Yo no soy Stephenie Meyer, lo sobre lo que tengo derecho de esta saga es este fic, todos los personajirijillos son inventados por ella, excepto el doctor y a medias XD


Giro tras giro, ningún signo de mareo, movimientos muy fluidos y gráciles para tratarse de una pequeña niña. Bailar debía ser lo que más le gustaba en el mundo, más incluso que observar los bellos vestidos de las mujeres, las ropas que embecían sus cuerpos.

Nada pasaba por su mente, nada fuera del placer de moverse por aquel luminoso y abstacto lugar, podría ser algo que hiciera durante toda la eternidad.

Por primera vez en años, Mary Alice Brandon despertó con una sonrisa en su rostro. No tuvo tiempo de entender realmente donde se encontraba, amarrada a una silla, conctada a un aparato, cuando recibió el choque.

...

Esa vez no lo había conseguido, llegó tarde para evitar la sesión de electrochoques de Alice. Pero no era lo que en realidad preocupaba tanto al doctor; debía morder a Alice cuanto antes, pero antes la debía sacar de ese lugar, lejos del hospital donde el nómada podría hacer desastes, debían huir y pronto.

Finalmente pudo observar desde el pasillo, al encargado de los electrochoques salir de la habitación de Alice, sutilmente logró escabullirse por la puerta y de inmediato la tomó en brazos, estaba convencido de que no les quedaba más tiempo. Nadie se interpuso en su camino en busca de una salida del hospital, Alice se encontraba apenas conciente, entre el desmayo y el presente. Una suave brisa nocturna apartó los negros cabellos de su rostro.

El doctor se dirigió con rapidez a un bosque relativamente cerca, introduciéndose entre los árboles en medio de la oscuridad. Sintió el olor del nómada, no demasiado cerca, pero no lo suficientemente lejos, era la única oportunidad que tenía. Se detuvo y depositó a Alice en el suelo, no tenía tiempo ni siquiera para prepararse para la agonía, tomó la muñeca de la chica y mordió rápido, con la intención de no sufrir la tentanción de vaciar su débil cuerpo de aquella preciosa sangre, pero sus labios se mojaron con su sangre y su ser se embriagó con el aroma, sin embargo, logró percibir el del nómada.

Por él es que estaba probando la sangre de Alice, se suponía que la salvaría de morir a manos de aquel sádico, no que la asesinaría antes que él. Logró safarse de aquel cuerpo apenas con vida y correr con urgencia al encuentro con el otro vampiro, de lo contrario podría llegar e interrumpir el paso de Alice hacia su nueva forma de vida, esa tan maldita.

Con el sabor de Alice todavía entre sus labios se acercó cada vez más al nómada que por supuesto debía de saber que se dirigía hacia él, se lo topó antes de lo que hubiera deseado, sus capacidades de lucha eran casi nulas, tratándose de alguien que buscaba estar en paz.

Arremetió de frente de la única forma que se le ocurrió, en busca del cuello del otro vampiro, en realidad con pocas esperanzas de ser el vencedor, pero deseando que su muerte permitiera que Alice lograra mantenerse en el mundo. Cayeron al suelo cada uno sosteniendo entre sus manos la cabeza del otro.

_Hueles fantástico_susurró el nómada con rabia llameando en sus ojos_espero por tu bien que la sangre que probaste no haya sido MI sangre.

_No deberías reclamar algo que nunca ha sido tuyo y nunca lo será.

_Eso lo veremos, puedo sentir el aroma de la chica, se donde se encuentra exactamente.

Sin desperdiciar tiempo en una contestación, el doctor se safó del agarre del nómada logrando safar uno de sus brazos y arrojándolo lejos, pero su suerte de luchador inexperto se acababa; con un solo brazo, rabia y un rugido, el nómada plantó contra el suelo al doctor desde el cuello, en el último segundo de vida del doctor se proyectó en su mente la blacura que brillaría en la nueva piel de Alice.

...

No gastaría tiempo en quemar los restos de aquel estúpido, si deseaba llegar hasta la chica debía apresurarse, consiguió poner en su lugar su brazo con la ponzoña y salió en búsqueda del cuerpo. Incluso antes de llegar a ella supo que era demasiado tarde, podía escuchar su corazón trotando frenéticamente, el veneno estaba siendo enviando a cada célula del cuerpo, envenenando cada gota de sangre. ¿Qué llegaría a ser de ese aroma exquisito? No iba a ser él quien terminara de inmediato con su existencia, o al menos no en ese momento, que el futuro le mostara luego lo que había ocurrido con esa desgraciada que logró salvarse de sus colmillos


Pues, gracias si llegó hasta aquí, querid lector/a. Agradecería sobremanera que esté registrad o no dejara un review sea para decir lo que sea, hasta patata! GRACIAS

Por las que no entendieron lo del brazo de James les recomiendo leer La Segunda Vida de Bree Tanner :)

Por un momento pensé que iba a ser un capítulo mudo... no sé por qué vi al doctor como un pobre ancianito indefenso :/