAREJAS DE HELSA O JELSA, PODRIAN PASAR O NO, YA QUE HANS TENDRA QUE PASAR POR VARIAS COSAS PARA QUE ELSA LE AGARRE CONFIANZA. Y DE MI OC SU NOMBRE SE PRONUNCIA "REIDEN BLEICH".

ADEMAS JACK FROST TAMBIEN APARECERA, PERO SERA MÁS ADELANTE.

ENTONCES VAMOS AL CAPITULO.

CAPITULO 2: EL PRIMER PASO.

Había pasado una semana desde la llegada de Riden al castillo, la noche que llego, el rey lo había invitado a comer, más fue la sorpresa cuando el chico se había comido todo lo que le había puesto en la mesa de un momento a otro, los sirvientes tuvieron que moverse con rapidez para traerle varios platillos y la vez llevarse los platos que dejaba, lo reyes no podían creer que un chico tuviera ese tipo de apetito, pero agradecían que tuviera modales al momento de hacerlo.

Elsa y Anna quedaron impactadas por su forma de comer, pero pensaron que se debía a que no había comido durante días, después del momento escalofriante lo llevaron a una habitación de huéspedes, para así darle un lugar para dormir.

Al día siguiente, los dos niños empezaron a conocerse, incluso a Anna la dejaron estar cerca de los dos, con la condición de no jugar con sus poderes, eso molesto a la pelirroja, pero a jugar con ellos, esa molestia se le iba pasando, ya que por fin podía convivir otra vez con su hermana. Entre sus juegos estaba el escondite, los atrapados, e incluso Riden quiso jugar a las muñecas y a tomar el té. Al principio les pareció raro que un niño jugara a ese tipo de juegos, pero el peliblanco afirmo que no había nada de malo ya que si era para hacerlas feliz no habría problemas.

Los días siguientes Elsa estaba nerviosa en estar cerca de Anna, no quería repetir el accidente, ya que sus poderes se salían de control de repente, pero gracias a que su padre asigno unas horas para que Riden y ella usaran sus poderes sin estar cerca de Anna la tranquilizaba, igualmente en ese periodo de tiempo tuvo varios problemas en usarlos, con el miedo de hacerle daño al chico, pero el peliblanco afirmaba que no pasaría nada. Así empezaron a entrenar para lograr dominar sus poderes a la perfección.

-¿Estás seguro?-pregunto la niña mientras veía a Riden en frente de ella, esperando que lo atacara.

-Sí, solo lánzame un rayo y yo lo atrapare- dijo el peliblanco con una sonrisa, desde que comenzaron a entrenar la chica dudaba varias veces en lanzar un rayo, mayormente se limitaba en hacer una bola de nieve y de ahí no pasaba.

-Pero no sé si pueda controlar la fuerza en la que salga-afirmo, desde el accidente lanzar un rayo podía provocar un gran desastre.

-Sí, solo cálmate y concéntrate, tienes que saber controlar tus poderes, además estamos en el jardín aquí si llegas a congelar algo, no sería problema- menciono, Elsa a mirarlo tan feliz le daba confianza, algo en ese chico le daba alegría pero no sabía por qué. Así que empezó acumular energía en sus manos y miro a Riden con determinación.

-De acuerdo, aquí voy- lanzo un rayo directo al chico, este por su parte se quedó quieto y recibió el impactado de lleno, esto hizo que Elsa se tapara la boca con sus manos debido al susto, ¿Por qué no se había movido?, pero quedo asombrada viendo que estaba ahí sin ningún rasguño.

-Vez te dije que no pasaría nada-dijo sonriente, pero la niña se acercó y le dio un golpe en el brazo, Elsa le dolió la mano, pero el chico la miraba con curiosidad. Mientras que ella se la sobaba, no entendía porque su cuerpo era tan duro, sintió como si golpeara una pared.

-¿Por qué me golpeaste?, deberías avisarme antes-dijo para luego agarrar su mano para verificar si no se había roto un hueso, la niña hizo una mueca de dolor cuando la toco, Riden la veía preocupado. Elsa lo miro fijamente, él era muy amable, con el poco tiempo que llevan juntos había visto que era un chico muy simpático y respetuoso. A cabo de unos minutos que el chico le había sobado la mano, el dolor empezó a desaparecer, al parecer no era nada grave.

