Como prometí, he actualizado un poco más rápido de lo normal, y espero que lo disfruten, agradecería los reviews.
Sateriasis Venomania: Gakupo Kamui
Rindo Blume: Rin Kagamine
Cursiva: Pensamientos
Advertencia: Una Rin algo "explosiva"
Carta
Len miro a la chica que estaba sentada frente al escritorio en su oficina con la mirada baja, negándose a mirarle. Parecía una empleada que está a la espera de ser despedida.
Sin embargo, estaba aún más sorprendido cuando su mente había procesado que Rin no solo era la Rindo que fue secuestrada por Venomania, sino también esa Rindo Blume.
Ahora recordaba porque se le hacía tan familiar.
Desde que era niño había escuchado que mucha gente de todos lados del Bolganio y fuera de él continente iban a la ciudad Mystica de Asmodean para ver a una niña. Pero no era cualquier cría, era una niña que el poco tiempo que tenía en el mundo fue conocida por todos lados por su gran belleza, y como la ciudad estaba cerca del desierto le decían "La Princesa del Desierto". Pero su verdadero nombre era Rindo Blume.
Pero después de un tiempo ella había desaparecido.
Si lo meditaba bien, sería más raro que el Duque no la secuestrara. Y volviendo al presente…
Después de que supiera su verdadera identidad y de que ella es una de las afectadas del Duque y además de que engendro a uno de sus hijos, la había invitado a su despacho para hablar con ella y dejando a Haru (el nombre de su hijo) en su habitación y con un plato de tocino con huevos hecho por Meito.
– ¿Y bien?
Miro a la rubia que aun seguía con la mirada en el suelo de madera esperando su respuesta. Al principio estaba espantado de ella, pero ahora estaba muy triste como para cumplir una de sus amenazas.
– ¿Le dirás a los Levin de Haru y de mí?
Si ellos se enteran de esto no habrá duda de que ellos planearan capturarlos para crucificarlos con clavos y quemarlos vivos.
– No, te prometo que no se lo diré a nadie
– ¡No te creo!
Finalmente levanto la mirada del piso, pero en lugar de una mueca melancólica le dio una muy oscura y aterradora mirada haciéndolo gritar de miedo y empezaba a temblar. Rápidamente se ocultó debajo de su escritorio para dejar ver solo sus ojos. La rubia aun le daba esa expresión en su muy hermoso rostro. Aun estando enojada es hermosa (cosa que no admitiría, por el bien de su hombría).
Uso su escritorio como escudo hasta que vio a Rindo relajarse un poco y soltar un suspiro de cansancio. Cuando comprobó que ella está un poco más relajada que antes volvió a sentarse en su silla y el inquietante silencio tomo control de su despacho otra vez.
Tenía que romperlo.
Pero… ¿Qué podría decirle? Lo único que sabe de ella es que se enoja con facilidad, parece tenerles gran odio a casi todos los hombres (y ahora sabe porque), le gusta los animales y su espada, y también está el hecho de que estuvo involucrada en el evento de Venomania.
Tal vez podría conseguir algo de esto.
Siempre tuvo curiosidad por saber que fue lo que paso en ese lugar. Pero la única forma de tener información es en encontrar a una de las afectadas.
Y eso era casi imposible. La Gran Iglesia solo dicta que todos los que estén relacionados con Venomania deben ser ejecutados.
¿Pero qué podría decirle?
¿Cuándo paso? ¿Cómo fue en ese lugar? ¿Qué fue lo que sentiste?
Con solo una de esas preguntas bastara para que la rubia le rebane el cuello como si fuera mantequilla. No es adivino, pero está más que claro que ella no quiere revivir el horror que paso en la mansión en Asmodean.
– Así que… – Rindo dejo de atender sus uñas para verle – Haru es buen chico
Unos de sus cabellos dorados fueron cortados. Pero si no se hubiera puesto de cuclillas a una velocidad increíblemente rápida (hasta para él) hubiera perdido la cabeza. En el momento en que menciono al crío ella agarro la empuñadura de su espada y la blandió hacia él con la intención de cortarle la mitad de su cráneo.
