Hetalia no me pertenece.


Enfermedad

La cuenta regresiva ha comenzado, poco le falta para sucumbir ante la enfermedad que le acaece. Ha intentado de todo, quiere encontrar una cura. Pero nada ha dado resultado.

Sosteniendo entre sus dedos, una pluma a la cual pronto se le acabará la tinta, escribe lo que él denomina como su enfermedad.

Alfred, recita el papel, y lo único que le viene a la mente son sus labios.

La cuenta regresiva ha terminado.