El peliblanco suspiro, pero tenía que estar pendiente si Elsa lo volviera a golpear, no quería hacerle daño, no entendía a veces su extraña resistencia, una vez cuando aún no sabía volar se cayó desde un árbol muy alto y se dio justo en la cabeza, pero no había sentido nada, de hecho desde que tiene memoria la veces que ha recibido un golpe de cualquier tipo no sentía nada.

-No deberías hacer eso, mi cuerpo es muy duro, si me golpeas sin avisar puedes salir lastima y a todo esto ¿Por qué lo hiciste?-dijo sonriente, a lo que la niña le frunció el ceño.

-Por haberte quedado quieto, me dijiste que ibas a detenerlo, no dejarte golpear por él, no sabes que pude congelar tu mente-regaño, si cometía el mismo error posiblemente sus padres la volverían apartar de todo, pero el chico se le quedo mirando con una sonrisa, sabía que le había mentido, desde un inicio iba a detenerlo, pero después pensó es dejarse golpear, solo por mera curiosidad.

-Perdón, no lo volveré hacer, pero descubrí que soy resistente al hielo-se rió, ganándose una mirada molesta de Elsa, a veces el chico era despreocupado, actuaba sin pensar en las consecuencias.

-Bien, ya no quiero entrenar más, no lograre nunca controlarlos-dijo triste, mientras veía sus manos, sus poderes comenzaron a congelar la parte del piso donde estaba, Riden se dio cuenta y se acercó para a acariciar su cabeza, Elsa se incomodaba por la forma que la trataba el chico, era muy cariñoso, pero el contacto físico le molestaba desde el accidente, pero admitía que la hacía calmar un poco.

-Tienes que tener cuidado, he notado que tus poderes están ligados a tus emociones, eso es importante- explico para luego irse a sentar debajo de un árbol, la niña hizo mismo, ambos se quedaron viendo el lago que estaba en frente de ellos, era muy bonito, incluso había un grupo de patos que nadaban en él, Riden le gustaba ver como la madre pato cuidaba a su pequeños, era una madre asombrosa , le recordaba un poco a su abuelita, ese pensamiento le dio tristeza, haciendo que Elsa lo mirara con curiosidad.

-¿Riden te pasa algo?-dijo Elsa preocupada, era raro verlo así. Esto hizo que el chico reaccionara y volviera a sonreír.

-No es nada, solo me dio hambre- para luego reírse, la chica le daba risa su actitud, siempre le daba hambre.

-Entonces qué tal si vamos a comer algo y después jugamos un rato- dijo Elsa, aparte tenían que hacer su tarea, y eso incluía a Riden ,ya que su padres le habían colocado los mismos tutores que a ella, con la diferencia que tenía que quedarse más tiempo y aparte le mandaban más tareas que al chico. Por la simple razón que tenía que saber muchas cosas para llegar a ser reina, eso a veces le disgustaba.

-Tienes razón, ya fue suficiente por hoy, pero dimos un gran paso, ya usas tus rayos-dijo, A lo que Elsa lo miraba con una sonrisa, tenía razón, pero la parte de recibir el golpe directamente no le gusto para nada.

-Bien, vamos a pedirle a Gerda que nos de unas galletas-sugirió con una sonrisa la princesa, las que más le gustaba eran las de chispas de chocolate, por lo que ambos se dirigieron a la cocina, por el camino hablaban sobre su tarea de matemáticas, Riden era muy inteligente, sabia cosas que ella apenas empezaba a ver, bueno que se iba a esperar si él era mayor, lo curioso de todo es que el chico le afirmo que nunca había ido a una escuela, pero desde pequeño se las pasaba en una biblioteca estudiando.

-¿En serio te la pasabas leyendo?, eso es increíble y yo que había pensado que no sabías nada- dijo con una sonrisa, Elsa podía ser a veces algo chistosa, no quería molestarlo, pero que alguien se pasara viajando por mucho tiempo, no se tomaría la molestia de abrir un libro.

-Oye no seas así, gracias a mis viajes pude aprender muchas cosas, por ejemplo una vez estuve en parís y digamos que pude aprender su idioma-dijo con orgullo, no era para presumir ,en algunas ocasiones se ha topado con alguien que hablaba un idioma diferente, por lo que se tomaba el tiempo para entenderlos, e increíblemente lograba hacerlo.