Sabía que no debió mencionar al peli-morado. Al menos pudo esquivar el ataque de la rubia. Pero ahora ella tenía un semblante serio y sus ojos se oscurecieron haciéndolo sudar como una fuente.
– ¡E-ESPERA! – trato de razonar con ella mientras levantaba las manos en señal de rendición – ¡NO FUE MI INTENCIÓN OFENDERTE! – tembló – ¡Y no sé qué parte de lo que dije fue lo que te insulto! – decidió no decir eso último.
Se apartó de su escritorio por que la chica partió su mueble en un corte limpio. La miro acercársele y poner la punta de la hoja letal de su arma a cinco centímetros de su cuello mientras lo miraba sombríamente. Si después de esto seguía con vida, el prohibirá las armas a partir de ahora.
– Odio que se compadezcan de mi – dijo entre dientes – si quieres preguntarme algo, que sea directamente, pero solo una pregunta – relajo su semblante – prometo no lastimarte
– B-bueno… – gimió un poco, pero se alegró de que ella bajara su espada.
– Y solo para dejarte claro – ella se cruzó de brazos – por supuesto que Haru es un buen chico, después de todo yo lo crie – levanto el mentón con suficiencia.
– Suena más un motivo de angustia que de orgullo – murmuro para después volver a sentir el filo de la espada rosar su cuello y mirar la amenazante mirada de Rindo – ¡NO! ¡ESPERA! ¡ERA BROMA! ¡UNA BROMA DE MAL GUSTO! – levanto los brazos hasta lo más que podía mientras volvía a sentir pánico.
– Nunca jamás, herir el orgullo de una chica ¡Y menos si esta armada!
Pensó mientras la miraba entrecerrar los ojos y acomodar su espada en su cintura. Le conviene guardarse sus comentarios cuando este cerca de ella. Puede pasar de una mujer serena a una fiera en solo un segundo.
– B-bueno… quería preguntarte… – jugo con sus dedos y pensó en una de las muchas preguntas que tenía en mente ya que solo tiene una oportunidad – ¿Por qué tuviste a Haru?
– ¿Qué?
– ¡E-ESPERA! – él fue rápidamente a su lado y puso sus manos sobre la rubia al verla poner sus manos en su espada, pero ese acto hizo que esta le diera un gesto fulminante. La soltó de inmediato y se alejó de ella – ¡GOMEN! Solo digo que… que eres muy joven
– ¿Es un crimen ser joven? – se cruzó de brazos.
– S-solo digo, tú tienes como dieciocho o diecinueve años y Haru tiene cuatro, casi cinco… – trago saliva – El Duque te embarazo a los catorce o quince años ¿No?
Debió tocar un nervio sensible porque la vio apretar los puños con fuerza y también noto que apretaba la mandíbula. Sin duda se reprimía para no acabar con él. Después de todo, le dijo que podía hacerle solo una pregunta, y agradecía a todos los dioses que no lo atacara.
– Pudiste haberlo abortado en ese entonces ¿No? – él sorprendió a la rubia – tú eras una adolescente cuando te embarazo y por lo que he escuchado, algunas de las mujeres afectadas se suicidaron y otras abortaron, pero tú no… ¿Por qué?
Observo a Rindo que su mirada se desvió al suelo y escucho el golpe de su pie mientras parecía decidir entre contestarle o no. No sabía porque le hizo esa pregunta. Pudo haberle dicho en ¿Cómo era realmente Sateriasis cuando estaba fuera del ojo del público? o ¿En qué momento fue secuestrada? Porque algo que aun recordaba, era en que no había muchos detalles en algunos carteles de "se busca".
El de muchas mujeres aparecían sus fotos, nombres, edad, ocupaciones y los lugares que se les vio por ultima vez. Pero en algunos solo decían sus nombres y uno que otro tenía ocupaciones.
