Amistad [Original of Guilty of Loving You]
Fanfiction
Copyright: Kazuki Takahashi
Yu-Gi-Oh no me pertenece
[Hehe… se llama Yaoi, bueno como sea… no habrá de eso aquí. Ya saben que es mi deber advertirles que este capitulo puede contener sexo o violencia en el mejor de los casos solo vocabulario fuerte pero gracias a Dios no hay mucho de eso jaja xD solo es un poquito así que no se espanten… sin más aquí esta el segundo capitulo]
-¿Qué estará pensando en este momento?- pensó el menor al ver como Yami no apartaba la vista de la ventana –Sé que no es nada bueno porque… no lo puede ser, pero aun así no me atrevo a seguirle el juego; sé que lo trata de lograr con esto pero dudo que algo bueno obtenga yo de esto.
-Lamento haberme perdido, pero es que… me gustaría quedarme con ustedes- dijo y pensó el mayor –Sí tan solo existiera una manera, el destino me dio la oportunidad de regresar a este mundo pero… no es justo que me aparte de mis amigos.
-¿Estas bien, Yami?-preguntó Yugi al ver nuevamente la mirada perdida de su amigo –Lo que sea puedes decírmelo, jamás diré nada, te lo prometo- al finalizar Yami dejo mostrar una tierna sonrisa.
-Discúlpame, no te preocupes por mi solo que, son cosas que no tienen importancia.- dijo Yami fingiendo una sonrisa.
-No te creo- expreso Yugi con la mirada en el suelo –No debes de ocultar algo que es evidente… mucho menos tratar de esconderlo, ¿Por qué no me cuentas?
-No es eso- articulo Atem –No creas que no…
-Ya no me tienes confianza, eso es lo que sucede- dice Yugi con la mirada aun en el suelo –Si es algo que no quieres decirme lo entiendo, pero dímelo, no solo te quedes callado.
-Claro que no es eso- dijo al arrodillarse y tomar a Yugi del mentón –Son cosas demasiado tontas, cosas que no tienen solución… no es que no quiere decírtelas.
-Dime… ¿Qué haré sin ti?- la pregunta del pequeño asombro de gran manera a Yami, nunca se había puesto a pensar en eso, Yugi… aquel ingenuo, tierno y expuesto niño con el que había pasado todos los momentos de su nueva vida le formuló una pregunta que solo llegaba a una conclusión "él aun no se sentía listo para separarse" –No sé que es lo que haríamos si ti.
-No es bueno hacerse dependiente de alguien, además, sé que eres lo suficientemente fuerte para defenderte… me lo has demostrado y muy bien, además no hay porque exagerar. Veme- dijo Yami levantando el mentón de Yugi. –Siempre que te sientas solo… mírate al espejo y ve fijamente tu reflejo, somos igualitos.- al terminar esta oración Yugi lo miro con esa mirada de ironia mezclada con decepción.
-En ocasiones me pregunto como serias siendo un poco menos serio… ahora que lo eh vivido, te prefiero serio y callado.
-¿Qué es lo que esperabas? Yo tampoco quiero irme de sus vidas pero no puedo hacer nada.
-¿No era más sencillo decirlo que salir con un comentario tan extraño?- interrogo el pequeño alzando una ceja.
-Esta noche no ha sido la más normal… ¿De que te quejas?
-¿Quieres seguir hablando o prefieres salir?- esta vez la pregunta de Yami dejo a Yugi pensando más de lo normal.
-Si le digo que si, lo más seguro es que me arrepienta pero si lo contesto con un no todo lo que pudimos hacer como dos grandes amigos nunca lo volveríamos a hacer…
-Espero tu respuesta- dijo Yami sacando a Yugi de su meditación.
-Si…-contesto rapida y secamente
-Perfecto, no sabes lo que te aguarda tras cruzar la puerta amiguito.
Yugi quien en ese momento estaba más arrepentido solo siguió a su amigo por el corredor, sabia que el crucero era amplio pero al lugar al que se dirigían quedaba a unos cuentos metros de su cuarto. Sentía como el corazón latía tan fuerte que pensó por un momento que se desmayaría, la adrenalina le recorría por todo el cuerpo mientras veía y seguía a su compañero.
Cuando pararon se toparon con una puerta, la oscuridad del pasillo apenas dejaba ver con dificultad la perilla de la puerta; una luz escapaba por debajo de la puerta.
-sigue despierta, Yami, será mejor que lo dejemos así como está- dijo Yugi en un susurro.