-Guau eres asombroso, ojala yo tuviera esa suerte, nunca he salido del castillo, solo en ocasiones donde salíamos a pasear en el carruaje- Riden se sorprendió, eso era horrible, estar todo el tiempo encerrada no era bueno para ella, tanto para su salud y estado social, pero a darse cuenta de cómo estaba antes que el llegara, se imaginaba que estaría así durante mucho tiempo. Se rio sobre eso, ¿Cómo es posible estar años encerrada en su habitación?

-Bueno cuando tengas el permiso de tus padres, puedo llevarte a unos de los lugares que visite, quizás aprendas algo de otras culturas- dijo, haciendo que Elsa sonriera con un brillo en los ojos, sería fantástico, pero después puso un rostro triste.

-No podría, mis poderes llegarían a dañar a alguien-exclamo viendo al suelo.

-Por esa razón es que debemos entrenar para poder controlarlos, así podrás salir y conocer el mundo y yo lo hare posible, te lo juro-dijo alzando su mano derecha y colocando la izquierda en su pecho, haciendo que Elsa le regalara una pequeña sonrisa.

-¿Lo prometes?- dijo viendo a los ojos platinados del chico.

-Lo prometo-afirmo dándole una sonrisa encantadora. A lo que la princesa se le quedo mirando por un momento para luego levantar su mano, Riden se quedó confundido por el gesto, pero después cerro su mano para dejar el dedo meñique.

-¿Promesa de meñique?- exclamo, a lo que Riden hizo lo mismo.

-Promesa de meñique- dijo juntando sus dedos, algo era seguro, ahora tenía la obligación de no solo ayudarla a controlar sus poderes sino en llevarla a recorrer el mundo. Ambos se echaron a reír y después llegaron a la cocina, donde todas las cocineras estaban trabajando para hacer la cena. Una de ellas los vio y se acercó. Tenía el cabello negro y los ojos azules, no parecía ser tener más de quince o quizás dieciséis.

-Hola Princesa Elsa, ¿que se le ofrece? –saludo haciendo un reverencia, estaba nerviosa, era la primera vez que veía a la joven heredera.

Elsa la miro con curiosidad, no la había visto antes en el castillo, y eso que conocía bien a todas sus sirvientas.

-Disculpe señorita, ¿pero quién es usted?-pregunto con educación, como futura Reina tenía que saber que personas estaban es su castillo, por si acaso hubiera algún ladrón o alguien que quisiera hacerle daño a su familia. La chica la miro sorprendida, pero decidió presentarse.

-Me llamo Emily su majestad, acabo de empezar hoy- respondió nerviosa, Elsa se le quedo mirando seriamente, algo en esta chica le daba mala espina, pero Riden la veía con una sonrisa, a escanear su energía supo que estaba muy nerviosa, eso era una de las cosas que pasaba con los trabajadores, algunos con tan solo ver a un rey o una reina se asustaban, pero su temor parecía ser por otra cosa.

-Hola Emily, mi nombre es Riden y es un placer conocerte-Saludo, a lo que la chica lo vio sorprendida, ¿Quién era el?, no sabía que había un príncipe aquí, pero lo que le llamo la atención fue su cabello y su extraña vestimenta.

-Es un placer conocerte, ¿eres parte de la familia real?- pregunto a lo Riden se rio, por lo visto lo había confundido.

-No solo soy un amigo de las princesas, pero vivo aquí en el castillo- contesto sonriente, a lo que Emily sonrió, ese chico tenía una personalidad agradable, Elsa los miraba con el ceño fruncido, por alguna razón no le gustaba que Riden hablara con ella.

-Bueno a todo esto, ¿Qué se les ofrece?, porque necesito terminar mis labores- exclamo a lo que Riden le pidió galletas de chispas de chocolate y otras de vainilla, la chica fue a buscar las galletas y al momento regreso, Riden las tomo y se dispuso a irse, pero noto como Elsa miraba a Emily, le parecía raro su actitud. Se acercó a ella, haciendo que esta lo viera molesta.

-"Ay canijo, ¿ahora que hice?"-pensó en ver eso ojos azules viéndolo fijamente, admitía que eran bonitos, pero de esa forma le daba pavor. Elsa salió de la cocina, para después seguirla, algo le molestaba, ¿pero qué?, logro alcanzarla, pero esta última miraba al suelo molesta.