Y el de Rindo era uno de ellos.
– Yo…
Sus pensamientos se vieron interrumpidos al escuchar la voz de Rindo en un tono muy suave y apenas perceptible.
– Quería hacerlo – su cara se volvió sombría – yo no quería germinar al hijo de Venomania
Se quedó un poco rígido ante esa respuesta. Si su memoria no le fallaba ella antes era una monja y se suponía que las que veneran a dios sabían que el aborto es un pecado.
Pero ella fue violada por Venomania y al ser monja su castidad era su tesoro más preciado. Si lo pensaba bien, era lógico que ella pensara en el aborto, ya que el ser monja, ser abusada sexualmente por mucho tiempo y descubrir que estaba esperando un hijo de su abusador debió ser muy duro para ella.
Tampoco le habría sorprendido si pensara en el suicidio.
– Entonces ¿Por qué lo tuviste?
– Bueno… – cerro los ojos mientras suspiraba – alguien muy importante para mí me dijo que si lo hacía, me arrepentiría después – abrió un poco los ojos para mirarlo – y tenía razón, ahora… – se abrazó a si misma – el solo pensar en no tener a mi bebé, me asusta
Todo se quedó en silencio entre ellos dos. Len procesaba lo que le dijo la rubia mientras que esta le dio la espalda y se acercó a la puerta.
– Si me disculpas – abrió la puerta de la oficina – Haru me está esperando – miro el mueble partido a la mitad – y también, te comprare otro nuevo
.
Cuando Rin cerró la puerta de su habitación temporal suspiro mientras inclino la cabeza hacia atras. Decirle a alguien su verdadero nombre y parte de lo que le ocurrió en su vida no fue algo que estaba en sus planes.
Su idea principal era en que ella y Haru se instalaran en Rolled en donde estarían a salvo de los Levin y podrían vivir tranquilos. Según se confirmó en Lucifenia, los Levin no pueden hacer daño a los que estuvieron involucrados en el evento de Venomania y a la descendencia que tuvo con ellas si estaban ahí gracias a un terrible incidente años atrás.
Pero ellos no se rinden tan fácil.
Incluso si no pueden matar a las que estuvieron involucradas ni a su descendencia, no quiere decir que no puedan hacer daño de otras maneras.
Ellos son como buitres. Esperando pacientemente antes de "comer".
Le había costado mucho el evadir a los de la secta Held y Levia en la frontera de Elphegort y Lucifenia. Pero eso no importaba ahora. Mientras ellos dos estén en Lucifenia estarán bien.
– Okaa-san
Bajo la mirada y observo al peli-morado que cargaba su perla acercarse hacia ella. Al tenerlo frente a ella vio que tenía una expresión melancólica.
– Gomen Okaa-san… olvidé ponerme la peluca, pero creí que eras tú – su pequeño cuerpo se estremeció – pero solo era un hombre parecido a una mujer que dejo algo sobre la mesa
Cuando dio un paso hacia él lo miro cerrar fuertemente los ojos mientras se encogía de hombros y temblaba aún más. Ella siguió acercándose. Aunque el peli-morado no podía verla podía sentir que estaba frente a el y espero el impacto.
Pero al no sentir nada lentamente abrió los ojos y sus orbes morados se agrandaron cuando vio a su madre.
Ella tenia un rostro realmente triste. Sus ojos estaban brillando por las lágrimas que apenas podía contener. Cuando abrió la boca para preguntarle porque estaba triste, ella se puso de rodillas y lo atrapo en un fuerte abrazo. Sintió una mano acariciar tiernamente sus largos cabellos morados, que eran acompañados de suaves besos mientras sentía algunas gotas caer en su cabeza. Sin darse cuenta, el también empezó a llorar.