-Ya estamos aquí y no aceptaré que de hagas para atrás. Suficiente has vivido queriéndola en secreto para que después de que yo me valla todo se quede como lo deje.
-¿Cómo… cómo sabes eso?- pregunta apenado el pequeño –Nunca te lo dije.
-No… pero era fácil darse cuenta, como la ves, como la tratas, como actúas cuando estas con ella, lo que dices dormido respecto a ella.
-¿Hablo de ella dormido?- pregunta ingenuamente Yugi -¿Qué es lo que digo?- pregunta aun más apenado.
-Si te contesto tu imagen de niño bueno de viene abajo- concluye con una risita burlona.
-Dime- pide Yugi con un rubor en sus mejillas.
-Cosas como… "Tea… tea, te necesito a mi lado, quiero estar contigo y besarte, abrazarte" una noche dijiste "Hoy estuve a punto de confesarte mi amor pero no pude, lamento haberte puesto en ridículo ante aquel sujeto que te gusta" pero la que más me dejo pensativo fue una noche de verano… eran como las 12pm y tu dijiste: "te deseo conmigo, sueño con que algún día podré demostrarte el amor que te tengo dándote mi inocencia" claro que eso fue lo más suave.
-¿Tanto dije dormido?- pregunta Yugi abriendo sus ojos de asombro.
-Si, no te avergüences porque es común en alguien de tu edad… pensar, sentir y decir cosas que normalmente no pensarías, sentirías o dirías. Cosas como "Tea, sueño con que hacemos el amor"- al escuchar decir eso, Yugi no pudo evitar ponerse rojo y comenzar a sudar, sabia que era cierto porque recordó aquel sueño donde el y su amiga se encontraban solos y encerrados en su casa; el primer beso de Yugi fue el que llevo a aquella situación tan deseada por él. –La verdad me reí mucho esa noche pero no pude evitar sentir que sufrías, sufrías por el anhelo de compañía.
-Dejémoslo en que solo quiero compañía- argumentó Yugi con una gota se sudor que recorría su frente –La verdad es que por las noches, lo único que me da ánimos para dormir son los sueños que tengo con ella.
-De lo contrario, pasarías todo el día y toda la noche pensando en ella- concluyo Yami mientras veía a Yugi agachar la mirada.
-Era lo que no quería que pasara- comenzó Yugi -¿No recuerdas que es tu última noche conmigo?
-Eso sonó extraño… viniendo de un chico- aclaro Yami haciendo nuevamente que Yugo tomara un color rojo en sus mejillas. –Lamento si te incomodo con todo esto, pero nunca pudimos divertirnos como amigos que somos.
-Yo lamento que hallas sido tú el que escuchó todo eso, nunca pensé que hablara dormido y mucho menos que hablara de eso- Yugi ya se había resignado, se calmo un poco y tomo su respiración normal; alzó la mirada para enfrentar la de su Yami y con una sonrisa picara dijo: -¿Qué sería lo peor que nos pasaría si nos divertimos esta última noche?
-podrías perder tu virginidad- pensó Yami devolviéndole la sonrisa –Nada- contesto un poco burlón.
En ese momento lo único que los separaba de su labor era la puerta, ¿Cómo abrirían esa puerta que lo más seguro es que estuviese cerrada con seguro?; tanto Yami como Yugi pensaron lo mismo, abrirla sería sin duda su más peligroso y retador obstáculo pues si la abrían a la fuerza todos los de ese lugar se darían cuenta de la travesura de Yugi. Unos segundos de silencio reinaron aquel oscuro lugar, Yugi fue el que se encargo de desvanecer aquel mutismo(1) con un susurro.
-Si nos colamos por su ventana- opino el menor de los ahí presentes.
-¿Por casualidad recuerdas que estamos en un barco?- pregunto Yami con ironía provocando en Yugi un enfado consigo mismo… era la noche de su más grande travesura y dio una salida imposible –Aunque… con una soga y un buen nudo es posible.
-¿Estas loco?- pregunto apresurado –Con un mal movimiento uno de los dos puede caer al agua.
-Fue tu idea, no me culpes por ella
-Pero… pero… será muy raro que entremos los dos al cuarto de Tea, ¿Dónde me voy a esconder? Todos las recamaras son iguales.
-¿Entraremos?- pregunto extrañado Yami mientras caminaba hacia la cubierta –Creo que estas un poco confundido… solo entraras tú- dijo antes de salir a la parte superior del barco, la luna iluminaba gran parte de este, el aire corría con tranquilidad mientras rozaba suavemente la piel y movía el cabello –En noches como esta me gustaría estar contigo- dijo para si mismo.