-Elsa- la llamo haciendo que parara, esta lo miro y después hablo.

-No me gusta esa chica, algo anda mal con ella-dijo, haciendo que Riden la mirara extrañado, el chico no entendía su repentina desconfianza hacia la nueva sirvienta, a él le parecía buena persona y de hecho lo era, su alma no había ninguna pizca de maldad.

-¿Por qué lo dices?, ella era muy amable, y si te refieres a la forma que actuaba, estaba nerviosa-defendió a la chica, pero Elsa lo fulmino con su mirada, le irritaba la manera que la defendía, al parecer le había caído bien, pero sentía como su corazón empezaba a dolerle. No entendía porque pero a recordar a Riden sonriéndole a la chica le molestaba. Incluso tenía ganas de llorar.

-Bien si quieres estar con ella, entonces ve, no te detendré, mal amigo-dijo a punto de llorar. Riden la miro sin entender nada, ¿por qué le decía eso?, al parecer pensaba que iba a sustituirla por Emily.

-Elsa apenas la conozco, pero yo soy tu amigo, y no dejare sola, solo porque conocí a otra persona- Afirmo acercándose a ella, esta última lo miro con algunas lágrimas en sus ojos, Riden le pareció extraño su repentina tristeza, a lo que le acaricio la cabeza, para luego mirarla a los ojos.

-Somos amigos Elsa, y eso nada lo cambiara, pero no debes sentirte así solo porque hable con ella, además hacer nuevos amigos es importante para la vida- dijo, él tenía amigos en varias partes y cada uno tenía su forma de ser. La amistad se basaba en eso, aceptar a todos sin importar sus defectos.

-Está bien, creo que exagere, prometo no volverme a comportar así- dijo con pena, ella no sabía mucho de tratar con otras personas, más aun con el miedo de perder el control ,de hecho por la rabieta que tuvo, había congelado el piso. Riden tenía razó, sus poderes se descontrolaban por sus emociones, por lo que estar calmada y feliz le ayudaría a ocultarlos.

-Así se habla, será mejor comernos las galletas y guardarles algunas a Anna, además hablando de ella, es raro que no viniera a vernos- dijo para luego buscar su presencia, no tardo en localizarla en una habitación con otra persona.

-Está en clases extras, es debido a que no entiende en sus clases normales- exclamo Elsa, apenas su hermana empezaba a ver lo básico, pero era tan distraída que no podía entender muy bien, Riden la miro con una sonrisa, eso era de esperarse con Anna.

-Bueno, en ese caso vamos a terminar nuestras tareas para dar tiempo a que termine, para así jugar- Elsa asintió por la idea y se dispusieron en ir a la biblioteca del castillo para poder hacerla. Al pasar las horas ambos lograron terminar, unas ecuaciones matemáticas habían enredado a la rubia, pero el chico la saco de dudas, así se dirigieron al gran comedor donde ya estaban los reyes y Anna sentados, esta última se veía agotada.

-Hola Anna, ¿Qué te sucede?-pregunto el peliblanco, a lo que esta volteo a verlo, con unos ojos decaídos, al parecer estaba muy cansada.

-Es por las clases, el maestro me repetía las mismas cosas cada momento, hasta que tuve que aprenderlas y eso me dejo cansadita-dijo la pequeña, tanto a los reyes y a los niños le pareció tierno su explicación, pero era primordial que aprendiera todas esas cosas o sino no serviría de nada.

-Creo que no jugare después de comer, tengo gana de cerrar mis ojitos y no abrirlos por mucho tiempo- dijo la pequeña bostezando, por lo que se dispuso a comer después que las sirvientas terminaran de colocar todos los platillos, pero en donde se iba sentar Riden tuvieron que colocar más de lo normal. Debido al apetito voraz del chico, los reyes no le molestaba la forma que comía, por lo decidieron darle más comida.

Todos comenzaron a comer, por su parte Elsa estaba viendo su plato sin ánimos, por lo que el Rey la miro preocupado.

-¿Te pasa algo Elsa?, no has querido tocar tu comida, paso algo en tus practicas con Riden- dijo Agdar mirando al chico, no pensaba que Riden le había hecho algo malo a su hija, pero le preocupaba que tal vez Elsa pudo salirse de control, incluso tuvo la idea de colocarle guantes, pero el chico le dijo que no sería necesario. Ya que podría empeorar la condición de su hija.