Luego de apartar sus propias lágrimas, tomo a Haru en sus brazos y se sentó en su cama. Ella lo aparto un poco de su pecho y con delicadeza quito con su dedo índice las lágrimas que seguían deslizándose por sus regordetas mejillas.
Al lograr que dejara de llorar lo abrazo un poco más fuerte.
– Haru… perdóname – dijo con voz lastimera.
– Ya lo hice mamá – dijo con voz suave y feliz.
– Aun no es suficiente
Se quedaron así por un tiempo hasta que escucho suaves ronquidos y vio al peli-morado que se había quedado dormido en sus brazos. Ella podía escuchar lo que decía entre sueños, ella escuchaba "Okaa-san" "jugar" "comer" mientras se acercaba más a ella. Sus ojos azules brillaron con felicidad. Sin embargo, sintió tristeza al recordar todo lo que tuvo que pasar para darse cuenta de lo mucho que ama a su hijo.
Cuando sus ojos cayeron en la mesa y sobre esta estaba un sobre, con cuidado de no despertar a su hijo, se levantó y una vez que lo tenía en su mano derecha retomo su posición anterior.
– ¿Cómo es posible que un trozo de papel de tantos problemas? – pensó con molestia.
Con cuidado acomodo a Haru a su lado y puso su cabeza en su regazo miro nuevamente la carta en sus manos y vio que tenía escrito las primeras letras de su nombre y al darle la vuelta sus ojos se ensancharon al ver el sello que estaba en la cera que mantenía cerrado el mensaje.
Con rapidez rompió la cera, saco el papel y empezó a leer el mensaje. Con cada palabra que leía sus ojos se agrandaban por la sorpresa, hasta reducirse a una mirada sombría.
Al leer el último párrafo de la carta ella apretó con fuerza el papel.
.
Había pasado unas tres horas desde que hablo con Rin. Poco tiempo después de que esta saliera de su oficina llego Meito con unos papeles, solo para gritar de asombro cuando vio su mueble partido a la mitad. Luego de darle una excusa (que ni el mismo creería) decidió atender los papeles que el castaño le trajo. El trato de despejar su cabeza tratando de sacar los cálculos de lo que se debe gastar y lo que puede esperar para el siguiente mes. Pero no importaba cuanto lo intentara, no podía sacarse esa conversación de su cabeza.
Tal vez fue un poco insensible al preguntarle de algo tan delicado como preguntarle porque decidió tener a Haru. Después de todo, si estuviera en su posición también estaría molesto.
Dejo los papeles a medio terminar sobre la silla y fue en dirección a la habitación de la rubia. El recorrido se le hizo eterno. Pero le dio tiempo para ensayar lo que tiene que decir. Antes de darse cuenta ya estaba frente a su puerta.
– Rind-… quiero decir, Rin ¿Estás ahí?
Silencio.
– Se que no es un buen momento, y lo que menos quieres ahora es verme, pero quiero que me escuches
Silencio.
– Te lo diré de todos modos, lamento haber sido un poco indiferente en cuanto a tu situación, debí pensarlo mejor antes de preguntarte algo tan personal
Silencio.
– ¿Rin?
Su mano que estaba por agarrar el picaporte no llego a su destino cuando una ventisca abrió la puerta por él. Lentamente entro en la habitación y descubrió que no había rastro de Rin o de su niño por ningún lado. Sus cosas estaban ahí, pero ellos no. Cuando estaba por salir del cuarto, sus ojos vieron una hoja de papel arrugada sobre la mesa.
Cuando se acerco y la tomo supo que debía ser la carta que le dio Piko para ella. Miro con confusión el papel. Pero con forme sus ojos miraban las letras que estaban escritas, lentamente sus ojos se abrieron por el horror.
.
– ¡Akaito, Yuma!
El pelirrojo y el peli-rosa miraron a su jefe que parecía haber visto un fantasma. Lo más probable es en que provocó la ira de Rin. Esa mujer es la perfecta personificación del mismo miedo.
– ¡¿Han visto a Rin y a Haru?!