-¿No hay nadie?- pregunto Yugi antes de salir pero no recibió respuesta de Yami por lo que decidió salir sin pensarlo dos veces. El viento alborotó un poco su cabello y antes de articular cualquier cosa observó a su amigo, no se movía ni un centímetro, solo estaba ahí parado contemplando el cielo, la luna y disfrutando el rose del viento. –Valla que te ha gustado el regalo de despedida- dijo mientras de acercaba a él -¿En quien piensas?- pregunto interesado, a pesar de que no estuvieran conectados mentalmente Yugi sabia perfectamente las reacciones de Yami.
-En alguien- contesto con sinceridad sin apartar la vista de la luna –Una joven que ya has conocido.
-Ya veo, también te gusta Tea- expreso Yugi bajando la mirada nuevamente.
-No seas tonto- aclaró viendo de reojo a su amigo para volver a poner la vista en el cielo –Tea es y será solo tuya, no pretendo quitártela ni mucho menos. La joven a la que me refiero ya no habita este mundo.
-Claro, es Mana- dijo Yugi más alegre -¿Cómo pude olvidarlo?
-¡Claro que no es ella!- se apresuro a contestar, Yami se había dejado llevar y dejó mostrar un enrojecimiento en sus mejillas. –Aquella ocasión solo fue una noche de locura… no por haber estado con ella en esa situación significa que estoy enamorado de ella- Yami comenzó a hablar rápido mientras miraba para todos lados y sudaba. Yugi solo golpeaba con el codo a Yami mientras le decía que se relajara.
Una nube cubrió a la luna atenuando su luz, Yami solo parpadeo un par de veces y respiró, con la mirada recorrió toda la cubierta del barco en busca de una soga que los ayudaría a bajar por un costado del barco pero son éxito, volvió a respirar desganadamente y vio fijamente a Yugi a los ojos.
-Ahora que lo recuerdo, las ventanas de las recamaras no pueden ser abiertas- comento Yami cerrando sus ojos y alzando la cabeza
-¿Ahora me lo dices?- pregunta Yugi con un tono divertido –Nos hubiéramos ahorrado todo esto- argumentó dándose media vuelta.
-Creo que de algo me sirvió esta perdida de tiempo- dijo en voz baja –Ahora estoy más seguro de lo que siento- dijo esta vez para si mismo. Ambos bajaron al lugar donde se encontraban las recamaras y como la noche ya había caído y todos estaban dormidos ni una sola luz acompañaba a los dos ambulantes nocturnos; caminaban despacio tratando de no hacer mucho ruido mientras pasaban por los dos primeros dormitorios que correspondían a Marik y Jou que casualmente estaban entre abiertas a causa del calor de aquel sitio.
-¿Qué estarán haciendo?- pregunto el pequeño Yugi.
-Durmiendo- contesto Yami siguiendo su camino, Yugi no se quedó con la duda y sigilosamente, abrió un poco más la puerta de Jou y sin hacer ruido recorrió toda la habitación con la vista hasta fijar sus ojos en algo que nunca espero ver.
-ohhh… diablos…- fue lo único que articulo Jou, la oscuridad ocultaba perfectamente la cabeza de Yugi pero esta no impedía que el inocente joven se percatara que su amigo más cercano estuviera realizando movimientos que Yugi conocía muy bien, esos movimientos con la mano que van de arriba hacia abajo y muy rápido, Yugi solo sacó su cabeza y volvió a cerrar la puerta.
-¿Qué pasa?- pregunto Yami al ver que su compañero no decía nada.
-Esta más que dormido- contesto Yugi con un sonrojo en la cara.
Yami pasaba por el cuarto de Marik que al igual que el de Jou estaba entre abierto y como su pequeño amigo hizo, él igual echaría un vistazo para cerciorarse que todo estaba en orden; abrió un poco más la puerta y lo que más llamó la atención de Yami fue aquel cuadro perturbador, Marik dormido en su cama, desnudo sin nada que lo cubriese pero eso no era lo pero del caso; lo peor era le hecho de que aquel joven mostraba una erección que hizo a Yami reaccionar rápidamente y salir del cuarto de aquel chico.
-¿También esta dormido?- pregunto Yugi
-Ahh… si, claro… muy dormido- dijo Yami con nerviosismo –Y parece bastante feliz- concluyó Yami
-¿Esta sonriendo?-pregunto con inocencia
-Claro… cambiando un poco el tema, ¿no tienes mucho calor?