Elsa lo miro sorprendida, para luego mirar al peliblanco, este simplemente se quedó mirando al rey. No quería decirle que Riden había sido golpeado por unos de sus rayos, podría enojarse.

-Claro que no su majestad, de hecho Elsa hizo un gran avance hoy, empezó a usar sus rayos de hielo con facilidad y no hubo ningún problema- respondió el peliblanco, ganándose una sonrisa del rey y una mirada atónita de la princesa, incluso la reina sonrió. Por lo visto Elsa poco a poco iba recuperando su capacidad de controlarlos.

-Pero hay algo que descubrí, Elsa pierde el control cuando se asusta, es posible que esa sea la razón por la que sus poderes se descontrolan- explico, los reyes lo miraron sorprendidos para luego verse entre ellos, Riden los miro con duda, al parecer sabían algo que el no.

-Bueno Riden, antes de ocurrir el accidente Elsa usaba sus poderes fácilmente, en ningún momento se habían salido de control, pero después Elsa empezó a congelar todo con tan solo tocar algo-dijo el Rey, mientras que Elsa se ponía triste y una extraña brisa fría empezó a ocurrir en el lugar, alertando a todos en el salón. Riden proceso lo que había dicho el rey y a ver como la princesa empezaba a perder el control se dio cuenta de algo.

-PUES CLARO-grito asustando a todos los presentes. Por lo que miro con una sonrisa a Elsa. Esta última lo miraba asustada provocando que pusiera su manos en la mesa y congela una parte de ella, haciendo que los reyes tomaran a Anna y se apartaran. Viendo eso Elsa se alteró más provocando una brisa más fuerte, haciendo que poco a poco se congelara todo el salón.

-Espera Elsa no te alteres, acabo de descubrir por qué tus poderes se descontrolas- dijo Riden acercándose a ella, lo bueno que el frio no le afectaba. Pero la niña se empezó a retroceder, no querían lastimarlo.

-¿A qué te refieres Riden?-pregunto la reina mientras tenia a Anna entre sus brazos, lo bueno que ella se había quedado dormida por lo cansada que estaba, por lo que no vio lo ocurrido.

-Sí, ¿Por qué?-pregunto la princesa de hielo, mientras veía sus manos, sus poderes estaban comenzado a ganar fuerza.

-Es simple, dime, ¿Cuándo jugabas con Anna, que era lo que pensabas de tus poderes?-pregunto a lo que Elsa lo miro con curiosidad, ¿ a qué quería llegar? Pero a pensar en eso y ver a sus padres decidió responder.

-Que eran hermosos, me gustaba mucho jugar con ellos, de hecho se me hacía fácil hacer cualquier cosa, como muñecos, colinas e incluso hacia nevara, pero desde que le hice daño a Anna empeze a temerles, incluso deseo que se vayan- respondió a lo que Riden chasqueo los dedos, confundiendo más a la familia.

-Excelente ahí está el problema, debido a que empezaste a odiarlos hizo que se salieran de control y dime otra cosa, ¿cuándo te molestabas empezabas a congelar todo?- haciendo que Elsa lo mirara sorprendida, a recordar, en varias ocasiones se había molestado pero nunca había perdido el control, así se dio cuenta a que se referiría, incluso sus padres lo habían notado.

-Es cierto- contesto sorprendida. -nunca me había ocurrido esto hasta el accidente- ganándose una mirada de satisfacción del chico. Era muy lista.

-Exacto Elsa, la respuesta es que nuevamente ames tus poderes, piensa en los momentos felices que pasaste con ellos, tus poderes son hermosos de hecho a mí me gustaría tenerlos- afirmo el chico con una sonrisa, a lo que Elsa empezó a recordar esos buenos momentos donde todo era felicidad, lo siguiente que ocurrió fue que el salón empezó a descongelarse, sorprendiendo a los reyes.

-Lo hizo- dijo sorprendió el rey, a lo que la reina miraba feliz lo ocurrido. Por su parte Elsa veía todo sin poder creérselo, en verdad había descongelo algo, nunca le había pasado, ni siquiera antes del accidente, pero dejo el lugar lleno de agua, algo menor, pero lo había logrado. Riden se acercó y puso su mano en su cabeza. Ganando la atención de la chica, la temperatura del lugar regresaba a la normalidad.