Bien, eso fue raro. Era muy extraño que pidiera de la nada el paradero de la rubia. Ellos sabían que Len como todos los demás hombres (excepto por Meito y Luki) le tenían pavor a esa mujer. Su mirada aterradora petrificaría hasta el más valiente por el miedo y su belleza. Tal vez la soledad por fin le afecto y lo volvió masoquista.
Pero al escuchar el segundo nombre supusieron que debía tratarse del niño que habían escuchado con el que llego.
– Ellos se fueron a Calgaround hace casi dos horas y media
Los chicos miraron a un muchacho rubio mostaza con ojos del mismo color. Nero se acercó a ellos cuando los escucho mencionar a Rin. En ese momento Meito, Luki y Mikuo se acercaron para hablar con Len sobre lo que se gastara en la despensa y las reparaciones de las puertas de las habitaciones 14 y 30 hasta que escucharon su plática.
– ¿De que hablan? – Luki le pregunto al pelirrojo.
– Yo apostaría a que de algo pervertido – Meito se cruzó de brazos.
– Conociendo a Akaito es más que seguro – Mikuo negó con la cabeza.
– Esta vez no – respondió el pelirrojo – Len busca a la Princesa del Hielo y Nero dijo que…
– No le digas a Rin así – Meito y Luki dijeron al unísono interrumpiendolo. A ellos no les gustaba el apodo que le dieron. Puede ser fría e insensible hacia muchos hombres, pero cuando hablaba con ellos mostraba su lado más amistoso. Ella había dicho que ellos le recordaban "a ciertas personas". Pero eso facilito el hecho de hacerse amigos de ella.
– Había dicho que Rin y ese niño partieron a Calgaround hace tiempo
– ¿Cómo lo sabes Nero? – dijo Yuma mientras ponía sus brazos detrás de su cabeza.
– Ella vino corriendo con ese crío en sus brazos exigiéndome a su yegua – entrecerró los ojos – pero si no conociera a la Rin espeluznante, diría que, en vez de una orden, me suplicaba
Todos guardaron silencio ante la declaración del rubio. Lo que decía Nero era imposible. La Rin que en poco tiempo conocen jamás suplicaría y menos a un hombre, eso lo tenían muy claro como el cristal.
En cambio, Len solo se preocupó aún más. Era bien sabido que aquellos que son perseguidos por los devotos de Levin buscan refugio en Lucifenia o Elphegort. Pero había oído los chismes que son ciertos, de que los Levin se ocultan en las fronteras de Beelzenia que conectan a Lucifenia y Elphegort.
También, Elphegort no es tan seguro como lo es Lucifenia. Si alguien quiere vivir tranquilo sin ser discriminado debe cambiar su nombre y ocultar por todos los medios su historia. Si un niño como Haru es descubierto en el país de verde, sin duda será su fin y el de sus familiares.
La secta Levia y Held no se llevan muy bien, y eso a sido así por mucho tiempo, pero el "Evento de Venomania" parece haber hecho que se unieran, aunque sea un poco. Y lo sabe porque Mikuo una vez le dijo que en su último viaje a Elphegort en un pueblo llamado Yatski vio a gente de la secta Levia hablar con los Elphes sobre el problema de los "niños demonios".
– Disculpen
Dejo de pensar al escuchar una voz femenina detrás de él. Al dar la vuelta vio a una mujer de unos treinta años de piel pálida con los cabellos amarrados en dos coletas a los lados de su rostro que llegaban hasta la mitad de sus brazos de color malva y ojos de un tono un poco más oscuro, llevaba puesto un vestido hasta los tobillos de color blanco con holanes color lavanda y llevaba en sus brazos un conejo de peluche blanco.
– ¿Aquí es donde se hospeda Rindo Blume?