-A decir verdad si, pero pues no podemos andar sin ropa por doquier- al terminar tanto en el rostro de Yugi como en el de Yami comenzaron a caer pequeñas gotas de sudor pero la oscuridad que caía como mato cubriendo todo no deja ver más que el camino.
-Tienes razón pero… ya hemos llegado- dijo Yami haciendo que su compañero parara.
-Nuestra habitación está más abajo.
-No quería llegar a nuestra habitación- confesó el mayor de los presentes
-Este… este es el cuarto de Tea- afirmo con nerviosismo el pequeño Yugi.
-Una cosa más- interrumpió Yami -¿Por casualidad traes condones?- ante la absurda pregunta de Yami, Yugi solo soltó una carcajada de nerviosismo.-No, esos suponía- lentamente llevo su mano a su bolsillo trasero y saco un pequeño sobre cuadrado color plata –Usa esto sino quieres problemas después. Creo que de después de todo ir ala escuela contigo sirvió de mucho.
-¿No crees que se negará?-pregunto inocentemente el pequeño –Quien le gusta eres tu.
-Ahí es donde entra la ventaja de nuestra semejanza, con un peinado así… mmm… algo así- Yami movía los cabellos de Yugi con el propósito de que quedará exactamente igual que su compañero faraón –Con eso no notará la diferencia.- Yami había terminado con la primera parte pero Yugi no estaba convencido, bajo la mirada y una enorme carga de tristeza inundo aquellos ojos amatista.
-Te agradezco todo lo que has hecho por mí, por ayudarme a vencer mis miedos y por tratar de unirme con Tea pero si Tea accede a hacer el amor conmigo… estará pensando que lo hace contigo y eso no me anima.- Yami no respondió, sabia que era verdad; si Tea accedía a hacer el amor con Yugi, ella pensaría que hace el amor con él y para Yugi seria sexo… simple sexo sin amor.
-Lamento haberte obligado
-Tu no me obligaste a nada- negó Yugi con una amplia y forzada sonrisa –Ambos sabemos que entre ella y yo siempre habrá amistad y no otra cosa.- Yugi se dio la media vuelta y camino por el oscuro pasillo perdiéndose más en la oscuridad.
-Creo que la cagué… ¿Cómo remediar esto? Ella quier conmigo, Yugi quien con ella, yo no quiero con ella pero si le digo que si él me odiará para toda su vida y no quiero irme de aquí con ese remordimiento. Es tan confuso, además ni para que me valla a meter con ella ahora, Yugi se llevo mi condón aunque si eyaculo fuera de ella habrá menos riesgos pero no seria sano porque si queda embarazada nadie se hará cargo del hijo de alguien que nada más vino a dejar encargos. En definitiva no lo haré.- Yami miro el pasillo por donde antes había ido Yugi y con pesadez y pena siguió los pasos de su amigo pero algo lo hizo parar en seco.
-¿Yami?- pregunto una voz dulce detrás del faraón -¿Qué haces despierto a esta hora de la noche?-
-Tea- dijo en forma de respuesta, trago saliva y se dio la vuelta para ver a su amiga quien estaba parada en la entrada de su habitación –Pues la verdad no lo sé, creo que estaba dormido.
-No tienes puesto el rompecabezas, eso significa que Yugi esta en su habitación- rápidamente el semblante de Tea cambio, sus ojos mostraban malicia y lujuria -¿No quieres pasar a hablar?- pregunto con cierto tono sexy
-No gracias, tengo que aclarar algo con Yugi- Yami no logró colocar un pie atrás del otro para dar vuelta por que fue velozmente interceptado por Tea que lo sujetaba del brazo.- Suéltame por favor sino hablo ahora con Yugi el me puede odiar toda su vida.
-Él jamás hará eso, no esta en su actitud ser así- contesto Tea en un susurro.
-Además es tarde y quiero dormir un poco, mañana es nuestro último duelo y quiero estar fresco.
-conozco otra manera de serrinos frescos con este calor- le dijo al oído provocando que Yami se estremeciera. –Además, no me gusta estar tan sola.
Hola… jajaja espero que les guste, alo mejor esta muy corto pero como me costo llegar a esta parte, espero sus mas sinceras criticas y comentarios por favor, para pues mejorar o de plano mejor eliminarla hahahaha el siguiente espero que este un poco más divertido o más intenso xD jaja