-Elsa te diré algo sobre mis poderes yo al principio no sabía controlarlos, pero no solo la práctica me ayudo, sino el hecho de que los acepte como parte mi-dijo haciendo que Elsa lo mirara sorprendida, nunca pensó que Riden hubiera pasado por lo mismo que ella.

-Veras, al principio pensé que era un fenómeno, pero me di cuenta los hermosos que eran, por así decirlo los amo y ellos me aman a mí, si piensas en las cosas maravillosas que podrías hacer con ellos, harás que ellos cooperen contigo para lograrlo, piensa que son tus mejores amigos- dijo con una sonrisa, pero Elsa aún tenían sus dudas.

-¿Pero si lastimo a alguien?-pregunto a lo que Riden le sonrió.

-Eso es lo de menos, yo una vez pensé en eso, pero descubrí, que eso forma parte de la naturaleza de cualquier cosa, eso depende de cómo tú quieras usarlos, lo que paso con Anna te enseño esa lección, pero lo que cuenta es que no querías hacerlo a propósito- Elsa se sorprendió por lo que dijo, en verdad ella no tenía la intensión de congelar su mente.

-Un ejemplo sería un perro, este tiene unos dientes muy filosos, si él quiere dañarte te morderá, pero sino el té dará cariño, por esa razón tienes que saber que puedes hacerle algo bueno o malo a esas personas, pero debes darte cuenta en que momento y lugar debes hacerlo, para bien o para mal, pero en tu caso es para el bien-Explico, los reyes se sorprendían de lo sabio que era el chico por la edad que tenía, Agdar tenía que admitirlo, iba a ser un gran hombre en el futuro, por su parte Elsa lo miraba con una sonrisa, lo que le dijo le había abierto los ojos, ahora veía sus poderes de otra manera. De hecho la mayoría de los villanos de sus libros decían que amaban sus poderes, pero ellos los usaban para dañar a otras personas pero ella no quería usarlos así. Ella quería ser una heroína.

-La respuesta es el Amor, cuando los amas ellos te amaran ti, además divertirse con ellos es un pilar fundamental, en mi caso me gusta volar a altas alturas y ver todo- Los reyes quedaron impactados, era parecido a lo que le había dicho Gran Pabbie, el miedo la haría perder el control, pero el amor lo contrarrestaba. A lo que el rey se acercó a su hija, que no paraba de mirar con felicidad sus manos.

-Elsa me doy cuenta lo tonto que fue en separarte de Anna, tuve que intentar enseñarte a controlarlos-dijo el rey viendo a su hija con pena, había cometido un error y como buen rey debía admitirlo. Elsa lo miro sorprendida, pero le dedico una bella sonrisa.

-No te preocupes papá, yo al principio lo había aceptado pero ahora sé que estuve equivocada- respondió dándole un abrazo, Agdar le correspondió el gesto, y no tardo la reina en acercarse, incluso Anna se había despertado y aun con algo de sueño se dispuso a abrazarlos.

-Somos una familia feliz-dijo la pequeña dormilona. Haciendo reír a su familia.

Riden por su parte miraba el momento con algo de tristeza, le recordaba las veces que su abuelita lo abrazaba, pero a su vez sentía una gran felicidad por haber ayudado a Elsa, pudo sentir su aura y noto que ya no estaba alterada como lo tenía al principio ,eso era una gran comienzo.

-Riden ven aquí, también te mereces un gran abrazo- dijo alegre Elsa, haciendo que el peliblanco los mirara asombrado, todos estaban esperando a que viniera a unirse.

-Pero yo no soy parte de su familia, ¿no sería una falta de respeto?-dijo, el llevaba poco tiempo aquí y creía que sería una mala idea interrumpir un momento así.

-Claro que no pequeño, has hecho algo maravilloso y te mereces nuestro respeto- afirmo Idun, haciendo que el chico sonriera y no dudo en unirse a ellos, era lo bueno de los reyes no les importaba el nivel social de las personas, eran gobernantes admirables. Así tuvieron por un buen rato.