Len se quedó de piedra al escuchar el verdadero nombre de Rin. Le prometió que no le diría a nadie de eso con la única intención de seguir teniendo su cabeza en su lugar. Si ella se entera lo más seguro es en que no escuche nada de lo que diga. Miro a sus amigos que se mostraban confundidos por el nombre que dijo la señora frente a ellos.
El semblante de la mujer mostraba preocupación e impaciencia.
– Lo siento señora aquí no hay ninguna Rindo Blume, soy Akaito por cierto – dijo Akaito con un tono coqueto por la hermosa señora solo para recibir un golpe del castaño en la cabeza.
– Pero, me dijo que se estaba quedando aquí temporalmente – dijo en un tono de decepción mientras ignoraba al pelirrojo – dijo que viniera a esta posada luego de que yo terminara con mis pendientes
En cuanto menciono esas palabras, Len se alegró. Eso significaba que no tendría que preocuparse de ser decapitado en el momento más inesperado. Pero enarco una ceja en confusión.
¿De dónde conocía Rin a esta mujer?
– ¿Quién es usted señora? – Yuma trato de animarla un poco.
– Soy Yukari Yuzuki y estoy buscando a Rindo Blume – apretó el conejo de felpa hacia su pecho.
– Pero señora Yukari ya le dijimos que no hay nadie en esta fonda que se llame así – trato de razonar el peli-rosa con ella.
– ¡Claro que sí! – exclamo para sorpresa de todos – ella es de cortos cabellos rubios, ojos azules, piel blanca como la nieve y sus labios son rojos como la sangre, en otras palabras, ¡Es muy hermosa! – todos (excepto Len) abrieron los ojos como platos ante las características mencionadas por Yukari.
– Esas características son las mismas que las de Rin – dijo Meito mientras se frotaba la barbilla.
– ¡Sí! – exclamo con una sonrisa muy brillante en su rostro – ¡Ella es! Es Rindo y ella me pidió como un enorme favor que no dijera su… verdadero nombre…
Todo se sumió en un incómodo silencio. Mikuo parpadeo dos veces.
– ¿Rindo Blume? Oigan, ¿No habíamos oído ese nombre antes? – enarco una ceja hacia Meito.
– Ahora que lo dices… si – se froto el labio inferior – cuando vivía en Rukolbeni escuche que muchos hombres y mujeres de todos lados iban a una de las ciudades de Asmodean para ver a una niña
– También escuche algo semejante cuando estaba en Enbizaka – Luki se cruzo de brazos – era raro que la gente de Jakoku fuera de tan lejos solo por una niña, creo que la ciudad a la que iban se llamaba Mystica
– Admito que Rin es la mujer más hermosa que haya visto, pero… – Yuma admitió a sus compañeros, pero fue interrumpido por Akaito.
– Pero es imposible que Rin y Rindo sean la misma – Akaito negó con la cabeza – porque la única Rindo Blume que he escuchado y que tiene tal fama fue… – se detuvo por un momento y al siguiente sus ojos se ensancharon mientras sus iris carmesíes se encogían. Lentamente los ojos de sus colegas se fueron agrandando al llegar a la misma comprensión que Akaito.
– ¡Imposible!
– ¡No puede ser!
– Ella… ¿Aquí?
– Y ese niño… ¿No creen que sea…?
–…
A Len no le gustaba a donde estaba yendo esto. Estaba a punto de hablar cuando fue interrumpido al escuchar un estridente "WAAAAAA" de parte de Yukari mientras corría en círculos.
– ¡QUE HICE! ¡QUE HICE! ¡QUE HICE! – repitió una y otra vez – ¡CON RAZÓN RINDO ME DIJO QUE NO DIJERA NADA! ¡RAYOS! ¡LO DIJE OTRA VEZ!
A todos los chicos les resbalo una gota de sudor de la frente al ver la extraña actitud de esa mujer.
– Yukari
La mencionada se detuvo y miro al rubio. Al ver a todos callados supuso que se trataba del líder.
– Si ella te dijo que le llamaras Rin… entonces ¿Sabes lo que le ocurrió? ¿No?