-Le pediré a Kai que llame a algunos sirvientes para limpiar el salón, será mejor que vayan a dormir- sugirió el rey mientras salía del comedor, a lo que la reina cargando a Anna se dispuso a irse junto a los niños. La reina llevo a Anna a su habitación, mientras que Elsa era acompañada por Riden, a llegar a la puerta, miro al peliblanco.

-Riden desde ahora, estaré dispuesta a practicar sin ningún miedo, quiero controlar a la perfección mis poderes, e incluso volveré a jugar con ellos- dijo con una sonrisa, ahora quería ser una heroína como en sus cuentos.

-Eso es genial Elsa, ya verás que desde ahora todo saldrá bien, la práctica hace al maestro y te aseguro que estaré ahí, hasta que lo consigas –dijo levantando su pulgar. Esto hizo sonrojar a la pequeña. A lo que le hizo señas para que se acercara un poco, ya que el peliblanco era casi el doble de alto que ella, Riden no dudo y a estar al mismo nivel, esta le dio un beso en la mejilla, haciendo sonrojar al chico. Elsa lo miro igualmente sonrojada, nunca había besado a alguien así, pero el se lo merecía.

-Gracias, te veo mañana-dijo para luego entrar a su habitación dejando a Riden aun impresionado sobre lo ocurrido, pero después sonrío y se retiró a su habitación.

La Reina Idun, que había visto lo ocurrido se limitó a sonreír, por lo visto su hija empezaba a tener cierto sentimiento hacia el peliblanco, por lo que regreso a su habitación donde pudo ver a su esposo ya vestido con su pijama.

-Riden sí que es un gran chico, me sorprende su manera de ser, tiene todas las cualidades para ser un excelente líder- exclamo Agdar, mientras se acostaba en la cama. Pero su esposa se empezó a reír, esto lo confundió.

-Querido creo que Elsa esta empezado a tener sentimientos hacia él, no me sorprendería que terminara enamorándose en un futuro-dijo, para después contarle ocurrido hace unos momentos, el rey tenía la cara como si hubiera visto a un fantasma. Pero después suspiro.

-Bien, creo que eso lo venía venir, pero aun no saquemos conclusiones, Riden me cae bien, pero puede que Elsa encuentre otro amor, aun es pequeña, puede conseguir a otro hombre en el futuro-explico, él se había enamorado varias veces pero al final termino casándose con Idun.

-Bueno eso es cierto, ¿pero no te gustaría que el fuera nuestro yerno y el futuro rey de Arendelle?- haciendo que su esposo la mirara con una sonrisa.

-Si eso ocurre, sería un honor, el chico es muy tenaz y tiene todas las características de una gran Rey, por lo que no me molestaría que el fuera mi sucesor- termino de decir, para que luego su esposa se colocara su pijama, y se dispusieran a dormir.

Mientras todos dormían, una sombra caminaba por los pasillos del castillo, esta iba rumbo al jardín, tuvo que ocultarse de varios guardias presentes en el lugar, lo bueno que la visión era mínima por la oscuridad de la noche, por lo que no notaron su presencia. Al cabo de un rato se habían ido, la sombra siguió su rumbo hasta estar cerca de una de las paredes del jardín donde pudo ver a un hombre escondido entre los arbustos. Este salió y le mostro una siniestra sonrisa.

-Vaya sí que eres buena es escabullirte, por lo visto nadie sospecha de ti, ¿me trajiste los objetos?- dijo con una sonrisa burlona.

La sombra se acercó y lo miro fijamente, para luego pasarle un saco, en él había varias joyas y diamantes, que había sacado del castillo.

-¿Crees que sea suficiente?-pregunto, su voz daba a entender que era una mujer. El hombre la miro con una sonrisa burlona, esto le daría una gran ganancia, pero aun quería más, no todos los días era sencillo infiltrarse en el castillo.

-Pues claro que no mi amor, esto solo es un aperitivo, tienes que seguir sacando todo lo que tenga valor- dijo molesto, poniendo nerviosa a la mujer.

-Pero ellos puedes darse cuenta, y no quiero terminar congelada- afirmo. El hombre la miro confundido.

-¿A qué te refieres?-pregunto.

-La Princesa Elsa tiene unos extraños poderes de hielo, cuando entre me dijeron sobre eso, pero hoy note como me miraba enojada, tal vez sospeche-dijo, para que la luz de la luna mostrara su rostro, se trataba de una chica de cabellos negro y unos ojos azules.

-Emily por favor, lo que me dices es ridículo, ¿acaso es una bruja?-pregunto aun sin creérselo.

-Si lo es, incluso cuando estaban comiendo los pude ver, es increíble pero algo espeluznante, congelo todo el salón -exclamo asustada, le parecía fantástico hacer eso, desde pequeña los cuentos de hadas que leía mostraban poderes muy asombrosos, por lo que jugaba a que era una bruja o un hada. Pero algo era seguro esos poderes podían dañarlos.

-Papá debemos irnos ahora, si nos descubren podemos terminar en la orca o peor- sugirió, a lo que su padre la miro seriamente.

-Escucha Emily, llevamos tiempo robando, la banda se molestara sino volvemos con un gran botín, además sobre esa niña, tal vez podamos sacarle provecho, les contare lo que viste, para ver si podemos secuestrarla- dijo siniestramente, una niña con poderes de hielo sería codiciada por muchos, no solo por lo depravados que abusarían de ella, sino podría ser usada como un arma, que cualquier reino quisiera tener, las posibilidades de ganar una montaña de dinero eran ilimitadas.

-Excelente, sabía que venir aquí nos traería suerte, bueno hija, me siento orgulloso, cada vez te pareces a tu madre-rio para luego abrazarla. Pero la chica lo miraba con tristeza, ella sabía que su familia era una horda de ladrones asesinos, pero ella sentía que podía hacer más que solo robar y matar.

-Bien Emily, regresa al castillo en algunos días te diré lo que piensan los demás, pero recuerda en traerme más joyas y cualquier cosa que encuentres- ordeno para luego darle un beso en la frente, esta le dio una pequeña sonrisa. Así que su padre procedió a escalar las paredes e irse. La chica vio por unos momentos por donde se había ido y suspiro.

-Vaya padre que tengo- dijo para luego dirigirse al castillo, su familia podían ser malos pero siempre se cuidaban entre ellos. Pero tenía que ser cuidadosa, planear un secuestro no era sencillo, aún más siendo el de una princesa, que además tenía poderes de hielo.

-"Espero que todo salga bien"-pensó, algo era seguro, tenían un trabajo muy difícil de cumplir.

FIN DEL CAPITULO.

¿QUE PASARA CON ELSA AHORA QUE SABE CONTROLAR SUS PODERES?

¿EMILY Y SU FAMILIA LOGRARA SECUESTRAR A ELSA?

¿RIDEN DESCUBRIRA EL PLAN ANTES QUE OCURRA?

BUENO AMIGOS HASTA AQUÍ LLEGA EL CAPITULO, VIERON QUE CAMBIE TODO LO OCURRIDO EN LA VERSION ANTERIOR, PERO LES DIRE QUE UATU SI VA APARECER, PERO SERA MAS ADELANTE, YA QUE TENGO VARIAS IDEAS QUE COLOCAR ANTES DE METER LA DEL MULTIVERSO.

OTRA DE LAS COSAS ES QUE RIDEN IRA CONOCIENDO A LAS OTRAS PRINCESAS, PERO TENGO DUDA EN INCLUIR A TIANA, YA QUE NO SE SI SU EPOCA ES LA MISMA QUE LA DE ELSA. PERO CON LAS DEMAS NO TENGO PROBLEMAS.

UN DETALLE QUE QUIERO ACLARAR ES QUE ELSA PUEDE VA TENER PROBLEMAS EN ALGUNAS OCASIONES CON SUS PODERES, PERO AHORA QUE VOLVIO A QUERERLOS PODRA CONTROLARLOS MEJOR.

Y POR ULTIMO, ES QUE LAMENTABLEMENTE TENDRE QUE VOLVER A MI CIUDAD Y AHÍ NO TENGO COMPUTADORA, POR LO QUE LA ACTUALIZACION DE LA HISTORIA VA A RETRASARSE POR UN TIEMPO INDEFINIDO. PERO NO SE PREOCUPEN TRATARE TODO LO POSIBLE DE CONTINUARLA.

BUENO AMIGOS, ESPERO QUE LE HAYA GUSTADO Y ADEMAS ENVIENME SU OPINION SOBRE LA IDEA DE HACER LA PAGINA DE FACEBOOK DE LAS HISTORIAS. SALUDOS Y NOS VEMOS EN EL PROXIMO CAPITULO.