Para sorpresa de todos unas lagrimas se deslizaron por sus mejillas mientras su cara se volvía afligida mientras abrazaba con más fuerza el conejo de felpa.
– Fui una guardiana terrible… – más lagrimas salieron – por mis descuidos ella sufrió mucho
Len sabia que lo que estaba por decirle solo sellaría su destino. Pero no puede permitir que alguien inocente muera por culpa de los actos de otra persona, menos si puede evitarlo.
– Yukari… – mostro la carta que aun estaba en sus manos y se la entrego.
– ¿Qué es esto? – miro con curiosidad el papel.
– Es la prueba de que a Rin y a Haru… – frunció el ceño – les quedan menos de veinticuatro horas de vida
Sere breve porque ya es casi la una de la mañana y estoy cansada, solo quiero decir que gracias por su paciencia y que muy pronto actualizare el tercer capitulo.
Ahora, el glosario.
Rindo Blume: Una de las victimas de Venomania, era una monja hasta ser secuestrada por el. (no daré más detalles por ahora)
Haru Blume: Hijo de Rindo Y Sateriasis/ Cherubim, (no daré más información por ahora)
Calgaround: Ciudad de Elphegort que estaba situada a los pies de la Meseta Merrigod y residencia de la Noble Familia de Calgaround. En EC 100 los chamanes locales se interesaron en las Rosas Mesetas Greeonianas que crecían a los pies de la Meseta y crearon una medicina para dormir y un poderoso veneno a base de su raíz llamada Gift. Y también es el lugar en donde "Mikulia" hizo varios asesinatos usando el Gift.
Asmodean: un estado en el continente Bolganio y una región de Evillious. Originalmente formaba parte del Imperio Beelzeniano pero obtuvo su independencia como consecuencia del asesinato del Duque Sateriasis Venomania casi un siglo después.
Mystica: Un pueblo situado a los pies de las Montañas Nubladas. El clima es cálido y soleado todo el año, con grandes edificios y torres altas, el mercado de Mystica estaba repleto de diferentes productos para el comercio y múltiples tiendas. Ese pueblo fue uno de los afectados por los secuestros de Venomania.
Jakoku: fundada como Jiyamataikoku, es un estado en el continente Bolganio en la región Akuna. Aunque estaba separado territorialmente lejos de la región Evillious, con el tiempo, fue abriendo sus puertos para comercializar y mantenerse en contacto con el resto del continente.
Enbizaka: Una ciudad en el centro de Onigashima que se encontraba a lo largo de las laderas de los cerros. En su entrada había un puente antes del camino en la pendiente de la ciudad. Se convirtió en un centro para el comercio a partir de EC 832, y contenía numerosas tiendas y sucursales de firmas comerciales. En EC 842, sucedieron una serie de asesinatos que pusieron en pánico a la población local.
Rukolbeni: La capital original de Beelzenia antes de ser trasladada a la Ciudad Imperial al oeste. Tendría un próspero negocio de vinos, con extensos cultivos de vid, y muchas tiendas de licores en las calles de la ciudad. Su producto principal sería la Tumba Sangre.
Yatski: Un pueblo situado entre Aceid y el Lago de Atracciones, al norte del Bosque del Árbol del Milenio. Un poco al norte de la misma había un camino estrecho entre el acantilado peligroso que conducía hacia Aceid. El pueblo estaba bajo la jurisdicción de los Condes de la Familia Félix durante el siglo VI EC.
Beelzenia: Conocido como el Imperio Beelzeniano, El país de rojo y país nacido bajo la luna nueva, era un estado de la región de Evillious en el continente Bolganio. Originalmente fue la mayor potencia imperial después de la destrucción del Reino Mágico de Levianta, que poco a poco perdió fuerza y se fraccionó a través de los siglos, llegando a ser eclipsado por el creciente Reino de Lucifenia.
Espero les haya gustado y agradecería los reviews :3
